Historia de la antropología

Historia de la antropología (UNED)

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Bibliografía
Biografía
Franz Boas (1858 - 1942)

Escuela o corriente

Particularismo histórico. Teoría de la cultura.
[Recomendación: ver el artículo sobre Particularismo histórico como complemento a éste.]

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Ideas básicas

  • EE.UU. en torno a 1880
  • Doctrinas de las que se distancia: evolucionismo, determinismo cultural, fisicalismo, materialismo, determinismo geográfico
  • Evolución de la posición de Boas
  • Metodología: exhaustiva recogida de datos
  • Base etnográfica del particularismo: trabajo de campo de Boas
  • Críticas de Harris a Boas

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Aportaciones

EE.UU. en torno a 1880

Cuando Boas llegó a América en 1886 la teoría estaba dominada por el spencerismo y evolucionismo y se caía en reconstrucciones evolucionistas ingenuas llenas de lugares comunes.
Muchos de los contemporáneos eran incapaces de cometerse a la disciplina científica porque ese era tiempo en el que personas poco preparadas usaban licencia para generalizar sobre bases endebles.
Fuente inagotable de errores fue McGee haciendo pasar por experiencias científicas los errores mayores confundiendo raza con lengua y con cultura.
Powell pasó por los mismos caminos sin base ni disciplina dando en un solo discurso inaugural la historia de la humanidad disponiendo los estadios en 4: salvajismo, barbarie, monarquía y democracia asignándole a cada uno instituciones, artes, etc.
Brinton, que hablaba de la casi absoluta uniformidad de los pensamientos, actos objetivos y métodos de los hombres, provocó la crítica de Boas al método comparativo y pensaba en éste más que en Morgan o Tylor, acusados de ser excesivamente conservadores, cuando denunció la insuficiencia con que se hacían secuencias paralelas.

Doctrinas de las que se distancia

Evolucionismo

Boas se aparta de las teorías evolucionistas que suponen que la humanidad se ha desarrollado según una única forma de desarrollo. Al insistir en la historia rica y variada se puso contra el evolucionismo que incluía a todos en una única secuencia evolutiva. No negaba que en la historia hubiera ciertas regularidades, sino que el papel de estas regularidades se había sobreestimadoy se esforzó para restablecer el equilibrio porque a largo plazo hacían falta ambas perspectivas: la particular y la generalizadora, si bien priorizaba estudiar las secuencias en áreas bien definidas.

En su “Limitations of the comparative method”, alude a la dificultad de justificar los ejemplos que se han empleado para explicar las evoluciones convergentes o paralelas. Pensaba que no siempre cada causa es seguida de un efecto similar y por ello muchos rasgos culturales como el chamanismo, el arco, las máscaras etc. se dan en lugares distantes sin que intervenga la difusión, esto es por evolución convergente. Ponía varios ejemplos para explicar esta hipótesis, en relación con el uso de las máscaras:
• En un lugar se usan para que los espíritus malignos no reconozcan a sus portadores
• En otros se usan para asustar a otras gentes
• En otros se usan para representar a un paciente difunto
Este y otros muchos ejemplos hacían pensar a Boas que el desarrollo humano ha podido seguir infinidad de caminos diferentes, este es el pensamiento de la base del particularismo histórico.

Críticas de Leslie White y otros a Boas:

1. Leslie White se dedicó a deformar la imagen de Boas, haciendo que pareciese un antievolucionista regresivo. “Boas fue el principal representante de la tendencia antievolucionista reaccionaria en los EE.UU.”, dijo White.

Pero Boas no negaba la evolución, sí ciertos conceptos evolucionistas; de las ideas de Spencer, rechazaba:

  1. reduccionismo biológico (que toda la evolución se explicara solo por cambios biológicos de los seres vivos)
  2. evolución paralela más importante que la convergente o divergente: paralelismo cultural = a iguales causas en diferentes sitios se siguieran los mismos efectos. Boas pensaba que en cada lugar, iguales causas pueden llevar a efectos diferentes sin ningún determinismo ambiental
  3. definición etnocéntrica del progreso
  4. normas universales del progreso

Pero aceptaba la evolución (biológica y cultural) y que era explicable en términos de procesos exclusivamente naturales.

