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  CETONURIA  
 

 

La cetonuria es secundaria al incremento de los niveles sanguíneos de los denominados cuerpos cetónico; ácido acetoacético, acetona y 3 – hidroxibutirato, y este incremento se produce tras el aumento del metabolismo de los lípidos.

La grasa se almacena principalmente en forma de triglicéridos y deriva de la ingesta dietética. La insulina tiene un papel fundamental en la lipogénesis y, junto al glucagón, controla el metabolismo hepático de los ácidos grasos.

En ayunas, los ácidos grasos periféricos son movilizados por la lipasa tisular local. Los ácidos grasos libres pueden ser oxidados por todos los principales tejidos y aproximadamente el 30% es captado por el hígado, donde se produce acetil CoA mediante un proceso denominado beta oxidación. Una parte del acetil CoA se condensa fomando acetoacetato que, a su vez, puede ser reducido a 3 – hidroxibutirato o descarboxilado a acetona. Los cuerpos cetónicos son un útil fuente de energía para el músculo y tejido nervioso y se filtran libremente en el glomérulo renal. La acetona es excretada en gran parte por el pulmón, por lo cual la orina contiene principalmente 3 – hidroxibutirato y acetoacetato.

En el paciente con déficit de insulina se produce una degradación continuada de las grasas, con la consiguiente elevación de los ácidos grasos libres circulantes e hiperproducción de cuerpos cetónicos. Esto da lugar a una acidosis metabólica que puede ser letal si no se trata.

También aparecen niveles elevados de cuerpos cetónicos en la sangre y en la orina en las situaciones de inanición como el ayuno prolongado, dietas extremas, anorexia nerviosa, procesos digestivos que cursan con vómitos, como la estenosis de píloro y la hiperemesis gravídica, en estos casos nunca alcanzan los niveles de la cetoacidosis diabética.  

 

También puede haber cetonuria en las enfermedades febriles. La cetonuria ocurre de manera especialmente rápida en los niños en ayunas debido a sus limitados depósitos de glucógeno.

La cetonuria intensa en un paciente diabético no diagnosticado previamente es una indicación absoluta de envío al hospital. La cenoturia persistente en los pacientes tratados con insulina sugiere infrainsulinización  es una indicación de urgente mejora del tratamiento.

Es importante analizar la glucosuria y cuerpos cetónicos en todos los pacientes nuevos y en los diabéticos que no se encuentran bien.