Conciertos

 

2006

 CONCIERTO HOMENAJE A CLIFF BURTON: LEGEN BELTZA + ANGELUS APATRIDA + DRIVEN Sala BilboRock (Bilbao)
 SLAYER Poliedro de Caracas (Venezuela)
 MAGO DE OZ Campo de fútbol de Segurilla (Toledo)
 PUNTO DE MIRA Peña “Los Jardineros” (Alcalá de Henares, Madrid)
 THE METALWAY FESTIVAL 2006 Campo de fútbol Santa Lucía (Gernika, Bizkaia)
 DIO + ARKANGEL Concha Acústica de Bello Monte (Caracas, Venezuela)
 BLUE ÖYSTER CULT Bilbao Live Festival

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CONCIERTO HOMENAJE A CLIFF BURTON: LEGEN BELTZA + ANGELUS APATRIDA + DRIVEN

Sábado 23 de septiembre de 2006, sala Bilborock (Bilbao) 

Con el 20º aniversario del fallecimiento del que fuera bajista de Metallica, Cliff Burton, como excusa y con ganas de rendirle un pequeño homenaje, se dieron cita estas tres bandas en la sala Bilborock de Bilbao. En el caso de Legen Beltza y Angelus Apatrida la fecha fue doble, ya que la noche anterior estuvieron homenajeando a Cliff Burton en San Sebastián. Los bilbaínos Driven se sumaron al cartel para esta fecha y fueron los encargados de dar comienzo al concierto.

Eran las 20:50 horas cuando los 4 componentes de DRIVEN hacían aparición sobre el escenario de Bilborock. Tras una breve “Intro” comenzaron a descargar todo el arsenal de Thrash Metal que traían preparado. “Fed up with flesh” fue el tema de su primera maqueta, “Born for a reason”, con el que empezaron, tema contundente y con buenos cambios de ritmo que nos demostró la calidad que atesora esta banda. 

Siguieron con “The six bullets assassin” tema que dedicaron a Cliff burton (Metallica) y Dimebag Darrell (Pantera) y después con “Asphyxia” muy influenciado por los Metallica de los años 80, donde mezclaron partes a medio tiempo con ritmos mas cañeros herencia del Thrash Metal de los 80. 

Fue en ese momento cuando nos presentaron al nuevo guitarrista y al batería, que al parecer era un buen amigo que les estaba ayudando para este concierto y había tenido solo 6 días para preparar el concierto, por lo cual el repertorio iba a ser mas corto de lo habitual.

Llegaba el momento de hacerle un pequeño homenaje a Cliff Burton y Metallica en forma de versión como hicieron las tres bandas presentes en el concierto. Driven se decantaron por un medley formado por “Orion” y “Ride the lightning” en los que tuvieron algunos problemas en la ejecución, quizá debido a los pocos días de ensayo.

Para terminar se decantaron por “Sick”, tema que abre su maqueta “Born for a reason” y “Territory”, versión de los brasileños Sepultura.

Buen concierto de Driven que gustaron a los más de 200 asistentes al concierto. 

Espacio de DRIVEN

Después de unos 20 minutos subían al escenario ANGELUS APATRIDA que venían desde Albacete a presentar su primer CD “Evil unleashed” que ha sido una de las sensaciones de este último año dentro de la escena metálica estatal. Durante unos 50 minutos confirmaron que son una de las bandas revelación de este año y que tienen mucho que decir en un futuro muy próximo. 

Comenzaron como ya es habitual con una “Intro” para seguir con “Versus the World” de su primer CD. En el escenario apreciamos la pancarta con la portada de su primer disco y la mejora de sonido con respecto al grupo anterior. 

"Negotiating the clowns" y "Fuck you", temas con guitarras afiladas y ritmos machacones, le dan fuerza al comienzo de actuación. Al igual que Driven se notan sus influencias del Thrash Metal de los 80, aunque estos lo mezclan con algunas partes Heavy Metal. 

Siguen con “Backbone crusher” y “Gone away” donde se les nota más asentados en el escenario y la compenetración entre ellos es casi perfecta, se les ve disfrutar y poco a poco se van metiendo al público en el bolsillo.

Guillermo (voz y guitarra de la banda) aprovecha para dedicarle un tema a su novia que no ha podido viajar con ellos por enfermedad y para decirnos que a pesar de no andar muy bien de la voz nos van a tocar un tema nuevo que aparecerá en su próximo trabajo. Tema potente con doble bombo y buenos riffs de guitarra. 

El siguiente tema sería “The thornmaker” que daría paso a las versiones de Metallica de rigor. En este caso serían “Orion” y “Master of puppets” con las cuales el personal no paró de moverse. 

Para el final nos guardaron 2 trallazos de su primer disco como son “Hereditary genius” y el tema que lo cierra “Domination”, versión de sus admirados Pantera que con gran emotividad dedicaron a Dimebag Darrel. 

En su primera visita a Bilbao los Angelus Apatrida convencieron e hicieron disfrutar a la audiencia. Además vendieron y firmaron un buen puñado de CDs. A ver si vuelven pronto por aquí. 

Página ANGELUS APATRIDA

Eran aproximadamente las 23:15 horas cuando le toco el turno a LEGEN BELTZA que tenían la difícil misión de cerrar el homenaje a Cliff Burton. No se lo pusieron nada fácil los 2 grupos anteriores, pero ellos, seguros de si mismos, salieron a por todas. 

“Alaitz”, de su segundo CD “Insanity”, fue el elegido para comenzar la descarga. Tema cantado en euskera y que demostró que los azpeitiarras estaban con muchas ganas. “Klaustrophobia” fue el siguiente, donde Xanti (bajista y voz del grupo) animó a la gente a que se movieran un poco más. 

Los siguientes temas sirvieron para presentar en Bilbao lo que va a ser su próximo álbum llamado “Dimension of pain” que lo editará Mausoleum Records en octubre. “Satanic neighbourhood”, "Dimension of pain”, "Meet me in the dark”, “Cannibalistic revolution” y “Fucking dawn of the dead” fueron los 5 temas elegidos, los cuales tocaron uno detrás de otro, demostrando la gran confianza que tiene la banda en su nuevo disco. La mayoría de público allí presente no había escuchado los temas nuevos pero no fue obstáculo para moverse y disfrutar. En estos temas es clara su influencia Thrash, que viene de grupos como Annihilator o Testament, quizá destacar un poco mas de variedad con respecto a los temas de su álbum anterior “Insanity”. 

“Hate” y “Dying”, de su disco “Insanity”, calentaron un poco más el ambiente, las primeras filas no paraban de moverse y empujar y más de uno se animo a subir al escenario para hacer mosh. 

“When the moon falls”, de su próximo trabajo, y “Black star” no hicieron sino confirmarnos el gran momento que atraviesa Legen Beltza, que han ganado experiencia y presencia en el escenario. El sonido les hizo justicia y el Thrash Metal llegado desde Azpeitia sonó rotundo en Bilborock. 

Se acercaba el final y optaron por la versión de Metallica, en este caso “Battery” en la cual la gente no paró de botar, y para el cierre el tema que da nombre al grupo “Legen Beltza” que dejó a todos más que satisfechos. Había un tema más pero no lo tocaron por haberse pasado ya el horario de cierre de la sala. 

Gran concierto de Legen Beltza en Bilbao. Los más de 200 asistentes disfrutaron de una de las mejores bandas de Thrash Metal de este país. Atentos todos que en octubre sacan nuevo disco. 

Página LEGEN BELTZA

Muy buen concierto el que nos ofrecieron estas tres bandas y muy buena la respuesta del público, ya que se superaron las previsiones al haber más de 200 personas en la sala. El Thrash Metal y el recuerdo de Cliff Burton y Dimebag Darrel sobrevoló Bilborock. Que se repita en muchas ocasiones.

Texto: Txema

Fotos: Txema y Nogi

 

Domingo 17 de septiembre de 2006, Poliedro de Caracas (Venezuela)

Hablarles de Slayer a estas alturas de la vida es como un poco aburrido, pero nuestro deber como medio de difusión es informar de manera continua y veraz. Esta estupenda banda estadounidense de Thrash Metal, fue fundada en California en 1981 y sus integrantes son Tom Araya (vocales, bajo), Kerry King, Jeff Hanneman (guitarras) y Dave Lombardo (batería). Lombardo ha estado dentro y fuera del grupo varias veces, pero los otros integrantes han sido constantes. Hanneman y King son los compositores principales del grupo. Han sido considerados los verdaderos maestros del Thrash Metal clásico, 10 producciones discográficas, y 3 DVDs, es el portafolio de esta agrupación cuya producción de 1986 “Reign in Blood” ha sido considerada por la critica mundial como el álbum más pesado de todos los tiempos, eso es decir bastante, es su obra maestra hasta el momento. Están realizando su gira Latinoamericana y hoy le tocó el turno a Venezuela, gracias a los amigos de Evenpro quienes lograron (compraron) una fecha para el beneplácito de todos los fanáticos de la agrupación por estas tierras.

