LOS TESTIGOS DE JEHOVA Y SUS ESPECULACIONES SOBRE EL FUTURO
LOS TESTIGOS DE JEHOVÁ Y SUS ESPECULACIONES SOBRE EL FUTURO

INFORMACIÓN SOBRE EL LIBRO

Capítulo VIII

1914. LA GENERACIÓN QUE NO PASARÁ

 

 

En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas.

Mateo 24:34.

stas palabras han sido utilizadas por los miembros directivos de los testigos de Jehová para crear un estado de expectativa continuo en sus miembros durante los últimos cuarenta y seis años, a tal grado, que hasta finales de 1995, (81 años después de finalizar el 'tiempo de las naciones o gentiles' y del comienzo de la 'presencia' invisible y 'reinado' de Cristo en el cielo), estuvieron citando hasta la saciedad de dichas palabras, con objeto de mantener la creencia de la inminencia de la llegada del fin, y un sentido de urgencia en relación con la predicación, tal como la conciben y explican los testigos de Jehová en sus publicaciones.

De hecho, se ha llegado a decir que 'una manera de continuar sirviendo a Jehová de toda alma, que sea segura y además cuente con su aprobación' es: "Tener en lo más profundo del corazón un verdadero sentido de urgencia." ()

Para crear y mantener este sentido de urgencia, los testigos de Jehová no se han valido exclusivamente de textos bíblicos en los que se habla de mantenerse despiertos y activos, sino que, no pareciéndoles suficientes las palabras de advertencia de Jesucristo, han recurrido a interpretaciones y aplicaciones enrevesadas y forzadas de pasajes, relatos y supuestos paralelos proféticos, con tal de hacer creer que la venida del fin de este sistema de cosas, era un asunto de días ó meses, no años, como llegaron a afirmar en una revista que después analizaremos.

Como hemos visto a lo largo de éste libro, los testigos de Jehová, a menudo han señalado que la profecía de Cristo tendría dos aplicaciones: Primero, entre 33 E.C. y la destrucción de Jerusalén en 70 E.C.; segundo, un cumplimiento mayor en este 'tiempo del fin' desde 1914 E.C.

Y aquí introducen su extraordinaria interpretación de Mateo 24:34, cuando Jesucristo afirma:

"En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas."

¿Qué quiso decir Jesús con esas palabras? ¿Estaba estableciendo un periodo señalado, 'con un principio definido' y un fin limitado a la duración de una generación de personas, como dijeron en el libro La Verdad? Y, ¿a qué 'generación' se estaba refiriendo Jesús?

En esta serie de cábalas y acertijos se han movido los dirigentes de los testigos de Jehová durante éste siglo XX, con la grave responsabilidad de haber envuelto a millones de personas, en una serie de creencias y formas de actuar, que, bajo el pretexto de aparentar una forma de adoración denominada cristianismo, lo único que han conseguido es, el sustituir a Jesús de la cabeza y dirección de personas bienintencionadas que forman su pueblo, y moverlos a engrandecer el poder económico de una sociedad anónima denominada WATCHTOWER BIBLE AND TRACT.

Independientemente de las intenciones de los dirigentes de ésta Sociedad, la triste realidad es que, por cumplir con las interpretaciones emanadas de estos dirigentes, muchos individuos han muerto, muchos han sido torturados, muchos han pasado largas temporadas en las cárceles, muchos matrimonios se han disuelto, y muchas personas han sacrificado sus trabajos, estudios y su posición, en aras de unas esperanzas que no se han cumplido.

Empero, con relación al cumplimiento inmediato de las palabras de Jesús, los testigos de Jehová no han tenido nunca dudas. Ellos dicen: "Jesús de ninguna manera estaba apartándose del uso que le había dado a la expresión "esta generación", con la que se refirió invariablemente a las muchedumbres de su día y a sus 'guías ciegos', que juntos componían la nación judía." ()

Por lo tanto, los dirigentes siempre han creído que las palabras de Jesús tuvieron cumplimiento en la 'generación' de su día que le escuchaba o que les rechazaba. El problema se crea cuando utilizan la famosa 'doble proyección' de la que son hábiles expertos, para buscar un segundo cumplimiento a los acontecimientos profetizados y sucedidos sobre cierta época en particular. El problema se crea cuando afirman que los sucesos ocurridos de 33 E.C. a 70 E.C. tiene una correspondencia con los sucesos ocurridos desde 1914 E.C. en adelante, y que la 'generación' que vio dichos sucesos corresponde con la que verá los actuales desde ese año en adelante.

Ya dije en el primer capítulo, que las palabras recogidas del libro La Verdad que lleva a Vida Eterna, con respecto a la cercanía del fin, me resultaron fascinantes. Esas palabras que también fueron recogidas en La Atalaya del 15 de julio de 1969, pág. 421, razonaban: "Personas nacidas hasta cincuenta años atrás [los nacidos en 1919] no podrían ver "todas estas cosas". (gr. panta tauta). Vinieron a la escena después que los acontecimientos predichos ya habían comenzado." Y añadían con verdadero sentido de urgencia:

"Algunas de estas personas todavía estarán vivas cuando venga el fin de este sistema inicuo y lo verán. ¡Eso significa que solo queda muy poco tiempo antes de que venga el fin! [y citaban de Sal 90:10.]. De modo que ahora es el tiempo para tomar acción urgente si usted no quiere ser barrido con este sistema inicuo."

El problema es: ¿Qué entendemos por el término 'generación'?

En un principio, los Testigos eran muy dogmáticos en sus interpretaciones sobre esta palabra. En La Atalaya del 1 de Julio de 1.951, ligaron la cuestión referente a 'esta generación' a 1.914 del siguiente modo:

"El significado actual de esas palabras más allá de toda duda es de que corresponde a una generación en el sentido ordinario de la palabra, tal como en Marcos 8:12 y en Hechos 13:36, o aplicable a aquellas personas que viven en un periodo determinado."

Como se ve, no tenían el más mínimo atisbo de duda de que el término se utiliza en sentido ordinario, es decir, que aplica a personas que viven en un periodo determinado.

En realidad, este es el uso normal del término 'generación'. Según el Diccionario de la Lengua Española. 21 edición, el término 'generación' se define como: [...] 3. Sucesión de descendiente en línea recta. 4. Conjunto de todos los vivientes coetáneos. La Generación presente. La Generación futura. 5. Conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos sentidos.

Y en relación con la palabra griega para 'generación', (gr. "he gueneá háuté"), muchos doctos se han pronunciado, y los dirigentes de los testigos de Jehová han citado de ellos en repetidas ocasiones. He aquí algunos ejemplos:

(A Greek-English Lexicon of the New Testament, de la 5 edición de Walter Bauer, 1958.) "Lit[eralmente], los descendientes del mismo antepasado. [...] La suma total de los que nacieron al mismo tiempo, que se extiende para incluir a todos los que viven en cierto tiempo con relación a una generación, contemporáneos." (Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento, de W.E.Vine). "Aquello que ha sido engendrado, una familia; [...] miembros sucesivos de una genealogía, [...] o una raza de gentes, [...] o de toda la multitud de personas viviendo en el mismo periodo; () y especialmente de aquellos miembros de la raza judía viviendo en la misma época." (Greek-English Lexicon of the New Testament, de J.H.Tayer.) "Aquello que ha sido engendrado, hombres del mismo linaje, una familia; [...] toda la multitud de personas viviendo en el mismo periodo; () utilizado esp[ecialmente] con respecto a los miembros de la raza judía viviendo en la misma época." (The New International Dictionary of New Testamento Theology), "los que nacieron al mismo tiempo"

Un diccionario teológico apoya ésta definición al comentar: "Jesús emplea el término 'generación' para expresar su propósito abarcador: se refiere a toda la gente y es consciente de su solidaridad en el pecado".(Theological Dictionary of the New Testament [1964]).

Partiendo de estas premisas, la expresión "generación" es utilizada en general para denominar, como dice nuestro Diccionario, al conjunto de personas que por haber nacido en fechas próximas y recibido educación e influjos culturales y sociales semejantes, se comportan de manera afín o comparable en algunos sentidos.

Son dos, pues, los limitadores de una generación: el tiempo y el comportamiento; tienen que haber nacido en la misma época, en el mismo tiempo, y tienen que tener un comportamiento afín.

Al existir estos dos baremos, los dirigentes de los testigos de Jehová han rebuscado detalles característicos y afines de la generación de 1914, en libros y revistas populares ajenos a ellos, que han tratado de estos temas. Por supuesto, no han utilizado la uniformidad, y no han sido honrados a la hora de dar su versión, pues mientras hasta 1984 citaban de unos Diccionarios que recalcaban una cosa, ahora citan de otros Diccionarios y recalcan frases que destacan otra. Este es el proceder que han seguido con el libro The Generation of 1914 de Robert Wohl. El significativo tema que lleva, atrapó en su día a los publicadores de la Atalaya, que han citado prolíficamente de él. Estas son frases del mismo:

"Una generación en sentido histórico no se define de acuerdo con sus límites o lindes cronológicos. No se trata de una zona de fechas [...] Es más bien como un campo magnético en cuyo centro yace cierta experiencia o una serie de experiencias. [...] Para que se desarrolle la conciencia de pertenecer a cierta generación, lo esencial es algún punto de referencia común que resulte en un sentido de ruptura con relación al pasado [...] Dicho punto de referencia siempre proviene de grandes sucesos históricos, como guerras, revoluciones, plagas, hambres y crisis económicas. [La I Guerra Mundial creó]... un abrumador sentido de ruptura con el pasado. Los que sobrevivieron a la guerra jamás pudieron deshacerse de la idea de que en agosto de 1914 un mundo había terminado y otro había empezado."

Pues bien, en 1981 (vea La Atalaya del 1 de abril de 1981, pág. 30.) citaron del último capítulo de dicho libro, donde se sugiere que las generaciones no se pueden definir matemáticamente en términos de cantidades de años, sino que se agrupan en torno a crisis históricas importantes, y en 1984 se ratificaron en este punto, y destacaron que 'lo esencial es algún punto de referencia común que resulte en un sentido de ruptura con relación al pasado, y en estas definiciones se incluyen tanto a los que nacieron alrededor del tiempo de un suceso histórico [1914] como a todos los que vivieron en dicho tiempo'. Esto les llevó a comentar conclusivamente: "Esto armoniza muy bien con el punto de vista bíblico que los testigos de Jehová adoptan con relación a 'la generación de 1914.'"

