Historia de la antropología

Historia de la antropología (UNED)

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Radcliffe-Brown (1881 - 1955)

Escuela o corriente

Estructural funcionalismo británico

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Ideas básicas

  • Durkheim
  • Estudios en Andaman y Australia
  • Totemismo y parentesco
  • Teoría sociológica
  • Leyes
  • Aportaciones
  • Continuadores

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Aportaciones

En los años 1940 el funcionalismo de Malinowski da paso al estructural-funcionalismo de R. Brown, desde Oxford.
R. Brown teorizó más y mejor que Malinowski y aunque no hizo tanto trabajo de campo ni práctico si dio más publicidad a su obra.
Se caracterizó por su Sociología positivista influenciada por Durkheim.
Aunque su estructural funcionalismo es bastante rígido, en consonancia con las ideas de Durkheim, en buena medida su visión es más flexible que la propuesta por Malinowski.
Radcliffe-Brown introdujo la disciplina teórica de la sociología francesa y aportó una batería más rigurosa de conceptos para ayuda de los nuevos investigadores de campo.

Durkheim

El impacto de la Sociología de Durkheim sobre la Antropología Social británica fue paralelo en importancia con la difusión del estructuralismo de Levi-Strauss en Inglaterra en los años 1950 y 1960. No se puede entender la Antropología inglesa sin la influencia de la francesa.

Cayó bajo la influencia de las teorías sociológicas de Durkheim antes de la Primera Guerra Mundial y los años productivos de su carrera fueron dedicados a la aplicación de esta teoría a los descubrimientos de los etnógrafos.

Las premisas teóricas fundamentales de la antropología social británica se basan en las hipótesis durkheimiana de la solidaridad social. Radcliffe-Brown por un lado, recoge la definición de función de Durkheim, pero por otro rechaza explícitamente las definiciones de función que no se relacionen con la estructura social, concepto éste que a su vez puede demostrarse que se inspira principalmente en la insistencia de Durkheim en la solidaridad social. La combinación de función con estructura social ha dado origen a la denominación de Funcionalismo Estructural.

Para Radcliffe-Brown la única definición aceptable de función era la contribución que una institución hace al mantenimiento de la estructura social. La suposición básica del funcionalismo estructural es la de que los sistemas sociales se mantienen a sí mismos, a lo largo de importantes intervalos temporales, en un estado constante en el que las relaciones entre sus miembros se caracterizan por un alto grado de cohesión y de solidaridad. La única diferencia entre Radcliffe-Brown y Durkheim a este respecto es que Radcliffe-Brown usa los términos de «unidad», «armonía» y «consistencia» y Durkheim usa «solidaridad».

La sociología de Durkheim fue la influencia mas importante sobre el pensamiento maduro de Radcliffe-Brown, pero también siguió siendo un evolucionista en la tradición de Spencer. Las culturas eran como organismos y por lo tanto debían estudiarse por los métodos de las ciencias naturales. Las culturas evolucionaban en el sentido de una creciente diversidad y complejidad. La evolución era un proceso natural y en tanto que el progreso implicaba una valoración de un proceso moral.

Estudios en Andaman y Australia

Hizo un estudio de las islas Andaman entre 1906 y 1908. Su estudio trataba de problemas de etnología y reflejaba las proclividades difusionistas de Rivers. Sin embargo, pronto se convertiría a las opiniones de Durkheim sobre sociología. Pertenece a la era anterior a Malinowski de la investigación de campo: el contraste con el trabajo de Malinowski en las islas Trobriand resulta llamativo. Incluso sus métodos de recolección de datos eran inadecuados. Sus dificultades con el uso de lenguas vernáculas dificultó sus estudios, que en este punto contrastan grandemente con los de Malinowski. Además, fue incapaz de hacer un buen uso del método genealógico (de Rivers) en la recogida de datos. Lo que afectó los resultados de este trabajo fue el hecho de que la sociedad indígena se viera tan afectada por el contacto con los europeos (epidemias, colonizaciones…). De modo que Radcliffe-Brown tuvo que fiarse de los recuerdos y de los trabajos de campo anteriores. Reconoció que su trabajo sólo servía como ejemplo del uso del método analítico.

Las Andaman tenían una población de menos de 1.300 habitantes, en la época del estudio. En opinión de R. Brown: "Lo que verdaderamente tiene interés para el etnólogo es la organización social de estas tribus tal como existía antes de la ocupación europea de las islas". Más tarde se convirtió al punto de vista de Durkheim de que "el significado" y "el propósito" de las costumbres debería comprenderse en su contexto contemporáneo.