El sitio del evento no podía ser otro sino el Poliedro de Caracas, les podemos comentar que fue inaugurado el 2 de marzo de 1974 y se necesitaron dos años para terminar la obra. El proyecto fue encargado al arquitecto Jimmy Alcock, reconocido profesional egresado de la Universidad Central de Venezuela en la década de los sesenta. El presidente del país en ese momento (Rafael Caldera) le insistió para que en el diseño original se colocaran los anclajes de los burladeros, de forma de poder utilizar el coso como plaza de toros. Su diseño es único en Latinoamérica y quizás, en todo el mundo, pues su techo fue realizado con aluminio. Su iluminación también se adapta a cada espectáculo y en el caso de las corridas de toros, se utilizan bombillos de mercurio, tiene una capacidad comprobada de 13.000 personas sentadas. Aunque fue construido en terrenos de La Rinconada y con dineros del INH (Instituto Nacional de Hipódromos), en 1998 fue entregado en comodato a la Fundación Poliedro de Caracas, figura con la que todavía permanece, y es la que se encarga de su administración y mantenimiento. Los mejores espectáculos del mundo se han presentado en este legendario lugar a lo largo de 32 años, deportes, circos, conciertos, exposiciones mundiales, teatro, etc. Existe un famoso axioma Venezolano que reza que para que un artista, cualquiera sea su disciplina, pueda considerarse triunfador, debe presentarse en el Poliedro de Caracas, tal cual como la banda que nos disponíamos a presenciar.

Llegamos directos al poliedro aproximadamente a la 1 p.m., de inmediato nos dispusimos a buscar los sitos de venta de cerveza para aplacar el calor, nos encontramos con muchos amigos de varias latitudes del país, habían ventas de CDs, DVDs, muchas franelas de Slayer lógicamente, en fin todo un mercado en los alrededores del Poliedro.

Luego de asolearnos durante casi 4 horas en la cola, la seguridad decidió abrir las puertas y deja entrar al público. Veíamos una cola interminable como a 400 ó 600 metros detrás de nosotros y seguían llegando buses de todas partes del país, era impresionante ver tanta gente vestida de negro. Logramos entrar al poliedro y pudimos ver muchos que lograron pasar cámaras digitales, lamentablemente nosotros y otras personas de medios no llevamos cámaras debido a las medidas de seguridad implantadas por la organización del evento, era un riesgo llevar cámara, solo permitían acceso con teléfonos celulares; entraba más y más gente, a pocos instantes de ubicar nuestros puestos en el poliedro empezó la guerra entre las personas que se encontraban en la arena y los del piso superior, según comentarios era algo usual en el Poliedro.

A las 6:55 p.m. comenzó a tocar LA CÁNDIDA VIRGEN. En medio de abucheos y una lluvia de botellas plásticas de agua mineral esta gente decidió tocar tema tras tema casi sin parar, con un sonido impecable, el bajista casi llora por micrófono cuando recibió varios botellazos (de plástico) diciendo: “Que pasa nojoda…!!!”, jajaja, aproximadamente 1 hora tocó esta banda que merecen gran admiración al tener el valor de tocar ante un público tan agresivo y extremo como el de Slayer.

Veíamos del piso de arriba como no paraba de entrar gente a la arena y al piso donde nos encontrábamos, mientras nos tomábamos unas bien frías se montaba el Road Crew de Slayer a probar guitarras, bajo y batería y la gente gritaba ansiosa esperando a los monstruos.

Minutos antes de las 8 p.m. apagaron las luces, con el fondo de la tela gigantesca con la portada de "Christ Ilussion" y con un juego de luces tal cual DVD se dio inicio al concierto más esperado del año, Slayer directamente de Los Angeles, California para Venezuela, abriendo con “Disciple” de su álbum "God Hates Us All", todo el poliedro coreaba "God hates us alllll…!!!", impresionante ver tanta gente, aproximadamente 7.000 personas gritando al unísono, pudimos notar claramente la manera de tocar de Dave Lombardo en la batería a pesar que no veíamos su rostro al principio por las impresionantes luces y el humo, simplemente brutal, preciso y exacto igual a los discos grabados por él, totalmente un monstruo devastador; para no irnos “lisos” y me refiero a Venezuela, tuvieron el atrevimiento y la falta de respeto de lanzarle botellas plásticas vacías de agua mineral a Tom Araya luego de comenzar la presentación, hecho que haría enojar a cualquier ser humano en este planeta, tal motivo hizo expresar su ira hablando en español y diciendo claramente: “Nosotros venimos a tocar música y ustedes nos lanzan basura, que pasa pues?, eres maricón o qué?” (refiriéndose y viendo al sujeto que lanzó dichos objetos), eso como que hizo tocar con más fuerza a la banda, siguiendo su presentación con tremenda energía vinieron temas como (no en orden): “Cult”, “Chemical Warfare”, “Die by the sword”, “Hell Awaits”, “Angel of Death”, “Postmortem”, “Raining blood”, “South of Heaven”, “Mandatory suicide”, “War ensemble”, “Dead skin mask”, “Seasons in the abyss”, era imposible seguir el orden de los temas o anotarlos, personalmente estaba en shock, de verdad me disculpo por no darles el set list en orden pero era un show impresionante, con un sonido brutalísimo y perfecto, las guitarras atronadoras y los solos infernales y demoníacos de Kerry y Jeff, Slayer nos pateó el cráneo y a pesar de los hechos ocurridos durante el evento (se comenta hasta de un muerto y varios heridos), quedamos súper satisfechos con esta excelente presentación de una de las bandas pioneras del Thrash Metal de la vieja escuela y de culto, esperemos que los hechos ocurridos no traigan repercusiones para futuras presentaciones en nuestro país de bandas extranjeras.

Para finalizar Tom Araya se despidió con mucha ira diciendo textualmente: “Gracias Venezuela por toda esta basura” (señalando con sus manos las botellas plásticas lanzadas y otros objetos que estaban en la tarima), y por ultimo salió Lombardo sólo a lanzar sus baquetas, fue ahí cuando pudimos ver bien su rostro y percatarnos de que era él. Slayer con la formación original, ¿qué mas podíamos pedir? Para finalizar este review quisiera agregar que es lamentable el comportamiento de la gente en nuestro país en los eventos de metal, no solo en este evento sino en muchos se han visto cosas similares y/o peores, por lo visto las personas responsables de estos hechos nunca asentarán cabeza y por uno pagaremos todos, espero reflexionen y no piensen hacer ninguna estupidez en un futuro evento.

Cheers…!!!

Set list cortesía de www.metalhard.tk

1) Darkness Of Christ

2) Disciple

3) War Ensemble

4) Blood Red

5) Die By The Sword

6) Spirit In Black

7) Hallowed Point

8) Cult

9) God Send Death

10) Mandatory Suicide

11) Seasons In The Abyss

12) Chemical Warfare

13) Hell Awaits

14) Postmortem

15) Silent Scream

16) Dead Skin Mask

17) Raining Blood

18) South Of Heaven

19) Angel Of Death

Texto: Ronnie Garvett

Fotos cortesía de: Evenpro, Daniel Castellanos, Rockatuestilo.com

 

Sábado 2 de septiembre de 2006, Campo de fútbol de Segurilla (Toledo)

No sé ni cómo empezar esta reseña... El caso es que jamás se me hubiera ocurrido acercarme a un concierto de Mago de Oz si no hubiera sido porque una amiga (y vieja conocida de esta web) se empeñó y lo consiguió.

Pensaba que el llenazo iba a ser histórico, pero estuvimos bastante holgados. Yo calculo que poco más de mil personas para un recinto que podría albergar cuatro o cinco veces más. Aún así parece que al grupo no le importó demasiado a la hora de darlo todo en el escenario, otra cosa sería después cuando contaran la pasta de la taquilla, supongo.

De entrada el montaje es espectacular. Personalmente, desde los buenos tiempos de Obús no había vuelto a ver nada parecido en un grupo español. (Nota.- Sí, ya sé que los propios Mago llevaban macro-escenografía en anteriores giras, pero yo no lo vi… ni ganas). En este caso era una catedral gótica, con sus vidrieras, sus gárgolas y tal, además de una buena ambientación de luces y el efecto “bruma” del hielo seco. Todo muy logrado, y muy de agradecer el esfuerzo del grupo en este sentido. Ya me gustaría a mí verlo más a menudo, eso sería síntoma de buena salud musical y económica.

