Historia de la antropología

Historia de la antropología (UNED)

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Geografía
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Contexto histórico

Difusionismo (principio del S. XX)

Definición

A finales del XIX se descubre la “movilidad” de los objetos culturales y se abandona la corriente que explica la cuestión por las concordancias formales de diferentes culturas en el sentido de una evolución paralela, a favor de la búsqueda de una transmisión histórica y sus relaciones.

En los años veinte, la escuela de geografía cultural de la Universidad de California distinguió entre innovación (relativamente escasa) y difusión (bastante común).

La difusión se puede definir simplemente como la expansión de un elemento cultural desde su lugar de origen a otros sitios o ya más extensamente, como el proceso por el cual rasgos culturales son transferidos de una sociedad a otra, a través de la migración, el comercio, la guerra u otro tipo de contactos.

Para la escuela del difusionismo la etnología y las culturas ágrafas son un campo sin regularidades. Se trata de buscar formas originales y su origen cronológico y geográfico, de entre las producciones culturales fruto de la evolución y la mezcla. En lugar de la construcción de estadios abstractos de evolución de lo simple a lo complicado, el interés se centra ahora en el origen exacto de los bienes culturales; en vez de buscar regularidades universales, ahora se concentran en la originalidad de esos bienes.

En los EE.UU. el difusionismo cobró gran importancia con el concepto de áreas culturales, que son regiones geográficas donde cierto número de sociedades comparten un conjunto común de rasgos, que a menudo se llamó “complejo cultural”. Se veía el origen de estas áreas en las innovaciones, y algunos antropólogos creían que su edad podía inferirse en función del grado de propagación. Solían definirse en relación con sus fuentes de subsistencia o por un complejo de rasgos comunes.

En Europa se dio origen a la noción de círculos culturales (o Kulturkreise), complejos de rasgos culturales que han perdido su inicial unidad geográfica y se presentan dispersos por todo el mundo. Los difusionistas austriacos y alemanes defendían que había varios centros culturales y no sólo uno en el mundo antiguo. Las características culturales se difundieron no como elementos aislados, sino como todo un complejo cultural, mediante la inmigración de individuos de una cultura a otra. Las grandes migraciones históricas dan la respuesta.

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Conceptos e ideas clave

Escuelas americana, alemana y británica (en páginas aparte).

Relaciones de los difusionistas con los evolucionistas

Las escuelas difusionistas alemana y británica han hecho nacer el mito de que los evolucionistas decimonónicos negaban la importancia de la difusión. Más la posición general de los evolucionistas no abogaba ni por una dominancia de la invención independiente ni por la difusión.
Los difusionistas establecieron la dicotomía entre “préstamo” e “invención” y negaron que invenciones similares explicaran las similaridades a escala mundial.
Pero los evolucionistas no defendieron en ningún momento que las semejanzas fueran producto más de la invención independiente que de la difusión. Tylor tuvo mucho interés por estudiar los rasgos difundidos y no creía que la difusión alterara su concepción de secuencias evolutivas.
Las invenciones independientes les interesaban a los evolucionistas por su apoyo en la demostración de la unidad psíquica de la humanidad (aunque también quedaba apoyada por la difusión).
En realidad, para probar que en la historia había un movimiento general carecía de importancia el que la uniformidad fuera resultado de un préstamo o de una invención independiente.

Morgan fue difusionista: incluyó explícitamente la difusión entre los mecanismos que hacían posible la uniformidad de la evolución. Descartó, por ejemplo, que los principales tipos de parentesco tuvieran un origen independiente y que hubieran evolucionado de una manera paralela. Afirmaba como muy poco probable que hubiera una estricta evolución unilineal.


Relaciones con los particularistas

Boas (1938) pretendió abordar las características culturales teniendo en cuenta dos procesos históricos: difusión y modificación. Creía que el inventario cultural humano era el resultado acumulativo de la difusión. La cultura consiste en incontables hilos sueltos, la mayoría de origen extranjero, que fueron tejidos juntos para encajar en su nuevo contexto cultural.