Hubo “excesos” en los particularistas (como Berthold Laufer, que negaba que la cultura pudiera estudiarse siguiendo ninguna teoría, no sigue leyes y solo pueden estudiarse sus hechos).

2. Parece que hay semejanzas entre los boasianos antievolucionistas y los creacionistas antidarwinistas de finales del XIX (que querían el retorno a la ortodoxia cristiana).

Pero esto no es verdad; los boasianos nunca adoptaron una interpretación teísta de la evolución (biológica o cultural). Simplemente rechazaban todas las explicaciones de las diferencias culturales que se basaran en algún principio determinante, sea cual fuere (materialista, idealista o deísta).

El spencerismo es una expresión de todos los impulsos individualistas, espontáneos, competitivos e impredecibles. Su doctrina de supervivencia de los más aptos resultaba adecuada para el concepto boasiano de rechazo de todo determinismo, pero su determinismo racial hizo que Boas y sus discípulos lo rechazaran de plano.

Los boasianos combatieron el spencerismo cultural, fundamentalmente racista, que apoyaba la predominancia de la raza blanca y anglosajona y protestante como una elite triunfadora en la evolución. Formuló la creencia en una democracia multirracial, que apoyara la máxima libertad individual.

El origen cultural del ataque contra el spencerismo lo encontramos en las corrientes antirracistas de EE.UU. que contaban con el apoyo de los numerosos grupos de emigrantes de ese país.

El programa boasiano corresponde con bastante exactitud a la perspectiva ideológica fundamental del liberalismo político de centro-izquierda excepto en una cosa: el concepto de cultura.

Determinismo cultural

Si la enculturación determina la forma en que el individuo se conduce en su vida, ¿qué pasa con la libertad individual? Si la cultura determina nuestros actos, ¿qué diferencia hay entre un régimen democrático y otro totalitario, excepto en la ilusión de “ser libres” de los que viven democráticamente?

Los boasianos impulsaron una visión de la máxima libertad individual compatible con un concepto de cultura útil, por medio de 2 vías:
1. subrayando el papel creador del individuo en el cambio cultural
2. subrayando la variabilidad y la no conformidad de los individuos a las pautas culturales

Pensaba que no había un determinismo cultural absoluto y que la máxima libertad individual era compatible con un concepto de cultura establecida, porque el individuo en el uso de su libertad puede hacer cambiar la cultura con sus acciones.

Cronológicamente, Boas sitúa en 1910 la fecha en que pasó a interesarse por la interacción entre individuo y sociedad. Hubo polémica entre este asunto entre Sapir y Kroeber (Sapir a favor de la influencia cultural determinante en un gran número de personalidades sobresalientes, Kroeber creía que la evolución cultural era impredecible, ya que dependía de su influencia por los hombres que libremente se desarrollaban en ella.).
Hubo también seguidores de Boas que creyeron firmemente en el papel determinante de los individuos (Paul Radin).

Fisicalismo, materialismo y determinismo geográfico

Los boasianos rechazaron toda explicación de las diferencias culturales que se basara en algún principio determinista, cualquiera que éste fuera, independientemente de las doctrinas que lo inspiraran.

Su opinión era que los factores geográficos, económicos, demográficos... eran todos ellos determinantes, pero en grados variables e impredecibles, según una configuración única e irrepetible en cada caso.
El programa boasiano se identificaba así con una perspectiva ecléctica que aspiraba a dar “descripciones completas” movilizando para ello “todas las técnicas disponibles” y desde la que las explicaciones se buscaban recurriendo a una gran variedad de hipótesis heterogéneas.

Rechazo de Boas al fisicalismo como un modelo que resulta inadecuado para las especiales circunstancias de estudio de las Ciencias Sociales. Aduce que el hecho singular, el fenómeno único es suficientemente interesante por si mismo y no siempre tiene que explicar algo, esto está en contra de los fisicalistas que aducen que toda causa / efecto están relacionadas por leyes inmutables.