Con media hora de retraso salieron once personas al escenario, todas vestidas de negro, repartidas en tres guitarras, bajo, batería, teclas, voz, violín, flautas varias, y dos coristas que eran Patricia Tapia (cantante de Nexx) y Tony Manguiano, ex-cantante de los magníficos Golden Farm, quienes, además de hacer coros, tuvieron sus momentos de solista a lo largo del concierto, dejando patente la calidad de sus voces.

El sonido no fue muy bueno. La batería había momentos en los que desaparecía, el bajo quedaba difuminado entre una maraña amorfa de guitarras que fueron definiéndose a lo largo del concierto, y las teclas sólo destacaban en momentos puntuales. Demasiado comprimido todo, aunque el público estaba más atento a los efectos pirotécnicos y a canturrear los estribillos que a la calidad de la música que salía por el P.A.

Mientras, el grupo evolucionaba en el escenario con bastante soltura, alternándose en los micros y en las voces, moviéndose acompasadamente y formando todo tipo de coreografía y posturitas que, con el overbooking de escena, más de uno pensamos que besarían el suelo. Como dato curioso también, me llamó mucho la atención que, de entre las mil personas que estábamos por allí, solamente vi camisetas de Mago de Oz y apenas de otros grupos, vamos, prácticamente ninguna a excepción de mí que iba dando el cante con una camiseta blanca de Saxon (¡a quién se le ocurre…!) y alguien con otra de Blind Guardian (mucho más previsible). Reflexionaremos sobre el asunto.

Siento no poder dar muchos detalles del repertorio porque apenas conozco las canciones, aunque desde esa noche mi hija mayor me da la brasa a diario con el “Gaia”, y todo porque la llevé y le gustaron (¡horror!). Sí recuerdo que José presentó algunas como “Satania”, “Hasta que el cuerpo aguante”, “Fiesta pagana” o “Molinos de viento”, además de otras de sus discos “Gaia” y “Gaia II”, y aquí pido disculpas de nuevo porque tampoco me llevé libretilla y bolígrafo. Supongo que el set-list sería el habitual en estos casos y que el lector, fijo que más puesto que yo en estas cuestiones, seguro que conoce sin haber estado allí. No hicieron ninguna versión como acostumbraban hace unos años, al menos las otras dos veces que les vi hace ya diez años largos, y solamente hubo un solo durante el concierto, el de Jorge Salán, quien demostró que a su edad es toda una realidad en el dominio de las seis cuerdas.

Si tengo que destacar cosas, además del montaje, la guitarra de Jorge Salán, las voces de los coros y la entrega del grupo ya comentados, habría que resaltar la ausencia de Txus, o lo que es lo mismo, la presencia de Joaquín Arellano “El Niño” quien dota al sonido del grupo de mayor empaque y solidez que el titular del instrumento.

Sin embargo, y pese a las ganas que puedan ponerle, les sigue fallando lo más importante: la música. Las canciones suenan infantiles y repetitivas. Algunas me siguen pareciendo canciones de misa, y otras se quedan en un intento de acercamiento a algo parecido al rock celta, pero que a mi parecer de celta tienen bastante poco.

En resumen, son un buen grupo en directo, con un montaje megalómano pero majete, que esa noche ofrecieron un concierto aceptablemente bueno y que hizo las delicias de la mayoría del respetable. A mí, que no me gustan un carajo, al menos no se me hizo tan pesado como yo presumía antes de entrar, lo cual es un punto a favor.

No quiero despedir esta conexión sin antes darle un achuchón virtual y mis gracias públicas y sinceras a la stage manager, que fue lo mejor de la noche, y sin cuya colaboración no hubiera sido posible esta birria de reseña (Te debo una). A pesar de todo, fue una buena forma de pasar un sábado por la noche.

Salud.-

Texto: Alvar de Flack

 

Viernes 25 de agosto de 2006, Peña “Los Jardineros” (Alcalá de Henares, Madrid)

Las fiestas de Alcalá de Henares son amplias, ricas y variadas. De hecho, la ciudad tiene muchísima vida, por aquello de ser ciudad universitaria. Hay muchísima juventud con ganas de divertirse, y el Ayuntamiento colabora intensamente en ofrecer alternativas de ocio para ciudadanos y visitantes. Este año, el programa de festejos incluía actuaciones de gente tan dispar como Joaquín Sabina, El Barrio, Coti o Burning. Pero además, se forman peñas enormes que organizan multitud de actividades, que amplían la ya extensa oferta consistorial.

Una de esas peñas es la llamada “Los Jardineros”, formada por unos 200 miembros. La peña, muy activa, posee un local al aire libre, un antiguo cine de verano, en el cual han construido un escenario fijo donde suelen actúar bandas locales o noveles. Este año la oferta se amplió, contando uno de los días con la actuación de Punto de Mira, que ofrecería un show acústico para cerrar una de esas noches de conciertos. Y allí que nos fuimos.

Dos grupos más conformaban la velada. El cantante de los primeros, EL SUEÑO DE ÍCARO, es un miembro más de la peña “Los Jardineros”, por lo que son banda fija cada año. Tanto este grupo como el siguiente, SEGUNDA MANO, se dedicaron a hacer versiones de artistas tan diversos como Fito, Rem, Leño, Michael Jackson o U2, y de vez en cuando incluían algún tema propio. Ninguno de los dos grupos me pareció gran cosa, pero cumplieron bien su papel de entretener al personal mientras disfrutaban de la fiesta en una peña con generosa barra que repartía refrescos y minis de cerveza a precios contenidos.

Ya se sabe como es esto de las fiestas. Entre unas cosas y otras y tras ser previamente dopados con un asado de cordero cortesía de la Organización, eran las 2:30 de la madrugada cuando los componentes de Punto de Mira se subían al escenario. Habitualmente, los sets acústicos de la banda están interpretados únicamente por Juan Olmos y Javier Mira, pero en ésta ocasión, y por vez primera, iban a participar los otros dos miembros de la banda, Javier Colmenarejo “Cheewaka” al bajo y Ernesto Sánchez a la batería.

A pesar de lo avanzado de la hora, el local presentaba un buen aspecto en cuanto a cantidad de público se refiere, incluyendo a algunos que se fueron añadiendo después, ya que esa misma noche estaba programada una actuación de los míticos Burning por parte del Ayuntamiento de Alcalá de Henares.

El set habitual de Punto de Mira en sus conciertos eléctricos está basado en su único disco hasta la fecha, “Algo irreal” (reseñado aquí), pero para este formato acústico han decidido variarlo, incluyendo algunas versiones que hacen más atrayente el concierto para aquellos que desconozcan el trabajo habitual de la banda.

Y con uno de ellos comenzaron el set de la noche, concretamente “Black ‘n’ Blue” de Whitesnake, que sirvió para calentar rápidamente al personal. Algunos problemas de sonido impedían al grupo sentirse cómodos en escena, aunque desde abajo no se escuchaba demasiado mal, únicamente el bajo de “Cheewaka”, demasiado alto, entorpecía la escucha. Juan Olmos demostró desde el primer momento su privilegiada voz, al tiempo que acompañaba con una guitarra acústica a Javier Mira, quien armado con otra acústica se hacía cargo de todos los solos. Precisamente la sonorización de ambas acústicas fue el Talón de Aquiles del concierto, algo que tuvo de cabeza al técnico de sonido y a los propios músicos durante toda la noche aunque, repito, el sonido de ellas llegaba razonablemente bien al público.

El concierto continuó con temas propios, concretamente “Tu sangre me sienta bien” y “Rock Star”, convenientemente adaptados al formato acústico. A pesar del entusiasmo del grupo en su interpretación, éramos pocos los que conocíamos las canciones y, por lo tanto, podíamos corearlas. Aún así, el resto del público escuchaba expectante, comprobando el evidente salto cualitativo entre este grupo y los dos anteriores.

Cuando Juan Olmos anunció un “homenaje a Ronnie James Dio”, todos nos esperábamos la versión de algún mítico tema de Rainbow o Black Sabbath, pero para sorpresa de todos, no fue así. Ni siquiera fue un tema de la prolífica carrera en solitario del pequeño cantante neoyorkino, sino que eligieron “Carolina County Ball”, de su primer grupo, ELF. Un precioso blues que hizo las delicias de todos los presentes, en uno de los momentos de más calidad de la noche.

