Conciertos 2003

 

2004

 AVALANCH Sala Génesis (Almería)
 CIRCUS Pub El Zaguán (Almería)
 AVALANCH Sala Stereo (Alicante)
 RAMMSTEIN + EXILIA La Cubierta (Leganés, Madrid)
 MEDINA AZAHARA Pza. de la Casa de la Cultura (Alfaz del Pí-Alicante)
 LELE LAINA Y JOSÉ LUIS JIMÉNEZ + LES VIVO Sala Macumba (Madrid)
 STANDSTILL + SHOULD CHANGE Pub Malevaje (Almería)
 BARÓN ROJO Sala Coyote Ugly (Alicante)
 APELO + DENEB Pub Malevaje (Almería)
 TOKYO SEX DESTRUCTION Pub El Zaguán (Almería)
 FONY + AT LEAST... Pub Malevaje (Almería)
 AMALGAMA + OZONO + AUREA Pub El Zaguán (Almería)
 JEFF SCOTT SOTO Sala Republicca (Valencia)
 WHITESNAKE + SEX MUSEUM La Cubierta (Leganés, Madrid)

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Viernes 26 de noviembre de 2004, sala Génesis (Almería)

Era la segunda vez que venían Avalanch por estas tierras, viniendo la primera vez hace justamente un año por estas fechas. Aplazando mi viaje a Granada, para ir el sábado al Piorno, me dispuse a ir al concierto sin tener ni idea dónde y a qué hora empezaba, aunque tuve la suerte de llegar 5 minutos antes del inicio del concierto.

Eran las 22:55 aproximadamente cuando el sexteto salió a escena tocando los primeros acordes de “Las ruinas del Edén”. La sala presentaba una buena entrada, a pesar de la nula publicidad del mismo (yo no vi ningún cartel por la ciudad) y donde el publico eran jóvenes, apenas había viejas glorias, dando así paso a una nueva generación.

Fueron tocando la mayoría de sus éxitos: “Cambaral”, “Cien veces”, “Madre Tierra”, “Corazón negro”, “Vientos del Sur”... las cuales han adaptado a la voz de Ramón como hacen en su nuevo disco “ Las Ruinas del Edén”, el cual venían a presentar esta noche y donde hay que decir que Ramón hace estas canciones como si fueran suyas, alejándose del Power Metal y adentrándose en un sonido renovado debido esto a la voz mas melódica de Ramón.

El público estaba totalmente entregado con el grupo, siendo el cantante durante toda la noche aclamado, el cual no defraudó, siendo quizás el que más sobresalió esta noche, se le veía más asentado y suelto con respecto a su inicios, donde creo que ha soltado la presión que tenía de sustituir a Víctor y con la polémica creada nadie veía que este cambio fuera para mejorar. Problemas a parte entre ellos, creo que Rionda le ha sabido dar un cambio aceptable al sonido del grupo y donde ahora se están viendo sus frutos.

El escenario no era lo más propicio para que el grupo pudiera moverse, debido a sus escasas dimensiones, pero aún así quizás estuvieron un poco estáticos, a excepción de de Ramón, que como repito, para mí fue el gran triunfador de la noche, y a Rionda se le ve muy serio o concienciado en hacer perfecto su trabajo durante la interpretación de las canciones, aunque en algunos momentos se le podía nota una pequeña sonrisa cuando motivaba al publico.

El concierto continuó y llegó el momento para el típico duelo de guitarras que nos tienen acostumbrados entre Alberto y Dany. En este caso le faltó feeling, en comparación con la otra vez que vinieron. La anécdota fue que cuando uno supuestamente hacía una nota imposible, el otro le daba una botella de whisky para que le diera un trago, y posteriormente los dos, uno a cada lado del escenario involucraron al público a ver qué lado de la sala gritaba el más fuerte “¡eh!” aunque había un asistente entre el público que él sólo se bastaba para gritar haciendo soltar una risa a Alberto y Dany.

Volvió el resto del grupo y Ramón seguía cometiendo el único fallo de todo el concierto, y es que no paraba de repetir entre canción y canción que si queríamos otra o no. Posteriormente sonaron “Antojo de un dios”, “El ángel caído”, “Pelayo” y al final de este tema Marco realizo un solo de batería. En los días que corren no sé cómo los grupos siguen pecando con estas demostraciones. Al acabar daría paso a una versión en inglés de la cual desconozco su nombre (he visto en otras crónicas de sus conciertos que se trata de una versión de U2) que dejó al público durante su interpretación bastante frío y que encima tuvieron la mala suerte de que a Dany se le rompiera la guitarra y al finalizar este tema supuestamente se despidieron hasta otra.

El grupo volvió para el consiguiente bis pero la verdad es que, como luego diría el grupo, el público no hizo mucho para que estos volvieran, parecía que estaban agotados o que como sabían que volverían no quisieron esforzarse mucho, no hubo ni siquiera un grito de Avalanch para que estos continuaran con el concierto.

Para acabar tocaron una balada de cuyo nombre no me acuerdo, donde el público se enfrió. Yo creo que para un bis podrían busca canciones con más fuerza entre el público, y para terminar concluir la aclamada por todo el respetable “Lucero”.

La verdad es que al grupo se le ve mucho más compenetrado y dieron todo un recital de cómo hacer la cosas bien, donde el sonido estuvo de acuerdo a las circunstancias exceptuando unos pequeños fallos técnicos que provocaban unos cambios de gestos en la cara de Rionda y que el teclado apenas se oía en algunas canciones.

El concierto terminó sobre las 01:25, donde durante casi 2 horas y media el público realmente disfrutó con un grupo que, aunque a algunos no le gusten, ha sabido evolucionar y se siguen manteniendo entre los punteros de este país, y que creo que el cambio al fin le va a dar la razón, evolucionando hacia una dirección mucho más melódica y teniendo un directo con mucha fuerza.

Texto y fotos: Pedro M. F.

 

 

 

CIRCUS

Sábado 20 de noviembre de 2004, pub El Zaguán (Almería)

Como suele ser habitual cuando se enfrentan los dos equipos de fútbol más seguidos del país (Barça – Real Madrid) el bombardeo es constante en los medios de prensa semanas antes, charlas entre los seguidores, aficionados... Parece que sólo existe ese partido en todo el deporte nacional, por no entrar en que es habitual que sólo se de bola al “galáctico” R. Madrid y algo al Barça al tratar de deporte (¿y los demás deportes y equipos?). Resignación, es lo que más vende.

Hastiado en los último tiempos de tanto fútbol ese día era un día propicio para irse de concierto, aunque era previsible que no acudiese público ante un grupo desconocido para la mayoría de gente, y aún se agravaba más la situación por el dichoso partido. Contabilizando rápidamente la gente que disfrutamos del concierto no se llegó ni a las 30 personas.

El evento, anunciado en los carteles a las 22 h., como es habitual no comenzó a su hora, para variar (a veces a uno se le quitan las ganas de ir a conciertos por esta mala costumbre). Espera que te espera en las proximidades del garito y no llegaban los músicos que había visto salir del pub al poco de llegar servidor. Así que ya cansado de estar allí cual guardia, decidí dar una vuelta a la manzana para hacer tiempo. Regreso al punto de partida y el encargado de los tickets , que a veces se pone en la puerta, no estaba. Al momento escucho música que parece de directo, pero no puede ser, si no está el de las entradas. Otra copla más empieza a sonar y me da por traspasar la puerta del garito, el joío “corta-entradas” estaba nada más entrar (¡manda “bemoles” la cosa!).

Así que la primera canción (“Sonámbulo”) me la perdí, y la siguiente que enlazaron, “El espejo”, vi el final. El alto vocalista saludaba y pedía que nos acercásemos más al escenario, intentando que se animasen más los cuatro gatos que estábamos allí a base de seguir sus “¡eh!, ¡eh!...”. ¿No eran sólo tres los madrileños que habían grabado su debut discográfico de este año por Locomotive Music?, pues no, llevaban dos guitarras para el directo, los hermanos Sainz (Carlos y Nando).

A su primer single, “Claudia”, le siguió el cañero “Tu esclavo”, con Pablo una vez más moviéndose y gesticulando sin parar, como en toda la actuación, cantando agachado en ocasiones e intentando con acierto que entráramos en el concierto. “Mientras me armo de valor” sonó más melódica que la anterior, con esos aires góticos (tanto de Pop como de Rock) que abundan en sus composiciones.

“Otra voz” contó con sonidos pregrabados y fue enlazada a “Reflejos”. Tras esta el vocalista nos anunciaba que estaban en el comienzo de su gira y que la gente que estábamos allí éramos los que teníamos que estar, dando paso a “Circus”, con garra y con el cantante por el suelo, pidiéndonos que nos moviéramos un poco.

Terminaban haciendo seguidas “Dos mentiras”, que contó de nuevo con sonidos pregrabados (teclas), y la versión de David Bowie (con adaptación de la letra al castellano de Parálisis Permanente) “Héroes”, en la que nos dijo que nos quería ver cantar, pero nadie se la sabía, y acabando el frontman apoyado en la batería de José Ramón.

Se iban a retirar (alguno de los músicos ya había bajado del escenario), cuando unos empezamos a silbar y alguno que otro a pedir otra y tuvieron el detalle (merecido) de volver arriba y hacer “Fire woman” de The Cult, que estuvo bien, pero notándola un poco falta de más potencia y caña. Con ese tema acabaron (alrededor sólo de cincuenta minutos de show) y luego bajaron a departir con la peña.

Me hicieron pasar un buen rato, que es lo que importa. ¿El partido?, luego me enteré que los culés le habían metido a los merengues tres. A mi me daba igual, si tuviera que elegir me hubiera gustado que perdiesen los dos, pero ya puestos... los prepotentes de los blanquitos se lo tienen merecido.

P.D.: Gracias al bajista Sergio por el set list.

Texto y fotos: Starbreaker

 

Sábado 12 de noviembre de 2004, Sala Stereo (Alicante)

Aún no sé muy bien por qué decidí asistir a este concierto, quizá la respuesta sea el hecho de que la última vez que les vi me llevé una decepción enorme, fue en el Viña Rock 2002, con un recién estrenado Ramón Lage a las voces y haciéndolo francamente mal. El año siguiente también les vi en el mismo lugar, aunque tan sólo pude escuchar dos canciones, ya que por diversos motivos se adelantaron al horario estipulado. El caso es que Avalanch me gustan y quería ver la evolución de Ramón en las voces.

A la llegada a la sala Stereo, las puertas aún estaban cerradas, la multitud de adolescentes en las mismas presagiaba un lleno, pero vamos, para llenar la Stereo tampoco hace falta mucho.