Boas rechazó también el materialismo a pesar de sus comienzos como físico en Alemania: “Así surgió mi plan de considerar como tarea de mi vida, dedicarme a la siguiente investigación; en qué medida podemos considerar los fenómenos de la vida orgánica y en especial de la vida humana, desde una perspectiva mecanicista”.

En su fase alemana, realizó un trabajo de campo en la isla Baffin en el Ártico y trató de encontrar un compromiso entre lo geográfico y lo psicofísico, estudiando el conocimiento que tenían los esquimales de su área geográfica para condicionar sus migraciones. Tras su estancia entre los esquimales, abandonó la creencia en el determinismo geográfico. “Los esquimales le ayudaron a darse cuenta de la importancia de la cultura y a que el medio entorno le pareciera, en el mejor de los casos, secundario. Tuvo que concluir que las cosas que hacían las hacían a pesar y no a causa del medio”.
Fuera de estos comienzos juveniles, Boas no volvió nunca a conceder que los condicionamientos geográficos tuvieran algún papel en el desarrollo cultural. De este modo abandonó definitivamente el determinismo geográfico.

Evolución de la posición de Boas

Su postura le alejó de la física llevándole a la antropología. Entre sus 20 y 30 años de edad (1878-1888) fue abandonando las premisas filosóficas asociadas a las síntesis mecanicistas de la física, química y biología bajo la influencia del movimiento neokantiano. Separado del materialismo recorrió el camino de la física a la geografía y de ésta a la antropología decidiendo lo que deseaba hacer en su vida.

Entre 1882 y 1883 Boas conoció a Bastian (con su creencia en pensamientos universales) y a Virchow (cuyos intereses fisiológicos se preocupaban de regularidades y procesos). De ellos esperaba apoyo para lograr una plaza como geógrafo en la universidad de Berlín.
Boas, interesado por la geografía como discípulo de K. Ritter, se suponía interesado en las leyes de la evolución cultural y desde dicha posición planeaba su viaje a la isla de Baffin, de cuyo viaje publicó una obra con descripciones sobre la vida en el ártico subrayando la interrelación entre geografía y cultura. Como hemos escrito más arriba, tras esto no volvió a dar preeminencia al método geográfico.

Boas tenía en un principio el convencimiento de que con el paso del tiempo se descubrirían las leyes que gobiernan los fenómenos culturales. Según él, el objetivo más importante de la etnología es el descubrimiento de leyes científicas. Esperaba que el particularismo histórico completara y facilitara el descubrimiento de las leyes al método comparativo. Leyes que constituían el objetivo último de la investigación antropológica.

Primera fase del rechazo boasiano de las leyes culturales (hasta principios del siglo XX)
Después de sus primeros estudios en la Isla Baffin, en sus escritos aparece la convicción creciente de que la búsqueda de las regularidades estaba condenada al fracaso. En el libro “Limitations of the comparative method” niega las secuencias universales unilineales, pero explicita que la búsqueda de estas leyes no halladas aún debería seguir siendo un objetivo primordial para los antropólogos.

Segunda fase (alrededor de 1910)
En el libro “The mind of primitive man” 1911 relaciona la ausencia de secuencias uniformes de evolución como una ausencia de orden o determinación entre las diversas partes de la cultura. Afirma que el orden social y la vida intelectual pueden desarrollarse independientemente sin estar relacionados con similares factores causales. Desecha la posibilidad de encontrar uniformidades de desarrollo que afectan a conjuntos completos de instituciones. A partir de este momento pensó que la presencia de instituciones similares por todo el mundo reflejaba algo inherente a la mente humana. Las convergencias podían explicarse con casi cualquier tipo de contexto cultural. Y la gran diversidad cultural entre pueblos adyacentes da prueba de la creatividad espontánea del espíritu humano.

Boas se enfrentó también al determinismo económico: si la vida cultural está económicamente condicionada, la economía está también culturalmente condicionada, luego no hay un condicionamiento económico de la cultura sino una interrelación de ambos factores en el desarrollo de los pueblos.

