CONGREGACIÓN

UN CASO DE PARCIALIDAD Y NEPOTISMO


En las congregaciónes de los Testigos de Jehová cuando un anciano o siervo ministerial -personas con responsabilidad- se muda a otra congregación y no es recomendado para seguir desempeñando dicho puesto, se envía una carta al cuerpo de ancianos donde éste decide mudarse, dando las razones del porque no se le recomienda para que siga desempeñando su cargo. Cuando ocurre un caso de este tipo, es pertinente que el cuerpo de ancianos de la congregación donde éste se muda respete la decisión de sus  otros compañeros ancianos sobre su decisión de no recomendar a dicha persona, por respeto al arreglo "teocrático". Así se estipula en cartas internas y que se guardan en los archivos de cada congregación, aunque esto es una recomendación que generalmente aplican todos los cuerpos de ancianos.

No obstante, si el cuerpo de ancianos de la congregación donde se ha mudado la persona implicada lo recomienda a pesar de la carta desfavorable, dicha carta -según las normas internas de la Watchtower- tiene que enviarse a la sucursal junto con la recomendación del siervo de circuito. En este caso, tanto los ancianos, como el siervo de circuito, se pasaron por alto todas las normas internas requeridas,  actuando así con  parcialidad y nepotismo. 

Juzgue el lector!!!

Aquí reproduzco la carta que se envió a la Congregación Sur-Alicante, donde se mudo el "anciano" en cuestión:

De la Congregación  BENALUA-ALICANTE

Al Cuerpo de Ancianos de la Congregación SUR-ALICANTE

 

Fecha: 13 de Marzo de 1.996

Asunto: Cambio a vuestra congregación del hermano Raimundo F. M.

Queridos Hermanos:

El motivo de esta, es el de informaros sobre la situación de nuestro hermano Raimundo F. M., hasta ahora anciano de  nuestra congregación, el cual y por deseo del mismo pasa a servir en la vuestra.

El hermano Raimundo F. M., tiene buenas cualidades que hemos querido usar desde el principio, por lo cual le ofrecimos varios privilegios como Superintendente de la Escuela Teocrática, Secretario y otros;  privilegios que el hermanó Raimundo M. F. alego no poder aceptar, debido a sus responsabilidades laborales.

Desde el primer momento, percibimos en él, una extraña apatía y animadversión hacia este "cuerpo de ancianos", expresando disconformidad con todos nosotros, alegando en varias ocasiones que NO SOMOS TEOCRÁTICOS, amenazándonos con escribir a la Sociedad, y expresando su deseo en varias ocasiones de renunciar como anciano.

Ante esta situación, este "cuerpo de ancianos", guiado por el amor al hermano, se propuso dar ayuda necesaria, mostrando la debida empatía, teniendo en cuenta su debilidad en el carácter  (hay testimonio amplio de que es un goleador irascible, irrazonable y dogmático, 1 Tim. 3:3, Tito 1.-7; 3:2, Filipenses 4:5, Romanos 12.3,16.   W-90. 1/9. Pág.. 27, Párr..21 a  Pág.. 28, Párr.. 22.).

Por este motivo, decidimos evitar confrontaciones con él, entendiendo que nuestro ejemplo en humildad y paciencia, podría ser la mas eficaz ayuda en su caso, utilizando siempre mucho tacto y amor en aquellos casos en que el hermano se ha comportado de manera desequilibrada, siendo en todo momento nuestro profundo deseo el de ganar al hermano, tanto por hechos como por palabras.

En vista de que no veíamos reacción positiva en él, y como consecuencia de haber golpeado últimamente a un coanciano, decidimos asignar a tres miembros del "cuerpo de ancianos", para abordarlo, lo cual no pudo realizarse debido al inesperado cambio de Congregación que hizo sin ningún aviso previo.

Ante esta situación, hemos querido brindarle una ultima oportunidad al hermano, invitándolo a reunirse con este "cuerpo de ancianos", con el fin de crear en él una reacción positiva que nos permitiera abogar en su favor en esta carta. Tristemente él ha rechazado esta posibilidad, impidiéndonos así otra oportunidad de ayudarle.  

Debido a todo lo expuesto NO podemos recomendarle como anciano.

Esperamos que esta infamación os sirva para darle la ayuda apropiada, haciéndole entender que Jehová desea que le sirvamos con nuestra buenas cualidades, pero haciéndolo desde la base de la humildad. Aprovechamos esta oportunidad para enviaros nuestro mas sincero amor y cariño.

Vuestros Hermanos en la fe.