Con esta idea de fondo, en la portada de La Atalaya del 15 de mayo de 1984, con el tema: "1914, la generación que no pasará." recogieron una fotografía de un grupo de 16 personas de 70 a 90 años en el momento de su publicación. En su contenido, hicieron un extenso uso del libro de Robert Wohl, que utilizaron para hacer declaraciones como las siguientes:

"Jesús usó la palabra 'generación' muchas veces en diferentes contextos y en diferentes sentidos. Pero, ¿qué quiso decir cuando habló de una 'generación que no pasará'? Hay quienes han interpretado que 'generación' se refiere a un periodo de 30, 40, 70 o hasta 120 años. Pero una generación en realidad tiene que ver con personas y sucesos, más bien que con una cantidad fija de años. [...] En estas definiciones se incluyen tanto a los que nacieron alrededor del tiempo de un suceso histórico como a todos los que vivieron en dicho tiempo. Si Jesús usó la palabra 'generación' en dicho sentido y la aplicamos a 1914, entonces los infantes de aquella generación tienen 70 años de edad o más ahora. Y otros que estaban vivos en 1914 tienen más de ochenta o noventa años de edad ahora, y hay algunos que hasta han alcanzado los cien años de edad. Aún viven muchos millones de personas de aquella generación. Algunas de ellas 'no pasarán de ningún modo hasta que sucedan todas las cosas'. (Lucas 21:32.)" [pág. 5]

Así, descartaban la idea de delimitar a la generación por un número fijo de a os, pero establecieron que esta definición aplicaba a los que nacieron antes de la I Guerra Mundial, como a todos los que vivieron en dicho tiempo. Por eso, en pág. 7 de éste número, reflejaron la imagen de unos padres con cuatro hijos con el siguiente encabezamiento: "USTED, JUNTO CON LOS SOBREVIVIENTES DE LA GENERACIóN DE 1914, PUEDE LLEGAR A VER UN NUEVO ORDEN."

No tenían dudas. Por eso, es inaudito observar el cambio que se han visto obligados a hacer, pues olvidando todo lo dicho hasta ese momento, en La Atalaya del 1 de noviembre de 1995, pág. 18, han vuelto a citar literalmente del libro The Generation of 1914, pero esta vez de las siguientes frases: "Los que sobrevivieron a la guerra jamás pudieron deshacerse de la idea de que en agosto de 1914 un mundo había terminado y otro había empezado."

Y sentencian: "Estas palabras son muy ciertas y ponen de relieve la clave de la cuestión."

La manipulación es evidente. ¡Por fin han encontrado "la clave de la cuestión!" Antes, citando de una parte del libro, decían que las generaciones no se pueden definir matemáticamente en términos de cantidades de años, sino que se agrupan en torno a crisis históricas importantes, y que esto 'armonizaba muy bien con el punto de vista que los testigos de Jehová' adoptaban en 1981. Se alaban a la I Guerra Mundial como tal evento importante, y a la generación que pudo percibir tal evento como la que vería el final.

Ahora enfatizan el impacto o impresión que ha tenido sobre la humanidad lo que ocurrió en 1914. El inicio de la generación no es el haber nacido en torno a 1914, sino en la impresión que quedó marcada en la mente de las personas de que 'en agosto de 1914 un mundo había terminado y otro había empezado.' De esta manera, 'alargan' la generación de forma indefinida, pues esa impresión pudo quedar en personas que nacieron en 1914, o en 1920, o en 1930, ó en 1945, etc.

No es extra o que a una idea tan brillante la alaben diciendo: "la clave de..."

¿Por qué esa 'clave' no fue descubierta en 1981? ¿O en 1984? ¿Por qué 'lo esencial' ha dejado de serlo, y ahora la 'clave' está en palabras distintas del mismo libro? ¿Cómo es posible que 'la clave de la cuestión' la tenga una persona que no es testigo de Jehová? ¿Cómo es posible que un hombre respaldado por la sabiduría de este mundo que es necedad para con Dios, conozca esas claves antes que los testigos?

Y es que igual que manipulan Diccionarios con objeto de recalcar palabras y frases que concuerdan con su verdad actual, también se atreven a manipular citas de libros seglares con temas llamativos, para dar respaldo a dichas ideas

El caso es que si aceptamos la doble proyección de Mt 24:34, y entendemos que la expresión 'generación' comprende la duración de un ser humano de término medio, las palabras del Salmo 90:10, eran las más apropiadas para convencer de este asunto a sus adeptos, pues allí, el salmista reconoce: "En sí mismos los días de nuestros a os son setenta a os; y si debido a poderío especial son ochenta a os." Así, 70 u 80 años es el término medio actual de una generación. Es por esto, que las expectativas de los testigos eran las de creer que la 'generación' que nació en torno a 1914, estaría viva para ver el fin.

Empero, ya habían teorizado con anterioridad, la probable duración de una 'generación' cuando dijeron en La Atalaya del 15 de febrero de 1968, pág. 111, lo siguiente: "Según el Salmo 90:10, esa duración de vida podría ser de setenta año o hasta de ochenta años," refiriéndose a la 'generación' que componían las personas que pudieron observar aquella guerra y las otras cosas que han ocurrido desde 1914 en adelante.

El caso es que como su creencia era que en 1975 finalizaban los 6.000 años de historia de la humanidad, esto cuadraba con sus pretensiones de que en la década de los setenta, era muy probable que las profecías de la 'generación' tuvieran cumplimiento.

Un cálculo sencillo muestra que los ochenta años desde el año 1914 nos lleva al año 1994. Sin embargo, nada pasó ese año. Por eso la Sociedad se vio en la necesidad de cambiar este entendimiento y finalmente lo publicó en la revista La Atalaya, 1 de noviembre de 1995. Ningún 'espíritu santo' les dio una nueva luz. La necedad de tal teoría y el paso del tiempo les llevó a cambiar de 'sintonía'.

Pero tenían otro problema: ¿A qué generación concretamente se refería Jesús? ¿A la que nació en 1914? ¿La que nació 10 años antes? ¿Quince? ¿Veinte? En los pasados cuarenta años, a medida que la fecha se fue alejando cada vez mas de sus previsiones, la organización comenzó a modificar su significado. ¡Despertad! del 8 de abril de 1969, pág. 13, 14, discutió el tema sobre la fecha probable del comienzo de dicha 'generación' con los siguientes argumentos:

"Jesús obviamente hablaba en cuanto a los que tuviesen suficiente edad para presenciar con entendimiento lo que aconteció al comenzar los "últimos días". Jesús dijo que algunas de aquellas personas estarían vivas cuando Dios le pusiera fin a este sistema. Aunque supongamos que jovencitos de 15 años de edad tuviesen suficiente percepción para comprender la importancia de lo que sucedió en 1914, esto todavía haría al mas joven de 'esta generación' de unos 70 años de edad en la actualidad. De modo que la gran mayoría de la generación a la que Jesús se refirió ya ha muerto. Los que quedan se están acercando a la vejez. Y recuerde, Jesús dijo que el fin de este mundo inicuo vendría antes de que esta generación muriera. Esto indica que los a os que quedan antes de que venga el fin no pueden ser muchos."

Observe el uso de la expresión ""obviamente" para interpretar el sentido de las palabras de Jesús. Su interpretación y entendimiento sobre la duración de una 'generación' tenía unos límites establecidos: partían de una fecha inconcreta, pero siempre anterior a 1914, razonando que en dicha fecha, personas de por lo menos 15 años, que entendían lo que iba a suceder "al comenzar a suceder estas cosas", serían las personas que verían el fin.

Pero aquí se les escapaba un matiz: para ver con entendimiento un asunto, debe existir un conocimiento previo del mismo por parte del testigo de dicho acontecimiento, es decir, la persona que contemplaba lo sucedido en 1914, debería saber por qué razón sucedía lo que estaba sucediendo, qué significado tenía todo aquello, pues de otra manera, de nada servía ser testigo de ello.

Sólo los 15 ó 20 mil seguidores de Russell del período anterior a 1914 podían con propiedad entender aquello, y por tanto, sólo ellos podían ser los componentes de la generación que iban a ver el principio y el fin, por que sólo ellos, habían visto con entendimiento lo ocurrido desde 1914 en adelante. Esta explicación, lógica consecuencia de seguir su hermenéutica, era acariciada por algunos de los componentes del Cuerpo Gobernante, y de hecho, en algunas conferencias, expresaron tal punto de vista de modo sutil, aunque posteriormente corrigieron su posición, pues ésta les llevaba a navegar sobre un río peligroso.

Por eso, continuaban con esta primera pretensión, de que personas con entendimiento que vieron el comienzo de las profecías (jóvenes de 15 a os ó más), verían el final. Conforme avanzaba el tiempo, al comprobar que no sucedía lo que estaban pronosticando, comenzaron a modificar tales términos con objeto de 'alargar' un poco la generación.

Diez años después, en la Pregunta de los Lectores de La Atalaya del 1 de Enero de 1979, pág. 30, (ya la 'generación' nacida en 1914 tenía 60 años) comenzaron a corregir diciendo:

"...en lo que tiene que ver con la aplicación en nuestro tiempo, es lógico que la aplicación no aplicaría a infantes nacidos durante la I Guerra Mundial. Aplica a los seguidores de Cristo y otras personas que pudieron observar aquella guerra y las otras cosas que han ocurrido en cumplimiento de la señal compuesta de Jesús."

Aunque descartaba por ilógico la aplicación de tal término a "infantes nacidos durante la I Guerra Mundial", dejaron de hablar de personas con entendimiento, y comenzaron a hablar de personas que pudieron observar lo que ocurrió en 1914. Esto alargaba un poco la duración de la 'generación', pues todos comprendemos que la mera observación de un hecho difiere considerablemente de observar con entendimiento.

¿Con cuánta edad puede una persona 'observar' un acontecimiento y que éste le quede gravado en su mente? En La Atalaya del 1 de abril de 1981, revela la dirección interpretativa en que se movían 67 años después de 1914, en su afán por definir y concretar quién era 'esta generación'.