Tercera fase
Se comporta como un particularista radical. Definitivamente afirma que la búsqueda de leyes que gobiernan las regularidades de la evolución es una quimera. El descubrimiento de esas leyes no debe considerarse como uno de los objetivos de la Antropología, lo único que interesa al antropólogo es la descripción de los acontecimientos sin tratar de buscar ninguna explicación. No era que las leyes históricas no se hubieran descubierto aún sino que no podrían descubrirse nunca.

Mantiene ahora que la estructura de la mente humana explicaba todas las regularidades manifiestas en los fenómenos culturales. La Antropología debía estudiar la relación entre la psique individual y las formas de cultura. Así, en su madurez, el campo de estudio es el de las relaciones entre la personalidad y la cultura. El estudio de la personalidad individual humana es la realización más plena de la tendencia particularizadora. Con esta postura se adhirió al principio del idealismo ideográfico y se puso en contra del modo nomotético.

[Idealismo Ideográfico: negaba a la ciencia toda posibilidad de conocer cualquiera de los asuntos humanos. Por ejemplo un historiador como Croche dice: la única manera de comprender a un neolítico siciliano, es intentar convertirse mentalmente en uno de ellos.
Modo Nomotético: Considera que la conducta humana así como su mente está regida por las leyes de la física o la matemática y que se puede llegar al conocimiento de aquellas a través de leyes estadísticas generalizadora de la probabilidad.]

Además Boas rechazó cualquier determinismo cultural: ni geográfico, ni económico, ni demográfico. A pesar de esto no fue del todo radical sino parcial aduciendo que todos estos factores podían ser determinantes, pero en grado muy variable y sobre todo impredecible según configuraciones particulares de cada caso.

Metodología: exhaustiva recogida de datos

Su perspectiva le llevó a hacer una vasta recopilación de materiales primarios, de textos y de descripciones, sin realizar prácticamente el menor esfuerzo por orientar al lector con generalizaciones. Boas se mantuvo fiel a sus principios inductivos y sobrepasó a la mayoría de los antropólogos en su intento de presentar pruebas sobre las que basaba sus afirmaciones etnográficas. Y en aquel momento, el gran movimiento reformista que la antropología necesitaba era el iniciado por Boas, aunque, con todo, no era suficiente. Pese al efecto que su rigor ejerció sobre los aficionados también Boas muestra aspectos negativos.

Lo más criticado por Leslie White es que su perspectiva le llevó a hacer descripciones inagotables sin la menor explicación o generalización por lo que, pese a que publicó más de 10.000 páginas sobre la costa noroeste, carece de la menor generalización, comentario o información que permita comprenderlas.

Se encontró ante una paradoja y es la de que creyendo que la acumulación de datos llevaría al progreso de la teoría antropológica y pese a haberlos acumulado, ésta no progresó.
Nunca admitió que era preciso escoger entre la historia y la ciencia y se mantuvo fiel a la estrategia investigadora durante toda su vida realizando estudios particularizadores y ninguna conclusión nomotética. Nunca aplicó a las ciencias sociales el modelo fisicalista y reaccionó contra dicho modelo preocupándose de demostrar que en las circunstancias de las ciencias humanas era preciso complementarlo.

Base etnográfica del particularismo

Sobre el trabajo de campo de Boas ha habido muchas alabanzas y muchas críticas.
Su principal trabajo –durante un periodo de casi 45 años- fue sobre los kwakiutl, de la isla de Vancouver, en la costa noroeste americana.
Hay dos cuestiones en su estudio que han suscitado críticas:
1. su estudio sobre la organización social (filiación)
2. su estudio sobre los potlach (son fiestas en las que se destruían y se regalaban toda clase de riquezas).

1. Filiación kwakiutl

Primero creyó que al principio habían sido matrilineales y luego pasaron a ser patrilineales.