Las camisetas que abundaban eran las de los propios Avalanch, Saratoga y Mägo de Oz, vamos, las “New Generations”, también es cierto que vi a un chico con una camiseta de Warcry.

Decidimos quedarnos por el final de la sala, más que nada por el apelotonamiento que había al principio, de hecho, estuvimos justo al lado de la mesa de mezclas, donde se supone que mejor se escucha un concierto, aunque como podéis observar no es el mejor sitio para hacer fotos.

Y a las 23:10 salieron en escena Avalanch, aclamados cuales Dioses en el Olimpo, y empezaron arriesgando, no sé yo si es la mejor elección para empezar un concierto, la verdad es que no la esperaba: sonó “Las Ruinas del Edén”, una de mis favoritas de los asturianos. La primera impresión que me dio Ramón es la mejoría con respecto al Viña Rock que os he citado anteriormente, aunque aún no terminé de encontrarle el punto, es muy frío en las canciones que cantaba Víctor, pero al menos no tan lineal como aquella vez.

El sonido no era bueno del todo, la guitarra de Rionda muy por encima de la de Dany y los teclados apenas se apreciaban; poco a poco fue mejorando a medida que pasaba el concierto, pero no llegó a ser del todo bueno, sonando varias partes muy apelotonadas. Mucha gente culpaba este hecho a la sonoridad de la sala, pero señores, sin ir más lejos, yo aquí he visto a Barón Rojo sonar muy bien.

El concierto prosiguió con una discreta “Xana” a la que siguió una buena versión de “El Viejo Torreón”, tanto Ramón como Dany no paraban de animar ni moverse dentro de sus posibilidades (el escenario no da para mucho), estando el resto del grupo algo más estático.

Otra de “El Ángel Caído”, que por cierto fue lo que más sonó, en este caso “Levántate y Anda” dio paso a dos más recientes, una gran versión del “Cien Veces” y “Madre Tierra”, la gente se volvió loca con el siguiente tema “Corazón Negro” esta vez sin las voces roncas del Rionda diciendo lo de “corazón, corazón”.

Ahora vamos ha hacer algo más tranquilo” fueron las palabras de Ramón para presentar “Vientos del Sur”. Me gustó la nueva forma de interpretarla por parte de Ramón, quizá hubiera quedado mejor con algo más de garra. De nuevo el listón se bajó con una discreta “Cambaral”, que bien es cierto que de por sí no me gustaba con Víctor.

“Niño” nos devolvió a la actualidad del grupo, es una de mis canciones favoritas de “Los Poetas han Muerto”, y en directo gana muchísimo. Al acabar Ramón nos volvió a decir que “iban a tocar otra tranquilita”: la elegida fue “Antojo de un Dios”, aquí si que no me gustó nada la voz, muy fría, quitándole todo el sentimiento que tiene este tema.

Un prescindible duelo entre guitarristas hizo que me empezara a aburrir, la verdad es que el “momento somnífero” vino cuando empezó Rionda a hacer con la guitarra “tan, tan” para que la gente diera un “eh”, a lo que respondió Dany con otro “tan, tan” y más de lo mismo, así se tiraron como unos cinco minutos. La anécdota vino cuando una chica dio un grito interminable, haciendo que Rionda y Cia. la subieran al escenario para que lo volviese a hacer con micrófono, y lo volvió a hacer y os aseguro que casi deja sordos a más de uno.

Tras esta parte aburrida, el concierto continuó con una gran “Vicio Letal”, y de nuevo otra gran ovación se llevó “El Ángel Caído”, aunque para mí el momento álgido del concierto se vivió con “Pelayo” y con una versión de U2 que posteriormente me enteré que se llamaba “Where The Streets Have No Name”, y la verdad sea dicha, fue de lo mejorcito del concierto.

Avalanch se retiraron de escena, y la gente empezó a corear el nombre de Avalanch y “Torquemada”, canción que fue pedida desde el principio del concierto. Al rato aparecieron con los bises, esta vez con la balada “Alborada”, con un buen Ramón interpretándola, a la que siguió una regular “Delirios de Grandeza”. La cosa mejoró con “Juego Cruel” y de nuevo se retiran de escena, ahora la gente no cesó de corear de nuevo “Torquemada”, y de nuevo volvieron a aparecer Avalanch para cerrar el concierto con una buenísima “Lucero”.

Para mi gusto el concierto tuvo demasiados altibajos y es que Ramón no me acaba de convencer del todo cantando las canciones viejas de la banda. Ha mejorado, pero aún le falta ponerle más sentimiento, más garra, muchas de estas canciones quedan muy frías. Supongo que parte de la gente se sintió sorprendida al no tocar la aclamada “Torquemada”. Pero aún así estuvieron alrededor de las dos horas largas.

Texto y fotos: Agustín Galiana “Aguskill”

 

RAMMSTEIN + EXILIA

Miércoles 10 de noviembre de 2004, La Cubierta (Leganés, Madrid)

Muchas veces se tiende a tomar a Rammstein como una mera anécdota, como un ir y venir más de las modas, pero si este negocio fuera justo se le deberá recordar por muchos años como una de las fuerzas más poderosas sobre un escenario. Aunque viendo como han maltratado a más de uno, es más que posible que ese reconocimiento no llegue nunca.

Pero tampoco hay que preocuparse tanto por la opinión de quien sea. Yo solo puedo dar fe de lo que vi, y lo que presencié al final del concierto de los germanos, miles de almas, todos y cada uno de los presentes en ese bunker llamado la Cubierta, dando uno de los aplausos más sinceros e impresionantes que he visto en la vida no se me olvidará jamás, os lo aseguro.

Varias horas antes del concierto ya rondábamos por Leganés (por cierto, no vi al monstruo por ningún lado, creo que el Ayuntamiento debería hacer algo al respecto, y perdón por el chiste fácil) y mientras aprovechábamos para hacer unas fotos a las célebres calles de AC/DC y Rosendo, ya podíamos notar el ambiente de las grandes citas. Decenas de personas apostadas ya en la entrada preparándose para coger sitio en las primeras filas, freaks de todos los pelajes y colores (bueno, más bien predominaba el negro), reventas desesperados, y todo lo que suele acompañar a este tipo de eventos.

Tras una espera que se hizo eterna, por fin abrieron las puertas, y con una puntualidad asombrosa, salieron a escena EXILIA, arropados por una entusiasta respuesta del público que empezaba a abarrotar el local. Debo reconocer que no les conocía de nada, por lo que no puedo dar ningún detalle sobre su set, pero su Nu-Metal (o como queráis llamarlo) sonó muy contundente y compacto. Su vocalista, una chica de voz muy similar a la de Doro Pesch (evidentemente, con una forma de cantar más adecuada al estilo que practica), es un autentico torbellino, y la verdadera “front-woman” de la banda. Lamentablemente, el sonido no les acompaño (allí había más rebotes que en un partido de la ACB) y debo confesar que el último tramo de su actuación se me hizo lineal y aburrido.

Tras retirarse la banda telonera, los nervios se hacían cada vez más evidentes, y el público empezaba a tomar posiciones. Otra vez con la puntualidad de un reloj suizo, se apagaron las luces y comenzó a sonar una emocionante intro, mientras que los técnicos, vestidos igual que la banda en el libreto de su último disco, echaban un último vistazo al escenario. Ya podíamos ver los detalles de éste, con dos rampas a cada lado de la batería, que también se encontraba elevada, con unos elevadores que permitían bajar y subir de las rampas. Justo debajo de la batería, se abrió una puerta, que es de donde surgieron los seis componentes de la banda que había congregado a tanta gente. Solemnemente ocuparon sus puestos y comenzaron con “Reise, Reise”, que también abre su último disco. Estaba claro que tenían ganada la partida de antemano, a juzgar por las miles de voces que acompañaban a los germanos. Desde donde estaba en ese momento (en el centro, muy cerca de la mesa) el sonido era bastante bueno, aunque una vez desplazados por una de tantas mareas de gente, la cosa ya cambiaba y se empezaban a sufrir los típicos rebotes (aun así, creía que iba a ser peor).

Tras “Reise, Reise” el grupo abandona el escenario y vuelve a él con pasos militares, atacando con “Links 2 3 4”. La cubierta se convierte en una olla a presión, con todo el mundo saltando al ritmo de ese increíble tema. Sin pausa sigue “Keine Lust” y “Feuer Frei!”, dando una soberana lección de como usar la pirotecnia en un concierto, impresionantes las columnas de fuego que surgían durante el estribillo. “Rein Raus” (toda una sorpresa) continuó con la imparable marcha del concierto, que bajó considerablemente de intensidad con la prescindible “Morgenstern”, que lamentablemente no hizo efecto alguno en el público, el cual aprovechó para tomar un poco de aire. Ni me convence mucho en el disco, ni consiguió captar mi atención en directo. Afortunadamente este bajón de intensidad desapareció por completo con “Mein Teil”, disfrutando además del primer espectáculo visual de la noche. Till (por cierto, impecable su voz durante todo el espectáculo), vestido de cocinero, con cuchillo y todo, abrasaba literalmente con un lanzallamas al bueno de Flake (disfrazado de alguna especie de bicho), metido en un gran caldero. Hablando del espectáculo visual, en este sentido el peso del concierto, aparte de Till, lo llevaban Flake, con sus extravagantes bailecitos y su extraño “teclado – taca taca” y Paul Landers (ambos vestidos con trajes de tirolés de cuero), mientras que Riedel, Scheneider y Kruspe se centraban más en la parte musical.

“Steim Um Steim” volvió a relajar excesivamente el ambiente del show, cosa que se arregló con la fenomenal “Los” (muy bien recibida), en la que Flake y Landers bailaban como un muñecos mecánicos mientras Riedel se encargaba de la acústica. Justo tras esta animada pieza, un buen montón de paneles llenos de focos surgieron tras la batería (el montaje de luces resultó abrumador durante todo el concierto, siempre aportando un ambiente acorde con cada tema) y comenzó “Moskau”, que perdió un poco de gracia al no contar con una vocalista que acompañara a Till. Pero a partir de aquí comenzó la histeria colectiva. Till sacó su ya clásico arco repleto de fuegos artificiales, dando paso a “Du Riescht So Gut”, con la cual el público se volvió literalmente loco, recuperando de golpe el ambientazo con el que empezó el espectáculo. Y cuando siguieron “Du Hast” y “Sehnsucht” (con más y más fuego, incluyendo un proyectil disparado por Till que voló del escenario hasta una torre situada al lado de la mesa de sonido) la Cubierta amenazaba con venirse abajo. A este trío de gigantes se unió “Amerika”, en la que Lindemann salió a escena con un sombrero a lo Tío Sam (que se restregó en un sitio que seguro que ya os imagináis), mientras que hacia el final de la canción tres cañones expulsaron miles de papelitos de color azul, blanco y rojo. Tras el nuevo himno de los alemanes, éstos se retiraron, aunque por supuesto todo el mundo sabía que tenían que volver.

