Equipamiento: Consejos básicos

Consejos básicos

Lista de comprobación para el esquiador y el snowboarder:

- Botas, esquíes o tabla adecuados al nivel, peso y edad del practicante.
- Esquíes o tabla con los cantos afilados y la suela reparada y encerada.
- Fijaciones adecuadas para el nivel, peso y edad del esquiador.
- Fijaciones compatibles con las botas y esquíes.
- Comprobar las instrucciones de uso del material del fabricante.

Si ya se tiene tabla y botas, o esquíes, bastones y botas, no olvidar:
- Gafas de sol.
- Gafas de ventisca para el mal tiempo.
- Crema solar.
- Crema de labios.

Hay muchas formas distintas de vestirse en la nieve. Hay que tener en cuenta lo siguiente:

- Disponer de varias capas de ropa permite adaptarse a los cambios de temperatura. La capa exterior debe ser impermeable y transpirar además.
- Los guantes o manoplas no sólo evitan el frío. Determinadas nieves pueden producir erosiones importantes en la piel en caso de caída.
- Hasta el 80% de las pérdidas de calor se producen a través de la cabeza. Llevar un gorro es una buena idea.

Para los niños:

- Lo mejor es que aprendan con una escuela. El profesor sabe cómo enseñarles a deslizarse y que se comporten de forma segura en la nieve.
- Una buena idea, para los más pequeños, es ponerles su nombre, alojamiento y teléfono escritos y guardados en un bolsillo seguro.
- Llevar casco es una opción que, además de abrigar, tiene mucho sitio para pegar sus adhesivos favoritos.

¿Son el esquí y el snowboard peligrosos?

La montaña no es un parque de atracciones, el esquí y el snowboard son deportes que se practican al aire libre, en un marco natural lo que, junto a su gran atractivo, entraña un riesgo. Sin embargo, otros deportes que se practican al aire libre, como el ciclismo, el submarinismo, el parapente o el montañismo, son más arriesgados.

Las siguientes informaciones pueden ser de interés sobre este tema:

Remontes:

Los transportes por cable son más seguros que otros medios de transporte.
La legislación exige revisiones muy minuciosas que la Administración competente controla.
De hecho los remontes, a pesar de su tecnología avanzada, están sujetos a un control permanente. Todos los elementos importantes son controlados, mantenidos, limpiados y de nuevo controlados una vez por año, por mes o incluso por día, según su función.

Pistas:

Las pistas están preparadas con maquinaria, lo que mejora la calidad de la nieve y la seguridad.
Un equipo de pisteros-socorristas se encarga de patrullar las pistas y solventar cualquier problema que pudiera producirse. No debe dudarse en requerir su ayuda cuando se crea necesario.

¿Quién puede resultar accidentado?

La seguridad es cosa de dos: la estación y el usuario. Las dos partes deben poner el máximo empeño para mejorarla.
Normalmente, los que resultan accidentados o producen accidentes a los demás son los que no respetan las normas de funcionamiento o no leen los carteles de información.

Seguros de accidentes:

La contratación de un seguro de accidentes es importante para esquiar con seguridad, si se considera que el  esquí entraña cierto riesgo. Las Estaciones cuentan con centro médico privado para atender a los esquiadores, pero este servicio es de pago. Puede contratarse un seguro de accidentes junto con el forfait en la propia taquilla a un precio asequible (ni el 5% del forfait), con el cual quedaría cubierto cualquier accidente y sus gastos derivados. Su cobertura va desde la asistencia en pista hasta el reconocimiento médico posterior y posible traslado a un centro sanitario. Puesto que la mayoría de las lesiones son traumatismos, el centro médico de la propia estación suele ser suficiente. Existen, además, otros tipos de seguros. Las agencias de viajes ofrecen seguros combinados para cubrir tanto el viaje como la estancia y práctica deportiva con cobertura total: rescate de pista, ambulancia, gastos médicos, viaje de regreso y hasta la posterior rehabilitación o paso por el quirófano. Estos seguros incluyen también indemnizaciones por incapacidad. Por último, los esquiadores habituales pueden beneficiarse en las federaciones. Tanto la Real Federación Española de Deportes de Invierno como las territoriales incluyen un seguro a todo riesgo para federados, que cubre las exigencias de esquiadores de todos los niveles.

© Cortesía de Jorge Martínez