Radcliffe-Brown dividió las costumbres en tres clases:
1. Técnicas.
2. Reglas de comportamiento.
3. Costumbres ceremoniales (acciones colectivas que se celebran de forma convencional con ocasión de los cambios en el curso de la vida social), sobre las que concentró su atención.
Radcliffe-Brown comparaba las costumbres y las creencias con los órganos del cuerpo humano: Todos tienen una función específica. Los propósitos de las ceremonias era la expresión, mantenimiento y la transmisión de los sentimientos por los que se regula la conducta de los individuos en conformidad con las necesidades de la sociedad. Cada costumbre tiene un significado. Este se descubre teniendo en cuenta las explicaciones de los miembros de la sociedad y comparando los distintos contextos en que se presenta la costumbre dentro de una sociedad, abstrayendo su significación esencial. La teoría de la función de estas costumbres está directamente tomada de Durkheim. No hay ni rastro de la realidad en la que Malinowski había insistido.

Australia (1910-1912)

La principal preocupación de R. Brown, en su obra australiana, era "el sistema de parentesco" y "de matrimonio". Podía esperarse que apareciera en la zona una cierta variación de la estructura típica, y esta conjetura se vio premiada por el descubrimiento en el campo, en 1911, del sistema de los kariera.

Identificó dos grandes tipos de sistemas australianos:
1. Los sistemas del tipo kariera: el matrimonio tiene lugar con la mujer "hija del hermano de la madre".
2. Los sistemas del tipo aranda: con la mujer "hija de la hija del hermano de la madre de la madre".
Esto reflejaba la existencia de "dos líneas de filiación" en los sistemas kariera, frente a "cuatro líneas" en los sistemas aranda.

Totemismo

El procedimiento de Radcliffe-Brown era muy superior a su prescripción. Su mejor obra se ocupa del "totemismo" y del parentesco, es decir, casos concretos de cosmología y organización social.

El totemismo es la forma en que el hombre concibe la relación entre el mundo social y el mundo natural. Un grupo específico dentro de una sociedad adopta una actitud ritual hacia un objeto o especie natural particular. Estos sentimientos si pretenden perpetuarse, deben expresarse colectivamente mediante el ritual y el simbolismo, mediante un comportamiento colectivo, que haga referencia al objeto que representa el propio grupo.

¿Porqué se escogen como tótem las especies naturales? Su conclusión final fue que las especies que tienen importancia para la subsistencia del grupo reciben un valor ritual, de modo que se establece un mecanismo de solidaridades entre el hombre y la naturaleza (un prototipo de religión). Sería una forma de domesticar la naturaleza o bien, los seres humanos deben poder ver la naturaleza como una especie de parte del mismo orden moral que la sociedad.

El método de Radcliffe-Brown es característico. El problema concreto se sitúa en un contexto amplio. Luego se exponen las leyes fundamentales que determinan una clase de actividad. El fenómeno particular que se considera se pone entonces en relación con estas generalizaciones amplias. Y esto constituye la explicación. El otro elemento del método es la comparación. Radcliffe-Brown observó que en algunas tribus se hacía una división en dos mitades exógamas que se relacionaban con un animal. Esto ocurría en muchas partes. Estos animales son escogidos con cierta relación de oposición, que ejemplifica la idea del pensamiento universal humano, que se expresa por la oposición de pares opuestos. Esta idea fue usada más tarde por Lévi-Strauss al expresar el modo de razonar de la lingüística
estructural.

Parentesco

El "parentesco" fue el campo en el que más desarrolló sus propias visiones. Veía el "sistema de parentesco y matrimonio" como un conjunto de usos sociales interrelacionados que se basaba en el reconocimiento de ciertas relaciones biológicas para propósitos sociales.
Al investigar un "sistema de parentesco" se concentró en dos aspectos:
a) Los usos que gobiernan las relaciones entre parientes.
b) Los términos que se utilizan para dirigirse a los parientes y para referirse a ellos.

"La verdadera relación social entre una persona y su pariente, en cuanto determinada con derechos y obligaciones o actitudes y modos de comportamiento socialmente sancionados, está en mayor o menor medida fijada por la categoría a la que pertenece el pariente".
En sociedades como las de las islas Andaman y las de aborígenes australianos, el estudio de la "estructura social" significa, fundamentalmente, el estudio del "sistema de parentesco". El eje del sistema del parentesco sería la familia.

Radcliffe-Brown se concentró sobre la lógica de "los sistemas clasificatorios", que operan con alguna combinación de tres principios básicos:

1. Los hermanos y hermanas comparten un sentimiento de solidaridad y son tratados por los extraños como una unidad. Esto genera el principio de "la unidad del grupo de germanos" - por hermanos - (siblings), que influye en la categorización de los parientes.
2. Las sociedades que operan con terminologías de parentesco clasificatorias también tienen linajes, es decir, hay grupos solidarios formados por los "descendientes por una línea" (sólo varones o sólo hembras) de un único antepasado. Esto da lugar al "principio de la unidad del grupo de linaje".
3. El "principio de la generación". En todos los sistemas de parentesco, los miembros de "generaciones sucesivas" están mutuamente distanciados. Pero los miembros de "generaciones alternantes" (abuelos y nietos) tienden a fusionarse. Sus relaciones son fáciles e igualitarias, y en muchas sociedades existe la noción de que el nieto sustituye al abuelo en el sistema social.
"Estos tres principios generan los diversos sistemas de terminología de parentesco"