La espera se hizo larga, pero mereció la pena. Till apareció ataviado con dos espectaculares lanzallamas, uno en cada brazo, disparando larguísimos chorros de fuego por encima del escenario, dando paso a “Rammstein”, que fue sensiblemente recortada para la ocasión, seguramente para que no se hiciese tan pesada. “Sonne” fue la siguiente, con un espectacular efecto de luces acorde con los “Eins…Zwei…Drei…Vier…” del estribillo. Finalmente, tras un potentísimo “Ich Will” desaparecieron otra vez de nuestra vista.

El segundo bis, fue cuanto menos extraño. Primero atacaron con una tremenda “Ohne Dich”, nuevo single del último disco, excelente en su interpretación, pero que no pega demasiado en los bises, cuando la gente espera algo más movido. Para acabar una inolvidable noche, se despidieron con su celebre versión del tema de Depeche Mode “Stripped”, en la que lamentablemente ningún miembro del grupo hizo el habitual paseo en barca sobre el público, como sé ha ido sucediendo a lo largo de la gira. Al final, una ovación de bandera a los alemanes, que se fueron tras un solemne saludo.

Rammstein respondieron a las expectativas creadas, que eran muchas. Solo se les podría achacar un set list con muchas ausencias (“Engel”, “Asche Zu Asche”, “Herzeleid”, “Mein Hertz Brent”…) y con un orden de las canciones un tanto extraño (sobretodo en los bises). Por lo demás, todo perfecto, un espectáculo visual y musical realmente alucinante. Puede que no te gusten sus discos, pero ver a esta gente en directo debe ser asignatura obligada para cualquier fan del rock. Impresionante.

Texto: Gizmo

 

Martes 9 de noviembre de 2004, Pza. de la Casa de la Cultura (Alfaz del Pí-Alicante)

Alfaz del Pí vivía sus fiestas patronales por todo lo alto, con todo lo que ello conlleva, para la ocasión se permiten el lujo de traer a Medina Azahara y obviamente The Sentinel no se lo iba a perder.

Tanto la fecha (martes) como la hora (00:00h.) no era la más adecuada para alguien que no está en fiestas y tiene que despertarse la mañana siguiente a las 7:15 para ir a trabajar, pero tanto el grupo, como la cercanía y la gratuidad del evento fueron los determinantes para hacer tal sacrificio.

Así que llegamos a Alfaz sobre las 23:15, fuimos directos al sitio donde se celebró el concierto, y cual fue la sorpresa que había un grupo tocando, como no nos gustó mucho el estilo del grupo (una mezcla entre Hombres G y Fran Perea) nos fuimos a tomar unos refrescos en un bar cercano hasta la hora prevista para el principio del concierto de Medina. La Plaza por entonces estaba vacía, apenas unas 20 personas estaban por los alrededores.

Al volver a la Plaza, la cantidad de gente era mucho mayor, al ser fiestas y gratis, había todo tipo de gente, “festers” con ganas de juerga, curiosos y por supuesto gente que ha ido a ver al grupo.

El escenario estaba decorado con un telón de fondo simulando los arcos de la Mezquita, en la parte alta estaban el teclado y la batería y además había una pequeña plataforma que acercaba el escenario al público y por donde se fueron paseando los Medina para sentir el calor de la gente.

Sobre las 00:30 empezó a sonar la intro “Puerta al Mundo” grabada, y mal grabada o al menos varios saltos se produjeron en el CD, fueron tomando sus posiciones Manuel Reyes a la batería y Manuel Ibáñez a los teclados, por cierto, es curioso que a Manuel Ibáñez le pongan aún como colaborador en los créditos de los CDs ¿es que aún no se ha ganado la plaza fija?, el caso es que acabó de sonar la intro en inmediatamente arrancaron con “A Toda Esa Gente”, uniéndose Francisco Ventura a la guitarra, José Miguel Fernández al bajo y posteriormente Manuel Martínez. El sonido era espectacular, nítido, perfecto, se distinguían todos los instrumentos a la perfección. En el solo de la canción, Manuel Martínez aprovechó para ponerse un pañuelo en la cabeza para sujetar su “cabellera”, ya que hacía un poco de aire, las malas lenguas dicen que fue para que no se le volase la peluca.

Tras un “Buenas noches y vamos a intentar calentar la noche” nos presentaron 2 temas de su último disco “Aixa”, se trataban de “Vivir por la Paz” y “Pegado al Suelo”, el grupo no paraba de saludar, chocar manos y mostrar afecto hacia la gente, lo cual siempre es de agradecer y no como otros grupos con mucho menos nombre que se creen endiosados e intocables.

Dos temas del “Tierra de Libertad” fueron los siguientes en caer, “La Vida es Así” con Manuel Martínez haciéndonos cantar el estribillo y “Se Me Olvidó”. De nuevo vuelta a la actualidad con el tema en el que colabora Antonio Orozco cantando, pero que obviamente no estaba para cantarlo en directo, se trata de uno de los mejores del último disco “El Vaivén del Aire” en una perfecta ejecución.

Y empezamos a retroceder en el tiempo con la versión de Triana “El Lago”, en la que al finalizar Manuel Reyes hizo un breve solo de batería, y con un “Paseando por la Mezquita” que hizo que se me pusieran los pelos de punta con esa parte en la que Manuel Martínez nos deja que cantemos.

Vuelta a la actualidad con otro de los grandes del “Aixa” dónde Manuel Martínez nos dijo que estaba dedicada a su tierra, pero obviamente también a todos los lugares dónde tocan, se trataba de “Córdoba”, un temazo que a pesar de no tener en directo la orquesta, no se la echa de menos. Y si grande fue “Córdoba”, el siguiente en caer hizo que aún nos entregáramos más aún si cabe con “Palabras de Libertad”. “Una para que la cantéis todos conmigo” dijo Manolo para presentarnos “Velocidad”, y si “Velocidad” la cantamos, la siguiente ya no os digo nada, otro de los “gri-jits” “Necesito Respirar”, con una parte en la que el bueno de Manolo nos animó a cantarla.

Así se llegó a la final de la primera parte del concierto, decir que fue acabar “Necesito Respirar” y toda la gente aclamó el nombre de “Medina, Medina, Medina” hasta que salieron de nuevo para los bises, bueno, sólo salió Paco Ventura para deleitarnos con un gran solo de guitarra al que se le unió Manuel Ibáñez en el teclado en un pique entre guitarra-teclado de lo más espectacular que te puedas imaginar, decir que aunque esto ya lo hicieron hace poco en Murcia se me volvió a quedar la cara boquiabierta.

Al finalizar el solo sacaron un taburete, era tiempo de las baladas, en esta ocasión fue la que Manuel Martínez dedicó a su madre en el disco “XX” llamada “Siempre Estarás en Mí” y que esta vez dedicó a todas las madres con una gran ovación, aunque también se la llevó “Wind Of Change (Vientos de Cambio)”, en la que Manuel dijo que este año estaban cambiando varias cosas entre ellas el gobierno. La verdad es que me encanta esta versión. Y el concierto estaba llegando a su fin, y nunca mejor dicho, ya que la penúltima canción en tocar fue “Todo Tiene Su Fin”, al acabar enlazaron con “Puerta al Viento” pero esta vez tocándola ellos, alargándola un poco para dar saltitos.

Al finalizar los cuatro desfilaron por la plataforma hacia el público chocando las manos y agradeciéndonos el apoyo.

Decir que el sonido fue perfecto, pero en alguna breve ocasión desde la mesa de mezclas se subió el sonido al bajo o se quitó a la guitarra, pero lo dicho breve ocasión, lo que originó un cachondeo entre el propio grupo, supongo que el hecho de ser fiestas influyó un pelín en el de la mesa.

La diferencia más notable con respecto al concierto que hace poco vivimos en Murcia y el Viña Rock, fue la no inclusión del medley que recogía todas las etapas de Medina, pero tampoco se puede pedir más.

Hoy por hoy Medina Azahara son una garantía en directo y superan con creces a muchos grupos foráneos y con más nombre.

Texto y fotos: Agustín Galiana “Aguskill”

 

LELE LAINA Y JOSE LUIS JIMÉNEZ + LES VIVO

Viernes 5 de noviembre de 2004, sala Macumba (Madrid)

Desde que estas dos leyendas vivientes del rock español decidieron volver a unir sus fuerzas de nuevo, esta es la tercera vez que yo tenía oportunidad de verles sobre un escenario (la primera está también reseñada en esta Web). En esta ocasión no se trataba de un local de pequeño aforo como el Hebe o la sala El Sol, como anteriormente, sino Macumba, hablamos ya de cosas más serias. El precio (16 € anticipadas y 18 € en taquilla) no era demasiado elevado, pero tampoco una nimiedad, sobre todo si tenemos en cuenta que en la misma semana teníamos en Madrid una extensa oferta de conciertos de todos los estilos (Nightwish, Revólver, Europe y Saxon). Todo ello me hacía dudar sobre el poder de convocatoria de este concierto.

Llegué a las inmediaciones del recinto a una hora prudente, y aunque aún estaban las puertas cerradas, la gente se empezaba a arremolinar junto a la entrada, con calma pese a la extrañeza por la tardanza. Comencé a ver gente conocida, con unos había quedado allí y para otros fue la casualidad (¿o no?) de vernos siempre en los mismos saraos. Pocos minutos después, las puertas parecía que se iban a abrir, así que nos colocamos pacientemente en fila para entrar. En esas estábamos cuando unos cuantos empleados de seguridad de la sala sacaron un montón de vallas y empezaron a colocarlas, formando un laberinto a la entrada, y exigiéndonos que deshiciéramos la fila, nos echáramos para atrás y volviéramos a formar la fila casi en el mismo sitio. Todo ello mientras los empleados de seguridad (mucho músculo y poco cerebro) se hacían un lío con tanta valla y eran incapaces de colocarlas. Algunos de los presentes se empezó a molestar al ser tratado como al ganado, pero a mi me dio por pensar los problemas que estos dignos empleados tendrían con uno de los puzzles de mi hijo el pequeño. Tras unos momentos caóticos en que jefe de seguridad y empleados nos daban órdenes contrarias, en un alarde de claridad mental deciden apartar las vallas que sobran y construir un sencillo pero efectivo pasillo recto hacia la entrada. ¡Bingo!

Tras recoger mi acreditación, accedí a la sala, no sin antes echar un vistazo a la cola que se había formado para entrar. ¡Joer, cuanta gente! Y yo que temía por el éxito de convocatoria... Tras elegir un sitio cómodo para tirar las fotos, me dispuse a disfrutar de la noche.