Después (en 1895) cambió de parecer, desafió el esquema evolucionista dominante y sostuvo que la transición había sido de la patrilinealidad a la matrilinealidad.
Como evidencia mantenía que si el estadio anterior hubiera sido matrilineal, existirían survivals como huellas de transmisiones hereditarias de los hermanos a las mujeres, o matrilocalidad, o leyendas o mitos sobre ancestros matrilineales.
Creía que los kwakiutl tenían grupos de parentesco –llamados numaym-, la pertenencia a los cuales y los privilegios dentro de ellos se regían por filiación matrilineal.

Más tarde, en 1920, volvió a cambiar de parecer y mantuvo que los numaym se basan en la filiación paterna preferentemente.
La idea de la evolución patrilineal a matrilineal, contraria al esquema evolucionista, fue aceptada por muchos antropólogos (Lowie, Kroeber, Goldenweiser) y pasó a ser casi un dogma en la antropología americana.

Estudios posteriores sobre el numaym kwakiutl:

Goodenough (1956) y Davenport (1959): el rasgo distintivo del numaym es precisamente el hecho de que no hay una adhesión rígida a ninguno de los dos principios unilineales: los individuos pueden escoger entre varios grupos de residencia y filiación.

Thomas Hazard (1960) intenta hacer un análisis funcional de este fenómeno, y asocia la naturaleza no lineal del numaym con las tecnología, economía y hábitat de la zona: los individuos aprovechan esta posible filiación bilateral para vincularse a los caudillos más capaces de proporcionarles seguridad y sustento. Y cuando el descenso de población tras el contacto con los europeos, cada grupo local necesitaba reclutar a todo el personal necesario para explotar sus recursos hereditarios de caza y pesca, y lo hacía a través de todas las líneas de filiación.

2. El potlach

Esta clase de fiesta desafía cualquier explicación tecnoecológica o tecnoeconómica.
En los potlach, se confería el mayor prestigio al individuo que se desprendía de mayor cantidad de bienes valiosos.
Esto contradecía los anteriores análisis del comportamiento económico, basados en la importancia de ahorrar los productos del trabajo y organización racional del esfuerzo en relación con las necesidades y el consumo.
Además, no solo se regalaba, sino que se destruían cosas (mantas, aceite, hasta poblados enteros).

Este tema fue muy importante en la disciplina, porque fue un material aprovechado por una discípula de Boas, Ruth Benedict, y Helen Codere más tarde.

Ruth Benedict habla sobre los kwakiutl en su libro “Patterns of culture” (1934), que fue muy leído y tuvo mucho éxito. Los presentó como megalomaníacos cuya prioridad era demostrar su superioridad sobre todos sus niveles. La razón del potlach era el desmesurado deseo de los jefes de mantener o aumentar su prestigio.

Helen Codere, en su “Fighting with property” (1950) intenta relacionar el potlach con la historia de los kwakiutl y verlo desde una perspectiva histórica.
El contacto con los europeos provocó muchos cambios en la sociedad kwakiutl, llevó a la desaparición de los modos de vida aborígenes y la virtual extinción de los kwakiutl como población capaz de reproducirse.
El explorador Vancouver entra en contacto con ellos en 1792, aunque ya antes había comercio en mosquetes. En el siglo XIX se produjo un aumento del comercio y un descenso drástico de población debido a la introducción de enfermedades nuevas (viruela, etc.); en 1836 la población era de 23.000, en tiempos de la 1ª visita de Boas, 2.000 personas.
La presión europea cada vez era mayor: fundación de Fort Rupert como puesto comercial, explotación de minas de oro, establecimiento de la industria conservera de noroeste y de la industria maderera, que ofrecieron puestos de trabajo a los kwakiutl.
La presencia europea introdujo nuevos productos (mantas) que se incorporaron a los potlach, y también trajo la prohibición de la guerra.
Codere establece una relación entre la desaparición de la guerra y el desarrollo de pautas agresivas del potlach de la época tardía. Según Codere, cuando los indios se vieron obligados a dejar de guerrear, empezaron a luchar con la riqueza.
Pero la misma Codere advirtió más tarde que entre la gente ordinaria no se advertía esa “furiosa” competitividad asociada a las grandes pugnas de fines del siglo XIX.