El análisis más interesante de Radcliffe-Brown sobre estos principios aparece en su tratamiento de las "relaciones chistosas" o "relaciones de burla", problema al que volvió una vez tras otra en su obra.
En su primer ensayo sobre el problema, en 1924, sólo se ocupaba de esta relación entre el hermano de la madre y el hijo de la hermana. Entre "los thonga", el hombre es disciplinado y controlado por su padre. En contraste, la madre es amorosa y tolerante, y sus sentimientos se extienden a los hermanos, incluyendo al hermano de ella, al que se considera y trata como "madre varón".
Esta explicación, invocada muchas veces por Malinowski, ha llegado a ser conocida como la hipótesis "extensionista"; presupone que el niño, conforme crece, extiende los sentimientos que ha desarrollado por sus padres a los germanos de éstos.
Posteriormente adoptó un nuevo rumbo. En vez de razonar en términos de extensión de los sentimientos, situó el problema - las relaciones de burla - en el contexto del abanico de formas posibles de "alianza".
Las relaciones sociales de alianza o asociación se clasificaban a su vez en cuatro tipos:
1. Basadas en el matrimonio.
2. Basadas en el intercambio de bienes o servicios.
3. Basadas en la hermandad de sangre u otra institución similar.
4. Los que representan la forma de relaciones de burla.

Los tipos generales de comportamiento asociados con el parentesco pueden clasificarse en dos conjuntos de oposiciones:
a) Respeto contra familiaridad.
b) Burla contra evitación.
El "respeto" tipifica las relaciones con los padres.
La "familiaridad" las relaciones entre germanos.
La "burla" y la "evitación" son características de la relación con determinados parientes y afines que no pertenecen al linaje de uno. Son formas extremas de familiaridad y de respeto. La "burla" se encuentra más habitualmente en las relaciones entre primos cruzados; la "evitación" es más típica de las relaciones entre miembros de generaciones alternadas, entre hombre y mujer, y sus parientes políticos. Pero ambas protegen la delicada relación entre personas que están unidas en un conjunto de lazos, pero separadas por otros; por ejemplo, entre miembros de distintos linajes que están aliados por matrimonio.

Teoría sociológica

Las únicas exposiciones valiosas de R. Brown, publicadas durante su vida, fueron dos ensayos, sobre "el concepto de función" (1935) y sobre "el concepto de estructura social" (1940) y la introducción a sus ensayos completos: "Estructura y Funciones en una Sociedad Primitiva" (1952).

El objeto de estudio era "el sistema social" o el "proceso social", verdaderas relaciones de conectividad entre individuos que desempeñan roles sociales, entre "personas" en un momento temporal dado. Esto constituye la "estructura social", que no es ninguna abstracción. "Consta de la suma total de todas las relaciones sociales de todos los individuos en un momento temporal dado".

Pero mientras que esto sería lo que observa el investigador de campo, él describe algo distinto, "la forma estructural": la pauta normal de relaciones que él abstraía del flujo de la realidad observada. Esto corresponde a lo que hoy, generalmente, se denomina "estructura social".

La "forma estructural" se explicita en los "usos o normas sociales", que se reconocen obligatorios y que se observan ampliamente. Éstos, por tanto, tienen las características de los "hechos sociales" de Durkheim, pero R. Brown insiste en que no son deducidos sino observados: "Un uso o norma social no lo establece el antropólogo… se caracteriza por lo que la gente dice de las normas en una sociedad dada, y por lo que hacen a su respecto".

Tras extraer la forma social de diferentes sociedades, se procede a la comparación y clasificación, y luego se plantean las preguntas fundamentales de la antropología social. Pese a todo, su método presentaba cierta ambigüedad respecto a los procedimientos que defendía. De hecho, mostraba elementos del método difusionista, y nunca fue claro con las unidades de comparación.

El objetivo final era formular generalizaciones sobre los rasgos comunes de todas las sociedades humanas. Estas generalizaciones constituirían "las leyes sociales".

R. Brown argumentaba que, aunque las estructuras sociales estuvieran en proceso "de cambio", las formas sociales eran comparativamente "estables". Nacen nuevos miembros de la sociedad, muere el viejo jefe y es sustituido, la gente se divorcia y vuelve a casarse… pero persisten los mismos usos sociales.