El grupo elegido para abrir la velada fue LES VIVO, una joven banda formada por Daniel Jiménez (batería), Héctor Laina (guitarra y voz) y Pablo Toharia (bajo y voz). Como ya habrá adivinado el avispado lector, se trata del grupo de los hijos de José Luis Jiménez y Lele Laina, a quien se les dio la oportunidad de presentarse ante un aforo muy superior al que están acostumbrados.

Y a fe que me sorprendieron. Haciendo patente aquello del cambio generacional, Les Vivo practica un funk-metal bastante contundente, con bastantes semejanzas a grupos estrella del estilo como Red Hot Chilli Peppers y en ocasiones incluso recuerdan a Pearl Jam.

Sin presentación previa, se apagaron las luces y el grupo salió como una tromba a comerse el escenario con una instrumental que fue toda una declaración de intenciones. A pesar de su juventud, o quizás debido a ella, el grupo le echó unas ganas al asunto dignas de alabanza. Técnicamente muy competentes, pronto arrancaron del público los primeros sentimientos positivos, a pesar de lo lejana de su propuesta con respecto al grupo principal. No faltaba una pequeña legión de chicos muy jóvenes en las primeras filas cantando a voz en grito sus canciones.

Héctor y Pablo se turnan el micrófono para cantar los temas, que van cayendo uno tras otro despertando el interés del público. Temas como “La Lógica de los Sentidos”, “Jeque” traen a la mente a los mejores Red Hot Chilli Peppers. “En tu banda” nos muestra la cara más funky del grupo, con una gran interpretación de Pablo al bajo.

El grupo suena compacto, apoyado en la enérgica batería de Daniel, que es la base que une el trabajo de los cuerdas. Más temas: “Magia”, “Días grises”... captan más atención entre el público de la habitual en un grupo telonero, sobre todo cuando refuerzan la faceta hard rock con el tema “La belleza”, con un gran final guitarrero a cargo de Héctor. “Erosiónate”, con juego de voces con el público, es la encargada de cerrar sus 35 minutos de actuación.

Desde luego, un grupo a seguir de cerca de partir de ahora.

Web LESVIVO

El recinto se encuentra en lo que se ha dado en llamar “lleno cómodo”, es decir, una cantidad de gente que no agobia pero que satisface tanto a público como al grupo (y al promotor, evidentemente).

Tras sólo 10 minutos de espera, José Luis Jiménez, Lele Laina y Bulli toman sus posiciones en el escenario, junto a un nuevo guitarrista que les acompaña llamado Quique.

La expectación entre el público es grande, y cuando José Luis se acerca al micro y nos pide palmas, la respuesta es unánime. El concierto empieza a capella con “Trae a casa tu amor”, la adaptación de Sam Cooke que consigue que tras 10 segundos de concierto ya estemos a la máxima intensidad. El grupo está pletórico, y la energía desplegada por Les Vivo no ha decaído ni un ápice. Suena “Ya está bien” mucho más dura que en aquel lejano primer disco de Asfalto, y donde empezamos a disfrutar del buen hacer de Quique, el segundo guitarrista. Le sigue “Ser Urbano”, igual de antigua e igual de endurecida para su versión en directo, cantada a coro por todo el público.

José Luis comenta que tiene un gripazo considerable, y que milagrosamente la garganta se le había abierto para el concierto. Y la verdad es que cumplió mucho mejor de lo que cabría esperar tal y como tenía la garganta, aunque al final del concierto se le notaba ya al límite. Lele Laina, como siempre, destilando feeling en cada canción y en cada solo, demostrando que estas canciones las lleva ya dentro de la piel. Y Bulli como siempre, pletórico tras los tambores, dando el empuje necesario para llevar en volandas al grupo.

Siguieron con “El Blues del Dandy”, un tema vacilón donde los haya, y la hippiosa “La Isla de Amor”, donde José Luis se pierde en una estrofa, retomando la línea correcta entre las risas del grupo.

Uno de los momentos cumbre fue, cómo no, la interpretación de “Rocinante”, donde el público canta tanto y tan alto que prácticamente cubre las voces de Lele y José Luis. Algún día deberían dejárnosla cantar solo a nosotros. Y tras un clásico imborrable de la etapa Asfalto, uno Topo: “Marea Negra”, tema cuya letra desgraciadamente nunca pasa de moda, bailado hasta la extenuación por el público y despedido con un nunca mais por parte de José Luis. El sonido tiene ciertas deficiencias, con el bajo demasiado alto, pero la situación no es tan grave como para impedir disfrutar del concierto.

Una pequeña pausa para coger aliento mientras se monta un taburete en el escenario, y Lele aparece con una guitarra acústica para interpretar “Colores” y “Qué es esta vida” dos baladas que ganan mucho en directo con respecto a su versión en estudio.

Unas breves palabras de José Luis dirigidas a la memoria de Terry Barrios nos dan paso a “Vallecas 1996”, tema futurista que originalmente cantaba el difunto batería, y que es interpretada con todo el feeling del mundo.

Otro momento cumbre: “Días de Escuela”, con el público desgañitándose y con un solo de bajo incluido en su parte central que dejó con la boca abierta a más de uno. No se puede decir nada de este tema que no se haya dicho ya, sólo decir que este tema debería formar parte ya de los libros de Historia y enseñado en los colegios.

Tras requerirnos que enseñaramos a nuestros hijos a amar la libertad, se produce un pequeño parón en el concierto, aprovechado por José Luis para presentarnos a uno de los invitados que iba a participar en el show: Nada más y nada menos que Luis Cruz, excepcional guitarrista que se dio a conocer con 17 años cuando grabó aquel “Ciudad de Músicos” de Topo, y últimamente integrado en el staff del musical de Queen “We Will Rock You”.

Tras la calurosa bienvenida, el grupo ataca con temas pertenecientes a aquel disco: “Todos a bordo” y “Ciudad de Músicos”... mucho tiempo sin oír esas canciones, pero sonaban frescas como si se hubieran compuesto ayer. Desgraciadamente la guitarra de Luis Cruz se oye demasiado baja, pero eso no es óbice para comprobar que sigue en plena forma. Una grandísima versión de “Los chicos están mal” da fin a esta parte del concierto, con una despedida que nadie se creyó, evidentemente.

Unos pocos minutos de espera y reaparecen en el escenario, presentando a un nuevo invitado: se trata de Sergio “Quisquilla”, actual teclista de Mägo de Oz y antiguo componente de Topo, quien aparece muerto de risa y se sitúa tras sus teclados. Una dulce interpretación de “El Periódico” intenta aprovechar el colchón de teclados del nuevo invitado, pero algo no va bien. El sonido empieza a fallar estrepitósamente, el bajo se oye demasiado y los teclados no se escuchan en absoluto. Sergio “Quisquilla” no hace más que reírse y encogerse de hombros y el tema termina en formato acústico sin teclados. Los técnicos hacen lo que pueden por arreglar el desaguisado, pero los pocos momentos en los que se oye el teclado muestran que Sergio no está en su mejor día y que lleva más octanos en la sangre que la moto de Valentino Rossi. Espero que en otra ocasión repita la colaboración, pero estando sobrio, a poder ser.

Con Luis Cruz tocando como él sabe y Sergio haciendo bulto a un lado, la banda interpreta el tema más moderno de cuantos tocaron esa noche, “Quijotes Eléctricos”, perteneciente a aquel disco de reunión de Asfalto llamado “El Planeta de los Locos”, y el concierto termina con otro de los mega-clásicos del Rock Español: “Capitán Trueno”, acompañados (o casi) por los teclados de Sergio Quisquilla.

El grupo se despide, pero nos tenían guardada una sorpresa final: José Luis anuncia que quiere tocar con lo que realmente son Mis amigos: Y aparecen en escena todos los participantes de esa noche: Les Vivo al completo, Sergio, Luis Cruz y por supuesto José Luis, Lele, Bulli y Quique, y todos juntos tocan una pletórica “Mis amigos donde estarán”, convertida en toda una fiesta tanto arriba como abajo del escenario.

Con semejante fin de fiesta, esta vez sí, se despiden de todos nosotros, siempre nos quedará en la retina haber asistido a un concierto memorable.

Texto y fotos: Shan Tee

 

STANDSTILL + SHOULD CHANGE

Viernes 5 de noviembre de 2004, pub Malevaje (Almería)

Información mínima tenía el menda lerenda sobre los dos grupos que tocaban esa noche de viernes en uno de los pocos garitos que apuesta por conciertos y otras actividades culturales en la capital almeriense. Aún así era una buena ocasión para quedar con dos buenos amigos y tomarse algo antes de acudir al concierto. Y se nos ocurrió meternos en un sitio (no diré el nombre por la publicidad gratuita, pero si alguien se muere de curiosidad... que me pegue un silbío, jejeje), que ya conocíamos, pero que desde esa noche ya pasa a engrosar nuestra lista de lugares de regocijo y bienestar espiritual (y estomacal), debido a que en su variada oferta de bebidas incluyen poderosos, refrescantes y deliciosos tercios de Voll-Damn doble malta (¡cachis, se me coló la publicidad gratuita!), con tapas con nombres graciosos y curiosos (tales como “Rosa Bisbal”, “La Peseta”, “Un Colgao”...) y encima una camarera de algún país del Este de Europa de muy buen ver, ¿para qué más?, “un paraíso en la tierra...”.

Pero no nos vayamos por las ramas, además de que poco le importará al lector/a si servidor bebió, comió, miccionó... ¡Un poquito de por favó!, hay que ser profesional (¿ein?). Pasemos a lo que realmente importa si has pinchado para leer la reseña sobre este concierto.

Llegamos al local del concierto pasada la supuesta hora de comienzo (media noche), pero como es habitual no había empezado. Antes de introducirnos en el antro tuvimos que pagar 5 € (precio que veo correctísimo y que quizás debería ser habitual en el local cuando hubiese conciertos, saldrían ganando los dueños del garito ¿y los grupos?), con derecho a tercio de cerveza o refresco, además de una chapa con el nombre del garito (se han vuelto a poner de moda las chapicas).

El pequeño habitáculo abarrotado y no empezaba el concierto. A mis acompañantes no les bastó con lo que habíamos soplado antes, ni con la consumición al pagar la entrada, así que venga a pedir y pedir... silbidos por nuestra parte (¡menudos personajes!) para que comenzase ya aquello, porque además de subir la temperatura del local con tanta criatura allí metida había cada vez más zumo de cebada (fermentado) en nuestro cuerpo.