Boas rechazaba el determinismo geográfico. Boas planeó su viaje a la isla de Baffin (“The central eskimo” 1888) casi convencido de la primacía de los factores geográficos de la vida de los esquimales, pero su vida entre los esquimales le hizo cambiar radicalmente de su predisposición de atribuir a la geografía una influencia primaria en el desarrollo de la cultura. Los esquimales le ayudaron a darse cuenta de la importancia de la cultura. Tuvo que concluir que las cosas que hacían las hacían a pesar y no a causa del medio.

Kroeber ecólogo
En su estudio de las tribus de Norteamérica, Kroeber escribe que la cultura no es comprensible sin referencia a los factores del medio ambiente con los que está en estrecha relación y la condicionan.
Así describió 6 áreas culturales diferentes en Norteamérica y en cada una de ellas encontraba un subárea central que el llamó clímax donde los rasgos culturales florecían con mayor intensidad y desde donde esa cultura difundía hacia sus zonas periféricas.
En “Cultural and Natural areas of native North America” construyó sus categorías regionales, reflejando los modos de subsistencia y las densidades de población, relacionándolos con las potencialidades del hábitat natural. A pesar de todo se quedó lejos de una perspectiva ecológica coherente.
Kroeber anticipa muchos intereses de Steward, aunque no toma en consideración las bases tecnoecológicas ni económicas de las civilizaciones.

La difusión a partir de mediados del siglo xx

A mediados del XX los estudios sobre la aculturación y el modelo cultural reemplazaron a la difusión. El concepto de difusión desempeña sólo un papel secundario.

Recientemente se ha desarrollado la antropología teórica que trata de explicar los procesos contemporáneos de globalización cultural y corrientes de cultura transnacional (“antropología del lugar”). Intenta entender y explicar cómo las formas de cultura dominante son “impuestas, inventadas, trabajadas y transformadas”. Para ello, cada orientación etnográfica debe estudiar las interrelaciones de la cultura, el poder y el espacio en que se desarrolla.

A pesar de que el difusionismo tiene sus raíces en la antropología, la arqueología y la geografía cultural, la investigación moderna relacionada con el proceso de difusión se ha traspasado desde estas áreas a los estudios de economía agraria, educación, geografía económica, historia, ciencias políticas y sociología rural, disciplinas en las que (salvo en la historia) la investigación observa a las sociedades para dilucidar cómo pueden recibir influencias para innovar y predecir los resultados de estas intervenciones.


La aculturación

Kroeber (1948) afirma que la aculturación se basa aquellos cambios que una cultura produce en otra provocando un aumento de las similitudes entre ambas. Aunque puede ser un cambio recíproco, más a menudo es asimétrico y el resultado es la (generalmente parcial) absorción de una cultura por la otra. También creía que era más gradual que repentina y la conectaba con la difusión al considerar que esta contribuye a la aculturación y la aculturación necesariamente lleva consigo la difusión. Intentó separar ambos procesos al definir la difusión como lo que ocurre a los elementos de una cultura, y a la aculturación como lo que ocurre a toda una cultura.

Aculturación: proceso que implica el cambio cultural sistemático de una sociedad particular, llevado a cabo por una sociedad extranjera dominante. Este cambio se produce bajo condiciones de contacto directo entre individuos de cada sociedad: los individuos de una cultura minoritaria o extranjera aprenden la lengua, costumbres y valores de la cultura estándar o dominante gracias a la aculturación. El proceso por el cual estos individuos ocupan determinadas posiciones sociales, al mismo tiempo que adquieren los principios políticos, económicos y educativos de la cultura dominante (es decir, se integran en la cultura estándar), se denomina asimilación.

Milton Gordon (1964) estableció una serie de etapas en la asimilación del individuo:
- asimilación del comportamiento (aculturación)
- asimilación estructural (asimilación social)
- asimilación marital entre los individuos de la sociedad minoritaria y los de la dominante
Esta proposición ha sido criticada, pero sí indica que existe un continuum. Se cree que la asimilación completa no se da hasta la segunda o tercera generación.