Literalmente dice:

"Como se indicó en un artículo de la página 56 de U.S News & World Report del 14 de enero de 1980: "Si se da por sentado que un suceso crea una impresión duradera en la mente de alguien cuando esa persona tiene 10 años de edad," entonces existen actualmente más de 13 millones de estadounidenses que pueden "recordar la I Guerra Mundial."

En La Atalaya del 1 de Abril de 1981, dieron la clave cuando citando de la revista U.S.News & World Report, dijeron que con diez años de edad los eventos comienzan a crear una impresión duradera en la mente de alguien.

Finalmente La Atalaya de 15 de mayo de 1984 (pág. 4-7), se posicionó, y, mediante el uso de ciertas definiciones (que se encuentran en los trabajos de eruditos de la Cristiandad), afirmó:

En estas definiciones se incluye tanto a los que nacieron alrededor del tiempo de un suceso histórico como a todos los que vivieron en dicho tiempo. Si Jesús usó la palabra "generación" en dicho sentido y la aplicamos a 1914, entonces los infantes de aquella generación tienen 70 años de edad o más ahora.

Lo ilógico se volvió lógico. Lo "obvio" dejó de serlo. El intento por calcular exactamente cuánto duraría 'ésta generación' era evidente. La manipulación a que estuvo sometido el colectivo de testigos de Jehová durante todos esos a os, tiene poco que discutir.

Curiosamente, en La Atalaya del 1 de Enero de 1979, habían dado una buena puntada a esta idea, pues después de decir:

"Jesús no animó a sus seguidores a tratar de calcular exactamente cuánto dura esta 'generación.'

Añadieron presuntuosamente:

"Y si el sistema inicuo sobreviviera hasta principios del próximo siglo, lo cual es poco probable en vista de las tendencias mundiales y el cumplimiento de la profecía bíblica, aún habría sobrevivientes de la generación de la I Guerra Mundial."

Así, con estas escuetas declaraciones, no sólo desanimaban a sus adeptos el hacer cálculos de cuanto dura una 'generación', (que esto es asunto del esclavo fiel y discreto con su Cuerpo Gobernante a la cabeza), sino que además, vaticinaban que no llegaríamos al año 2.000, y que aunque llegáramos, todavía estábamos dentro de la 'generación' pues "aún habría sobrevivientes de la generación de la I Guerra Mundial."

A pesar de esto, ellos jugaban con unos márgenes pequeños, que creaban expectativas emocionantes. ¡LA DéCADA DE LOS 70! En dicha década, era muy probable que todo lo dicho se cumpliera, y había que mantener el 'caldo' de cultivo bien caliente, con frases y términos que mantuvieran 'hirviendo' su actividad incesante de visitar los hogares con su mensaje, volver a visitar a los interesados, conducir estudios bíblicos, y asistir a todas las reuniones y asambleas, sobre todo, después del fracaso de 1975.

De todas formas, la incomodidad se hacía manifiesta. Tal como razona Raymond Franz, en su libro Crisis de Conciencia, pág. 251:

"El largo de la generación del 1914 estaba probando ser como un diván que es muy corto para ser confortable, y los razonamientos que se usaban para cubrir ese "diván" doctrinal eran como una sábana tejida que es muy estrecha, incapaz de resguardar en este caso, de los hechos fríos de la realidad."

Jesucristo había dicho: "Pero al comenzar a suceder estas cosas, [en 1914] levántense erguidos y alcen la cabeza, porque su liberación se acerca". "Así también ustedes, cuando vean suceder estas cosas, [desde 1914 en adelante] sepan que el reino de Dios está cerca."

El vacío argumental que se les presentaba en ese momento era, ¿qué eran 'las cosas' que sus discípulos tenían que "ver" para levantarse erguidos? ¿Eran las 'cosas' que comenzaron a suceder en 1914? quién se iba a 'levantar erguido' en 1914? ¿Quién iba a 'ver estas cosas'? ¿Niños de 10 años? ¿Adolescentes de 20? ¿O personas de 50 años? ¿A quién aplicarían las palabras de Mateo en lo referente a la 'generación' que viviera durante el tiempo del fin? ¿Aplicaban en realidad a personas que vivían en 1914, queriendo decir que el desenlace final era inminente y personas que contemplaban "esas cosas" tendrían la oportunidad de ver el fin?

Esta inquietud "entrelíneas", palpable a través de los años, llevó en 1980, a que los Miembros del Comité de Presidencia del Cuerpo Gobernante, elaboraran y presentaran un documento en donde planteaban, si se hubiera aceptado tal razonamiento, que el inicio de esta generación no ocurrió en 1914, sino en 1957, cuando la Unión Soviética lanzó al espacio el primer Sputnik!, tal como revela Raymond Franz en Crisis de Conciencia.

Este problema lo han resuelto recientemente, pues en La Atalaya del 15 de febrero de 1994, pág. 21#25, han resituado el cumplimiento de éstas palabras, y las han trasladado hacía el futuro. Efectivamente, en dicha revista, después de hablar de la 'gran tribulación', dicen: "Continúe beneficiándose de la enseñanza divina para que pueda responder al cumplimiento futuro de...," y citan de Lucas 21:28.

Pero la década de los 70 pasó sin que el 'fin' llegara. Si a un Testigo, se le hubiera ocurrido aplicar Lucas 21:28 al futuro, y enseñar lo que ahora enseñan con respecto a la 'generación', se le habría expulsado de inmediato. No es extraño que durante los años 1977 y 1978, la cifra de testigos de Jehová que informaron actividad se rebajara considerablemente, como consecuencia del desbarajuste doctrinal que estaba ocurriendo, y del nuevo error profético relacionado con 1975.

Empero, los componentes del Cuerpo Gobernante no suelen decaer en su empeño de especular. Después del fracaso de 1975, la cuestión que se les planteaba en ese momento de confusión y disminución de la actividad, era, ¿cómo mantener la expectativa sobre la inminencia del 'fin'? ¿Cómo seguir utilizando las palabras de Jesús sobre la 'generación' para mantener las expectativas?

Y comenzaron a utilizar dos tácticas: la primera tuvo que ver con una ventana que habían dejado abierta en 1969. En La Atalaya del 1 de septiembre de 1969, pág. 19, habían dicho:

"No necesariamente quiere decir que 1975 marca el fin de los primeros 6.000 años del séptimo día creativo de Jehová. Por qué no? Porque después de su creación Adán vivió algún tiempo durante el 'día sexto', la cual cantidad de tiempo desconocida tendría que restarse de los 930 años de Adán, para determinar cuándo terminó el sexto periodo o 'día' de siete mil años, y cuánto tiempo vivió Adán en el día séptimo."

Es decir, en 1975 finalizaban seis mil años desde que Jehová creó a Adán, pero el día de descanso no comenzó cuando se creó a Adán, sino cuando se creó a Eva. ¿Cuánto tiempo transcurrió desde un hecho al otro?

Y la segunda: hacer un seguimiento a la generación de 1914, utilizando estadísticas, datos, indicios y palabras sobre las personas que iban quedando vivas, recordando cuántos años habían transcurrido, que mantuvieran en vilo y expectativa a los adeptos, hasta que finalmente se encontrara otra explicación o aplicación a Mt 24:34, que eliminara la incomodidad con que se estaban moviendo desde 1975 en adelante.

En cuanto a la primera especulación; cuánto tiempo transcurrió entre la creación de Adán y la de Eva, La Atalaya del 15 de septiembre de 1968, pág. 559, había teorizado:

"Puesto que también era el propósito de Jehová que el hombre se multiplicara y llenara la Tierra, es lógico que crearía a Eva poco después de Adán, quizás solo unas cuantas semanas o meses después del mismo año..."

La Atalaya del 1 de septiembre de 1969, pág. 19, añadió en el párrafo 30:

"...el fin de ese sexto 'día' creativo podría terminar dentro del mismo año civil gregoriano en que fue creado Adán. Quizás implique sólo una diferencia de semanas o meses, no años."

¿En qué se basaban para hacer tal afirmación? Observe como siguen teorizando al decir:

"...no tuvo necesariamente que haber sido un tiempo largo. Pudo haber sido un tiempo bastante corto. El dar nombre Adán a los animales, y el descubrir que no había complemento para él mismo, no requería mucho tiempo. Los animales estaban en sujeción a Adán; eran pacíficos; venían según los dirigía Dios; no era necesario perseguirlos ni atraparlos. Noé solo necesitó siete días para introducir en el Arca los mismos géneros de animales, macho y hembra. (Gén. 7:1-4) La creación de Eva se llevó a cabo rápidamente, 'mientras dormía Adán.' (Gén. 2:21) De modo que el lapso de tiempo entre la creación de Adán y el fin del sexto día creativo, aunque no se sabe, fue un periodo de tiempo comparativamente corto." [Pág. 20&33.]

Cuando transcurrió 1975 sin que sucediera nada, y se dieron cuenta que la afirmación: "Quizás implique sólo una diferencia de semanas o meses, no años," perdía sentido, reexaminaron esta doctrina sacada de su imaginación, y en La Atalaya del 1 de Diciembre de 1976, volvieron a considerar el tema, con la pregunta: Cuánto tiempo transcurrió entre la creación del hombre y la de la mujer?

Y aunque afirmaron: "La Biblia no revela esto. Pudo haber sido un tiempo relativamente corto," [724&19] añadieron cinco razones por las que sus adeptos deberían modificar su idea anterior y pensar que ese tiempo pudo ser largo. Entre ellas:

  1. La enorme curiosidad que Adán sentiría, pues todo lo que veía y hacía era nuevo para él, " Cuánto tiempo se le permitiría para satisfacer esa curiosidad...?" [724&20.]

  2. El hogar edénico no era precisamente pequeño, por lo que "se habría necesitado tiempo para que Adán se pusiera a explorar todo esto a fin de familiarizarse con la zona" [724&21.]

  3. Era apropiado que Adán consiguiera considerable conocimiento y experiencia para contestar las preguntas de su cónyuge, "lo cual acrecentaría el respeto que ella le tendría a él como su cabeza informado." [725&22]

  4. Adán tenía que poner nombre a los animales. Esta era una labor compleja, pues "no exige que pensemos que Dios simplemente reunió a todos los animales y aves en un grupo grande y entonces hizo que fueran desfilando enfrente de Adán mientras él rápidamente les iba poniendo nombre, uno por uno. [...] no podemos excluir la posibilidad de que el que Dios 'trajera' estas criaturas a Adán haya envuelto el que se acercaran suficientemente a él como para permitirle a Adán estudiarlas por un tiempo, observar sus hábitos y estructura característicos, y entonces escoger un nombre que fuese especialmente apto para cada uno." [725&24.]