Siempre que las partes de la estructura realicen las tareas concretas de mantenimiento, se conservará la forma. Estas son las «funciones» de las partes del sistema.
Otro problema es el de la manera que tienen las sociedades de cambiar de tipo o de forma, pero Radcliffe-Brown no le daba mayor importancia, destacando que se debe afrontar este hecho desde las leyes de la continuidad.
Sus leyes fundamentales de la estática social son algo defraudantes:
1. Como parte de la coaptación social, en cualquier sociedad dada tiene que haber un determinado conjunto de formas comunes de sentir y un determinado conjunto de formas comunes de pensar.
2. Debe haber un cierto grado de coherencia funcional entre las partes constitutivas del sistema social.
3. Cualquier vida social humana requiere la creación de una estructura social consistente en una red de relaciones entre los individuos y los grupos de individuos. Estas relaciones implican determinados derechos y obligaciones que necesitan ser definidos de tal forma que los conflictos de derechos puedan resolverse sin destruir la estructura. Esta es la necesidad que se afronta mediante la creación de sistemas de justicia e instituciones legales. Un uso social cualquiera cumple una función que se dirige a mantener la forma social.

La necesidad básica de todas las sociedades era lo que R. Brown denominaba "la co-adaptación": el ajuste mutuo de los intereses de los miembros de la sociedad. Ésta necesita alguna clase de estandarización del comportamiento, y aquí es donde aparece "la cultura", que es el reino de las formas aprendidas de sentir, pensar y comportarse.

La coaptación requiere la estandarización de las creencias y los sentimientos que se mantienen vivos a través de las creencias y símbolos. La cultura es una característica de un hecho social.

Cualquier vida social o humana requiere la creación de una estructura social consistente en una red de relaciones entre individuos y grupos de individuos, estas implican determinadas obligaciones y derechos, de tal forma que los conflictos de derechos puedan resolverse sin destruir la estructura. Esta es la necesidad que se afronta mediante la creación de sistemas de justicia e instituciones legales.

Ésta área de la vida social -que corresponde a la "conciencia colectiva" de Durkheim- no puede estudiarse de forma aislada, como creían Malinowski y la mayor parte de los antropólogos americanos. "Sólo se puede estudiar la cultura como una característica de un sistema social… si se estudia la cultura, siempre se está estudiando los actos del comportamiento de un conjunto específico de personas que están vinculadas en una estructura social".

R. Brown no fue un simple "funcionalista"; en la jerga de las generaciones posteriores, fue también un "estructuralista". Se ocupó de las relaciones entre las relaciones sociales de distintas clases y, al explorarlas, se permitió saltos intuitivos que muchas veces produjeron puntos de vista que todavía están por suplantar. Su mejor obra se ocupa del "totemismo y del parentesco". Éstos habrían de convertirse en dos de los temas centrales del nuevo "estructuralismo" que se puso de moda después de su muerte.

El método es característico. El problema concreto se sitúa en un contexto amplio. Luego se exponen las leyes fundamentales que determinan una clase de actividad. El fenómeno particular que se considera se pone entonces en relación con estas amplias generalizaciones. Y esto constituye "la explicación".

El otro elemento del método es "la comparación", y fue en el último ensayo sobre "el método comparativo", donde R. Brown elaboró su razonamiento.
R. Brown estableció el lugar de la antropología social dentro de las ciencias sociales. Su preocupación principal siempre fue distinguir la antropología social -o sociología comparativa- de la etnología.

-- La primera objeción fue que los etnólogos argumentaban a partir de testimonios insuficientes. No eran estrictamente historiadores, puesto que las sociedades de que se ocupaban carecían de conciencia histórica, y su historia no estaba documentada.
-- Su segundo argumento -y quizás el más importante- fue que siempre se pueden comprender las sociedades desde un punto de vista ahistórico.

Se encargó de defender la integridad de la antropología social evitando el punto de vista histórico y además mostrándose ambivalente con respecto a la psicología: los hechos sociales no podían explicarse en términos de la psicología individual aunque era posible que algunas formas de psicología pudieran ayudar a la sociología (relación cautelosa y amigable).
También con la biología fue cauteloso. Su perspectiva no se ocupaba de las funciones biológicas, sólo se ocupaba de las funciones sociales, no del individuo biológico abstracto, sino de las personas concretas de una determinada sociedad.

En la última parte de su vida, el combate se extendió a Malinowski y a los antropólogos americanos, que insistían en el desarrollo de una ciencia de la cultura, que trataban las relaciones sociales como partes de la configuración social del comportamiento del que se ocupaban, pero no como parte fundamental. Éstos, tampoco consideraban que las relaciones sociales constituyeran "sistemas diferenciados", que no se debían reducir a otra clase de relaciones.

Ésta fue la cuestión clave de la controversia. Las diferencias que se produjeron entre Malinowski y R.Brown, especialmente durante los años treinta, tal vez fueran en parte "un problema político", pero también había una importante y creciente diferencia sobre "cuestiones de teoría".