Los problemas con el sonido empezaban a desesperar a los músicos, a pesar de lo cual mantuvieron el tipo con gran profesionalidad, intentando solucionar los “duendes” sobre la marcha con indicaciones al encargado de la mesa. Una ralentizada con relación a la original “Luz de Neón” mostraba un semblante serio en Javier Mira, frustrado por no poder conseguir la calidad sonora que necesitaba para encontrarse a gusto.

Estos problemas casi tocan fondo en los siguientes temas. “Cheewaka” introduce con una armónica la preciosa “Bruja y Musa”, la cual fusionan con la mítica “Ain’t gonna cry no more” de Whitesnake. Javier Mira, desquiciado por los problemas con su guitarra, se levanta y deja de tocar, mientras los demás mantienen el tipo. Afortunadamente, el problema se soluciona lo suficiente para volver antes de acabar la canción. Mientras, Juan Olmos nos “obsequia” con una “letra alternativa”, basada en el wachi-wachi que todos hemos practicado alguna vez cuando no conocemos las letras en inglés de alguna canción. Esta circunstancia se repitió en todas las canciones cantadas en inglés, pero lógicamente se nota en mayor medida cuanto más conocida es la canción.

Los comentados problemas de sonido deslucieron en gran medida la interpretación de “El mago”, más por desquiciamiento de los músicos que por la calidad sonora que llegaba al público. Llegados a este punto, al terminar la canción, Javier Mira se levanta, desaparece un momento de escena y vuelve con una guitarra eléctrica. “A grandes males, grandes remedios” pareció pensar. Y fue una decisión acertada, ya que la eléctrica, más fácil de sonorizar, sonó de lujo en el siguiente tema, “Lucky Man” de Emerson, Lake & Palmer, que ayudó a animar a los músicos, que afortunadamente volvieron a sonreír.

Juan Olmos no dejó de bromear en todo el concierto, agradeciendo el apoyo que desde el público estaba recibiendo el grupo. Nos pidió que cantáramos la siguiente, ya que era en español y que todos íbamos a conocer. Y así dio paso a la sempiterna “Días de escuela” de Asfalto, que emocionó a los más veteranos del lugar, y abriendo un final de concierto basado únicamente en versiones en las que, afortunadamente, el sonido mejoró ostensiblemente. La siguiente en caer fue “Tush” (ZZ Top), cantada por Javier Colmenarejo “Cheewaka”, que preparó bien el terreno para una de las canciones más coreadas de la noche: la mítica “Proud Mary” de la Creedence Clearwater Revival, con todo el mundo bailando frente al escenario en uno de los mejores momentos de la noche.

Un estudiado amago de finalizar el concierto, los consabidos “otra, otra” del público... y el final de concierto vendría con la histórica “Mis amigos” de Topo, con todo el público cantando de nuevo en un final memorable.

Ahora sí, el grupo se despide dando las gracias a todos los presentes, dando por finalizado el concierto y retirándose tras el escenario. Sin embargo, el público no para de pedir más, a pesar de que la música de fondo indica que no habrá más salidas del grupo a escena. Personalmente comprobé que el grupo, agotado del esfuerzo, tenía decidido no salir de nuevo. Pero, mientras se empiezan a recoger los micros del escenario, Javier Mira vuelve a por una de sus guitarras, y la aclamación es tal que vuelve a por sus compañeros diciendo “¡mira como están, tenemos que salir otra vez!”. Rápidamente deciden qué canciones tocar, y antes de darnos cuenta, Javier Mira y Juan Olmos están en escena de nuevo.

De forma sorprendente, todos los problemas de sonido desaparecen por completo. Juan comenta que ambos forman parte también del grupo Coz, y entre los dos tocan “De mal en peor”, bacilón tema incluido en su último disco “Amigo mío”, con todo el público encantado y cantando el estribillo, con una conexión total los músicos. Al acabar, los otros dos miembros de la banda se unen a Javier y a Juan para terminar, ahora sí, con el también bacilón “De buen rollito”, éste de factura propia, con todo el recinto convertido en una fiesta, de tal modo que, de forma espontánea, unos cuantos miembros de la peña se acercan al borde del escenario, entrelazan sus manos y retan a Juan Olmos a que se tire hacia ellos. Juan duda... y debió pensar “de perdidos al río...” y se lanzó en plancha, siendo recogido por los peñistas. Tras volver al escenario, estos mismos peñistas le hacen el mismo gesto a Javier Mira, quien muerto de risa rechaza el ofrecimiento, lanzando en su lugar una púa a los brazos de los esforzados peñistas.

Ahora sí, el concierto termina definitivamente convertido en la una fiesta total, habiendo superado la irregular sensación inicial debida a los problemas de sonido. Multitud de peñistas se agolpaban tras el concierto para dar la enhorabuena a los músicos tras el concierto, y las sensaciones en el ambiente no podían ser más positivas.

Después, muchas risas, muchos amigos, conversaciones irrepetibles y bromas con alguna amiga de grandes virtudes nos hicieron prolongar la noche hasta que la salida del sol nos acompañó hasta casa. Pero estas cosas no se deben contar... así que me despido de ustedes dando fe de una flamante noche de Rock and Roll. Ojalá repitamos pronto.

Texto: Shan Tee

Fotos: Ramón Pena

 

THE METALWAY FESTIVAL 2006

Viernes 28, sábado 29 y domingo 30 de julio de 2006, campo de fútbol Santa Lucía (Gernika, Bizkaia)

Llevaba muchos meses esperando la cita de Gernika. Desde que la productora hiciera públicos los primeros nombres de bandas escogidas, algunas de ellas para mí muy llamativas, yo tuve claro que quería ir a la edición de 2006 de Metalway, pero yo quería ir a la de Gernika, a pesar de tener más cerca el de Jérez, porque me resultaban más llamativos tanto el cartel como el lugar. 

Viernes 28 

Eran poco más de las 7 y media de la tarde cuando decidimos entrar al festival. En mi idea de dosificar fuerzas durante el fin de semana decidía prescindir de la mitad de la primera jornada del Metalway. Estaban cambiando el escenario. Acababan de terminar los alemanes Brainstorm. Por lo que pude comprobar, entre la gente que sí había asistido a este concierto, había sido una gran actuación que había satisfecho a sus seguidores. En los minutos previos a la actuación de The Gathering pude palpar en el ambiente que, hasta el momento, el festival estaba marchando bien. La gente hablaba de que el sonido estaba siendo bueno y de que los directos que se habían podido ver hasta ese momento (Dreamaker, Benedictum, Finntroll, Nevermore y los propios Brainstorm), habían estado muy bien.

Ocho menos cinco de la tarde. Hora prevista para la actuación de The Gathering. Momento importante para los seguidores del género gótico, que los había. Casi con puntualidad inglesa saltaban al escenario estos holandeses. A plena luz del día, lo cual iba a desmerecer su actuación, ya que su atmosférico metal gótico luce más en la oscuridad. Para mí, sin ser un gran seguidor ni conocedor de esta banda, el concierto estuvo realmente bien. Había sido mi primer concierto del Metalway y no tuve queja, ni por la calidad de la actuación ni por el sonido. La cosa se ponía bastante bien. 

Tras ellos llegaba el turno de Annihilator. Era uno de los conciertos más esperados de este intenso fin de semana metalero y más teniendo en cuenta que sus actuaciones de Gernika y Jérez iban a ser las únicas de este año en Europa. Y eso se notó en el número de espectadores que se dieron cita para ver su descarga. A mí en líneas generales el concierto me gustó, fue una hora intensa de buen metal y creo que no defraudó a ninguno de los allí presentes. 

Todo lo contrario, en mi modesta opinión, de quienes les sucedían en el escenario. Era el turno de Ángeles del Infierno. Su actuación en Gernika iba a ser la tercera ocasión en la que yo iba a poder ver en directo a esta mítica banda. Las dos veces anteriores, ambas en el Viñarock, habían sido una de cal y otra de arena. Como la más reciente había sido la de arena, he de reconocer que ya estaba predispuesto a ver un concierto “no muy bueno”, y tras ver su actuación he de decir que no me faltaba razón... Sinceramente, estos Ángeles del Infierno distan mucho de los que yo pude en Villarrobledo hace unos 4 ó 5 años, cuando hicieron una de las mejores descargas que yo he visto en directo. Los actuales Ángeles del Infierno aburren cuando tocan material más reciente y levantan los ánimos cuando tocan himnos como "A cara o cruz", "Fuera de la ley" o "Maldito sea tu nombre", pero es más el hecho de que la audiencia esté deseando escuchar esos temas que la actuación en sí, ya que la voz de Juan Gallardo no es lo que era (tampoco lo pretendo, la edad no perdona...), pero a mi me lleva fallando en directo las dos últimas veces que lo he visto. No puedo decir que me decepcionaran porque no esperaba más de ellos que lo que vi, aunque he de reconocer que la parroquia se lo pasó bien en un concierto de una banda legendaria, aunque yo puedo decir que, en las tres veces que los he visto, han ido de MÁS a menos... 