Por fin, faltando quince minutos para la una de la madrugada iniciaban la velada SHOULD CHANGE. Joven trío almeriense fundado a finales de 2002 compuesto por Salva (guitarra y voz), Góngora (bajo y apoyando en la voz, además de ser el vocalista de Sound Fused), y Miguel (batería). Curioso que a la hora de dirigirse al público lo hiciera el bajista, que agradeció nuestra presencia, saludos a gente de distintas localidades de la provincia e informar, que aunque algunos habían dado a la formación por separada, seguían bien vivos. No estuvieron mal en su corta actuación (alrededor de 35 minutos), con temas con influencias de grupos como Pearl Jam, Nirvana... y de Metal y Hardcore.

Los catalanes STANDSTILL parece ser que son punta de lanza del Hardcore en Europa y venían a presentar su último disco, “Standstill”. Yo sólo sabía del grupo lo mínimo, mínimo, hasta llegué a preguntar a un colega que qué estilo hacían en concreto y me dijo que Hardcore Progresivo (¿ein?, ¡coño, vaya etiqueta!), y por lo que escuché aquella noche no iba muy desencaminado, Hardcore melódico, pero no de ese edulcorado practicado por muchas bandas, y con unas estructuras enrevesadas y potentes la mayoría de veces. Lo siento, pero de temas n.p.i. (ni p**a idea), ya que no presentaban los temas y las letras (algunas en inglés, otras en castellano) apenas se escuchaban ante tanto poderío de los instrumentos. El vocalista en alguna ocasión se hizo acompañar de una guitarra acústica y el guitarrista grueso apoyaba en las voces. Poco tiempo dejaban de respiro entre tema y tema, todo energía.

En el bis preguntaban si había heavies en la sala (¡algunos personajes conocidos vociferaron!, jejeje) y el tema que tocaron me sonó a los suecos Refused. Luego dos temas más, el último apabullante y fin de la tormenta sónica.

Me gustaron bastante en su algo más de hora de actuación. Tendré que hacerme con algo de ellos, creo que ya tardo.

Texto y fotos: Starbreaker

 

 

 

 

Viernes 5 de noviembre de 2004, Sala Coyote Ugly (Alicante)

Por fin tenemos nueva sala alicantina para lo que son bolos de medio/pequeño aforo, o si no nueva sí recientemente acondicionada, concretamente en la parte alta del conocido Bar Coyote del puerto de Alicante, ya iba siendo hora de tener una alternativa a esa sauna llamada Stereo. Hurra por los culpables! 

Con una entrada bien repleta, aunque por las dimensiones del discreto y a la vez lujoso recinto tampoco es decir mucho, nuestros Barón Rojo se disponían una vez más a llenar la noche alicantina de buen hard rock del de toda la vida, y allí que estábamos servidores para verlo, quién si no. Caras viejas y alguna nueva, señoritas ligeras de ropa aderezando las barras y buen ambiente en general como contexto, y Ángel Arias con el 4 a la espalda y el grupo en el frontal que ya se encarama en el escenario para ir poniendo a punto su Epiphone Thunderbird. Que empieze ya, que el público se va...

Y empiezan golpeando, vive Dios. “Los Desertores del Rock”, a pesar de tener ya casi un cuarto de siglo, sigue tan vigente como el día que Carlos de Castro la escribió. Supongo que por esos ‘desiertos’ ya habrán tomado nota. Le sigue sin tregua ni respiro una acertadamente reincorporada “Herencia Letal”, que ya pudimos disfrutar en su anterior visita, y “Las Flores del Mal” cierran una apertura contundente, como podréis imaginar.

Ya en los primeros compases apreciamos que el grupo está como siempre, entregado y disfrutando como el de la primera fila, y que el micro de Carlos está como de costumbre, lejano y disperso. Una pena. “Rockero Indomable”, una especialmente bestial “Incomunicación” y “Anda Suelto Satanás”, en la que Armando bromea diciendo que “va de un tipo viejo que todavía pulula por ahí”, siguen para bingo y la cosa subiendo por momentos.

Chance para un mini solo de Ángel, tan discreto y competente como siempre, y tiempo para una de las ‘perversiones’ más acertadas de su último disco, ese extracto del magnífico “Powerage” llamado “What’s Next To The Moon” de los hermanos Young, que Carlos arremete con solvencia. Seguiremos esperando ese “Neon Knights” con resignación, je je.

Y tras el cover de AC/DC es el momento de los desarrollos instrumentales, algo que no falta nunca en los conciertos del Barón, en este caso con la también recientemente rescatada “Buenos Aires”, que ellos mismos se encargan de recordar su procedencia (“Barón Al Rojo Vivo”). Con un pequeño interludio en forma de solo de batería a cargo de Vale, llega lo que es la parte más ‘emotiva’ del concierto, con piezas como “Se Escapa El Tiempo”, “Hermano del Rock & Roll” y “Concierto Para Ellos”, en la que se hace inevitable volvernos a acordar de gente que nos dejó hace escaso tiempo (saludos donde estés, compañero).

Suenan los acordes del mítico “Another One Bites The Dust” de Queen, que funden inmediatamente con la inevitable “Cuerdas de Acero”, que levanta nuevamente el ánimo del personal. Al igual que “Incomunicación”, el hiperañejo “Con Botas Sucias” suena esta noche especialmente bruta, en claro contrapunto a la balada por antonomasia del heavy patrio, “Siempre Estás Allí”, que Carlos se encarga de presentarnos y dedicarnos y en la que Armando vuelve a lucir su Gibson de doble mástil para el arpegio inicial.

Un ligeramente accidentado “Resistiré” en el que Carlos de Castro olvida por momentos la letra (!) anuncia que estamos en la recta final del show, seguida de cerca por un “Breakthoven” al que le están volviendo a coger el puntillo (un pelín más de agresividad en la voz de Carlos y volverá a ser la de siempre) y por la inquebrantable “Larga Vida al Rock And Roll”, que parece como si no se atrevieran a quitar del repertorio.

No puede faltar el guiño a otro grande antes de acabar, y en otro de esos arranques instrumentales suena más o menos lo que venía a ser aquel “Difficult To Cure” de los Rainbow era Turner (la “Novena Sinfonía de Beethoven”, más conocida como el “Himno a la Alegría” para los despistados, que también rockerizara Miguel Ríos en su día), no sé si en detrimento del ya registrado “Spotlight Kid” o simplemente porque les viene en gana.

Y para acabar dos inevitables, “Barón Rojo” e “Hijos de Caín”, y una siempre bien recibida “Son Como Hormigas” entre medias, que cierran una buena aunque demasiado previsible actuación de unas dos horas aproximadamente.

Que digo lo de ‘previsible’ porque el que va de primeras no, pero los que llevamos siguiendo al Barón en directo hace ya algún que otro año necesitamos de algún aliciente ‘nuevo’ para seguir asistiendo a sus bolos, porque de lo contrario visto uno visto ciento (y ya no digo temas nuevos, sino meros rescates del baúl como refresco). Por lo demás sin novedad al frente, Barón Rojo en directo sigue suponiendo honestidad y Rock’n’Roll en estado puro. Que aprenda más de uno.

“Te da miedo ver que no queda nada,

y es que se acabó lo que se daba

Tratan de volver para no perder,

pero nadie ya los puede creer...”

Texto: Bubba

Fotos: Aguskill

 

 

APELO + DENEB

Viernes 22 de octubre de 2004, pub Malevaje (Almería)

Aquella noche había doblete, ni de Liga ni Copa (todo lo parecido a copas fueron las cervezas tomadas), si no de conciertos. Nada más acabar la descarga enérgica de Tokyo Sex Destruction en El Zaguán (ya comentada por aquí) me dirigí hacia el Malevaje. Allí había ocasión de ver gratuitamente a los nativos Apelo acompañados por Deneb.

El garito estaba hasta la bandera y aún no había dado comienzo el concierto. Me volví a plantear dónde está la gente de mi generación, aquello estaba plagado de criaturas bastante jóvenes. ¿Qué hacía yo allí?, ¿estaba fuera de lugar?, ¿tendré que asistir sólo a conciertos de grupos con los que crecí y grandes del Rock?. Sinceramente, me da igual, no me cierro a ver sólo lo típico y conocido por la gran mayoría.

Creí que abrirían los almerienses, pero me equivoqué. Quizás para evitar la desbandada (como otras veces ha ocurrido con conciertos de grupos de la capital y grupos foráneos, en los que ha habido espantá de la peña tras acabar el grupo de aquí, quedándonos en familia para ver a los de fuera), o por falta de repertorio, los albaceteños DENEB fueron los encargados de ser los primeros en darnos decibelios en directo. Si no me equivoco (que puede ser que sí, porque desconocía su repertorio), el sexteto (incluyendo Dj) abrió con “Sentir por mi”, siendo la tercera “Lado oscuro”. Tras la cual y si no escuché mal (porque ver poco veía desde la posición en la que estaba) se retiraba el guitarrista David, que había sido llamado urgentemente para echar una mano al grupo en los primeros temas por tener uno de los guitarras del grupo un problema en una de sus manos. Después de las tres primeras canciones, las cuales me sonaron muy Pop y comerciales (que en absoluto es nada malo, pero no me dijeron gran cosa). Continuaron con temas más cañeros y que se podrían catalogar como Nu Metal (ya, ya, ya estamos con las malditas etiquetas, pero es para que nos hagamos una idea grosso modo). Sucediéndose “Calor tropical”, “Barras y estrellas”, y la machacona “Sombras”. Agradeciendo tras ésta a los Apelo su acogida y el haberlos llevado de tapas (¡no saben ná!, jejeje), y acabando con “Enórbita”, informándonos que si queríamos saber más de ellos visitáramos la página de Vitaminic.

Alrededor de cuarenta minutos estuvieron tocando. Aunque no es un grupo que yo seguiría me agradaron más los temas del final que los iniciales.

Como no estaba en una zona buena para ver el concierto decidí pegarme a la barra, tomarme unos zumos (fermentados de cebada) y ver desde allí lo que pudiese (sólo al cantante y al guitarrista). Estando en esa posición comodísima y marcando el reloj cerca de las 1:20 h. comenzaron los jóvenes paisanos APELO con “Miedo” (toques de Funk/Rap Metal). Tras los pertinentes agradecimientos por estar allí “Blanco y negro” (con partes calmadas, partes Hip Hoperas y partes de furia). Seguían con “99” (dedicada a la gente de la facultad de Psicología), que posee trozos acelerados que me parecen buenos. Comentario gracioso de Pedro para que trajeran un taburete para el jovencísimo guitarrista, tras el cual interpretaron la emotiva “Primo”. Momento para presentar un nuevo tema, “Instinto animal”, que podríamos encuadrar dentro del Rap Metal. En “Amnesia” Pedro a lo punkie pidiendo un kleenex para limpiarse un moco. “En silencio estás mejor” comenzaron sólo el vocalista y el guitarrista, no estando el baterista Carlos, que luego regresó; y al final mosh incluido del cantante. Siguieron con “Puedes volar”, la antibélica “Bandera roja” (Pedro con una baqueta golpeando uno de los platos de la batería), con mención al bajista Miky, el baterista de pie e incluyendo hacia el final el estribillo de “Los managers” de Pata Negra, para acabar dementemente.