Después de su retiro, Radcliffe-Brown -molesto por haber sido agrupado con Malinowski como "funcionalista"- trazó la historia de sus diferencias:
En 1914, en la histórica reunión de la Sección H de la Asociación Británica en Australia, "tuvimos una dilatada discusión sobre antropología y los fines y métodos de la investigación de campo, y llegamos a un acuerdo casi total". Pero, a finales de los años veinte, Malinowski comenzó a propagar la "teoría de la antropología funcional", que se ocupaba de todo un campo de funciones "no sociales". En la siguiente década, cada vez se inclinó más a explicar los hechos sociales por referencia a las necesidades biológicas o culturalmente derivadas. "Gradualmente llegó a pensar que la materia no se ocupaba de las relaciones sociales y las interacciones humanas, sino de la cultura".

Por el contrario, Radcliffe-Brown siempre compartió el punto de vista de Durkheim y Roscoe Pound, una perspectiva que "no se ocupaba de las funciones biológicas, sino de las funciones sociales; no del "individuo" biológico abstracto, sino de las "personas" concretas de una determinada sociedad. No puede expresarse en términos de cultura.

La función de una institución nunca debe desviarse para ser explicada a través de necesidades psicológicas y biológicas, sino que la función de una institución debe siempre remitirse a la estructura social. Lo importante de cada institución es su contribución al equilibrio de la estructura social. El método histórico de los particularistas americanos sería un completo error para R. Brown. El método inductivo, por el contrario, es científico y es el que hace de la Antropología Social una disciplina a la altura de la Física. De ahí que negara la existencia de una Escuela Funcionalista, ya que en las Ciencias Naturales no hay escuelas.

El colonialismo y la hipótesis de la unidad funcional

Es un error presentar a los funcionalistas estructurales como ingenuos ignorantes de conflictos y disensiones internas. Ni Radcliffe-Brown ni sus discípulos dejaron de tener conciencia de conflictos no resueltos. Pero no estaban preparados a aceptar que estos conflictos eran un aspecto normal y fundamental de la condición humana. Por eso, el concepto de «unidad funcional» es para Radcliffe-Brown tan sólo una hipótesis. El concepto de unidad funcional sería entonces una suposición heurísca necesaria que equivale a decir que el sujeto a observación es un fenómeno que dura lo bastante como para extraerlo de la historia.
Entre 1930 y 1935, la inmensa mayor parte de las contribuciones funcionalistas estructurales se basó en trabajos de campo hechos en sociedades tribales africanas ubicadas en territorios coloniales europeos y especialmente británicos. Esto nos obliga a establecer una conexión entre la propuesta de estudiar los sistemas sociales como si fueran solidarios y como si estuvieran fuera del tiempo, y por otro lado, las subvenciones, los empleos y la asociación indirecta de los miembros de esta escuela con un sistema colonial hoy difunto.

La estructura social: sentido y prioridad

Para Radcliffe-Brown el estudio de los grupos, especialmente territoriales, de parentesco y políticos, y las interrelaciones entre éstos constituyen el núcleo de los fenómenos socioestructurales. En un sentido diferente, todas las posiciones sociales diferenciadas o status derivados de una consideración de pertenencia a agrupaciones sociales constituyen parte de la estructura social. Esta noción se relaciona con las otras partes de un sistema social.

En un sistema social hay tres aspectos adaptativos heurísticamente separables:
1. La estructura social: los dispositivos por los que se mantiene una vida ordenada.
2. El aspecto ecológico: vía por la que el sistema se adapta a su entorno físico.
3. El aspecto cultural: mecanismos por los que un individuo adquiere los hábitos y las características mentales que le capacitan para la participación en la vida social.

Ahora, según el funcionalismo estructural, la prioridad del análisis corresponde siempre a la estructura social, y luego se infiere el sistema económico, etc… El sistema económico resulta de o contribuye al mantenimiento de una estructura social dada.

La analogía organísmica

El funcionalismo estructural basó explícitamente su exposición en el modelo organísmico biológico, como conjunto de relaciones entre las partes del organismo que constituyen su morfología o su fisiología. El problema de esta analogía es que la situación no es tan simple, y en la práctica se produce un importante abuso de la analogía en cuestión, pues a los bioorganismos los vemos completos regularmente, infaliblemente y sin esfuerzo. Pero no vemos en cambio los organismos socioculturales completos. A estos y a todas sus partes, incluida la estructura social, tenemos que construirlos a través de un proceso de abstracción lógico-empírica. Otro problema de esta analogía es cómo otorgar más importancia a unas partes que a otras. Unos autores verán más importantes unos elementos que otros.

Para asignar prioridades de orden funcional dentro de un organismo sociocultural (para ser capaces de describir su estructura) tenemos que estudiar simultáneamente su historia y la historia de los organismos similares. Es ese estudio el que nos lleva a entender cómo las partes de los sistemas socioculturales se relacionan las unas con las otras en términos generales y en términos específicos.