  5. La expresión de Adán: "Esto por fin es hueso de mis huesos y carne de mi carne." (Gén. 2:23) "podría indicar que él había esperado por algún tiempo recibir su deleitable correspondencia humana." [725&24.]

En el momento de publicar esta parte del libro en la Red, han transcurrido 27 años de la supuesta finalización de la creación de Adán.

Se deduce pues, basándonos en la teoría de los testigos de Jehová, que Adán estuvo solo, a) 'satisfaciendo su curiosidad', b) 'explorando el Edén', c) 'adquiriendo conocimiento y experiencia', d) 'poniendo nombre a los animales', y e) 'esperando recibir una mujer', ¡¡¡DURANTE 27 AñOS!!!

Ante el tremendo desvarío que supondría mantener este punto de vista de que Adán fue creado, y estuvo como mínimo 24 años, solo, simplemente informándose sobre el Paraíso, y afanado poniendo nombres a los animales, los dirigentes de los testigos de Jehová han guardado silencio, un prolongado y bochornoso silencio que se extiende hasta este día. No se ha vuelto a tocar el tema.

Y la segunda táctica se ha mantenido hasta finales de 1994, momento en que dejaron de mencionar este asunto para proceder al cambio doctrinal en Noviembre de 1995.

Después de transcurrir la década de los 70 sin que nada ocurriera se comenzaron a barajar cifras. Cifras concretas de las personas pertenecientes a la generación que en 1914 tenían suficiente edad, para que se 'creara en ellas una impresión duradera' de la I Guerra Mundial, y que probablemente quedaban vivas en el momento de publicar la revista, junto con frases orientativas y significativas que mantuvieran la expectativa viva.

Como vimos anteriormente, primero hablaron de "los que tuviesen suficiente edad para presenciar con entendimiento lo que aconteció al comenzar los "últimos días". Y se habló de jovencitos de 15 a os. Después, se rebajó la edad a 10, pues "un suceso crea una impresión duradera en la mente de alguien cuando esa persona tiene 10 años de edad." Finalmente comenzaron a hablar sólo de "sobrevivientes". Es por eso, que en La Atalaya del 1 de julio de 1982, pág. 11, dijeron: "Jesús predijo que algunos de los que estuvieran vivos cuando los 'últimos días' comenzaran vivirían hasta ver el fin del sistema."

Su osadía no ha tenido nunca fin. De hecho, si para inculcar expectativas y un espíritu de urgencia, era necesario interpolar palabras en el texto bíblico para hacer creer lo que no era, lo han hecho con absoluto desparpajo.

En La Atalaya del 1 de agosto de 1982, pág. 15, hicieron el primer intento, y al citar de Mateo 24:34, introdujeron entre corchetes, palabras que Jesús no dijo, tratando de hacer ver que Cristo se refería a personas de una época concreta. Dijeron en dicha revista: "Y los que quedan de esa generación todavía están hablando acerca de ello. Algunos de ellos estarán hablando acerca de ello hasta el mismo tiempo en que la 'grande tribulación' borre de sobre la superficie de nuestro globo terráqueo al inicuo sistema de cosas de Satanás. Pues Jesucristo mismo nos asegura: 'En verdad les digo que de ningún modo pasará [completamente] esta generación [la generación que vio el 'principio de dolores de aflicción' en 1914] hasta que sucedan todas estas cosas.'

Observe la interpolación de términos que meten entre corchetes, (la expresión 'completamente' y la frase 'la generación que vio el 'principio de dolores de aflicción' en 1914') que pretende aclarar el sentido que quiso trasmitir Jesús a sus palabras, pero que manipula y tuerce lo que en realidad dijo Jesús.

Este mismo proceder lo llevaron a cabo en La Atalaya del 15 de mayo de 1984, pág. 7, al principio de la página, pues al citar literalmente de Lc 21:32, introdujeron entre corchetes del siguiente modo: "En verdad les digo: Esta generación [de 1914] no pasará de ningún modo sin que todas las cosas sucedan."

¿Dijo en realidad Jesús que la generación de 1914 no pasaría de ningún modo sin que pasaran todas las cosas? Si no lo dijo, ¿por qué se ponen en boca de Jesús palabras que no dijo? ¿Qué derecho tiene el Cuerpo Gobernante para hacer esto? Así, no solo interpretan este versículo aplicándolo a los sobrevivientes de la generación de 1914, sino que su osadía les lleva a introducir entre corchetes en el texto original, términos y frases como si Jesús hubiera dejado en el aire información que los propios testigos han venido a completar. Para muchos de sus adeptos, cuando leían esos textos con las palabras y frases añadidas, era como si Jesucristo hubiera dicho que la generación de 1914 no pasaría hasta que sucedieran todas las cosas. Esto es sumamente grave, y tendrán que rendir cuentas por esto.

Curiosamente, en La Atalaya del 1 de mayo de 1985, pág. 4, hicieron un estudio concienzudo sobre el término 'de ningún modo' para ratificar la expectativa que ellos mismos habían creado sobre la generación de 1914. En este estudio no dejan lugar para el error, cuando dicen:

"Así que, antes de que la generación de 1914 desaparezca por completo, el juicio de Dios se tiene que ejecutar. Todavía hay vivas una cantidad considerable de personas que pertenecen a esa generación. Por ejemplo, en 1980 en la República Federal de Alemania todavía había vivas 1.597.700 personas que nacieron en 1900 o antes. La cifra sería aún mayor de no haber sido por el hecho de que millones de ciudadanos sufrieron una muerte prematura durante las dos guerras mundiales. Al prometer que 'de ningún modo pasará ésta generación', Jesús usó las dos partículas negativas griegas ou y me. The Companion Bible explica este uso de las dos partículas como sigue: "Las dos negativas, cuando se combinan, pierden sus [respectivos] significados distintivos, y forman la aseveración [afirmación] más fuerte y enfática." Solo ahora, cuando parece que la generación podría pasar antes de que se cumpliera todo, adquieren verdadero significado las palabras de Jesús de ningún modo."

La Atalaya del 15 de febrero de 1986 declara:

"En efecto, tal como ésta revista a señalado a través de los a os a sus lectores, la evidencia muestra que la generación de 1914 es la generación de la que habló Jesús... Aunque han pasado más de 70 a os desde 1914, aún viven personas que presenciaron aquellos acontecimientos. Según la revista The American Legion Magazine en su número de Diciembre de 1984, aún viven en los EEUU, 272.000 veteranos de la I Guerra Mundial, y en otros países, la proporción es similar." [5].

¡Despertad! del 8 de noviembre de 1994, en el apartado "Observando al mundo", repiten esta misma idea, insistiendo sobre la cantidad de personas que pudieran estar vivas para ese tiempo, pertenecientes a la 'generación' susodicha, al decir:

"Sólo 272.000 de los 4,743.826 estadounidenses que participaron en la I Guerra Mundial seguían vivos en 1984 (¡Despertad! de 08/04/88). Según el Departamento de Veteranos de EEUU, en la actualidad la cifra ha quedado reducida a unos treinta mil, y su edad media es de 95 años. Sin embargo, en 1992 todavía quedaban vivas en el mundo 61,486.000 personas de la generación que nació en 1914 ó antes." [28].

Todo esto, independientemente del recordatorio constante del año en que vivíamos, de los años transcurridos desde 1914, aseverando que la 'generación' que nació en torno a dicho año, tendría el privilegio de ver el fin. Conforme esta 'generación' iba cumpliendo años, se recordaba éste hecho, y se avisaba de la inminencia de tal evento.

Esta forma de argumentar dio comienzo en 1954, cuando dijeron en La Atalaya del 15 de Diciembre, pág. 754:

"Ya hemos estado por cuarenta años dentro de «esta generación», la generación que presenció el memorable año de 1914, la generación destinada a experimentar el Armagedón. No se equivoque en cuanto a ello, esa guerra final es una fecha fija en el calendario divino, tan segura de suceder a tiempo como ha sido el caso con todos los otros propósitos de Jehová"

Pero, conforme la fecha se iba acercando a un punto determinante, repitieron hasta la saciedad este tipo de argumentos. De hecho, en La Atalaya del 1 de junio de 1984, pág. 17 dijeron:

"Desde el año memorable de 1914 hemos observado el cumplimiento de muchas profecías relacionadas con el Tiempo del fin. Esos acontecimientos profetizados comenzaron a ocurrir hace unos 70 años. No obstante, Jesús dijo que todos ocurrirían durante la vida de una generación. ¡Es patente que estamos muy avanzados en la duración de esa generación!"

Al siguiente año, recordaron:

Por eso Jesús concluyó su parábola con esta exhortación: "Manténganse alerta, pues, porque no saben ni el día ni la hora". Esas palabras del Novio Jesucristo son muy oportunas, especialmente ahora que han transcurrido 71 años de esta "conclusión del sistema de cosas". (La Atalaya del 1 de octubre de 1985, pág. 11)

Y lo relacionaron directamente con la 'generación' al decir:

El cumplimiento de la "señal" indica que hemos estado viviendo en el tiempo de la presencia de Jesús por 71 años, desde 1914. (Mateo 24:3.) Jesús dijo: "Cuando vean todas estas cosas, conozcan que él está cerca, a las puertas. En verdad les digo que de ningún modo pasará esta generación hasta que sucedan todas estas cosas". (La Atalaya del 1 de octubre de 1985, pág. 18)

En 1986 volvieron a apuntalar este argumento, diciendo:

Este sistema de cosas ya se ha prolongado casi 72 años desde la fecha crucial de 1914. El mundo de Satanás ha durado más de lo que muchos esperaban. De hecho, algunos cristianos fieles que esperaban ver el Armagedón y el comienzo del nuevo sistema de cosas en su vida han fallecido. (La Atalaya del 1 de julio de 1986, pág. 19)

No había que preocuparse, pues la expectativa era la misma:

Por eso hoy día, en 1986, ya estamos adentrados unos 72 años en "el tiempo del fin". Jesús prometió que algunos de los miembros de la generación de personas que tenían edad suficiente para presenciar su comienzo estarían aún vivos cuando la gran tribulación finalizara dicho tiempo del fin. (La Atalaya del 1 de noviembre de 1986, pág. 7)