“Dispara” estuvo dedicada a las mujeres (especialmente a las maltratadas) y junto a la anterior fue de las que sembraron más revuelo entre la gente. “Lo que ves” fue anunciada como la última, pero tras tocarla no se fueron e iniciaron instrumentalmente la conocidísima “Eye of the tiger” (Survivor), para enlazar a “Esso´ cuenno´”, de uno de los grupos que más les gustan (creo yo), y de los cuales tienen influencias, los sevillanos O´Funk´illo. El fin de la canción (y de fiesta conciertil) fue acompañado por gritos de algunos al aproximársele el micrófono, hasta intervino fugazmente el cantante/guitarrista José David (Ozono).

En los cerca de cincuenta minutos que tocaron comprobé que están mucho más hechos como grupo que la anterior vez que los vi en mayo (comentada por aquí también). Van por la buena senda y espero que sigan currándoselo en el local de ensayo para seguir en ascenso. 

Agradecer al vocalista Pedro y al guitarrista Rixard (¡muévete más joío!) la ayuda en los título de los temas, porque algunos no los pillé aquella noche. 

Integrantes de los dos grupos al completo 

 

 

 

De izqda. a dcha.: Juan Manuel (baterista Deneb), Joaquín (bajista Deneb), Pedro (vocalista Apelo), y camarera

Texto: Starbreaker

Fotos: Gentileza de Pedro (Apelo)

 

TOKYO SEX DESTRUCTION

Viernes 22 de octubre de 2004, pub El Zaguán (Almería)

Una de las cosas más fascinantes de ver conciertos en vivo es acudir sin tener idea, o saber muy poco, del grupo que toca y al concluir la descarga salir convencido que has visto un buen concierto y un grupo más a seguir. Aunque claro, si es gratis mucho mejor, ya que si tienes que pagar entrada corres el riesgo de salir desilusionado en ocasiones, pero uno ya se encarga de documentarse antes de ir a ver una banda desconocida de que al menos será un show decente.

Si lo llego a saber hubiese comprado la entrada anticipada, porque para mí no es lo mismo pagar 8 € que 10 € (¡llamarme rata!), que fue el precio que costaba en la puerta del recinto y lo vi caro, ya que no había ni grupo que abriera, además de que la entrada era simple, simple (ni nombre del grupo, ni fecha... sólo publicidad de Wild Punk, que eran los que traían a los catalanes). Y es que los conciertos están alcanzando precios para ricos, especialmente los internacionales, pero algunos grupos nacionales no se quedan atrás, aunque claro, si han subido los precios de las entradas los grupos extranjeros, porqué van a ser menos los grupos de aquí. No obstante sigue habiendo gran diferencia entre las entradas para foráneos y para nativos.

En esta reseña si esperas que haya comentario detallado de los temas que tocaron estás en un error, ya que no había escuchado nada del cuarteto procedente de Vilanova i la Geltrú (Barcelona), y al no ir presentando las coplas que tocaban pues poco puedo decir del repertorio. Se congregó un número decente de gente para ver el concierto y es que al menos, por lo que he comprobado en otras ocasiones, los grupos de Rock and Roll cuentan con seguidores en esta pequeña ciudad. Música de Boikot sonaba por los altavoces del garito a la espera de que se corrieran las negras cortinas que tapaban el escenario para dar inicio al concierto.

Faltando diez minutos para las 23 h. los cuatro vestidos de negro y con camisetas con la frase “Music is revolution” dieron comienzo con “Power to the people” y a partir de ahí irse sucediendo temas salvajes sin descanso ninguno, con un cantante que era puro nervio y adrenalina, que no paró en todo el concierto de saltar, agacharse, retorcerse, tirarse al suelo... tocando la pandereta a la vez que cantaba y se movía... me recordó mucho a “La Iguana”, Iggy Pop. Con los primeros temas no estaban muy contentos del sonido, ya que no se oían por monitores, preguntando el vocalista si lo escuchábamos, y sí, aunque a veces muy bajo o casi nada, agarrando en los últimos temas el micrófono del bajista.

Una sobre revistas, como decía el frontman, “New magazines”, y tras esta un buen rato manteniendo la nota el guitarrista, y el cantante abajo del escenario, pegado al público se puso a cantar y seguir con sus movimientos en “Break-out town”, todo un espectáculo verlo... llegando en un tema a meterse en el w.c. de mujeres.

Antes de empezar una canción nos dijo que iban a hacer una versión de Heavy Metal, llegando a decir después que sería de Medina Azahara... lógicamente estaba de broma y el tema que hicieron sería alguna versión de alguien, digo yo, pero disculpen, debido a mi desconocimiento no puedo decir ni título ni de quien.

El final del primer tramo del concierto fue bestial, con dos temas seguidos de pura energía, el segundo y último “Don´t make try your love (song about love, about soul music)”, y que no sé como será en disco, pero en directo fue extenso, improvisando, llegando a cantar una parte el guitarrista sin su instrumento y este tomándolo el cantante. Habían pasado tan sólo cuarenta y tres minutos desde el comienzo y no podían acabar eso así, lógicamente. La gente pedía más, y hasta un chaval que estaba cerca de mí, comentó que tocaran más, que por 10 € como no tocaran más le prendía fuego al local, jejeje, y es que razón no le faltaba.

Sonando de nuevo Boikot Raúl comentó que si iba a sonar esa música tocaban hasta que hiciera falta. El vocalista empezó sólo a cantar una cancioncilla y al rato siguieron con “Revolution (think about a free brand new world)” y dos más, llegando el frontman, en la última, a introducirse entera la alcachofa del micrófono en su boca y a enrollarse el cable de micro en su brazo y hacer como si se diera un chute. Se volvían a retirar a las 23.47 h.

Regresaban al rato y preguntaba quien era los que sonaban otra vez, les dijimos que Boikot y comentó que, lamentablemente, tocarían sólo dos. Anunció una versión de los Beatles, pero a mi no me sonó a ninguna canción del grupo inglés, puede que fuera alguna pero interpretada a su manera.

Con grupos como este la diversión está asegurada en el Rock and Roll, les faltó pegarle fuego al escenario con su Rock salvaje y adrenalínico. Dan espectáculo, sin montaje ni gastos extras y hacen buena música con influencias del Soul, Rock, Garaje, Punk, Psicodelia... si te gustan grupos como MC5, The Stooges... te los recomiendo, no te van a defraudar para nada, son muy buenos. Lo malo: la escasa duración (una hora y cinco minutos escasos), aunque es algo comprensible por el ritmo frenético del cantante.

Rock´n´Roll power!!

Texto y fotos: Starbreaker

 

FONY + AT LEAST...

Sábado 9 de octubre de 2004, pub Malevaje (Almería)

Que grupos extranjeros visiten la ciudad de Almería no es muy habitual. Esa noche de sábado arribaban a nuestra ciudad Fony, un joven grupo inglés que está cosechando buenas impresiones en toda Europa con sus directos.

Nada más entrar al local me quedé sorprendido de la cantidad de gente que había viendo la ya empezada actuación de los locales AT LEAST... . No podía ni situarme en una posición decente para echar ni una mala foto, sólo veía desde mi situación (una miaja más delante de la puerta de los servicios y de entrada) un poco al nuevo bajista, Dani (Círculo Interno) y a Billy cuando se movía, lo demás lo divisaba en las dos televisiones que hay situadas en el local y que proyectan la actuación. Vamos, como si estuviera viendo un vídeo del grupo en directo. No sé cuantos temas me perdí, pero sólo pude escuchar alrededor de seis, aunque no en muy buenas condiciones, no por el sonido, si no porque en el lugar en el que me posicioné era un latazo tener que aguantar a la gente ir y venir y tener el cuello erguido para ver la televisión, un pequeño suplicio, vaya. Incluyeron en su repertorio de temas habituales una nueva composición titulada “Where´s our love?”. La gente salió bien contenta y extasiada de la actuación del combo almeriense que en sus actuaciones pone patas arriba los escenarios donde tocan, con su música y con los comentarios corrosivos del frontman.

Web AT LEAST...

Al concluir la actuación de los almerienses la mayoría de público salió en estampida cual manada de ñus. Suponiendo yo que saldrían a la calle a respirar y luego regresarían. A mi me vino muy bien, ya que tras agenciarme un botellín de refrescante cerveza me situé cerca del pequeño escenario. Y la gente salió a tomar el fresco y a irse a otros lugares y menesteres, porque en comparación con la descarga de los nativos allí quedamos cuatro gatos viendo a los ingleses. ¿Le gusta realmente la música en directo a la gente de Almería?, a veces lo dudo. Y eso que el concierto era gratis, llega a costar algo y allí no está ni el apuntador, incomprensible, sobre todo teniendo en cuenta que FONY no es un grupillo de tres al cuarto. Han girado con lo más granado del Metal de las Islas Británicas (Lostprophets, One Minute Silence, Earthone9... ), y girado por Europa junto a Life of Agony, por ejemplo, no siendo la primera vez que visitaban nuestro país. Anteriormente habían estado por aquí con la gira “Eastpack tour” de comienzos de año junto a Hamlet y Hedtrip y luego en verano con el “Summer circles tour 2004” tocaron en algunos sitios de nuestra geografía. Ahora volvían a realizar una extensa gira, “Run for your lifes tour!!!”, por ciudades del país en este mes de octubre.

El grupo ha editado dos discos (“Routine irregular” - 2002 y “Circles” - 2003) y lógicamente en esos dos trabajos basan su repertorio de Rock y Metal furibundo y rabioso y compacto, con sus partes melódicas, además de la versión de Jeff Buckley que suelen hacer en directo. A veces me recordaron a Rage Against the Machine, Deftones... otras a los catalanes Hedtrip y grupos por el estilo. Me gustó la actuación del quinteto comandado por un activo y sudoroso Olly (vocalista) que en contadas ocasiones se dirigió a nosotros en castellano y la mayoría en inglés.

