| Procedimiento ante una sospecha
de reacción hemolítica transfusional
El tiempo entre la sospecha de una reacción
transfusional y el estudio e instauración del tratamiento correspondiente
debe ser lo mas corto posible. La responsabilidad del reconocimiento de una
reacción recae en el transfusor, que puede ser una enfermera, médico u otro
miembro del equipo clínico. Los signos de presentación (fiebre y
escalofríos), pueden ser los mismos en las reacciones transfusionales
hemolíticas con riesgo de muerte que en reacciones febriles menos graves.
Cualquier síntoma adverso o signo físico que se presente durante la
transfusión de sangre o sus componentes debe considerarse una reacción
potencialmente fatal y deben emprenderse las acciones siguientes:
1.- Detener inmediatamente la transfusión para
limitar la cantidad de sangre infundida. Avisar al médico responsable.
2.- Mantener abierta la línea intravenosa
infundiendo solución salina normal.
3.- A la cabecera del enfermo, comprobar todas las
etiquetas, formularios e identificación del paciente para determinar si este
ha recibido el componente previsto.
4.- Comunicar inmediatamente la sospecha de
reacción transfusional al personal del banco de sangre.
5.- Enviar las muestras de sangre necesarias,
extraídas cuidadosamente para evitar la hemólisis mecánica, al banco de
sangre lo antes posible, junto con la bolsa de sangre interrumpida, el
equipo de administración sin la aguja i.v., las soluciones i.v. conectadas y
todos los formularios y etiquetas.
6.- Enviar otras muestras de sangre para estudiar
la hemólisis aguda según las indicaciones del director del banco de sangre o
el medico del paciente.
Un procedimiento propuesto para la investigación en
el laboratorio de una reacción transfusional hemolítica es el siguiente:
1.- Comprobar la identificación del paciente y de
la sangre del donante. Si hay alguna discrepancia, advertir inmediatamente
al médico del paciente u otro sanitario responsable y buscar los registros
correspondientes para comprobar que no se hayan identificado o enviado
incorrectamente las muestras del paciente y las unidades del donante.
Después de comprobar si el
paciente se encuentra en situación de riesgo, y tomar las medidas
terapéuticas correspondientes, seguir cada paso del proceso transfusional
para encontrar el error.
2. Comparar la muestra pre-transfusional con la
post-transfusional, en cuanto a color del suero o plasma. La coloración
rosa-rojiza presente en la muestra posttransfusional pero no en la pre-transfusional
puede indicar la presencia de hemoglobina libre por destrucción de los
hematies. La hemólisis intravascular de solo 5 ml de hematíes puede producir
una hemoglobinemia visible. La hemólisis mecánica que se produce durante la
extracción de la muestra de sangre también puede dar lugar a un suero
rosa-rojizo. Si se sospecha un problema de extracción, debe solicitarse una
segunda muestra, pero una muestra ligeramente hemolizada es aceptable para
la prueba de antiglobulina directa. La coloración pardoamarillenta por los
productos de degradación de la hemoglobina, como la bilirrubina, puede
indicar hemólisis reciente en muestras extraídas 5-7 horas después de la
transfusión.
3. Realizar la prueba de antiglobulina directa en
la muestra post-transfusional. Si los hematíes incompatibles transfundidos
no se destruyen inmediatamente, la prueba de antiglobulina directa de la
muestra post-transfusional será positiva, con un patrón mixto. Como los
hematíes circulantes recubiertos de anticuerpo o complemento pueden
destruirse muy rápidamente, la prueba
de antiglobulina directa puede ser negativa si se extrajo la muestra varias
horas después de la reacción. La hemólisis no inmune, por ejemplo, por daño
térmico o mecánico, como el causado por las bombas peristálticas en los
sistemas de circulación extracorpórea, pueden producir una hemoglobinemia
sin prueba de antiglobulina directa positiva. Deben considerarse otras
causas de hemólisis no inmune ante la presencia de hemoglobinemia sin
etiología inmune obvia .
3.5.2.- Interpretación de los datos de
laboratorio
La ausencia de hemoglobinemia y una prueba de
antiglobulina directa negativa en una muestra post-transfusional sugiere que
no se ha producido una reacción hemolítica inmune aguda. Los resultados
positivos de cualquiera de estos procedimientos deben investigarse mas a
fondo. Si cualquier hallazgo es positivo o dudoso, deben realizarse algunas
o todas las pruebas descritas a
continuación y registrarse los resultados y las interpretaciones. Si el
estado clínico del paciente hace sospechar con fuerza una reacción
hemolítica, a pesar de los resultados negativos de las pruebas preliminares,
debe continuarse el estudio |