Dos años después, volvieron a la carga:

Ya han pasado 74 años desde que estalló la I Guerra Mundial en 1914. Desde el punto de vista humano esto pudiera parecer un tiempo muy largo. Pero algunos cristianos que tienen vista de águila y que vieron la I Guerra Mundial están muy vivos todavía. Su generación no ha pasado. (La Atalaya del 15 de octubre de 1988, pág. 4)

Y otros dos años después, volvieron a recordar:

¿Qué, en toda la historia humana, puede compararse con lo que empezó hace 76 años en 1914? Ese no solo fue el año en que estalló la primera guerra mundial de la existencia humana, ¡sino particularmente el año en que terminaron los tiempos de los Gentiles, "los tiempos señalados de las naciones"! (La Atalaya del 1 de julio de 1990, pág. 27-8)

Para revocar en dos declaraciones finales: una en 1991, donde dijeron:

"Ya los del resto ungido han visto pasar 77 años desde el fin de los Tiempos de los Gentiles en 1914, cuando algunos de ellos aguardaban la glorificación celestial de la congregación cristiana verdadera. No sabemos cuánto tiempo más tendrá que esperar el resto." (La Atalaya del 1 de noviembre de 1991, pág. 11)

Y otra en 1994, cuando declararon:

"Al haber transcurrido ochenta años desde 1914, podemos esperar para dentro de poco la liberación que realizará el Reino de Dios." (¡Despertad! del 8 de noviembre de 1994, pág. 10)

Y es que la cuestión por la que luchan los dirigentes de los testigos de Jehová, radica en impulsar a los demás a que respondan a sus premisas con un profundo sentido de urgencia, a que 'salvaguarden su sentido de urgencia' (vea el enunciado de un artículo con este mismo título en La Atalaya del 1 de octubre de 1995) pues, ésta es la manera eficaz de distribuir más literatura impresa por la Watch Tower, comprar y edificar Salones del Reino, y 'tapar agujeros', es decir, suplir las bajas de compañeros que abandonan por apatía, rebelión, o al percibir la manipulación a que están siendo sometidos al servicio de la central de Brooklyn. Si para esto tienen que exagerar situaciones, cargar las tintas sobre ciertos argumentos, o inventar hipotéticas explicaciones relacionadas con la profecía bíblica, ellos lo hacen sin ambages.

Este tipo de estratagemas bien hilvanadas con frases como: "¡Es patente que estamos muy avanzados en la duración de esa generación!" de La Atalaya del 1 de junio de 1984, pág. 17. 'Solo un poco de tiempo' de La Atalaya del 1 de mayo de 1985, pág. 7. "Y como muchísimas veces se ha probado a partir de la Biblia en ésta revista, ¡la generación actual no pasará antes de que ocurra el Armagedón! de La Atalaya del 15 de mayo de 1990, pág. 7.

Esta se basa en mantener en expectativa a sus adeptos en una obra voraz de proselitismo, en el que no se discuten los medios, si el fin conlleva la actividad de predicación de casa en casa y la distribución de su literatura; en el que se excusan este tipo de argumentos y expresiones, si con ellas se consigue 'tener en lo más profundo del corazón un verdadero sentido de urgencia', que se refleja en más horas de predicación, más libros y revistas colocados, más revisitas hechas, y más construcciones de Salones del Reino y de Asambleas.

Así, esta locura colectiva ha desembocado en La Atalaya de 1 de noviembre de 1995. En dicha Atalaya, dieron a conocer un nuevo 'entendimiento' sobre las palabras supra citadas de Jesús, fruto, según ellos, de la revelación que Jehová les va dando por medio de su Espíritu santo. Comenzaron por realizar una cura de humildad diciendo:

"...los cristianos que estudian este asunto toman en cuenta principalmente cómo los evangelistas inspirados utilizaron la expresión griega he gueneá háuté, es decir, 'esta generación' al citar las palabras de Jesús. La emplearon invariablemente de manera negativa." [pág. 12.]

Esta introducción la hicieron, porque quieren dar a entender que los cristianos deben ser objetivos en su estudio bíblico, empero, quienes son los cristianos que estudian este asunto? Aunque la expresión parece que va dirigida a los cristianos en general, evidentemente se están refiriendo a los miembros del Cuerpo Gobernante, responsables de las enseñanzas que se publicaron en la década de los 70, de los 80, y también de los 90, pues dentro de los Testigos de Jehová no existe margen para que sus miembros, individualmente, estudien un asunto y saquen sus propias conjeturas.

Si es el mismísimo Cuerpo Gobernante, que 'estudia' este asunto, el que toma en cuenta 'cómo los evangelistas inspirados utilizaron la expresión griega', surge la pregunta: ¿Es que antes no tomaron en cuenta este hecho? ¿Es que durante 46 años, los miembros del Cuerpo Gobernante, afanados en transmitir urgencia donde no la había, no examinaron 'cómo los evangelistas utilizaron la expresión' que venimos estudiando?

No es la primera vez que los dirigentes de los testigos de Jehová reconocen tácitamente que ellos mismos, o compañeros que le precedieron en la redacción de artículos de estudio bíblico, no estudiaron los asuntos con corrección, confundiendo y engañando a sus lectores, en un deseo por 'acelerar' el día del Señor, como si este día, dependiera de los deseos bienintencionados de unos pocos individuos.

Pero en éste caso, La Atalaya después de dar una prolongada explicación sobre la aplicación de éstas palabras, y de mostrar el sentido negativo del término, continua: "Debido a su deseo de ver el fin de éste inicuo sistema, el pueblo de Jehová a veces ha especulado sobre cuándo estallará la "gran tribulación", incluso relacionando este suceso con lo que se calculaba que debía durar una generación (¡...!) desde 1914." [pág. 17.]

Independientemente de que con estas frases, la cura de humildad que estaban tratando de introducir sea ineficaz, pues con absoluto desparpajo acusan al 'pueblo de Jehová' como especulador sobre cuándo estallará el fin, muestra lo frustrante que puede ser verse embarcado en el estilo que marca cualquier secta religiosa que de forma piramidal, establece un sistema de control y enseñanzas absolutamente totalitarias sin el respaldo de nuestro Dios. Dentro de los testigos de Jehová, y hasta 1971, eran los presidentes de turno los que dictaminaban doctrinas, enseñanzas y revelaciones nuevas, y desde ese año, los componentes del llamado Cuerpo Gobernante, los que están autorizados para especular. ¡Nada de 'el pueblo de Jehová'!

Ahora bien, ¿está justificada una persona que tiene el deseo de ver el fin de este sistema, para mentir, para interpolar palabras a las Santas Escrituras, para tergiversar citas...? ¿Está excusado para imponer formas de actuar, para menospreciar a quién no comparte sus ideas, para excomulgar a quien disiente? ¿Qué autoridad tienen, 'los cristianos que estudian este asunto [léase, el Cuerpo Gobernante], que no tomaron en cuenta principalmente cómo los evangelistas inspirados utilizaron la expresión griega he gueneá háuté, para imponer una forma pensar y de actuar que involucra nuestra adoración a Dios?

Curiosamente los culpables de este error son 'el pueblo de Jehová', los adeptos de a pié que durante los últimos 46 años, han venido repitiendo con humildad frases e ideas sobre la 'generación', sobre cuándo comienza y cuánto abarca, y que han sido motivados con estos argumentos como base a que no estudien, a que no acepten trabajos, a que no compren casas, ni coches de última moda. ¡Ellos son los culpables! ¡Ellos han sido los que han "especulado sobre cuándo estallará la "gran tribulación", incluso relacionando este suceso con lo que se calculaba que debía durar una generación."!

El contenido de esa Atalaya me impactó, pues después de estar 22 años repitiendo tales ideas, resulta que yo era un 'especulador', que yo era culpable de calcular cuánto duraría una generación. Y la Atalaya no se quedaba ahí, pues tenía otra sorpresa: ¿Qué es la 'generación' que no pasará hasta que sucedan todas estas cosas? ¿Tiene un principio y un final? ¿Está comprendida su duración en el curso o duración de la vida de un ser humano de término medio?

Los nuevos redactores de los artículos de estudio han hallado las claves del entendimiento correcto! y dicen: "Por lo tanto, en el cumplimiento final de la profecía de Jesús en nuestros días, parece ser que "esta generación" se refiere a los pueblos de la Tierra que ven la señal de la presencia de Cristo pero no corrigen sus caminos." [pág. 19.]

El 'espíritu' que asesora o dirige a los Testigos de Jehová se ha tomado unas dosis de cautela. Después de los errores a que ha llevado a los Testigos, ahora no se moja. La nueva revelación que el 'espíritu santo' les da no es definitiva, parece ser que la 'generación' no nace en un año concreto, ni se agrupa en torno a crisis históricas importantes, o en algún punto de referencia común que resulte en un sentido de ruptura con relación al pasado, como habían dicho antes. Todo lo que se había dicho hasta ese momento sobre la 'generación' deja de ser la 'verdad' oficial.

La 'generación' parece ser que es el colectivo de personas 'que ven la señal de la presencia de Cristo' en cualquier momento de dicha presencia. Como la 'presencia' de Jesús dio comienzo en Octubre de 1914, personas que nacieron en la década de los veinte, los treinta, los cuarenta, etc., son la 'generación' predicha por Jesús.

Y para dar mayor respaldo a esta interpretación que no es definitiva, el Cuerpo Gobernante de los Testigos de Jehová ha citado cuatro documentos. Estos son:

  1. Greek-English Lexicon of the New Testament [Léxico Greco-Inglés del Nuevo Testamento], por Walter Bauer.

  2. Expository Dictionary of New Testament Words [Diccionario Expositivo de Palabras del Nuevo Testamento], por W.E. Vine.

  3. Greek-English Lexicon of New Testament [Léxico Greco-Inglés del Nuevo Testamento], por J.H. Thayer.

  4. The Theological Dictionary of the New Testament [El Diccionario Teológico del Nuevo Testamento], por Gerhanrd Kittle (1964).