En los años 50 los especialistas de la costa del NO expresaron su insatisfacción con el material de Boas sobre los kwakiutl, pero el potlach siguió siendo presentado como producto de una situación de contacto, sin recurrir a explicaciones generalizadoras.

Andrew Vayda (1961) y Wayne Suttles (1960) estudiaron las condiciones de abastecimiento de los kwakiutl y llegaron a diferentes conclusiones que Boas y Codere.
Antes se pensaba que la economía kwakiutl era excedentaria, ya que vivían en una zona donde la naturaleza era extremadamente generosa: la población tenía asegurada con un mínimo de esfuerzo productivo grandes excedentes de alimentos.
Vayda y Suttles lo matizaron, afirmando que esta excedencia alimentaria no era continua; había épocas de grave insuficiencia de alimentos ocasionados por las variaciones climáticas, por irregularidades en las migraciones y variaciones en la reproducción de la flora y la fauna.
A finales del XIX había efectivamente un excedente superfluo, pero era debido al decrecimiento del número de la población.
Siguiendo las teorías de Vayda y Suttles, se puede comprender la filiación bilateral del numaym como el mejor arreglo para conseguir la máxima adaptación de una población precariamente equilibrada en un entorno de abundancia y riqueza, pero sujeto a variaciones no predecibles.
Y el potlach sería una respuesta funcional al problema de minimizar los efectos de las fluctuaciones estacionales en los grupos locales. Así se acumulaban los excedentes de un numaym y bajo los auspicios del jefe se distribuían entre los numaym que estaban en peor situación. Esto aumenta el prestigio de los jefes obtenido a través de los regalos.

El potlach sería una variante de los sistemas redistributivos de sociedades de estratificación incipiente, gracias a los cuales mantienen sus niveles de productividad y maximizan su cohesión social. Esta idea fue formulada por Karl Polanyi y se ha podido aplicar a varias sociedades distintas (en la Polinesia).

Evaluación del trabajo etnográfico de Boas

Boas recogió sistemáticamente una gran cantidad de datos (casi 5.000 páginas sobre los kwakiutl), pero gran parte de estos datos son trivialidades (por ejemplo, recetas de cocina) y no son los más adecuados para facilitar la comprensión de los sistemas culturales, como por ejemplo, su estructura social y las prácticas relacionadas con ella.

Se le acusó de no haber estudiado la economía, pero sí la estudió, solo que era economía emic, no etic, por ejemplo al estudiar el potlach tal como se presenta a quienes participan en él. (Se estudiaría el potlach en el marco de categorías analíticas y cuantitativas válidas para la comparación cultural (calorías, inversión horas-hombre, redistribución, etc.) si lo estudiáramos desde el punto de vista de la economía etic.)

Desde el punto de vista de Boas, la prueba definitiva de que una etnografía era buena era si reflejaba o no con fidelidad el mundo de los nativos tal y como lo veían los nativos.
Así, la importancia que da Boas a los principios psicológicos no es debido a la separación entre psicología y cultura, sino la oposición entre la perspectiva emic y la etic.
Aborda el trabajo de campo como un etnógrafo que da una preferencia abrumadora a las interpretaciones emic.
Así tomaba mucho interés en los informantes individuales y sentía indiferencia –hostilidad a veces- al tratamiento estadístico de los fenómenos culturales.

Boas abogó por la necesidad de interpretar la conducta de los nativos en términos de las categorías de los nativos (los términos culturales –familia, estado, gobierno- no tienen por qué corresponder a conceptos equivalentes en otras culturas).

Su objetivo era entender a un pueblo, es decir, “comprender la vida mental de un pueblo tal y como se refleja en su cultura”.

Críticas de Harris a Boas

Su método de exhaustiva recogida de datos no estaba libre de hipótesis (relación cultura-personalidad), que no se declaraban, pero que no eran por ello menos presentes.

La producción etnográfica de Boas no podía llegar a formular los principios nomotéticos que gobiernan la historia humana porque se circunscribía exclusivamente a la perspectiva emic.