Así las cosas, llegaba la hora de Kreator. No vamos a descubrir ahora a esta banda germana que visita con mucha asiduidad nuestro país y que, en mi opinión, nunca fallan en directo, al menos las veces que yo los he visto. El hecho es que tocaron los clásicos y temazos esperados, pero ello no quitó brillantez a una descarga demoledora, como sólo ellos saben y que, en mi opinión, tanto en frío como en caliente, fue la mejor del día. Al menos por lo que yo vi, aunque creo que los que asistieron a la jornada completa me darían la razón. Lo mejor (o peor, según se mire) que se puede decir de un directo es que “se me ha pasado volando”, y a mí, en este caso, me sucedió. 

Y eso a pesar de que tras los Kreator llegaba por fin el turno de uno de los conciertos que yo más deseaba ver: Stratovarius. Yo asistí a la que en su día denominé ‘muerte de Stratovarius’ (Atarfe Vega Rock de 2004), un día muy triste para mí puesto que me considero un gran seguidor de esta banda procedente de los mil lagos. Por eso tenía ganas de verlos. Quería ver que concierto iba a ver, si el Stratovarius bueno o el Stratovarius malo y, desgraciadamente, este concierto iba a pasar a la lista de los malos. Y eso a pesar de que el set list iba a ser impresionante, tocando clasicazos de la talla de "Speed of light", "Black Diamond", "Kiss of Judas" o "Visions", por citar algunos de ellos. He de decir que el sonido, el de ellos, no el del festival, me estaba sonando raro, no sé, no me sonaban igual que las veces anteriores, incluso en Atarfe, a nivel instrumental, sonaron bien. Pero lo peor no iba a ser si sonaba mejor esta guitarra o aquel teclado... De hecho he de señalar que Timo Tolkki, por ejemplo, lo vi más cercano y activo que en anteriores ocasiones. Lo peor iba a ser la voz de Kotipelto: simplemente se perdió, no existió. El concierto fue de más a menos, apagándose poco a poco como se apagaba la voz de Kotipelto ante el estupor de los seguidores de Strato, yo el primero. 

Así llegábamos al final de una intensa jornada musical que a mí, personalmente, me dejaba un sabor agridulce, sobre todo por lo de Stratovarius, pero que en líneas generales me dejaba satisfecho y me hacía albergar grandes esperanzas de cara al resto del fin de semana. 

Sábado 29 

De la jornada del sábado yo ya había hecho mi selección particular. Yo me iba a reservar para darlo todo el domingo, por lo que había que guardar fuerzas y ver en directo lo que realmente quería ver, en algunos casos porque no los había visto y en otros porque, a pesar de haberlos visto, en sus actuaciones, en líneas generales, me habían convencido. 

Ese es el caso de la banda germana Axxis, que para mi sorpresa iban a tocar a la 1 del mediodía, abriendo la jornada del sábado, en lugar de Rage, que iban a retrasar su actuación. Tras mi lógico enfado por tener que ver a Axxis tan temprano (no consigo verlos en directo, en festivales, más tarde de las seis), pronto empecé a disfrutar de otro de los grandes conciertos del Metalway. La principal novedad fue, sin duda, la presencia en escena de la cantante Lakonia, que pone las voces en el último "Paradise in flames" y colabora con la banda desde hace años, junto con el cachondo de Bernhard Weiss, que, a pesar de que abusó de sus parrafadas en castellano y paró el concierto cuando quiso (como cuando subió a una valenciana del público al escenario y la tuvo en dos canciones en el mismo, en una grabando un video del concierto y en otra tocando la pandereta) hizo un concierto entretenidísimo, CORTO, MUY CORTO (una sola hora me parece muy poco, la próxima vez intentaré ir a verlos en su gira) y, sobre todo, muy divertido y muy bueno, en todos los aspectos. A los temas del nuevo disco como "Dance with the dead" o "Take my hand", unieron temazos esperados por sus fans como "Angel of Death", "Save me" o "Kingdom of the night", entre otros. En definitiva, un gran concierto al que yo meto en el paquete de triunfadores de este Metalway. 

Muy a mi pesar, durante la actuación de Arch Enemy aproveché para ir a comer algo. Según parece estuvieron bien, aunque no tengo ni idea porque no escuché ni un acorde. 

A los que si vi en directo fue a los veteranos de Rage. Era otro de los conciertos esperadísimos del Metalway, como demuestra la gran cantidad de gente que había en el momento de su actuación en el recinto, a pesar de que últimamente frecuentan mucho nuestro país. Este trío alemán pronto se ganó al público, y eso que hicieron el concierto esperado, en cuanto a los temas escogidos. Yo no sé si fue igual o peor o mejor que en anteriores ocasiones, puesto que era la primera vez que los veía en directo, pero a mí me encantó su directo y, desde luego, al resto de la parroquia también. 

Llegado este punto me ausenté del recinto. Era el momento de descansar, de refrescarse... Y, cuando me vine a dar cuenta, ya habían pasado por el escenario del Metalway los Dark Funeral, Metal Church y My Dying Bride. Sinceramente, y sin ánimo de ofender, no es que tuviera especial interés por verlos. 

Todo lo contrario que a Testament, del que me habían dado magníficas referencias en directo, en esta misma web, y a los que no vi en el Atarfe del presente año dado que yo sólo pude asistir a la jornada del sábado y ellos lo hicieron el viernes. Las referencias eran inmejorables y he de decir que, en efecto, no les faltaba razón. Yo, que me reconozco desconocedor de la discografía de Testament (hasta el Metalway), he de decir que pude reconocer temas como "Practice What You Preach", o "The New Order", entre otros, que encendieron los ánimos de los allí presentes que disfrutamos de uno de los mejores conciertos del festival, tanto por calidad, como por brillantez, así como por su contundencia. Les pongo un 11 sobre 10. 

Tras ellos llegaba la hora de Gamma Ray, otra banda que a mí, personalmente, me hacía albergar grandes dudas ya que hacia unos meses en el Atarfe, y en contra de la opinión general de los asistentes, digamos que me tocaron la moral y me aburrieron... Y dejémoslo ahí. Sin embargo, los alemanes no dejan de ser una magnífica banda liderada por un genial Kai Hansen que, con poco que haga, se mete en el bolsillo a su audiencia. En este caso, la audiencia era muy numerosa, era la mejor entrada de lo que yo había visto de festival para ver a un grupo germano cuyo set list fue muy similar al de Atarfe, con la diferencia de que en tierras granadinas tocaron una hora y media, y en Gernika lo hicieron sólo una hora, por lo que fueron directos al grano, no permitieron a Kai que se enrollara con parrafadas y tonterías más que lo preciso, y concluyeron su gran actuación con "I want out" para delirio de los que allí estábamos, y "Send me a sign", un tema que a mí, especialmente, me encanta. Por tanto, he de decir que Kai y los suyos hicieron, en mi opinión, borrón con respecto a su última actuación, me dejaron un gran sabor de boca, y tornaron mi enfado y desconfianza iniciales (tras lo visto en el Atarfe), en insatisfacción, porque se me pasó rápido su concierto, me quedé con ganas de más... Este es el camino a seguir, yo creo. 

Con el buen sabor de boca que me había dejado el concierto de Gamma Ray iba a llegar el turno de Ministry y Celtic Frost, de cuyas actuaciones iba a prescindir (¡sacrilegio!, según algunos), dado que en mi plan de viaje no estaban contempladas. Por lo que con Kai Hansen se acaba mi ración de heavy del segundo día del Metalway 2006 de Gernika. 

Domingo 30 

Y llegamos por fin al Domingo, el día que más atractivos tenía, desde el principio, para mí. Después de tres días sin dormir nada o dormir poco, llegábamos a la última jornada del festival que, en mi caso, me iba a tener dentro del recinto del concierto desde las 12 de la mañana hasta las 4 de la madrugada, saliendo sólo para comer y cenar. 

Como decía, el cuerpo ya empezaba a acusar el cansancio acumulado, pero a las 11.30 de la mañana del domingo nos levantábamos prestos para irnos al festival. Si de Axxis he dicho antes que no consigo verlos más tarde de las seis de la tarde, peor es lo que me pasa con Koma, ya que nunca los he visto más tarde de las dos del mediodía. Sin embargo, a pesar de las horas, nunca me han defraudado, y en el Metalway 2006 tampoco. Ellos mismos se autodenominaron ‘el despertador’ del Metalway, y a mi no se me ocurre mejor despertador para espabilar a la parroquia de Gernika tras dos días muy intensos, como intensa fue la descarga de Koma, que presentaron temas de su último "Sinónimo de Ofender" como "Protestantes" o "Ven que no te va a doler", que se unieron a los ya clásicos "El Marqués de Txorrapelada", "Mi jefe" o "El Infarto". Lo dicho, nadie mejor que los navarros de Koma para espabilar y despertar a la peña del Metalway de Gernika, que se tenía que preparar para afrontar una maratoniana jornada del domingo. 