La asimilación completa no es una consecuencia inevitable de la aculturación. No siempre es posible para la cultura minoritaria la adopción integral de la forma de vida de la cultura mayoritaria. A menudo transcurre un periodo de transición en el que la sociedad minoritaria poco a poco va abandonando sus valores tradicionales, pero es incapaz de adoptar los de la cultura dominante, durante el que hay un sentimiento de diáspora, inseguridad e infelicidad.

Estos procesos han sido estudiados más a menudo en inmigrantes europeos que llegaban a Estados Unidos (XIX y XX) y en grupos minoritarios que vivían en Estados Unidos. Estos estudios han llevado a importantes generalizaciones transculturales sobre el proceso de aculturación y asimilación, que para Thompson (1996) son:
1. Las culturas dominantes obligan a las minoritarias y extranjeras a la aculturación y asimilación. Este proceso se reduce considerablemente cuando las minorías están concentradas territorial u ocupacionalmente, como en el caso de una amplia minoría nativa, que a menudo se hace etnonacionalista.
2. La aculturación precede a la asimilación.
3. Aunque una minoría pueda ser aculturada, la asimilación no es siempre el resultado final.
4. Aculturación y asimilación sirven para homogeneizar al grupo minoritario en el grupo dominante. Distintos factores facilitan u obstaculizan el proceso: edad del individuo, grupo étnico originario, afiliación religiosa o política y nivel económico.

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Geografía

EE.UU., Alemania, Austria, Gran Bretaña

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Autores

Otis T. Mason
Clark Wissler
Kroeber

W. H. R. Rivers
Grafton Elliot Smith
W. J. Perry

En Berlín:
Bastian
Ratzel
Heger
Vierkandt
Ehrenreich
Frobenius
Graebner
Ankermann
Jensen

En Viena:
Schmidt
Haeckel
Heine-Geldern
Hirschberg

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Resultados

Logros

Aunque la difusión, como escuela de pensamiento, fue reemplazada por un enfoque más holístico durante la mitad del siglo XX, el concepto todavía tiene valor en los estudios etnológicos.
Los estudios sobre la difusión de ideas y cómo afectan y motivan innovaciones han sido de gran valor en muchos otros campos, como en economía agraria, educación, geografía económica, historia, ciencias políticas y sociología rural. El concepto de área cultural todavía sirve de herramienta en la etnografía de continentes.
La difusión fue una aportación o interpretación del desarrollo de conceptos antropológicos sobre cómo las sociedades cambian debido a la expansión de los rasgos culturales y las invenciones independientes. Sin embargo, se vio lastrada por ideas etnocéntricas y, como escuela de pensamiento, fue sólo una parte de lo que debería ser el análisis total de las culturas del mundo.
Los estudios sobre los inmigrantes europeos que llegaron a Estados Unidos en el XIX y XX han ayudado a comprender los problemas que aparecen cuando gente de diversas culturas llega a una dominante. Los estudios sobre minorías que ya vivían en Estados Unidos muestran cómo algunos grupos son resistentes a la asimilación e, incluso, a la aculturación. Estos estudios pueden proporcionar un mejor entendimiento de los procesos culturales. Otro logro del difusionismo americano de Kroeber fue demostrar que en la mayoría de los casos no se trataba de la transmisión de bienes culturales sino simplemente de imitación. En muchas ocasiones se genera una forma parecida por un estímulo exterior.

Críticas

El enfoque difusionista fue reemplazado poco a poco por estudios relacionados con la aculturación, modelos culturales y la relación entre cultura y personalidad.
Hasta la Primera Guerra Mundial, el difusionismo se discutió por la nueva escuela funcionalista liderada por Malinowski y Radcliffe-Brown. Estos autores establecían que incluso si uno pudiera establecer la evidencia de aspectos culturales importados en la sociedad, la característica cultural original podría estar tan cambiada que serviría para una función diferente a la de la sociedad desde donde se difundió.

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Influencia de

 

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Influencia en

 

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Contexto histórico

 

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