Eclecticismo: Boas insistía en que adoptasen criterios de verificación rigurosos considerando que mientras fuesen escrupulosos con los datos cualquier interés teórico era aceptable. Se identificaba con una perspectiva ecléctica queriendo dar descripciones completas con todas las técnicas disponibles. Según Harris, ésta postura ecléctica es inaceptable por poco rigurosa; según él, no es posible ser fiel a los hechos y al mismo tiempo indiferente a la teoría.

Rechazo a los estudios sistemáticos: parece que el Boas maduro consideraba más importante probar el desorden histórico que formular principios de orden.

Errores filosóficos básicos

Según Harris, privar a la Ciencia de toda posibilidad de especulación es privarle de su propia sangre. Y, en esencia, eso es lo que el programa boasiano trataba de conseguir.

Lo compara con Bacon y su insistencia en la primacía de la inducción. La ciencia así concebida se caracteriza por su sistemática recogida de datos cuidadosamente comprobados. Sin embargo, tanto la historia de la ciencia en general como la experiencia de las ciencias sociales demuestran que la estricta adhesión a la inducción baconiana, incluso si fuera posible, no llevaría por sí sola al descubrimiento de regularidades.

El principal error es el uso excesivo por no decir único de los métodos inductivos para llegar al conocimiento, esto es el estudio casi exclusivo de los fenómenos particulares. Su excesivo inductivismo le dejó a veces tan solo en el mundo de los fenómenos.

La explicación deductiva es imprescindible en la ciencia para evitar el análisis de factores individuales carentes de importancia en la consecución de un objetivo. Pero Boas negaba la especulación; en su fascinación por el acumulo exhaustivo de datos se quedaba simplemente en estos, sin tener muchas veces clara su utilidad final.

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Influencias de

El movimiento neokantiano

El neokantismo de finales del S XIX, fue una reacción contra el materialismo de Hegel y consistía en establecer un compromiso entre idealismo y materialismo, creyendo que la esencia de las cosas no era ni espíritu ni materia, sino simplemente una sustancia incognoscible.

La filosofía de Kant era la adecuada a los tiempos, precisamente porque representaba un compromiso entre el materialismo y el idealismo. Puesto que el conocimiento es una síntesis de entendimiento y sensibilidad en la filosofía kantiana, esto sirvió para justificar una perspectiva decididamente empirista, atenida a los datos de los sentidos y otra perspectiva que subrayaba la contribución que el espíritu del observador hace a la percepción de esos datos.

Wilhem Dilthey

Dilthey formuló en 1883 la distinción entre ciencias naturales y ciencias humanas. Para Dilthey la diferencia crucial entre ambas está en los especiales atributos del espíritu que lo hacen distinto de los otros fenómenos. “No conocemos la naturaleza interna de las cosas y de los procesos físicos y hemos de establecer un orden causal entre ellos por hipótesis, mientras que en el mundo del espíritu conocemos directamente aquello de lo que estamos tratando”. Esta insistencia en el conocimiento desde dentro constituye uno de los temas centrales del programa boasiano. También la insistencia de Dilthey en la intención de introducirse “en las cabezas de otras gentes” a través del estudio de la historia de cada individuo, influyó en Boas y sus seguidores.

Rickert y Windelband

Fueron dos neokantianos que formularon la diferencia entre ciencias naturales y ciencias humanas introduciendo los conceptos de estudios nomotéticos y estudios ideográficos, que dividían rigurosamente las ciencias en disciplinas generalizadoras y disciplinas particularizadoras. Según este criterio, el estudio de la Historia no podía ni debía incluir generalizaciones. Esta dicotomía llegó e influyó en Boas.

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Influencias en

Aportaciones de Boas a la antropología de EE.UU.