De Navarra a la Comunidad Valenciana. Y es que, el siguiente grupo en aparecer en escena era Runic, una banda que para muchos, entre los que me incluyo, era una incógnita en directo. Tras una curiosa presentación por parte de un tipo disfrazado de vikingo, saltaban a escena los castellonenses que con su death melódico deleitaron a los allí presentes con temas de sus "Liar Flags" y "Awaiting the sound of the Unavoidable", sus dos trabajos, al menos que yo conozca. Temas como "When the demons ride", "Liar flags" o "Vs Myself" hicieron que el público del festival disfrutaran de una gran actuación. Fue un concierto que no desmereció en absoluto al resto de cartel, estuvo a la altura y, en mi modesta opinión, estamos ante una de las bandas que más van a dar que hablar en los próximos años, no sólo en nuestro país, sino también fuera de sus fronteras y esta es una gran noticia para el heavy español, que poco a poco se va abriendo a otros géneros.

Tras dos grandísimos conciertos, llegaba el turno del cuarteto sueco Crucified Barbara. Un cuarteto desconocido, rockanrolero, que congregó a mucha gente para ver su actuación. Hasta ahí todo normal, sino fuera porque el cuarteto lo componen cuatro bellas mujeres... Yo apenas había escuchado un par de veces su "In distortion we trust", y ya tenía claro que no era una banda de mi devoción, pero su ‘puesta en escena’ llamaba mi atención lo suficiente como para al menos ver empezar el concierto. Duré tres canciones, y me fui a comer, porque, a pesar de que vendría después Jon Oliva’s Pain, yo tenía claro que a las cinco tenía que estar en el Campo de Santa Lucía. Así que prescindía de las suecas y de Jon Oliva’s Pain, aunque luego me enteré de que había habido un problema o no sé que y que habían tocado los Metal Church con algunos componentes de Jon Oliva’s Pain para llenar el hueco a base de versiones, pero yo me lo perdí... 

Y es que el concierto que a mí más inquietaba de esta jornada de domingo era, sin lugar a dudas, el de Moonspell. Sólo había visto a esta banda portuguesa una vez en mi vida, allá por el año 2000, en Granada, cuando presentaban en directo su "The Butterfly Effect". Habían pasado seis años y eso es mucho tiempo sin ver a una de mis bandas favoritas y que en directo me habían cautivado. Este año, en Gernika, presentaban otro discazo, "Memorial", con el que Moonspell echa un vistazo atrás para decepción de algunos y para gusto de muchos, como es mi caso. Además, yo ya había leído en su foro el set list que venían tocando, basado sobre todo en su último trabajo, aunque con algunas perlas de su productiva carrera como "Opium" o "Alma Mater", dos de los muchos himnos que cantamos y coreamos los seguidores de Moonspell. El concierto se abría con "In Memoriam", la introducción de su último disco, seguida de su trallazo "Finisterra", un tema que en el disco es demoledor, pero que en directo, con un Fernando Ribeiro impresionante, suena más espectacular, si cabe. Después llegaba "Memento Mori" otro temazo del último disco que mantenía a tope la adrenalina de los que allí estábamos. De nuevo una intro, "Sons of earth" y de nuevo otro gran tema, "Blood tells", también del último disco, que iban a servir para hacer un arranque espectacular de lo que iba a ser uno de los grandes conciertos, sino el más grande, del Metalway 2006. A estos nuevos temas les seguían tres clasicazos indispensables para los amantes de Moonspell. El primero de ellos, "Opium", de su exitoso ‘Irreligious’, seguido por "Wolfshade" y "Alma Mater". Era curioso, en mi anterior concierto de Moonspell, "Alma Mater" era el tema escogido para el bis final, y ahora lo podíamos disfrutar en el ecuador de su actuación. Con este guiño evidente a sus inicios (estos temas sonaron clavados a los discos), de nuevo regreso a ‘Memorial’ con "Proliferation", "Upon the blood of men" y "At the image of Pain", que sirvieron de antesala para sus dos últimos temas, "Nocturna" de ‘Darkness and hope’, única canción con la que yo no contaba, pero que me encantó, por supuesto, como también me encantó la genial "Fullmoon madness", que puso un broche de oro a un concierto perfecto, tempranero (los Moonspell lucen más en la oscuridad...), cañerísimo, corto (MUY CORTO) y, para mí inolvidable. Dejándome insatisfecho y deseando poder verlos otra vez, pronto, en concierto, con una actuación más larga por favor. Además, me pareció que Moonspell es una banda muy compacta, que en directo más que cumplir, son perfectos, y que tienen a un ‘frontman’, Fernando Ribeiro, espectacular e insuperable, con una voz tremenda y una planta que da miedo e impone mucho respeto en directo. Para mí, otro 11 sobre 10 el concierto de Moonspell. 

Con el buen sabor de boca que nos había dejado la descarga de Moonspell cambiábamos de registro y esperábamos la salida a escena de los holandeses Within Temptation, liderados por una radiante Sharon den Adel. Lo primero que me sorprendió fue la escenografía, ya que se trajeron los bártulos de su gira. Estos holandeses han crecido mucho en los últimos años y eso se notaba en la afluencia de público, tanto en el recinto como en las ventanas de los pisos de los alrededores. He de decir que el concierto en sí me gustó, fue de gran calidad con temas de su exitoso ‘The silent force’ como "Jillian", "See who I Am" o "Stand My Ground", unidos a los clásicos de la banda como "Mother Earth", "Deceiver of fools", "Ice Queen" o "Running Up that Hill". Un buen concierto que, en mi opinión, también hay que colocar en el olimpo de grandes descargas de este Metalway ’06 de Gernika. 

El día marchaba de forma inmejorable cuando aún estábamos en el ecuador de esta última jornada del festival. Los siguientes en salir a escena iban a ser los Barón Rojo. En primer lugar, me flipa ver lo que la gente flipa con los Barón porque en el Metalway fue uno de los conciertos más esperados y de los que más gente aglutinó para ver su directo. Si bien este concierto de Gernika había estado mejor que en las últimas ocasiones que los había visto, he de decir que no pasará a engrosar la lista de mis grandes conciertos y, como dije anteriormente acerca de Ángeles del Infierno, hoy día, un concierto de Barón son más las ganas de la peña por escuchar según que clasicazos ("Cueste lo que cueste", "Cuerdas de acero"...), que por la calidad que ofrecen... Para mí, con el nombre no es suficiente. 

Tras el rock nacional, turno para el metal alemán de Edguy. La banda germana que lidera Tobias Sammet también me levantaba dudas porque nunca los había visto en directo y no sabía muy bien que me iba a encontrar. En líneas generales, el concierto me pareció flojo. La voz de Sammet no andaba bien (según él la tenía cascada por una infección de garganta), y en sí el set list fue aburrido, a excepción de temas como "Vain Glory Opera", "Babylon" o "Avantasia". Necesitan mejorar en concierto. 

Y de un grupo alemán a otro. Llega el turno de Helloween y el recinto de Santa Lucía presenta un aspecto espectacular, anunciando que, efectivamente, llega la traca final con los cabezas de cartel a la vuelta de la esquina. Pero antes de ellos tienen que tocar los legendarios Helloween a los que no había visto en directo y cuyo concierto yo ponía en entredicho porque me considero un seguidor de los Helloween de los Keepers, del actual prefiero no opinar, me limitaré a comentar lo que pude ver en Gernika. Empezaron el concierto con una larguísima "King for 1000 years" (a mí me parece un comienzo inapropiado para un concierto, pero gustos como colores), a la que siguieron temas indispensables en la discografía de los germanos como "Eagle fly free", "Helloween", "Future World" o "I want out". Lo mejor que puedo decir del repaso a las canciones legendarias es que las destrozaron, literalmente. Sin comentarios, sólo destacar que la versión de Gamma Ray, el día anterior, del "I want out" goleó a la de los propios Helloween... La mejor canción del directo de Helloween fue, sin duda, "If I could fly", un tema de la nueva onda de esta banda y que si les va como anillo al dedo, porque en lo que a material antiguo se refiere... Decepcionante. 