Firmado:  Comité de Servicio de la Congregación Benalua-Alicante

Antonio Bailen  (S. Servicio)    José García  (S. Presidente)    Fernando Cano  (S. Secretario)  

 

Dicho anciano (Raimundo F. M.) siguió desempeñando su puesto de anciano nada mas llegar a su nueva congregación, el cuerpo de ancianos de la congregación Sur no respeto en nada esa carta desfavorable,  y en la visita del siervo de circuito -que tuvo lugar a las dos semanas de mudarse este- fue recomendado tanto por él, como por los ancianos de la congregación donde se mudó. No se tuvieron  en cuenta para nada los hechos que todo un cuerpo de ancianos exponían en la carta. El actuar así, mostraba falta de respeto a todo un cuerpo de ancianos -institución teocrática según la Watchtower- que no daba su recomendación para que tal persona siguiera desempeñando el papel de anciano. De esta manera se puso en evidencia la parcialidad de hombres en favor de sus amigos.  La pregunta es: ¿Se hubiera actuado así con hermanos normales y corrientes que no tienen amistades ni son influyentes? Por mi experiencia vivida dentro de esa estructura organizacional, tengo que decir en honor a la verdad que no se tratan de la misma manera todos los casos.


 

Por amor a la verdad y a lo que se nos havia enseñado, no podíamos quedarnos pasivos ante lo que nos parecía un atentado y un atropello al "arreglo teocrático".  Así que, el entero cuerpo de seis ancianos por unanimidad decidimos enviar la siguiente carta a Betel:

De la Congregación  BENALUA–ALICANTE

A Testigos Cristianos de Jehová

Apartado postal 132 - 28850 TORREJÓN DE ARDOZ  (Madrid)

 

Alicante, 20 de Julio de 1.996

Queridos hermanos:

Con esta carta queremos expresaros nuestra perplejidad y tristeza ante unos hechos que entendemos desmerecen en mucho la justicia de nuestro Dios y socavan la buena reputación de su organización como defensora y exponente de dicha justicia.

Así que entendiendo la gravedad de lo que expresamos, deseamos manifestar previamente, que como cuerpo de ancianos queremos defender de manera valerosa las normas justas de Jehová, así como la incondicional lealtad a su organización, la cual amamos y respetamos profundamente, es por ello hermanos, que nos anticipamos a dejar bien claro, que los hechos a los que nos referimos, jamás podríamos imputarlos a nuestra amada organización ni a aquellos hermanos leales que tienen que tomar sus decisiones basándose en información aportada por otros hermanos en los cuales confían.

Aclarado este punto, debemos exponer que los hechos a los que nos referimos son aquellos que llevaron al nombramiento como anciano a nuestro hermano Raimundo F. M., hechos que consideramos no ensalzan la justicia de nuestro Dios, ni fortalece la confianza en su organización, mas bien todo lo contrario, pues creemos que estos hechos socavan la honradez y limpieza de aquello que tanto amamos: La organización de Dios.

Por eso hermanos, nos entristece mucho y nos duelen la manera de proceder en este caso, no por la censura injusta que en si también representa para este cuerpo de ancianos, sino mas bien por aquello que en realidad reconocemos que se esta dañando: Los intereses de Jehová.

Hermanos, nos gustaría opinar de otra manera, pero los hechos y nuestro celo por lo correcto nos impiden hacerlo. Pues. ¿qué se puede opinar de un tribunal que sin siquiera investigar, analizar y considerar los hechos acusativos, así como la razón de los afectados, se decantara por exculpar, exonerar y vindicar al acusado?  ¿Diríamos que una decisión así honra a un Dios justo e imparcial?  ¿NO DEBERÍAN LAS OPINIONES ESTAR SUJETAS A LOS HECHOS PARA QUE LAS MISMAS SEAN DIGNAS DE TOMARSE EN CUENTA?  ¿No dijo Jesús que la sabiduría queda probada justa por sus obras?  (Mat. 11:19)  ¿No dice Santiago que la sabiduría de arriba es casta, razonable...sin hacer distinciones por parcialidad?  (Snt. 3:14-18) .

¿Como  pueden personas que aman a un Dios imparcial y justo, así como de una organización de la cual se sienten muy orgullosos, quedar impasibles ante un atropello tan flagrante de estos principios? (W-96. 15 de junio. “Reconozcan a hombres de esa clase” Pág..28 Párr..3; Pág.. 30 Párr..3-4).