Boas construyó un antropología universitaria, profesional y lo hizo con notable éxito en la universidad de Columbia, aunque ya la etnografía y la descripción científica de las culturas indias estaba muy adelantada cuando entró en la escena. Podemos tener precedentes en W.H. Holmes, Otis T. Mason, A. Fletcher, J. Mooney, etnografos pioneros aunque no tan devotos y escrupulosos como Boas en la recogida de datos puesto que para él la ciencia era sagrada.
Durante los años de su profesorado la antropología creó instituciones, modernizó otras, fundó la asociación americana de antropología, revitalizó la sociedad americana de etnología y lo mismo la de folclore.
Publicó un torrente de 700 artículos y 12 libros. Su perspectiva cultural y la etnografía y el trabajo de campo, su mandamiento.

Discípulos de Boas

Entre los discípulos de Boas encontramos a una amplia nómina de antropólogos que continuo las líneas de su maestro en distintas universidades: Lowie, Kroeber, Sapir, Radin, Clarl, Margaret Mead, Ruth Benedict, Lesser, Ruth Bunzel, Montagu.
La imagen que de Boas tenían sus discípulos podemos verla en declaraciones de M. Mead al decir que es lógico que no haya métodos con el nombre de Boas como tampoco una escuela porque había convertido la antropología en una ciencia.
Para Kroeber los programas partidistas eran signo de la inmadurez de las cc.ss. de ahí que no se primase un único método.
Para Goldenweiser era el héroe cultural de la ciencia antropológica.
Según R. Benedict encontró una antropología de conjeturas sin base y la dejó transformada en una disciplina en la que las teorías podían someterse a prueba.
Lowie lo equiparaba al físico y filósofo E. Mach diciendo que ambos desarrollaron criterios rigurosos de prueba y perfeccionaron el método científico.

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Bibliografía

La crianza de los hijos (1896 - 1904)
Changes Inform of Body of Descendant of Immigrants (1911)
La mentalidad del hombre primitivo (1911,1938)
Cultura y Raza (1913)
Arte primitivo (1927)
Antropología y vida moderna (1928-1938)
Antropologia General (con otros autores) (1938)
Raza, lenguage y cultura (1940)
Dakota Grammar (con Ella Delora) (1941)

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Biografía

Franz Boas (Minden, Alemania, 1858 - Nueva York, 1942) Antropólogo estadounidense de origen alemán.

Cursó estudios en las universidades de Heidelberg y Bonn y, en 1881, se doctoró en física y geografía por la Universidad de Kiel.

En 1886 participó en una expedición científica a Canadá y Estados Unidos, país este último en el que decidió establecerse. Tras ejercer la docencia en varias universidades estadounidenses, en 1899 ingresó en la Universidad de Columbia, en la que dirigió el departamento de antropología más influyente del país.

No fue un creador de teorías, y aunque tuvo algunos seguidores no creó ninguna escuela especial. Basándose en el análisis aséptico del trabajo de campo como único instrumento se dedicó a la descripción antropológica de una forma minuciosa sin tratar de aplicar el método deductivo para realizar un examen global o analítico del desarrollo sociológico humano.

Fue el creador de una Antropología profesional y universitaria, fundando sociedades y editoriales antropológicas y estimulando la investigación de campo.

Sus métodos se basaban en la investigación sobre el terreno de pueblos primitivos y la verificación exhaustiva de los hechos utilizando todos los instrumentos tecnológicos a su alcance, pero sobretodo tratando de ver las cosas desde el punto de vista de los pueblos que él estudiaba y eludiendo toda mistificación imaginativa o especulativa y cualquier tipo de prejuicio. Hasta tal punto llegaba su obsesión por la recogida de datos que durante 45 años estudió a la tribu de los Kwakiutl en la costa noroeste de Norte América (2000 nativos) dando lugar a la publicación de un texto de mas de 5000 páginas.

En 1911 escribió La mente del hombre primitivo, obra que fue considerada, desde su publicación, como uno de los textos fundamentales de la antropología, disciplina que Boas contribuyó en gran medida a asentar y difundir.

Fue cofundador de la Asociación Americana de Antropología y, desde 1931, presidente de la Asociación Americana para el Desarrollo de la Ciencia.

(Parte del artículo tomado de wikipedia.)

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