Resaltando cuando en los bises preguntó si no había alguien que le gustara el Heavy Metal en la sala (tocando algunos riffs de Pantera el guitarrista rubio, Phil Bashford), respondiéndole sólo unos pocos, no sé si es que realmente había pocos seguidores de ese estilo, o al haber cuatro gatos... o no lo entendieron, al igual que cuando bajó del escenario y dividió al público en dos partes, dejando un pasillo para que luego al seguir con el tema se enzarzaran en un pogo, pero o nadie tenía ganas o no lo entendieron (para mí que fue esto último).

A comienzos de diciembre vuelve a la Piel de Toro la banda de Surrey (U.K.). Si quieres potencia y suavidad acude a uno de sus conciertos.

Web FONY

Texto y fotos: Starbreaker

 

AMALGAMA + OZONO + AUREA

Sábado 9 de octubre de 2004, pub El Zaguán (Almería)

Si mi sufrida neurona (“Neury”) no me falla, nunca había habido en la ciudad bañada por el Mediterráneo tres conciertos de Rock (en el sentido más amplio) el mismo día. Por un lado tocaban los navarros Marea en el recinto de verano del auditorio Maestro Padilla, por otro teníamos en el pub Malevaje a los arrasadores At Least... abriendo para los ingleses Fony, y en el pub El Zaguán a los ilicitanos Amalgama acompañados por los nativos Ozono y Aurea. Mi primera decisión fue ir a ver a Amalgama tras leer la buena acogida a su último álbum (comentado aquí por Javibackyard) y al acabar este concierto acudir al del Malevaje, ya que además de comenzar a partir de la media noche se decía que At Least... retrasarían todo lo que pudiesen su inicio para así darle tiempo a la gente que quisiera acudir a esos dos conciertos.

Después de estar dentro del local viendo como probaban sonido los grupos (y temiendo que eso acabara a las tantas, cosa que no fue así) tuvimos que salir a la calle porque tenían que cobrar la entrada (sólo 3 eurillos de ná)., ejerciendo el trabajo de recaudador Almela (guitarra rítmico de Amalgama). Demorándose poco la cosa los primeros en actuar fueron los noveles y jóvenes AUREA. El cantante lo primero que dijo fue el nombre del grupo y que procedían de Aguadulce (localidad muy cercana a la capital), después sonó una intro enlazada a “Bajo la luna”, estilo Power Metal actual, con sus cambios de ritmo y unas teclas que me recordaron a algunos grupos italianos de ese estilo. Continuaron con “Mis heridas”, medio tiempo que no estuvo mal; “Cada noche”, con teclados que me sonaron a verbena; un tema más tristoncillo (como presentaba el estático cantante), “Veinte inviernos”; “El último en pie” y concluyendo con “Lluvia de tristeza” (con algún problemilla del guitarrista de la izquierda).

Los seis músicos en sus treinta y pocos minutos descargaron temas pertenecientes a la única maqueta que tienen, excepto el último. A pesar de que el escenario no es amplio, y menos para seis personas, se les vio muy estáticos. Javi debería tener más chispa, animar algo a la gente, hablar algo más entre tema y tema, y no dar agudos por darlos. Su estilo de Power Metal está ya muy explotado y si no le dan su toque personal dudo mucho que consigan algo. Ánimo, a seguir currando mucho más en el local de ensayo y a curtirse más en directo. Sorpresa de que el baterista Miki formara durante una temporada en nuestros conocidos Damablanca (ver Maquetas).

Web AUREA

Veinte minutos esperamos para el turno de OZONO, que tras decir su nombre abrieron con “Camino al dolor” (como la anterior vez que los vi en mayo), sonando a Sôber y Tool, con las buenas melodías a la voz de José David, pero también con gruñidos rabiosos acompañados por toques hardcorianos. La gente callaba y es que mira que costó que animaran durante toda la noche, por eso el cantante/guitarrista comentó el silencio que había al acabar el tema, tras recibir unos aplausos, dejándonos que habláramos, jejeje. “Cierra mis ojos” fue la siguiente, dominando la melodía y un buen trabajo de las guitarras, que durante todo el concierto sonaron un pelín bajas. El vocalista tuvo un problemilla con su micrófono, además de que decía no escucharse por su chivato.

De su primera maqueta (ver Maquetas) tocaron “Mi paraíso en tu oscuridad” y el tema título, “Dulce miel”. Luego J. D. se quitó la guitarra e hicieron “My own summer” (Deftones), cantando, en ocasiones, agachado y pegado a su P.A.

Seguíamos aplaudiendo con fuerza tras los temas, pero luego silencio. Nos presentaban un nuevo tema, “Oculto”, que me gustó bastante y que tenía unas guitarras muy potentes. Y si el inicio fue el mismo que la primera vez que los vi, el final también fue igual, con “Condenado”.

Tocaron el mismo tiempo que los anteriores (32 minutos), y a pesar del sonido de esa noche, creo que son uno de los mejores grupos que hay ahora en Almería. J. David, Alex (guitarra), García (bajo) y Fran (batería) se nota que se lo curran y se mueven a la hora de dar conciertos y eso, lógicamente, tiene sus buenos resultados.

Web OZONO

La espera para la salida de AMALGAMA se hizo amena al sonar en el local “Child in time” y “Highway star” (que más adelante volvimos a escuchar en versión) del “Made in Japan”. Una semana y pocos días antes, el buenazo de Javibackyard me había enviado el último disco de los ilicitanos, pero decidí no escuchar nada (anteriormente tan sólo había escuchado “Mártir” en un CD recopilatorio de la discográfica Rimer Rock) para comprobar si me ganaban en vivo.

Rozando casi la media noche el quinteto tomó las tablas e iniciaron directamente con la canción que abre su último álbum, “Despierta”, llevando sobre su cabeza Tomás (vocalista) un sombrero (que más avanzado el concierto volvió a sacar) y apoyando con sus coros el guitarrista solista, Rafa.

Presentación de quienes eran y seguían el orden del comienzo de su reciente y tercera obra, “La seducción de lo extraño”, con el single y también vídeo, “Mártir”, nombrando el frontman tras las líneas de bajo a su artífice, Juanma.

El público seguía frío, simplemente aplaudiendo tras cada tema y no más (aunque alguien por ahí, cachondamente, hacía mención al pecho de Rafa, que se había abierto su camisa al poco de empezar), así que el cantante dijo que a ver si la cosa se iba animando poco a poco, haciendo el socorrido intercambio de “oes” para que participara más la gente. Tras el calentamiento interpretaron “Créeme”, saliéndose Tomás con su voz, incluso arrodillándose unas cuantas veces y soltando su potente chorro de voz. Aquí me recordaron a Soundgarden, y es que el frontman contribuye a ello porque su timbre se asemeja al excelente Chris Cornell. A mí cada vez me iban encandilando más con su música.

Momento para recordarnos un tema de su anterior y segundo disco, “Sui generis” (2002), “El fin”, en el cual el vocalista cabeceó cual poseso y el guitarrista Almela animó dando palmas para que nosotros lo copiáramos y siguiéramos el ritmo.

El de negro riguroso se metió más a la gente en el bolsillo cantando a solas el estribillo de “We will Rock you” y haciendo que cantáramos, tras esto, turno para “Ángel (II)”, volviéndonos a quedarnos petrificados con el poderío vocal.

Otra más del último, en el que basaron su concierto, “Sin perdón”, y que desde esa noche estoy enamorado de esa composición con tanto sentimiento y calidad a raudales, con esos aires de los siguientes a los que rindieron tributo.

El buen frontman comentó que iban a hacer una versión de Héroes del Silencio y que a pesar de que mucha gente había estado en contra de ese grupo, ellos estaban a favor, porque eran ROCK y se marcaron “Decadencia”, una versión veloz y con mucha potencia que le quedó de aupa. Sacando aquí de nuevo su sombrero negro y jugueteando con él y con algún componente del grupo, también nombrando otra vez al nuevo cuatro cuerdas.

Estaban dándolo todo arriba, el cantante estaba seco y pidió agua. Tras su petición “Ángel (I)”, presentando como su clásico cual “Highway star” y pidiendo palmas. Y hablando de ese tema de Deep Purple fue la otra versión que hicieron, comentando antes de hacerla que mucha gente prefería el “Child in time”, pero que él no estaba por la labor de hacerla... jejeje, aunque no creo yo que quedara mal en comparación con los años mozos de Gillan. Su homenaje a los británicos lo llaman “Púrpura profunda”, que es el tema dicho anteriormente pero con inicio del “Black night”, incluyendo un pequeño juego de voz y guitarra, como hacen en directo los firmantes del clásico. Se despedían agradeciéndonos el haber asistido y dando las gracias a una pareja de su localidad que se acercó hasta aquí para verlos.

Cincuenta minutos de un grupo que me pareció muy bueno y que consiguieron que el que firma esto se haga seguidor de ellos. Préstales la debida atención y no te los pierdas por nada del mundo en directo, vas a salir convencido de la clase y calidad que tienen.

Luego salí pitando hacia el concierto del pub Malevaje, pero eso ya te lo cuento otro día.

Texto y fotos: Starbreaker

 

JEFF SCOTT SOTO

Jueves 7 de octubre de 2004, Sala Republicca 2 (Valencia)

Después del buen sabor dejado en su primera visita en solitario a nuestro país, volvía a hacer tour presentando su flamante nuevo álbum "Lost in the Translation", en esta ocasión bastante mas cerquita de mi ciudad, una sala contigua a la REPUBLICCA con una capacidad no superior a las 150 personas.

Sobre las 21:40 aparecía en escena JSS junto a Gary Schutt (Bajo y guitarra), Howie Simon (Guitarra) y el nuevo miembro Dave Dzialak a la batería.

“Livin’ The Life” fue el tema elegido para abrir, canción perteneciente a la banda sonora de la película Rock Star y donde los problemas de sonido no se hicieron esperar (menos mal que sólo fue en este tema), el micro de Jeff estaba totalmente K.O., por lo que la canción sonó medio en silencio. Finalizando con los problemillas iniciales llegaría Mistyrious”, marca de Talisman, con un sonido decente y el grupo súper entregado, y así llegaría el primer tema del álbum “Lost In The Translation”, Believe In Me”, escrita junto al guitarrista Neal Schon (Journey), menudo pelotazo sonoro, con una ejecución casi perfecta y unos coros bordados hizo que el público se empezara a animar un poquito.

Lo justo para dar las buenas noches y continuar con 3233 Colour my XTC” (Talisman) y Drowling”. Primera parada con un solo de batería bastante normalito, dieron paso a los golpes de bombo del tema Stand Up”, donde Jeff clava el grito inicial sin el más mínimo problema. Eyes Of Love” sonó a dos guitarras, ya que Jeff se apropió del bajo y esto provocó que el sonido fuera tan fuerte que llegó casi a distorsionar, lo que empañó un poco la canción. Warrior” (Axel Rudi Pell) hizo que los asistentes disfrutáramos del Heavy Metal con un JSS súper entregado y comunicativo.