Realmente nosotros no podemos hacerlo, y si hay una versión diferente de los hechos hermanos, os pedimos de todo corazón que nos la expliquéis para nuestra tranquilidad, pues nuestro propósito al actuar es el de honrar a Jehová en todo lo que hacemos. Por ello hermanos, y teniendo en cuenta los hechos descalificativos de nuestro hermano Raimundo F. M. así como su actitud expuesta de forma clara en nuestra carta adjunta (la cual también posee el cuerpo de ancianos de la congregación Sur), solo podemos deducir, que la recomendación del hermano Raimundo F. M. como anciano, no nos parece avalada por los requisitos expuesto en la Palabra de Dios, así como las pautas de su organización (HAY TESTIMONIO AMPLIO DE QUE ES UN GOLPEADOR IRASCIBLE Y DOGMÁTICO, 1 Tim. 3:3; Tito 1:7; 3:2;  Fil. 4:5;  Rom.12:3, 16;  Atalaya 90- 1/9 Pág.. 27. Párr.. 21 a Pág.. 28, Párr.. 22).

Queremos expresar también la gran preocupación por el daño que se le puede causar a nuestro hermano Raimundo F. M. recomendándolo, pues entendemos que su recomendación lo reafirma en su forma de actuar incorrecta, la cual ha sido ya muy dolorosa y traumática para muchos hermanos  (Eclesiastés 8:11).

Creemos que nunca podríamos ayudar a alguien a entender su mal proceder, si ignoramos sus hechos lo exculpamos y además lo recompensamos por su forma de actuar incorrecta.

Si hermanos, viéndolo todo desde la perspectiva expuesta, solo podemos entender, que el desarrollo de los hechos referente a este caso no benefician en nada los interese de Jehová, los de su organización y los de nuestros hermanos.

Aunque son muchos los detalles que envuelven a este asunto, solo citaremos uno que puede dar luz en cuanto a la manera en que se han hecho las cosas. Nos referimos a la actitud y comentarios del hermano J. Mª. R. superintendente presidente de la congregación Sur, quien expreso desdeñosamente a uno de nuestros ancianos (Pedro Serra.), que “no le importaba en nada lo que nosotros decidiéramos, pues su cuerpo de ancianos recomendaría al hermano Raimundo F. M., sin tener en cuenta nuestra carta”, de hecho ni siquiera se dignaron hablar con nosotros acerca de nuestro informe sobre el hermano. Es mas, después de enviar nuestra carta a la congregación Sur, no recomendando al hermano R., esa misma semana, desafiantemente y violando las propias normas de la organización (KmS. Sep. 75. suplemento;  carta SC:SSC 2 enero 1.981), le dieron al hermano Raimundo el privilegio de conducir la Escuela Teocrática.

Cabe señalar que nuestro hermano Jorge Mella Comas (siervo de circuito) parece haber sido arrastrado en esta “Trama” por cuanto no apoyó los hechos (ni siquiera los analizo e investigo en profundidad), mas bien, arbitrariamente trató de disuadirnos para que no hiciéramos nada, alegando que “en vista de que el hermano Raimundo se cambiaba a la congregación Sur, se nos iba el problema”. Nosotros le explicamos que nuestra conciencia no nos permite actuar así, explicándole que si algún día en el futuro surgiesen problemas con el hermano Raimundo, no estaríamos exentos de culpa al no haber actuado de la manera que deberíamos haber hecho en su momento. 

Apreciamos en aquel entonces cierta frialdad y falta de interés por parte del hermano Jorge Mella Comas en lo que le expusimos, apreciación que luego hemos visto confirmada por su forma de proceder en este caso y su defensa débil y sin argumentos válidos que hizo recientemente ante tres hermanos de nuestro cuerpo de ancianos que lo visitaron.

Queremos manifestar hermanos, que hemos observado mucho orgullo, antagonismo y prepotencia en este caso, esto, tanto por parte del hermano Raimundo, que no cesó de amenazarnos y de esquivar nuestro saludo desde el momento que supo nuestra decisión, como por parte de varios de los implicados en su recomendación, entre los cuales hay una fuerte amistad.

Creemos que estas aptitudes hacen mucho daño a los intereses teocráticos, pues no contribuyen en nada a la paz en las congregaciones, además de entorpecer el espíritu de colaboración entre los cuerpos de ancianos.

La Biblia dice que "el amor no se regocija con la injusticia sino que se regocija con la verdad" (1 Corintios 13.,6). Este hecho impide que nosotros nos regocijemos en este caso, aunque sí, por otra parte nos da gozo poder expresar la verdad.

Entretanto, y colaborando con vosotros en dar adelanto a los intereses del Reino, os enviamos nuestro amor cristiano,

El cuerpo de ancianos de la congregación Benalua-Alicante

 

Fdo: José García     Antonio Bailen    Eduardo Medina    José Mª  Planelles    Pedro Serra    Fernando Cano  (en la original aparecen las firmas de todos los ancianos)