Tras el ‘des-concierto’ de Helloween, llegaba el turno de Megadeth. Era mi primera vez, no sabía bien que podría encontrarme en directo, pero resultó ser otro de los grandes conciertos de este festival, sin fisuras, con un gran sonido, demoledor. Mustaine y los suyos deleitaron a la parroquia con un set list basado, fundamentalmente, en sus temas clásicos como "Symphony of destruction", "In my darkest hour", "Holy Wars/Punishment Due" o "Set the world on fire". A pesar del cansancio acumulado, la gente se dio cita en gran número para ver esta actuación de una gran banda liderada por un Dave Mustaine al que muchos tildaron de poco ‘agradable’ o ‘simpático’ o de estar muy distante con su audiencia, pero que cumplió, y de que manera, tanto a la voz como a la guitarra y a mí, personalmente, me deja con las ganas de volver a verlo en directo próximamente. Yo incluiría a los Megadeth entre los grandes triunfadores de este Metalway. 

Casi sin tiempo para descansar le llega la hora a Blind Guardian. Con su último disco "A twist in the myth" prácticamente en la calle, el festival Metalway serviría de antesala para la gira que los traerá de nuevo a nuestro país allá por el mes de Octubre. Teníamos dudas de que set list iban a escoger, si presentarían el nuevo disco, o si se limitarían a tocar temas de su "Live" editado en 2003, y, para la suerte de la audiencia, fue lo segundo, aunque, si bien es verdad, también sonó el single "Fly", que podríamos decir pasó desapercibido...Por lo demás, sonaron e hicieron las delicias del respetable temas tan fundamentales como "Valhalla", "The Script for my requiem", "Lost in the twilight hall", "Imaginations of the other side", "Lord of the rings", "The bard’s song" o la imprescindible "Mirror, Mirror", que suele poner el broche de oro a los concierto de los germanos y que en Gernika no fue una excepción. Un pedazo de concierto al que, como no, también incluyo entre los grandes de este festival. 

Eran las 4 de la madrugada cuando finalizaba el concierto de Blind Guardian, había sido un día muy largo e intenso, pero había merecido la pena. Podía ser incluso mejor, ya que aún faltaba por ver a Jon Oliva’s Pain al completo, pero el cuerpo dijo basta y al día siguiente me esperaba un largo viaje de regreso hasta mi ciudad, por lo que, con el buen sabor de boca que nos había dejado el concierto de Blind Guardian en particular, y el Metalway 2006 de Gernika en general, nos íbamos a descansar y poníamos fin a una, creo, exitosa edición de este festival que este año cumplía su segunda edición y que esperemos se consolide en el panorama no sólo nacional sino también europeo. Desde luego, pienso que buenos argumentos tiene: una localidad, Gernika, entregada a este festival y que acoge durante un fin de semana, de buena gana, a la comunidad heavy; una organización que poco a poco aprende y mejora año tras año; y, sobre todo, un gran cartel, tanto por la calidad de los grupos que lo conforman, como por la cantidad, así como por la variedad de géneros que allí se dan cita. En definitiva, un excelente festival y yo, personalmente, inicio la cuenta atrás para el Metalway de 2007.

Texto: Hallowed Land

Fotos: Hallowed Land y Araña

 

DIO + ARKANGEL

Viernes 21 de julio de 2006, Concha Acústica de Bello Monte (Caracas, Venezuela)

Desde principios de este año hemos notado con gran agrado el aumento significativo de eventos asociados al Metal, la visita a nuestros país de varias bandas internacionales de gran calidad han animado y fortalecido nuestro espíritu metalero. Bien, en este caso en particular, la presencia del señor Ronnie James Dio tiene un significado casi mágico para los que empezamos desde muy temprana edad a escuchar y valorar el Rock a mediados de la década del setenta y los que a través de los últimos años han aprendido a apreciar la magnifica ejecución vocal y presencia de una de las mejores voces, si no la mejor, del Heavy Metal clásico. No existe en todo el mundo banda que se haya formado a partir de los años ochenta que no esté influenciada por la música de este gran señor, bien sea a través de Rainbow, Black Sabbath o simplemente Dio, eso es ser grande.

Nuestra presencia en Caracas estaba pautada para el viernes 21 de julio 2006 a las 5:00 P.M. en las puertas de la Concha Acústica de Bello Monte, donde seríamos acreditados como prensa. El día anterior parte de nuestro equipo estuvo presente en la rueda de prensa: José “Matula” Goitía y Luigi D’Angelo. Luego de cumplir los requisitos de rigor de la organización del evento, accesamos a los amplios espacios de esta concha acústica, construida en el año 1953 como sede artística de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, concebida como espacio cultural de relevancia y sitio obligado para los grandes eventos de la época. Posee dos coloritmos a cada lado de la Concha realizados por el artista plástico Alejandro Otero, Premio Nacional de Pintura en 1958. Actualmente el servicio autónomo de Arte y Cultura de la Alcaldía de Baruta tiene un programa de conservación y rescate de este Patrimonio Nacional prestado en los últimos tiempos, a eventos musicales como el que nos disponíamos a disfrutar.

Deseamos hacer un alto en este review para agradecer de todo corazón a las personas que hicieron posible la presencia de Dio en Venezuela y nuestro acceso a este evento, tales como Constantino Capuzzi y Alexis Briceño de Rockeventos, Lic. Angélica Arteaga, Thays Gómez y muy especialmente a nuestro hermano Roberto Palmitesta de Profitproducciones por las atenciones, amabilidad, proactividad y sinergia demostrada antes, durante, y después de este maravilloso evento, nos dieron una lección a todos de trabajo en equipo, esta es la gente que le esta cambiando el rostro al Rock en Venezuela, por eso los apoyamos incondicionalmente.

Los teloneros de esta gran noche son de lujo: nada más y nada menos que la gran banda de Heavy Metal venezolana ARKANGEL, llamada “La Reunión” por la presencia de su vocalista original y amigo de esta casa Paul Gillman, un gran acierto sin duda alguna, la escogencia de nuestra representación nacional.

Exactamente a las 6:30 P.M. se abren las puertas que contienen a la multitud y se permite el acceso al recinto del público asistente que para entonces se calculaba en unas 2.000 personas. Luego de esperar unos 25 minutos, una persona de la organización se dirige al público para la apertura del show y se empiezan a escuchar las primeras notas del tema “Rock Nacional”, del año 1982, que a pesar de los años sigue siendo tema estandarte del movimiento Rock en nuestro país. Uno a uno y bajo grandes aplausos aparecen los integrantes de esta legendaria banda, con el clásico grito “¡Hola Caracas!” comienza la presentación. Los veo mucho más en forma, más compactos musicalmente hablando, cae ahora el tema “Vagón de la Muerte”, excelente, “El Rey Dinero” es uno de nuestro temas favoritos y la descargan con furia, Giorgio Picozzi sigue siendo un verdadero “reloj” en la batería, preciso y certero en su ejecución, junto a Felipe Arcury en el bajo forman una pared rítmica y sonora impresionante. “La Procesión de Satanás” es uno de esos temas que forman parte de nuestro acervo cultural, de nuestra memoria colectiva, un himno sin duda alguna. El siguiente tema en caer es “Represión Latinoamericana” un tema que compuso Arkángel con Gillman en 1984 y fue inspirado por una fotografía de un soldado salvadoreño con la mirada perdida y que a la postre se convirtió en la portada de ese disco, que fue el último que haría Arkángel con Paul Gillman. Paul aprovechó el momento para repudiar el conflicto que llevan los israelíes con los libaneses, cosa en la que todos estamos de acuerdo, muy acertado de su parte; Luego caen los temas “El Viaje sin Regreso” de su disco “Rock Nacional” y “Héroes Caídos”, incluido en su primer disco.

Qué bien Carlos Arvelo en la guitarra, su dinamismo y su buena onda le da una intensidad única a la banda, Giancarlo Picozzi tiene su lugar ganado desde hace mucho tiempo como guitarrista, preciso y con gran técnica, es un gran guitarrista y un buen amigo. Paul Gillman, como lo hemos expresado en anteriores reviews, mantiene sus condiciones vocales intactas, es un gran frotman y aprovecha el momento para decirnos que aplaudamos a las bandas que deberían estar aquí esta noche y que han sobrevivido durante este tiempo, tales como Grand Bite, Alta Frecuencia, La Misma Gente, Resistencia, Equilibrio Vital, Vitas Brener… Un gran gesto de parte de toda la banda, también nos comenta que esta es la última presentación que hace con el Arkángel ya que se dedicará a su banda Gillman con nuevos miembros y por su parte Arkángel entra a los estudios con sus vocalista actual Luis González. Sin duda esta reunión trajo gran nostalgia a los que tuvimos la suerte de presenciar sus conciertos durante la primera mitad de la década de los ochenta y la oportunidad a los que no habían tenido la misma suerte durante esa época y por supuesto a una nueva generación de seguidores que los vitoreaban y aplaudían a rabiar esa noche. La banda se dispone a cerrar su rápida pero gran presentación y lo hace con uno de sus grandes clásicos, “Asesino” que fue el soundtrack de la película “Cangrejo”, del director Román Chalbaut, un clásico del cine nacional. No pensamos que lograran superar la actuación que hicieron el año pasado en Valencia a propósito del Gillmanfest que consideramos excelente en su momento pero, visto y oído lo de esta noche les podemos decir que sonaron geniales, les deseamos grandes éxitos en sus respectivos caminos.