Es razonable que muchas personas, incluso muchos Testigos se hayan preguntado, "¿Cómo puede el Cuerpo Gobernante obtener 'nueva luz' de hombres que han estado muertos por cientos de años? ¿Por qué usualmente se ayudan de "sabiduría mundana" de viejos libros y opositores muertos, que fueron educados por, y fueron miembros de la "cristiandad apóstata" a la hora de efectuar cambios de esta índole?

Con esta nueva luz de entendimiento han hecho algo inverosímil: han dado la vuelta a la explicación que daban antes ceñidos como están al año 1914. Antes supeditaban la 'señal' a la 'generación' que vio 1914 y que vería el fin, y ahora supeditan la 'generación' a la 'señal.'

Me explico. A los testigos de Jehová se les ha enseñado que aunque 'siempre ha habido guerras, siempre ha habido hambres, y siempre ha habido terremotos y enfermedades', nunca han sucedido todas estas cosas dentro de una misma 'generación'. Lo han ilustrado con un rompecabezas: una sola pieza no constituye un cuadro entero. De igual manera, un sólo suceso no constituye la 'señal'. "'Más bien, la señal se vería únicamente cuando todos los sucesos que Jesús predijo afectaran a una misma generación.'" (Frase citada de La Atalaya del 15 de agosto de 1983, pág. 4.)

Es decir, la 'señal' de la presencia de Cristo no sería 'señal' si no estuviera delimitada por un periodo reducido de tiempo: la duración de una 'generación'. Los rasgos han existido siempre, pero no han sido 'señal' porque no han sucedido al unísono o simultáneamente. Y se ha citado de éste versículo para justificarlo. ()

Para ellos, la generación era como un cajón; dentro de él estaban todos los útiles de un despacho u oficina. Lo primordial para ellos no era lo que estuviera dentro del cajón, es decir, las guerras, el hambre, los terremotos, etc., sino el que estas estuvieran dentro del cajón, es decir, que estas sucedieran dentro del período limitado que dura una generación.

Ahora han dado la vuelta a la explicación. Ahora el cajón es la 'señal', con una fecha de comienzo, y sin límite con respecto al final; la generación son los útiles que están dentro del cajón: unos pueden estar dentro del cajón desde hace a os, otros llevan sólo unos meses.

Para que la primera explicación tuviera veracidad, el asunto de la 'generación' tenía indiscutible, pues ellos mismos reconocían en Despertad! de 8 de abril de 1988, pág. 4 que: "aunque la profecía de Jesús indica que la historia humana llegaría a un clímax en el que todos estos acontecimientos ocurrirían juntos en la misma generación, eso no significa que tuvieran que ser más o de mayor magnitud que en cualquier otra generación anterior, aunque cabría esa posibilidad." Tenía que tener una fecha de comienzo, y una previsible fecha final.

Por lo tanto, la señal se vería porque estaba dentro de la 'generación', y no por su magnitud o intensidad.

Para que esta segunda explicación tenga dicha veracidad, tienen que dar por real la 'señal' por los propios contenidos de la misma, y tienen que aceptar que todos los nacidos desde 1914 en adelante, han 'visto' dicha se al, independientemente de su edad, sexo, lugar de origen, etc., pues si no, la advertencia de Jesús no tendría sentido.

No se dan cuenta que la 'señal' ha perdido toda su fuerza. La señal necesita de la generación, como la huella digital necesita del dedo para dejar una marca indeleble. La 'señal' sin la 'generación' pasa a ser simplemente el devenir que viene acompañando a los seres humanos desde hace 2.000 años. El que ahora haya hambres, guerras o terremotos, en nada difiere a épocas pasadas, como puede percatarse cualquier persona que consulte con seriedad y sobriedad una Enciclopedia de historia. Y es que la 'señal' pende de un hilo frágil: el entronizamiento y la 'presencia' de Cristo, que acontece en el cielo, y por lo tanto, es imposible de comprobar, pues este hecho es invisible a los ojos humanos.

Claramente se discierne que esta interpretación es errónea, y que simplemente es una explicación más, para salir del paso y del atolladero donde estaban metidos, pues si Jesús dijo 'de ningún modo' pasará esta generación, como desvincularla de una fecha o de algún punto de referencia para saber si es cierta la declaración de Jesús? No se dan cuenta de que si desvinculamos dichas palabras de una fecha o un punto de referencia, estas palabras carecen de sentido?

Por otro lado, asociar el término 'generación' con personas que contemplan guerras, hambres, terremotos, enfermedades, etc., y decir que ellos están viendo la señal de la presencia de Cristo, es un argumento sumamente inverosímil. La Tierra no se compone solo de Irak, Ruanda, Burundi, etc., sino que se compone de decenas de países que no han visto las guerras, los terremotos o las hambres, y si acaso, sólo han contemplado el aumento de la delincuencia, como consecuencia de un mundo modernizado donde las noticias se esparcen casi al instante. Centenares de millones de personas no saben nada de la I Guerra Mundial, ni siquiera de la Segunda. Tampoco tienen a su alcance unas estadísticas que prueben que los terremotos han aumentado ligeramente desde 1914 en adelante. Y si saben de hambres es porque la televisión nos muestra continuamente imágenes terribles de países pobres donde mueren diariamente miles de personas por esta causa. (Estas mismas imágenes se podrían haber contemplado en cualquier periodo de la historia de haber existido televisión.)

Centenares de millones de personas no saben nada de la 'señal', pues muchas de ellas sólo han contemplado un rasgo o dos, de los 24 rasgos que los testigos afirman, están cumpliéndose en este tiempo. ¿Cómo van a discernir que los hechos citados son la 'señal' de dicha presencia, cuando este ha sido el devenir de multitud de generaciones pasadas?

Así, lo que han hecho en esta ocasión es desconectar Mateo 24:34 del fin de este sistema de una manera solapada y ambigua, para evitar preguntas embarazosas que pudieran cuestionar su capacidad y autoridad para presentarse ante los demás, como 'profeta' de Dios.

Preveo que este texto lo van a utilizar de aquí en adelante bastante poco. De hecho, en las actuales revistas y libros han dejado de utilizarlo, al haber desvinculado su significado con la generación actual. ()

Por eso, es inconcebible el razonamiento que siguen utilizando, cuando preguntan: " Significa este entendimiento más exacto sobre "esta generación" que el Armagedón no esta tan cerca como habíamos creído? En absoluto." [pág. 20.]

Si habían dicho con respecto a esta nueva explicación, que "parece ser" que la 'generación' se trata de cierto grupo, es decir, que no están seguros, [párr. 12.] por qué catalogan después ésta suposición como "entendimiento más exacto"? [párr. 15.] ¿Dónde está la "exactitud"? ¿Qué garantías puede tener una persona normal, de que este entendimiento es más exacto que el anterior? ¿Cómo se puede afirmar que "en absoluto" el Armagedón no ha dejado de estar tan cerca como habíamos creído?

Y observe que insisten en subrayar palabras que destacan la proximidad de lo predicho, sin avergonzarse apenas, sin el más mínimo rubor, creando expectativas, sabiendo que sin ellas, un gran número de sus seguidores se apartarían, y el continuo fluir de personas nuevas se frenaría considerablemente.

Ahora bien, yo pregunto: Si alguien tiene un 'amigo' que durante toda su amistad le ha venido engañando con tretas, verdades a medias, falsificaciones evidentes, y manipulaciones, para crearle ciertas expectativas que luego resultan falsas, lo descubre, y nuevamente este 'amigo' le explica los asuntos sin apenas disculparse, y utilizando nuevamente las mismas tretas, las mismas citas a medias, las mismas falsificaciones evidentes, las mismas manipulaciones, con objeto de seguir creando nuevas expectativas... ¿Tendría confianza en él nuevamente cuando le trate de explicar algún punto? ¿Habrá alguna base para pensar que 'ahora si está diciendo la verdad'?

El caso es que si alguna persona queda frustrada en un futuro, por haber creído que el Armagedón no ha dejado de estar tan cerca como había creído, la Sociedad tiene en esta ocasión una excelente defensa, pues no afirmó nada, sino que dijo: 'parece ser'.

Esta burda manipulación me asombra y me entristece. Me asombra, pues contemplo la habilidad del hombre en inventar explicaciones 'razonadas' que mantengan en vilo unas expectativas falsas, y me entristece, porque cerca de 5 millones de personas temerosas de Dios, hambrientas de una luz que les saque del aparente callejón sin salida por el que vagan, creerán a pié juntillas tal explicación, y comenzarán de nuevo la travesía después del voltejeo a que han sido sometidas.

 

'La 'generación' que de ningún modo pasó.'

 

Por eso, para finalizar con este estudio, sería propio que nos preguntáramos nuevamente: A qué 'generación' se estaba refiriendo Jesucristo con las expresión "de ningún modo pasará"? ¿Qué grupo de personas 'nacidas al mismo tiempo' y con características afines, pudieran ser señaladas como el grupo que 'vería todas las cosas' predichas, antes de que viniera el fin? A qué fin se refería?

Y nos hacemos estas preguntas, pues la nueva interpretación que los dirigentes de los testigos de Jehová han dado a la palabra 'generación' les ha ocasionado un problema, y es que en 1Pe 2:9 se denomina a los cristianos, 'la generación escogida' (NT, de Enzinas, Versión del Rey Jacobo.) y se utiliza la palabra griega guénos, que proviene de una raíz común a la palabra gueneá.

Esto, llevó en su día, a que algunos doctos bíblicos, dieran una explicación sobre el término 'generación', y la asociaran con el pueblo o 'raza' de Israel, sin relación con años de duración o con algún punto de referencia común que resultara en un sentido de ruptura con relación al pasado.

El problema es realmente importante, pues si Jesús quiso decir 'raza' como en nota aclaratoria añade A Handbook on the Gospel of Matthew (1988), una obra para traductores de la Biblia, Mateo no se estaba refiriendo únicamente a la generación de Jesús, sino a todas las generaciones del judaísmo que los rechazan, como afirmó un erudito del Nuevo Testamento, y esto eliminaría los matices de urgencias que con esas palabras, se ha pretendido utilizar.

Este punto de vista es apoyado por el Comentario Bíblico Moody del Nuevo Testamento, de Everett F. Harrison, (pág. 44) que afirma:

"Interpretar generación en éste caso como la duración de la vida de los discípulos obligaría a buscar el cumplimiento de todos estos acontecimientos alrededor del a o 70 E.C. Pero ello es obviamente imposible, a menos que se espiritualice la segunda venida de Cristo. Pero 'gueneá' también significa 'raza' y 'familia', interpretación que aquí resulta lógica. A pesar de terribles persecuciones, la nación judía no será exterminada, sino que subsistirá para participar de las bienaventuranzas del reino milenial."