Leyes

Los funcionalistas estructurales insisten en que la estructura social constituye el núcleo de estudio de la antropología social, pues puede superar la impotencia explicativa de los esquemas evolucionistas. Para Radcliffe-Brown la antropología social, con sus generalizaciones inductivas, puede decirnos cómo y por qué, es decir, según qué leyes ocurren las cosas. La fuerza guiadora de esta perspectiva fue la de Durkheim.
Ante las críticas que dicen que la antropología social no puede alcanzar resultados científicos, Radcliffe-Brown responde que precisamente la antropología social sólo tiene como objetivo alcanzar conclusiones científicas. El funcionalismo estructural había de ser valorado en su capacidad para formular proposiciones nomotéticas, en términos de las cuales pudieran darse explicaciones más exactas, generales y económicas de los fenómenos socioculturales.

Para los funcionalistas, el concepto de cultura de Malinowski y de los boasianos es demasiado vasto e impreciso para ser manejado por el investigador. Así, para Fortes desde esta perspectiva uno se ve obligado a tratar todas las cosas de la vida social como si tuvieran igual peso, todos los aspectos como si tuvieran igual importancia. Afirma que la estructura social ha de ser considerada como el fundamento de toda la vida social de cualquier sociedad duradera.

A Radcliffe-Brown se le debe reconocer el mérito de devolverle a la antropología el rango de ciencia social. Pero la tragedia con la contribución de Radcliffe-Brown es que las leyes a las que llegó se caracterizan por su debilidad, por su baja capacidad de predicción y de retrodicción y por su insipidez.
Radcliffe-Brown se propuso la tarea de descubrir leyes socioculturales con un hándicap rígido y sin precedentes: el de restringir la antropología a los datos de un solo nivel temporal: los datos relativos a la mitad del siglo XX. Aunque insiste en la importancia de la investigación histórica, está convencido de que la información histórica útil se puede obtener en las sociedades primitivas. A lo que ellos se oponen no es a la historia sino a la seudohistoria.

El problema de los evolucionistas, para Radcliffe-Brown, es que se perdieron en la búsqueda de los orígenes, cuando lo que debían buscar eran leyes. Reaccionó contra los esquemas evolucionistas decimonónicos pero eso no le convierte en antievolucionista. Incluso se declara evolucionista social, interesado en el estudio del proceso de diversificación por el que se producen nuevas y diferentes formas de sociedades. Lo esencial es que la búsqueda de los orígenes no puede llevarse a cabo por medio de fórmulas evolucionistas. En esto coinciden Boas y Radcliffe-Brown, pero para los boasianos el remedio son los estudios históricos de casos concretos, y para Radcliffe-Brown el remedio es evitar todas las investigaciones históricas para que no se disponga de documentos históricos (investigación funcionalista sincrónica).

Leyes sociológicas, principios estructurales y reduccionismo psicológico

Para Eggan los más importantes conceptos que guían hoy el análisis de la estructura social son: el principio de linaje y el principio de la unidad y solidaridad del grupo fraterno. Radcliffe-Brown propuso doce principios o reglas: la regla de la filiación uniforme, recíprocos uniformes, hermanos uniformes, cónyuges uniformes, ascendencia uniforme, equivalencia, correlación terminológica, conducta recíproca, equivalencia de hermanos, diferenciación de sexos, principio de generación y principio de sexo.

La conexión con la etnosemántica, para Radcliffe-Brown, resulta instructiva para entender el componente psicológico que los funcionalistas estructurales usan para sus generalizaciones, aunque Radcliffe-Brown es considerado como una excepción que se supo mantener en el nivel sociológico. Pero aunque compartía con Durkheim su oposición al reduccionismo psicológico, no supo evitar la dependencia de los universales psicológicos como uno de sus principales mecanismos explicativos. La consecuencia teórica negativa es que como todos los hombres están equipados con las mismas tendencias psicobiológicas, todos los sistemas socioculturales deberían ser iguales. Pero estos universales, por importantes que puedan ser, se entrecruzan los unos con los otros y se entrecruzan también con toda una madeja de otras tendencias universales.

Hay otras leyes de los funcionalistas estructurales que no son tan abiertamente psicológicas. Radcliffe-Brown formuló una de estas leyes que postula que:

  1. la condición necesaria de existencia continuada es la que exige un cierto grado de consistencia funcional entre las partes constitutivas de los sistemas sociales.
  2. Una segunda ley dice: los derechos y los deberes deben estar definidos de tal manera que los conflictos de derechos puedan resolverse sin destruir la estructura.
  3. Otra ley sería: la necesidad que la estructura social tiene no sólo de estabilidad, definición y consistencia, sino también de continuidad.

Aportaciones

Su mensaje era escasamente crítico: defendió que la misión del antropólogo consistía, simplemente, en proporcionar una estimación científica de la situación a las autoridades; y no debía abogar por ninguna política concreta.

El rasgo sobresaliente de la obra madura de R. Brown es su unidad de propósito. Una y otra vez, expuso su concepto de la sociología como una especie de ciencia natural y, por tanto, como opuesta a las reconstrucciones conjeturales.
Su distanciamiento también fue una fuente de fuerza, pues le dio un poder controlado sobre sus análisis de "los sistemas sociales", que Malinowski nunca alcanzó.

