| Referencia histórica: |
Conozcamos como la hermandad ferroviaria sería
creada por el Padre Olegario de Cifuentes y un grupo de entusiastas
trabajadores de la estación de ferrocarril de Manzanares
en el año 1947 y con la inestimable ayuda del Reverendo Padre
Cristino, estableciendo su primitiva sede canónica en la
capilla de la Milagrosa (conocida anteriormente como la capilla
del hospital).
Ésta, será una de las hermandades “de nueva
creación” en Manzanares tras los años de contienda,
la cual, debido a su condición de “ferroviaria”
tendría un gran seguimiento y auge durante la etapa de consolidación
de la misma.
Será en el año 1950 cuando la hermandad, decide la
adquisición del grupo escultórico de “El Encuentro”
por como será conocida hasta la actualidad, desarrollando
su estación penitencial los Jueves Santos, el grupo está
compuesto por Jesús con la Cruz a Cuestas, la Virgen María,
que toca la espalda y mano del Señor arrodillado, María
Magdalena, que presencia la dramática escena y un sayón
romano tras éstos.
El grupo escultórico seria adquirido a los Talleres “El
Arte Cristiano” de Olot, Gerona, siguiendo la tendencia del
resto de hermandades que en aquella época adquirían
nuevos pasos.
Al igual que otras hermandades conformadas por grupos ferroviarios
de España, la hermandad de los Santos Arcángeles Miguel
y Rafael, estará inscrita poco después de su formación
en la federación nacional de hermandades católicas
españolas.

El primitivo Trono en que procesionaria el grupo
de “El Encuentro” estaría conformado por un friso
en madera de pequeñas dimensiones iluminado por los actuales
faroles neobarrocos de cinco brazos (en la actualidad sólo
dos son originales).
Pasados los años de gloria, la hermandad
comienza a decaer, no sin antes adquirir su estandarte, realizado
en oro sobre fondo blanco en tela con óleo de Jesús
y María en su encuentro.
Además, la hermandad será trasladada al barrio de
la Divina Pastora, en la ermita de su mismo nombre, donde recibirá
veneración hasta la actualidad, gracias a los trámites
desarrollados por el Padre Cristino al reformarse la capilla de
la Milagrosa y desaparecer el altar donde estaban ubicadas las imágenes
en aquel tiempo.
Ya en el barrio de la Divina Pastora, la hermandad
realizará su estación penitencial desde la Parroquia
de la Asunción de Nuestra Señora, trasladando el paso
días antes desde su barrio hasta el templo para realizar
su salida, será éste, uno de los periodos más
duros por los que atravesará la hermandad, debido en parte
a la reducción de la plantilla en la estación de ferrocarril
de nuestra localidad y con ello, el descenso del numero de hermanos
de la misma.
Poco a poco, y pese a las adversidades, la hermandad adquiriría
un nuevo Trono, inspirado en el anterior, esta vez con un friso
más ancho de elementos vegetales y con peanas independientes
para las cuatro imágenes, realizado en madera por varios
hermanos.
La hermandad se estancará en un momento delicado, los hermanos
descienden de forma apresurada y esto se resiente en su estación
penitencial, llegando a plantearse en junta de gobierno la posibilidad
de disolución o fusión con otra hermandad para mantener
en la Semana Santa de Manzanares la presencia del paso de “El
Encuentro” en el año 2000.
Gracias a la colaboración de personas tan destacadas en
ésta hermandad como fue la de Don Joaquín Polaina,
anterior hermano mayor, o la de Don Manuel Márquez Gil, actual
hermano mayor, la hermandad, volvería a crecer a finales
de la década de los 90 restaurándose los faroles guía,
que habían quedado en el olvido y no procesionaron durante
varias décadas y proyectándose nuevos proyectos que
reflotarán esta hermandad.

Será en el año 2006 cuando uno de
los proyectos mas ambiciosos darán lugar al cambio mas notable
para esta hermandad, ya que, debido al seguimiento de la hermandad
en el barrio de la Divina Pastora, se decide compartir la titularidad
con la misma, pasando a ser hermandad de penitencia con el paso
de “El encuentro” y gloria con la Divina Pastora, celebrando
desde entonces su fiesta el primero de mayo, con triduo, función
solemne y procesión de la venerada imagen por las calles
de su barrio. A partir de ese momento, conoceremos a esta hermandad
como hermandad de los Santos Arcángeles Miguel y Rafael y
Divina Pastora.
Uno de los momentos mas agrios en la vida de ésta
hermandad se dará en marzo de 2005, cuando por la noche,
fue incendiado el trono de la hermandad, recogido en las dependencias
de la estación, quedando prácticamente destruido,
lo que en un principio significó por primera vez la suspensión
de su estación penitencial, se convirtió en apoyo
por parte de la Junta de Cofradías y varias hermandades que
aportaron varios enseres para hacer posible que el encuentro procesionaria
el jueves santo del año 2005 sobre el Trono de la Borriquilla
y el Resucitado sobre una de las antiguas plataformas de ruedas
cedida por la hermandad de la Virgen de la Paz y Oración
en el Huerto.
Volviendo la hermandad a vivir un momento de esplendor, se decidirá
la reforma de su enclave canónico, construyendo una capilla
para el paso de “El encuentro” y reformando las aulas
de catequesis para los niños del barrio, construyendo además
un guardapasos para permitir la salida del paso desde su ermita
para la estación penitencial.
También se realizará un nuevo paso, inspirado en
el quemado, con friso liso en madera policromada y peana conjunta
para las imágenes, volviendo a portar dos de los faroles
originales y dos copias realizadas por Orovio de la Torre (Torralba)
quien ya restauraría con anterioridad los mismos.
En 2007 la hermandad estrenaría un nuevo trono, esta vez
para la Divina Pastora, potenciando además el culto en su
ermita, con el rezo del rosario, la instalación de la Cruz
de mayo, Vía Crucis de penitencia los Viernes de Dolores,
rosario con velas nocturno en el mes de mayo, concierto de varias
asociaciones musicales en honor a su titular mariana y un largo
historial de actos, tanto religiosos como lúdicos, poniendo
de manifiesto la vivacidad de ésta hermandad, conocida como
la trianera de Manzanares tras las palabras pronunciadas con tanto
acierto durante el pregón del pasado año en que la
hermandad, por su tesón y trabajo además del cariño
de su barrio, fue comparada con una de las mas conocidas de la capital
hispalense.
En la actualidad, la hermandad ferroviaria cuenta con aproximadamente
un centenar de penitentes que acompañan el paso del encuentro
con túnica blanca con botones y cordón dorados, capillo
blanco de raso con cáliz bordado en pectoral y capa de raso
morada, portando faroles en orfebrería dorada de los Talleres
de Orovio de la Torre de Torralba, estando acompañados, los
últimos años por la banda de cornetas y tambores “El
Traspaso”, destacando el cruce del puente que separa su barrio
y posterior encuentro con la hermandad de la Santísima Virgen
de los Dolores y una de las estaciones penitenciales mas prolongadas
de nuestra semana grande.
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