También el Comentario de la Santa Biblia, de Adam Clarke, tomo III, pág. 66, dice:

"'Esta raza,' es decir, los judíos no dejarán de ser un pueblo distinto hasta que se cumplan los designios de Dios acerca de ellos y los gentiles. Algunos interpretan esta generación como una referencia a las personas que vivían en ese momento, las cuales no morirían hasta que se cumplieran estas señales. Pero aunque así fue con respecto a las calamidades que cayeron sobre los judíos, y la destrucción de su gobierno y de su templo, como nuestro Señor menciona que Jerusalén continuará bajo el poder de los gentiles hasta que haya entrado la plenitud de los gentiles, es decir, hasta que todas las naciones del mundo reciban el evangelio de Cristo, después de lo cual los judíos mismo se convertirán a Dios (), creo más adecuado no restringir su significado a los pocos a os que precedieron a la destrucción de Jerusalén, sino entender que se trata del cuidado de la divina providencia para preservarlos como un pueblo distinto, manteniéndolos sin embargo, fuera de su propia tierra y de los servicios de su templo."

Ellos lo solucionan rápido, en una 'Pregunta del los Lectores', en esa misma Atalaya, diciendo que "son palabras distintas; y su significado es diferente." Para seguir: "La opinión generalizada es que Jesús no se refería en éste caso a una 'raza', sino a las personas que viven en una época determinada." [pág. 30.]

Y como prueba de esa 'opinión generalizada' citan de Charles Taze Russell (la sombra de éste hombre en los testigos de Jehová siguen siendo alargada) que "aclaró esta cuestión" en el libro The Day of Vengeance, pág. 602, 603. En el dijo que "aunque las palabras 'generación' y 'raza' tienen la misma raíz, es decir, un origen común, no son iguales." El 'pastor' Russell no solo no tenía ni idea del idioma griego, sino es que de hecho no sabía distinguir una letra griega de otra, como se pudo demostrar ante un juez en una Sentencia que se dio en contra de él, y que el 99% de los testigos de Jehová desconocen.

Cómo pueden citar los dirigentes actuales de unos comentarios del Sr. Russell para respaldar 'una opinión generalizada', diciendo que con estos comentarios, éste hombre 'aclaró la cuestión'? Que autoridad, que doctorado, que estudios respaldan al Sr. Russell, para que su opinión, expresada en un libro de la Watchtower, sea la piedra de toque que aclare cuestiones del idioma griego, en los que verdaderos doctos no se ponen de acuerdo?

Lo hacen, porque a pesar de los varapalos que los dirigentes de los testigos de Jehová han recibido por los continuos errores y fracasos que vienen sufriendo al tratar 'pronosticar' el futuro con la Biblia como tapadera, insisten en transmitir su opinión, cuando dicen:

"...con relación al tiempo que pudiera abarcar el término 'generación', puede afirmarse dos cosas fundamentales: 1) que una generación no puede interpretarse como un periodo fijo de a os, como sucede con otras designaciones cronológicas (década o siglo) y 2) que las personas de una generación viven durante un tiempo relativamente breve, no muy prolongado. [...] cuando los apóstoles oyeron a Jesús referirse a 'esta generación', ¿qué podían concluir? [...] la mención de una generación debió comunicarles la idea de un grupo de personas que viven durante un tiempo limitado, no la de un periodo de larga duración. Lo mismo puede decirse de nuestro caso." [pág. 31.)

Es decir, que lo que han hecho los dirigentes de los testigos de Jehová, no ha sido reconocer un nuevo error de interpretación con relación a otro versículo del cap. 24 de Mateo, sino desligarse de las ataduras que ellos mismos se habían impuesto al limitar el tiempo del fin a la duración de una generación, -'setenta a os; y si debido a poderío especial son ochenta a os,' (Sal 90:10)- en vista de que han transcurrido 81 a os, y nada ha sucedido, pero insistir en su especulación que les ayuda a mantener cierta expectativa, diciendo "que las personas de una generación viven durante un tiempo relativamente breve, no muy prolongado", es decir, que el testigo no debe 'alargar' en su mente dicha generación como si esta fuera a durar 200 ó 300 a os.

No se quieren dar cuenta que, para una persona que vive 70 u 80 años, una cantidad de años superior a esta, es un tiempo grande y prolongado, que se escapa de sus concepciones sobre lo que debe durar una generación.

Por otro lado, el significado más probable de esas frases de Jesús pudiera en realidad no tener significado, es decir, que Jesús estuviera dando una advertencia sólo y exclusivamente a las personas que en ese momento le estaban escuchando, de tal modo, que la 'generación' que iba a contemplar las cosas predichas por Jesús sobre la destrucción de Jerusalén y su templo, contemplarían la propia destrucción de éste, tal como Jesús había predicho.

Esto lo podemos deducir en relación con la forma del pronombre demostrativo hóutos que en español se traduce 'esta', y que utilizó Jesús inmediatamente antes de señalar a la 'generación' que no pasaría. Este término puede referirse al tiempo actual, o al inmediatamente pasado de la persona que habla.

El Exegetical Dictionary of de New Testament (1991) dice: "La voz [hóutos] designa una situación inmediata. Así pues, [aión hóutos] es el 'mundo presente' [...] y la [gueneá háuté] es la 'generación actual'".

El doctor George B. Winer, escribe: "En ocasiones el pronombre [hóutos] no se refiere al sustantivo más cercano, sino al sujeto principal, que, aunque situado más lejos, continua siendo mentalmente el más cercano, el más presente en el pensamiento del escritor". (A Grammar of the Idiom of the New Testament, 7 edición, 1897.)

Concretamente Jesús se estaba refiriendo a la "generación actual" de su tiempo, la más cercana a él, y la que había tenido presente en su pensamiento en el versículo anterior, es decir, la que "vería todas las cosas" predichas anteriormente.

Este entendimiento tiene el respaldo de la mayoría de los doctos y entendido bíblicos, incluso los propios testigos de Jehová.

Por ejemplo: En su New Testament Word Studies, J.A.Bengel dice: "Los hebreos [...] calculan que una generación dura setenta y cinco a os, y las palabras no pasará dan a entender que, efectivamente, la mayor parte de aquella generación [de los tiempos de Jesús], pero no la totalidad de ella, habría pasado antes de que se cumpliese todo." Esto llegó a ser así para el año 70 E.C., cuando sobrevino la destrucción de Jerusalén.

Veamos el porqué: Hemos visto que del v. 5 al 22, Cristo dio unas señales precursoras de la proximidad de la destrucción del templo, con advertencias personales y directas a sus discípulos. Les dice: 'van a oír de guerras', 'no se aterroricen', 'los entregarán a tribulación y los matarán', 'a muchos se les hará tropezar', 'el que haya aguantado', 'huyan', etc., que eran advertencias directas y personales a aquellos discípulos que le habían preguntado.

De los versículos 23 al 31, Cristo contestó a uno de los interrogantes que le habían planteado sus discípulos: "Maestro... ¿qué será la señal de tu presencia y de la conclusión del sistema de cosas?". (Mt 24:3.) En dichos versículos se eluden expresiones que pudieran dar a entender que los discípulos que vivían en aquella época tuvieran que tomar alguna acción relacionada con aquella señal, y se habla de su presencia [o venida].

Sin embargo, desde el versículo 32, Cristo nuevamente vuelve a retomar el curso de la conversación, enfocando de nuevo la atención de la profecía hacia sus oyentes más directos. Les dice: 'aprendan de la higuera', 'ustedes, cuando vean', 'sepan', para concluir diciendo, 'de ningún modo pasará esta generación.'

Sus discípulos, no solo le habían pedido una 'señal', sino que también le habían preguntado: "¿Cuándo serán estas cosas?" y Jesús les estaba respondiendo sobre el tiempo de dicha destrucción. Estaba siendo específico, concreto y directo.

Y es que la destrucción del templo de Jerusalén tenía un tiempo específico, es más, según Imágenes verbales en el Nuevo Testamento, tomo I, pág. 204, 'en el Antiguo Testamento una generación era contada como de cuarenta años', y de ser esto cierto, el cumplimiento de las palabras de Jesús fue absolutamente literal, ya que la destrucción que aconteció en Jerusalén tuvo lugar 37 a os después de pronunciar estas palabras.

Jesús dio los factores que delimitaban su duración. El principal: la 'generación', aquella generación torcida y aviesa que no ponía fe en él, que lo había visto durante tres a os y medio entre ellos, curando leprosos, dando vista a los ciego, haciendo andar al cojo; esa generación que había tratado de quebrantar su fe, 'vería todo esto'.

La expresión 'todo esto' (gr. panta tauta) es la misma que había utilizado en el versículo 33, por lo que la manera natural de entender el versículo 34 es enlazándolo con el 33.

Las palabras de Jesús se acaban en dicho cumplimiento; no había doble proyección; no había dos cumplimientos. Decir esto es ponernos en el lugar de Cristo, y querer ver lo que no hay. Nadie en este tiempo, está autorizado para proyectar las palabras de este modo. Y a esta deducción llegamos, no solo por deducción lógica, sino por el espíritu del evangelio, y las palabras que siguió diciendo Jesucristo.

Una segunda proyección de esas palabras, crea la embarazosa situación que han vivido los testigos de Jehová a finales de 1995: han tenido que reconocer su 'especulación' del futuro. Han estado más de 80 años descalabacinándose sobre el significado de dicho término, sobre la identificación y duración de la 'generación', ligándola a 1.914, y a la 'señal' que supuestamente comenzó a suceder desde ese tiempo en adelante, y cuando ven que nada sucede, y que se encuentran en una posición apurada, pues la fecha de 1.914 se va alejando poco a poco, cambian su 'interpretación', y acusan al pueblo de Jehová de 'especuladores.

En cuanto a la nueva explicación, es aceptada por la mayoría de sus adeptos con suma facilidad, entrenados como están para aceptar cualquier explicación que provenga del 'esclavo fiel y discreto' y su Cuerpo Gobernante, sin cuestionar ni una tilde de lo expuesto.