Radcliffe-Brown tuvo un impacto muy directo y personal sobre la antropología británica, especialmente a partir de 1937. Lo cual puede medirse por la violencia del posterior repudio de Evans-Pritchard de los dogmas centrales y por la no menos apasionada defensa de Fortes.


Continuadores

Impotencia explicativa. Nueva ciencia lúgubre

A pesar de estas leyes, a la explicación de las variedades concretas y particulares de los dispositivos socioculturales no es más que una débil forma de interpretación. Los funcionalistas estructurales confiesan que no pueden explicar la variedad de los sistemas, se limitan a mostrar cómo se reflejan los principios en cada sistema. Radcliffe-Brown fue consciente de las limitaciones de su perspectiva sincrónica, pero no pudo resistirse a la tentación de asimilar la interpretación psicosocial a una verdadera explicación científica, y eso le hizo incurrir en el error de referirse a una «ley sociológica universal: la de que en ciertas condiciones específicas una sociedad tiene la necesidad de proporcionarse a sí misma una organización segmentaria». Esta ley recibió una respuesta dura de Lowie.

Radcliffe-Brown con el tiempo hizo una evaluación más realista de sus propias leyes, confesando la impotencia explicativa, en relación a la terminología del parentesco (su tema estrella). Pero su impotencia se hizo extensiva a todos los demás, es decir, nunca jamás escuela alguna podrá encontrar las soluciones de esos acertijos. "Lo que un estudio sincrónico no pueda hacer, simplemente no puede hacerse. Para alcanzar pleno conocimiento necesitamos datos de las condiciones históricas, datos que, en mi opinión, no poseeremos nunca."

Gregg y Williams propusieron una analogía entre todo el movimiento funcionalistas sincrónico y las doctrinas del Laissez Faire (dejad haced). La consecuencia del funcionalismo es que cualquier institución, desde la brujería hasta la guerra, es una contribución funcional al bienestar y al mantenimiento del sistema social. Como decían Gregg y Williams (economistas de izquierdas), los funcionalistas están dispu8estos a inventar los más sanos propósitos para las costumbres más perniciosas. De esta manera, el capitalismo es la naturaleza humana, y la depresión, el imperialismo y la guerra parte necesaria de la condición humana.
El problema científico del funcionalismo sincrónico es el ignorar u oscurecer deliberadamente, la cantidad de orden que exhibe la historia humana. La consecuencia intelectual es que no se puede tener en cuenta que la evolución (biológica y cultural) es un proceso lleno de estructuras funcionales todas ellas condenadas a la extinción. Lo que la historia nos enseña no es qué elemento de la estructura es funcional, sino cual, entre un cierto número de estructuras alternativas, es más funcional en diversas condiciones. Sin recurrir a los datos diacrónicos, toda la cuestión de los grados de adaptabilidad funcional resulta inabordable.

Un ejemplo de aplicación del sistema sincrónico erróneamente es African political systems de Evans-Pritchard y Fortes. Las sociedades aborígenes estudiadas ya habían sido afectadas severamente por el sistema esclavista Americano, y su perspectiva no añade nada a favor de la ciencia. En su estudio sobre la formación del estado Evans-Pritchard y Fortes ignoran que en todos los demás continentes se ha establecido una correlación entre sistemas estatales y altas densidades de población. Según ellos no hay correlación tal, sino que se puede dar el caso contrario. Stevenson ha revisado todos esos casos desde una perspectiva diacrónica y en todos ellos ha invalidado o ha modificado profundamente los supuestos ejemplos negativos. Stevenson aporta una serie de nuevos datos acerca de las densidades de población africanas, mucho más altos que Fortes y Evans-Pritchard habían creído. Stevenson revisa además evidencias históricas y demográficas de todas las partes de África, dando pruebas abrumadoras de que los sistemas políticos africanos evidencian una relación definida con los fenómenos de densidad.

Colapso del sincronismo. Retorno a la investigación diacrónica

Fred Eggan, combinando los principios del funcionalismo estructural y la preocupación americana por la información histórica, cambia la orientación del sincronismo al diacronismo. Se trata de una perspectiva que sintetiza las perspectivas del funcionalismo estructural y el particularismo histórico. Eggan ya predijo en 1954 que con el tiempo los antropólogos sociales se interesarían más por los estudios diacrónicos. Aunque para Firth, tal interés ya había alcanzado importantes dimensiones antes de 1950. Durante la Segunda Guerra Mundial, el interés por los fenómenos de contacto se intensificó, y por un lado Malinowski y por otro Wilson y Hunter publicaron elaborados tratamientos teóricos de la trayectoria de las relaciones coloniales, especialmente en África. Resulta claro que las importantes contribuciones etnológicas, que emplean una amplia variedad de métodos de investigación histórica, constituyen hoy un rasgo característico del período más reciente de la antropología social británica.