Un descansito para el frontman y el turno para Howie Simon con One Of These Nights”, demostrando que es un cantante fabuloso y que le puede echar una mano a Jeff en cualquier momento. Anunciando su nuevo álbum llegaría el turno a Soul Divine”, con un buen guitarrazo inicial de Howie y unos coros en su sitio enlazarían con uno de los temas donde mas disfruta Jeff, Crazy”, una versión del cantante Seal donde una vez más demuestra lo buen cantante que es.

Segundo descansito de la noche, un solo a cargo de Howie, bastante aburrido por cierto, es que estos solos a toda pastilla me cargan un poco.

En este momento vendría la segunda parte del concierto, que a diferencia del año pasado la parte acústica tuvo presencia de teclado a cargo de JSS. Frozen” (Madonna), “If This Is The End”, “Nobody Said It Was Easy”, “Purple Rain” (de su idolatrado Prince), Holding On”, Send Her My Love” (Journey), Still Be Living U” y como colofón final el inicio del clásico de Talisman “I’ll Be Waiting”, iniciado en acústico para luego reventar en eléctrico. Decir que este tema duró sobre un cuarto de hora, ya que el grupo se dedicó en versionearla en todos los estilos posibles, Soul, Funk, Reggae, Rock, Heavy Metal... lo cual dio bastante vidilla y el divertimento del personal. El público y el grupo en pleno cachondeo se puso en serio para clavar el I´ll See The light Tonight” del sueco gruñón, donde JSS volvió a demostrar que los años no pasan para él, que sin llegar a ser un calco del legendario "Marching out" salvó la canción y con creces.

“I Wanna Take U Higher” del álbum "Prism" sería el preludio de un sinfín de mini-versiones de todo tipo, Fool Four Your Loving” de la serpiente cantado por Howie, I Believe In A Thing Called Love” de The Darkness por Gary Schutt, riffs de Metallica, Ozzy, Europe... para terminar devolviéndonos al tema inicial I Wanna Take U Higher”, con la fiesta, el cachondeo y la diversión entre grupo y público, y así harían su retirada del escenario para esperar los bises.

En este punto yo ya esperaba algún tema propio, pero no, vuelta a la diversión con un montón de versiones de funk y chorras como el Macho, Macho Men” entre otras.

Finalizadas las risas, JSS nos presenta a “Valensia”, un cantante holandés que lleva bastante tiempo viviendo en la comunidad Valenciana, para deleitarnos a dúo con el We Are The Champions” y Bohemian Raphsody”. Decir que el Valensia estiraba más el micro que Jorn Lande en el Metal Manía, cantó muy por debajo de lo esperado y cuando JSS hacía su parte lo dejaba como Glenn Hughes a David Coverdale.

Ya con este final a lo QUEEN se despedían hasta la próxima, después de 2 horas de concierto. Yo salí convencido pero no satisfecho, demasiadas mini versiones y pocos temas propios, este es un hombre que tiene muchísimos temas de grupos por tocar, pero que desgraciadamente ante la falta de conocedores de toda su trayectoria tiene que tirar de versiones pare animar el cotarro.

La sala, muy muy pequeña y con una acústica que por momentos parecía que iban a reventar los altavoces. Por el resto magnífico, un grupo y un cantante súper competentes que lo dan todo en el escenario y que te hacen disfrutar de una velada JEFF SCOTT SOTO.

Montywar25

 

WHITESNAKE + SEX MUSEUM

Viernes 1 de octubre de 2004, La Cubierta (Leganés, Madrid)

Hacía bastantes años que Coverdale y los suyos no se daban una vuelta por estas tierras y más de uno había perdido ya la esperanza de poder ver en directo a Whitesnake con algún músico, aparte del cantante, que cobrara algún trienio. Supongo que esa fue la causa por la que vino gente desde cualquier punto de la geografía peninsular, y también lo que originó que me tirara tres cuartos de hora buscando aparcamiento.

La plaza estaba ‘abarrotá’, ya digo. Algún asiento en las esquinas superiores y la zona inhabilitada eran los únicos claros que presentaba el recinto. Sin embargo, y aún cuando el ambiente era inmejorable, un mal rollo en forma de sudor empezó a aparecer en los cuerpos de los presentes: El techo estaba cerrado, y eso, aparte del calor espantoso, era síntoma de que no íbamos a escuchar más que un amasijo de sonidos amorfos como ya es tradición en ese sitio.

De la actuación de SEX MUSEUM no puedo decir mucho porque andábamos buscando un sitio decente y porque el sonido era peor que horroroso. Si acaso destacar su entrega en lo que pude ver de actuación, y una versión del “Whole lotta Rosie” de AC/DC que quedó resultona. Por lo demás, no les había vuelto a ver desde 1991 y han cambiado bastante (a mejor) desde entonces, pero me parece que no es el grupo idóneo para telonear a Whitesnake.

La espera entre los dos grupos se hizo bastante larga, y a eso de las 23:00 h. hacían su aparición David Coverdale, Reb Beach, Doug Aldrich, Marco Mendoza, Timothy Drury y Tommy Aldridge, marcándose un inicio con “Burn” en el que incrustaron una versión reducida de “Stormbringer” que sonó muy potente, mucha energía, tanta que hacía presagiar que Coverdale iba a tener problemas con su garganta de seguir a ese ritmo. De momento llegaba a todos los agudos, y por otro lado clavaron los solos, lo cual se repitió durante todo el concierto y es algo que algunos agradecimos.

Con “Bad boys” se confirmó lo que nos temíamos respecto al sonido del local, menos mal que nos sabemos las canciones de memoria. De todas formas, el técnico de sonido (quien debió desesperarse ante semejante batiburrillo) fue capaz de mejorarlo un poco en “Love ain’t no stranger”. También se esmeró en meterle efectos a la voz de Coverdale y en asegurarse de que se escucharan los coros de Beach-Mendoza-Aldrich-Drury, para echarle una mano al frontman, quien ya empezaba a dar muestras de lo de siempre...

Mientras andaba yo apuntando alguna cosa en la libreta y resignado a no escuchar al mejor Coverdale (era evidente, pero no me resistía), empezaron a sonar los primeros acordes de “Hit and run”, un parón y la consabida pregunta “...Are you ready and willing?” con respuesta afirmativa del público que dio paso a uno de los momentos cumbre de la noche, de ejecución perfecta y con un Timothy Drury que bordó la parte final de un “Ready an’ willing” antológico.

El primer ‘momento mechero’ llegó con “Is this love”, y si ya clavaban los solos en el resto, en esta lo mejoraron de largo. Coverdale seguía más chillón que de costumbre (los años y el desgaste), la serpiente del telón iba cambiando de color con los focos frontales y unos filtros para la ocasión, y Reb Beach que se salía directamente en “Give me all your love”. Precisamente una de las buenas cualidades de Whitesnake’04 es la calidad de los músicos que componen el grupo, y la pareja de guitarristas demostraron a lo largo de las casi dos horas de concierto que son de lo mejor que anda por ahí a las seis cuerdas. Dos estilos distintos, un Doug Aldrich más clásico, muy a lo Randy Rhoads (¡¡incluso en el físico, increíble!!), mientras que Reb Beach contrastaba con un estilo mucho más moderno, y en ambos casos extremadamente precisos.

Una de las mejores composiciones del grupo es “Judgement day”, un tema muy zeppeliniano que quedó francamente bien, aunque Coverdale se seguía saliendo de tono hasta quedarse sin voz. No problem, estaba todo calculado, Doug Aldrich se hizo un solo en su línea, momento en el que aprovechó Coverdale para tomarse un respiro en el backstage. Al guitarrista se le fue uniendo el resto del grupo hasta que terminaron con un blues instrumental y con un Marco Mendoza haciendo las veces de frontman.

“Crying in the rain” dio paso al solo de batería de Tommy Aldridge, al que hay que echar de comer aparte. Vamos a ver, este tío ronda los 60, no está enclenque pero poco le falta, apenas se le ve entre la docena larga de platos y el resto de piezas del kit, y después de tantos años todavía sigue causando admiración la brutalidad con la que golpea los parches. Es como si estuviera de mala leche y lo pagara con el pobre instrumento. La puñeta fue que el sonido de la batería estaba muy mal ecualizado y sonaba bastante sucia, lo que deslució un poco el momento, además de ser el mismo solo a lo Bonham de siempre, primero con baquetas y luego con las manos. El caso es que la ovación fue bien merecida. Terminaron “Crying in the rain”, ya con Coverdale cambiado de camisa y con el techo de La Cubierta abierto para tranquilidad del técnico de sonido, para regocijo de los oídos de los presentes, y también para dejar de sudar la gota gorda, todo sea dicho.

Tras presentar a los músicos y recibir algún que otro ‘regalo íntimo’ de alguna fan, sonó un “Ain’t no love in the heart of the city” con participación del público que puso los pelos como escarpias, aunque el final a lo Robert Plant se lo podía haber ahorrado si no quería castigarse la voz demasiado y quedar en evidencia. “Don’t break my heart again” la salvó por los coros, pero en “Fool for your loving” la cosa no acabó en desastre vocal porque Marco Mendoza le dobló la voz durante todo el tema, lo que le permitió tomarse un respiro y terminar la primera parte del concierto con un gran “Here I go again”, segundo ‘momento mechero’ de la noche.

Saludos, descansito de unos minutos y un “Take me with you” que pone la plaza patas arriba. Fue el tema del lucimiento de los músicos, cada uno tuvo su momento de gloria, con especial mención al solo de Aldrich y al Hammond de Drury. Para finalizar el concierto dejaron “Still of the night”, cantada prácticamente entera por el público.

Despedida y cierre, pero antes una sorpresa. Si la sensación que mantuve durante toda la actuación fue que Coverdale estaba dosificándose para poder aguantar, que chillaba en vez de cantar, que ya no hacía tantos malabares con el pie del micro como antes, etc... quiso dejarme en mal lugar y se echó un “Soldiers of fortune” a capella, él solo en el escenario con un foco violeta, que al menos hizo desaparecer en parte esa sensación, y que desde el control de sonido enlazaron con la versión en lata del “We wish you well” a modo de, ahora sí, despedida y agradecimiento.

Muy buen concierto a pesar del sitio, muchas ganas del grupo y buena respuesta del público, pero es vergonzoso que se cobre la pasta que se cobra ya por un espectáculo de estos. Cuando se sabe que se va a llenar hasta la bandera y que la caja de ese día puede ser histórica es cuando más se les ve el plumero a los promotores.

Texto: Alvar de Flack

Fotos: Bittor Urrutia (concierto de San Sebastián)

 

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