Su verdad, la que ha proclamado durante todos esos años, no era una verdad revelada por Dios, sino un producto de sus elucubraciones humanas, más o menos razonadas, pero contradictorias, nada más.

Su fracaso es el fracaso de una premisa errónea: Que Dios efectúa sus tratos con los hombres por medio de una organización humana, y que Dios ha escogido a la organización de la Watch Tower para éste papel.

Ahí se estrellan todas las especulaciones, todos los cambios de tipo organizacional, doctrinal, de interpretación de la profecía, o de fechas.

Dios no dirige divinamente a la Watchtower ni a sus dirigentes, ni a ninguna persona que ostente tal mediación entre Dios y los hombres. Por lo tanto, es en vano adorar a Dios con tales 'mediadores', pues nunca nos llevarán al Padre.

'El cielo y la tierra pasarán.'

Para ratificar la fiabilidad y seguridad del cumplimiento de lo dicho con anterioridad. Cristo dijo:

"El cielo y la tierra pasarán, pero mis palabras de ningún modo pasarán."

¿Qué 'cielos', y que 'tierra' serán los que pasarán? ¿Se referirá Jesús a unos 'cielos y tierra' literales, o a unos simbólicos?

Levantan polémica estas palabras de Jesús en vista de que una creencia de los Testigos, es afirmar que Dios creó la Tierra para ser habitada, (Isa 45:18) y que por tanto, nunca será destruida. Basan este argumento, principalmente en textos de las Escrituras Hebreas, donde se dice que la Tierra ha sido fundada hasta tiempo indefinido, no se le hará tambalear hasta tiempo indefinido, o subsistirá hasta tiempo indefinido. (Sal 78:69; 104:5; Ecl 1:4.)

Es por eso que siempre han tratado de explicar estas palabras de Jesús de modo figurado. Antes decían que el 'cielo' y la 'tierra' que pasarán no se refieren a nuestros cielos y tierra físicos, sino a lo que representan: los cielos a Satanás y sus demonios; la 'tierra' a las personas inicuas. Esto es lo que enseñaron en La Atalaya del 15 de abril de 1961, pág. 239#11, y esto estuvieron enseñando por más de dos décadas. Ahora, matizan el término "cielos" y se lo aplican, no a Satanás y sus demonios, sino a los gobernantes humanos. (Vea La Atalaya de 1 de noviembre de 1995, pág. 20#17.)

En otras ocasiones, al encontrarse con palabras como estas, han considerado que el que habla está utilizando una hipérbole, es decir, una exageración para dar énfasis a un punto, y que no es intención de que tales palabras se tomen en sentido literal.

Estos argumentos tienen algo de verdad, pero no en su totalidad.

P. ej. Aunque en algunas ocasiones, los términos "cielos" y "tierra" tiene un uso figurado, y puede aplicarse a los gobernantes de un país y a sus súbditos, en otras muchas ocasiones se refiere a los cielos y tierra literal. Cuando la Biblia dice que Dios 'creó los cielos y la tierra', se refiere a los cielos físicos y no simbólicos. Cuando Jesús dijo que 'alcemos nuestros ojos a los cielos' se refiere a los cielos físico y no a los simbólicos.

También es cierto que la Biblia dice que, Dios creó la Tierra para tiempo indefinido, pero en ningún texto se afirma que esto sea para siempre. El término hebreo l'olam, es utilizado para hablar de un período de tiempo oculto, incierto e indefinido. Puede durar 5, 100, ó 5.000 años.

Esta forma de razonar la reconocieron ellos mismos en ¡Despertad! de 22 de febrero de 1973, pág. 5, en respuesta a la pregunta sobre la obligación de guardar el sábado indefinidamente según la Ley. Dijeron:

Pero, ¿no debía el sábado ser una señal "para siempre" entre Jehová Dios y su pueblo? (éxo. 31:17, Traducción de Byington, Versión Valera) No, porque la palabra hebrea que en este texto se vierte "para siempre" es olam, y meramente significa un período de tiempo indefinido o incierto. De acuerdo con esto, la Traducción del Nuevo Mundo vierte olam como "tiempo indefinido." Así el sábado sería obligatorio hasta tiempo indefinido; esto podía ser para siempre pero no tenía que serlo. El hecho de que esta palabra es usada con relación a tantos otros rasgos del arreglo de la Ley que obviamente han pasado indica que no necesariamente significa para siempre.-éxo. 12:14, 17, 24; 27:21; 28:43; 29:28.

El mismo argumento que ellos utilizan ahí, es válido para este asunto de la Tierra. Nadie conoce los límites de su duración. El que la Biblia diga que Dios no creó la tierra para nada, no esta reñido con lo dicho anteriormente y concuerda con la realidad, pues está siendo habitada por seres humanos inteligentes hasta este momento. Y aunque en algunas ocasiones los escritores recogen hipérboles para enfatizar cierto punto, el contexto de Mt 24:35 y la forma de expresarse de Jesús no contiene ningún indicio que nos lleve a pensar que en esas palabras, estaba utilizando una exageración para dar énfasis a un punto.

Un ejemplo de uso de una hipérbole, tiene que ver con las palabras de Jesús en Mat 5:18, cuando dijo: "porque en verdad les digo que antes pasarían el cielo y la tierra que pasar de modo alguno una letra diminuta o una pizca de una letra de la Ley sin que sucedan todas las cosas." El planteamiento que hizo Jesús aquí es diferente, pues no afirma 'que el cielo y la tierra pasarán', sino que este hecho ocurriría antes de que alguna palabra de Jesús quede sin cumplir. Desde la perspectiva de un ser humano que vive una vida limitada, se contrasta la fragilidad de una palabra que con facilidad se olvida, con la estabilidad del cielo y la tierra.

Mientras en Mt 5:18 se usa una forma verbal que dice lo que sucedería, en Mt 24:35, se usa una forma verbal que dice lo que sucederá. Y mientras en el primero se plantea una situación condicional, en la segunda se plantea una condición resolutiva.

Pero es que, los testigos de Jehová eluden intencionadamente algunos versículos que dicen precisamente todo lo contrario de lo que ellos profesan como doctrina.

P. ej. Hebreos 1:10-12 dice:

Y: "Tú en [el] principio, oh Señor, colocaste los fundamentos de la tierra misma, y los cielos son [las] obras de tus manos. Ellos mismos perecerán, pero tú mismo has de permanecer de continuo; e igual que una prenda de vestir exterior todos ellos envejecerán, y los envolverás igual que una capa, como una prenda de vestir exterior; y serán cambiados, pero tú eres el mismo, y tus años nunca se acabarán".

Aquí Pablo está citando unas palabras del Salmo 102:25, 26 dirigidas a Jehová y se las aplica a Jesucristo, con un curioso contraste: la eternidad de Dios en contraste con la existencia limitada de los cielos y la tierra. De uno se dice que «tus años nunca se acabarán» y de «la tierra misma, y los cielos, [las obras de sus manos], perecerán».

Después de mucho buscar, solo encuentro una referencia de estos versículos en La Atalaya del 1 de febrero de 1972, pág. 95-6, donde reconocen que el salmista se está refiriendo a los cielos y la tierra literales, y no, a los famosos cielos y tierra simbólicos, solo que el salmista estaba afligido, y "lógicamente podría pensar en la eternidad de Jehová en relación con los cielos y la Tierra físicos. Sí, la creación física de cielos y Tierra es perecedera. Podría ser destruida, si ése fuese el propósito de Dios. Diferente de la existencia eterna de Dios, la permanencia de cualquier parte de su creación física no es independiente."

Según este razonamiento, la Tierra es destructible, si así se lo propusiera Dios, pero como no se lo propone...

Cuando uno lee este tipo de argumentos infantiles, me pregunto con perplejidad, cómo es posible que los que leen estos razonamientos no se den cuenta de que están siendo manipulados en su buen entender y saber.

Sin tratar de ser dogmático, creo que el contexto y el tipo de argumento que estaba utilizando Jesús para convencer a sus discípulos que 'de ningún modo pasaría esa generación hasta que sucedieran todas las cosas,' requieren un uso literal de sus palabras.

  1. Por que esto daba realce y garantía a su promesa de que sus palabras permanecerían para siempre.

  2. ¿Qué sabía su auditorio del pasar de 'cielos' [gobernantes humanos] y 'tierra' [humanidad en general] para entender figuradamente sus palabras?

Para que las palabras de Jesús no pasen de ningún modo, la primera parte del versículo se tiene que cumplir, es decir, 'el cielo y la tierra pasarán'. Si esto no ocurriera así, no tendrían sentido la segunda parte del versículo.

Evidentemente, sería muy inconsistente en una argumentación literal, como la que venía efectuando Cristo en su profecía, que de repente, se pasara a argumentar con lenguaje simbólico o figurado. No era esta la costumbre de Jesús. De todas formas, el punto clave de estas palabras está en la certeza, la seguridad de que no pasaría la generación de aquel tiempo, hasta que sucedieran todas las cosas predichas.

Y esto ocurrió. La 'generación' no pasó. La 'generación' no era un punto genérico y ambiguo que confundiera a sus oyentes entre cábalas y acertijos sobre la realidad de lo que iba a ocurrir. Si la segunda parte del versículo se cumplió, solo falta que la primera parte, tenga su cumplimiento en un futuro. Los 'cielos' y la 'tierra' tienen que pasar, para que se demuestre la veracidad de lo dicho por Jesucristo. Muchos textos bíblicos hablan de ese «pasar». Pero no hay que tener temor. Pedro dijo que los cielos actuales y la tierra actual están resguardados para fuego, pero que hay 'nuevos cielos y nueva tierra donde la justicia habrá de morar'.

Muchas personas se preguntan que significado tendrán estas palabras en la vida de los seres humanos. No sabemos. Muchas preguntas relacionadas con nuestro futuro serán respondidas en el futuro, pero esto no debe causarnos inquietud, zozobra o algún tipo de expectativa falsa. Seamos como Juan, que sin ningún temor ni inquietud, razonó: "Amados, ahora somos hijos de Dios, pero todavía no se ha manifestado lo que seremos. Sí sabemos que cuando él sea manifestado seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es. Y todo el que tiene esta esperanza puesta en él se purifica a sí mismo así como ese es puro". (1 Juan 3:2-3)

Esperemos a que se nos responda sin hacer especulaciones vacías que no terminan en nada.