Planetas extrasolares. Planetas en púlsares
PLANETAS EXTRASOLARES

Planetas en púlsares

Principal

Otro método para detectar planetas extrasolares utiliza mediciones realizadas sobre estrellas compactas de neutrones conocidas como púlsares. En 1991 Alexander Wolszczan, profesor de astronomía y astrofísica en Penn State University observó ligeras anomalías en el período del púlsar PSR 1257+12, situado a unos 1.000 años luz de distancia. Wolszczan, que utilizó el radiotelescopio de Arecibo, propuso que había dos o tres planetas girando alrededor del púlsar. En 1994 confirmó que estas anomalías se debían a la existencia de planetas.

Antes ya se había anunciado el descubrimiento de planetas en torno a púlsares, pero un análisis posterior de los datos indicó que no se habían realizado todas las correcciones relacionadas con el movimiento de la Tierra, por lo que el planeta descubierto «se evaporó».

Los púlsares son estrellas de neutrones muy compactas (unos 20 km de diámetro) formadas como consecuencia de la explosión de una estrella en forma de supernova. Tienen fuertes campos magnéticos que hacen que por los polos magnéticos del púlsar salgan unos chorros de radiación en la zona de las ondas de radio del espectro electromagnético. Cuando estos haces emitidos desde los polos magnéticos barren la línea visual de la Tierra (al igual que ocurre con un faro que gira), entonces recibimos pulsos de radiación a medida que la estrella va rotando (el período de rotación de los púlsares es extremadamente corto, del orden de un segundo o incluso una fracción de segundo).

Esquema de púlsar con planeta

El período de un púlsar es extremadamente preciso, pero la presencia de uno o varios planetas girando alrededor del pulso permite detectar ligeras variaciones en él. Debido a los tirones gravitatorios de los planetas, el púlsar parecerá oscilar ligeramente, lo que repercute en el período observado. La ventaja de este método respecto a otros es que permite detectar planetas del tamaño y masa de la Tierra. Sin embargo, dado que los púlsares no son demasiado abundantes en las inmediaciones del Sol, es difícil obtener más datos de estos planetas.

Otro púlsar, PSR B1620-26, situado a unos 3.000 años luz puede alojar otro planeta. En este caso se cree que existe un solo planeta orbitando, pero los datos no permiten determinar exactamente la órbita.

Dado el origen de los púlsares (explosión de una estrella en forma de supernova), resulta difícil que existan planetas girando a la estrella que hayan sobrevivido a la explosión a tan poca distancia sin desintegrarse o sin ser despedidos. Los hechos, sin embargo, parecen confirmar que existen planetas, por lo que debe explicarse cómo han llegado hasta ahí. Otra posibilidad es que los planetas se hayan formado tras la formación del púlsar; es decir, tras la explosión de supernova.

Anterior Principal Primaria Siguiente

Anterior ] Principal ] Primaria ] Siguiente ]

Principio de Página

© David Sánchez Gómez, 2000