Edmund Leach, autor de una de las más efectivas críticas del modelo funcionalista estructural, se negó a realizar sus estudios en términos de un modelo estático: «No podemos seguir contentándonos con tratar de establecer una tipología de sistemas fijos. Tenemos que reconocer que muy pocas, si es que hay alguna, de las sociedades que un etnógrafo moderno puede estudiar muestran una tendencia marcada a la estabilidad». Pero su fantasía se ha dejado seducir por la obra de Lévi-Strauss.

Raymond Firth, insatisfecho con las limitaciones sincrónicas de la teoría funcionalista estructural, trataba de lograr una mayor aproximación a la conducta real, en especial a las variaciones que resultan ignoradas den las formulaciones estáticas de la estructura social. Pretendía descubrir los procesos a través de los cuales se producían cambios estructurales fundamentales. Para Firth estamos en el umbral de una teoría general de carácter dinámico que nos permita manejar toda la variedad de materiales dentro de nuestra esfera antropológica normal. También afirmó la importancia de las teorías de Marx de las condiciones materiales de la producción.

Con el colapso del funcionalismo estructural, la antropología social británica ha entrado en una fase de tendencias confusas y conflictivas. Para algunos antropólogos, el fin de la influencia de Radcliffe-Brown ha supuesto el fin de toda pretensión ciencifista. Para Evans-Pritchard la antropología tiene más en común con la historia que con la ciencia natural.

Sin embargo, Fortes recomienda que volvamos a una concepción del hombre que le sitúe sin ambages en el seno de la naturaleza y que tome en cuenta el recuerdo de sus orígenes en el proceso de la evolución orgánica, es decir, que volvamos a buscar las regularidades que existen independientemente del tiempo.
Leach como Evans-Pritchard, está en desacuerdo con el método comparativo propuesto por Radcliffe-Brown, y prefiere seguir la línea de Lévi-Strauss. Cree que los discípulos de Radcliffe-Brown tienen que empezar a repensar las cuestiones realmente básicas. Pero para Leach las cuestiones básicas que hay que reconceptualizar no parecen demasiado importantes: el concepto de incorporación y el de alianza, pues los anteriores modelos han sido demasiado etnocéntricos. Él propone un enfoque matemático y topológico, es decir, cuantitativo, para adaptarse mejor al modelo mecánico de Lévi-Strauss.

Resulta penoso es contemplar la licencia y los excesos metodológicos que han sucedido al puritanismo del reinado de Radcliffe-Brown. El camino de Leach (de Lévi-Strauss) lleva a las mismas arenas movedizas del análisis lingüístico en las que algunos de los mejores cerebros de la antropología americana chapotean hoy en la búsqueda de sistemas de sentidos distintivos. Leach deplora la mutilada visión del mundo.

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Bibliografía

 

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Biografía

Alfred Reginald Brown nació en Sparbrook, Birmingham, en 1881. En 1902, comenzó a estudiar para los exámenes de graduación en Ciencias Morales. En 1904, se graduó con honores de primera clase y se convirtió en el primer alumno de antropología de Rivers.

Anarchy (anarquía) Brown, le llamaban entonces, pues había sido anarquista declarado, cambió su nombre legalmente, en 1926, a Radcliffe-Brown, incorporando el nombre de la madre.

Hizo un estudio de las islas Andaman entre 1906 y 1908.

Cuando estalló la I Guerra Mundial, Malinowski aprovechó la oportunidad de emprender el trabajo de campo. R.Brown, sin embargo, se alejó de la antropología durante el tiempo que duró la guerra.

Inmediatamente después de la guerra, la "gran gripe" llegó a Tonga, donde era Director de Educación, cayó enfermo y, por prescripción facultativa, marchó con su hermano a Johannesburgo.

En 1920, funda la disciplina en la Universidad de Ciudad del Cabo. Con casi cuarenta años, entraba en una nueva fase de su carrera. El trabajo de campo quedaba atrás y pasa a dedicarse a la enseñanza, a escribir y al desarrollo de una teoría. En Ciudad del Cabo, fundó la "Escuela de Estudios Africanos".

En 1926 volvió a Australia, a encargarse de una nueva cátedra en Sydney. Esta fue la primera cátedra de antropología que se fundó en Australia. Dejó Sydney en 1931.

Luego de una breve visita a Inglaterra, se fue a Chicago.

En 1937, fue nombrado para la primera cátedra de Antropología Social que se creó en Oxford, de tal forma que volvió a Inglaterra poco antes de que Malinowski la dejara definitivamente.

Inmediatamente después de la guerra tuvo que retirarse de la cátedra de Oxford, que dejó vacante de mala gana en 1946.

La posesión de la cátedra de Oxford especialmente a partir de 1937 le permitió tener un influjo sobre la antropología social inglesa que duró casi hasta su muerte en 1955 en Londres.

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