Luego de la retirada de Arkángel empieza el nerviosismo entre el público mientras los técnicos de Dio hacen los últimos ajustes al sonido, es que muchos de los presentes todavía estábamos incrédulos. Comentarios como: “no puedo creer que después de pasar 23 años de mi vida rogándole a los dioses por algo así, se vaya a dar esta noche” era lo que se escuchaba entre el público presente que ya rondaba las 4.000 almas y seguían entrando. Para nosotros ver el fondo del telón con la portada del disco “Holy Diver” era de por sí electrificante.

Bajan las luces y entre el clamor, los gritos, y los aplausos, comienzan aparecer los integrantes de la banda: Simon Wright en la batería (AC/DC), Scott Warren en los teclados (Warrant, Berlin, Keel), Rudy Sarzo en el bajo (Quiet Riot, Whitesnake, Ozzy Osbourne), Craig Goldy en la guitarra (Rough Cutt, Giuffria) y por supuesto el dios del Metal Clásico Ronnie James Dio (Elf, Rainbow, Black Sabbath) bajo las notas del tema “Children of the Sea” explota la Concha Acústica de Bello Monte en medio del paroxismo que invade todos los presentes, luces y sonido de primera, y la grandiosa voz de esta leyenda viviente que nos hacía los cuernos, ese gesto que él mismo inventó. Nosotros con la boca abierta, “¡Hola! ¿Cómo están?” en perfecto español nos introduce en el tema “I Speed at Night”.

Qué clase de trabuco se ha armado el Sr. Ronnie James con estos grandes músicos, cada uno tiene un capítulo aparte en la historia del Rock, por normas y principios no nos gusta escribir y decir obscenidades para describir alguna situación pero, ¡Mierda! Rudy Sarzo debe ser, si no el mejor, unos de los grandes con el bajo, qué manera de tocar este instrumento, ese movimiento que hace con el anverso de la mano a través del mástil y el mojarse las puntas de los dedos antes de tocar las cuerdas, son su sello personal, era ver Quiet Riot, tiene un gran perfomance y una actitud muy positiva, es un gran tipo. El jefe de prensa nos había advertido que solo se permitiría tomar fotografias desde la fosa durante las tres primeras canciones, debimos haber hecho unas cuatrocientas desde todo los ángulos posibles y son las que acompañan este documento.

La lluvia de clásicos no paraba: “Stand Up And Shout”, “Holy Diver”, “Gypsy”, tema con el que el baterista Simon Wright nos presentó su solo únicamente para demostrarnos quién comandaba la sección rítmica de esta banda. ¡Y de qué manera! Un despliegue de batería complementado por un excelente arreglo de luces y apoyado por las sutiles notas del teclado de Scott Warren.

Una cosa que sí pude notar fue que desde el comienzo del show hasta este momento, Ronnie James Dio se veía claramente molesto por dificultades con los monitores, y como todo buen profesional, en ningún momento reflejó ese malestar hacia el público. Durante el solo de batería este problema fue solucionado y todo siguió sin problemas.

De toda la discografía de Dio, les confieso que mi disco preferido es “Dream Evil” de 1987, y durante mucho tiempo me he preguntado por qué las canciones de este disco no eran incluidas en las presentaciones en vivo. Pude saber que el ambiente de la grabación del disco en ese momento estuvo plagado de dificultades técnicas y de falta de interés de algunos de los músicos. Debió haber sido por eso. Mi más grande sorpresa fue cuando comenzaron las notas de “Sunset Superman”, de este disco, del que también tocaron “All The Fools Sailed Away”, mi canción preferida. Yo estaba trabajando de fotógrafo y en ese momento no tomé ninguna, simplemente me detuve, vi, y escuche semejante obra. Un momento inolvidable para mi.

Por supuesto que no pudieron faltar “Don't Talk To Strangers” ni “Rainbow In The Dark”, que fue enlazada con el solo de, a mi parecer, el guitarrista más melódico que ha tenido esta banda. No se por qué pero las notas y las poses de Craig Goldy me recordaron en algún momento a Ritchie Blackmore en su época de gloria con Deep Purple. Luego de Craig, vino el solo de teclados de Scott Warren. Una excelente demostración con sonidos de Hammond, propios de los teclados de los años setenta. Aunque algunos no consideren el teclado como un instrumento del metal, les digo que el señor Scott Warren toca Heavy Metal.

Casi al final del concierto, vino la parte que la verdadera vieja guardia esperaba, los temas de Rainbow “Man On The Silver Mountain”, “Catch The Rainbow” y “Long Live Rock And Roll”, iguales, grandes, sublimes. Un sueño hecho realidad. El final lo marcaron las notas de “Heaven And Hell”, aunque no habían terminado de irse del escenario cuando la euforia del público obligó a estos señores a reintegrarse en sus puestos e interpretar su clásica “última canción de la noche”, “We Rock”. Luego de su despedida y de unos minutos fuera de tarima, volvieron a salir e interpretar la canción que faltaba, “The Last In Line” y dejarnos con la alegría de haber vivido durante dos horas un sueño que tardó 30 años en hacerse realidad.

Luego de haber presenciado uno de los mejores conciertos de nuestras vida, pienso que este nos causó un gran impacto, no solo por la estatura musical de los integrantes de esta banda, sino por la bondad, simpatía, amabilidad que transmite el Sr. Ronnie James Dio, en la rueda de prensa expresó que lo que más le gusta de visitar tantos países es aprender algo de su cultura, eso lo dice un hombre inteligente, culto, quien no tiene la necesidad de recurrir a las muletillas de las obscenidades para expresar sus ideas y propagar su arte, tiene lo que los ingleses llaman “Charm” o sea, encanto que arrastra a multitudes. Ojalá éste sea el inicio de una nueva era de eventos, de ser así, Venezuela será paso obligado para las mejores agrupaciones a nivel mundial, van a tener que traer a Judas Priest, Iron Maiden o AC/DC para medio superar esta impresión, ojalá los dioses nos escuche.

Texto y fotos: Plinio Valles / José “Matula” Goitía

 

BLUE ÖYSTER CULT

Viernes 14 de julio de 2006, Bilbao Live Festival

Primera edición del Bilbao Live Festival, evento que ha nacido con la pretensión de tapar un hueco existente en el panorama musical de la ciudad de Bilbao en cuanto a grandes eventos musicales se refiere.

Reconozco que el cartel de esta primera edición no me atraía absolutamente nada, y es que a medida que se iban confirmando bandas, las ganas de acudir al festival eran menores. Todo esto cambió el día en el que me enteré de que los neoyorkinos Blue Öyster Cult eran incluidos en el cartel del segundo día de festival. Y es hay que estar un poco tocado de la bola para gastarse 50€ por ver solo a una banda dentro de un festival, pero creedme, no podía desperdiciar esta ocasión única de ver a estas leyendas muy cerca de mi casa. El resto del cartel no es que no quisiera prestarle atención, pero las obligaciones laborales son las que son, y bastante sudé para poder estar en Kobetamendi a la hora del concierto.

A las 18:15 y bajo un sol y calor de justicia esperaba la salida a escena de los cinco músicos. Los veteranos Eric Bloom, Allen Lanier y Donald (Buck Dharma) Roeser junto con los recién incorporados al grupo como son el bajista Richie Castellano y el batería Jules Radino(como eché en falta a Bobby Rondinelli).

El caso es que por el calor, el sol (pegaba de lleno en el escenario) o por el típico retraso, el asunto se demoró unos 25 minutos, con lo que la impaciencia empezó hacer mella en mi, sobre todo porque parecía un pollo asado tostado al sol. Obviamente todo esto se olvidó en cuanto el speaker de turno anunció la salida a escena de los músicos y empezaron a sonar los acordes del primer tema.

Ese primer tema fue “The Red and the Black” de su segundo disco en estudio “Tyranny and Mutation (1973). No pudieron empezar mejor que con un tema movido, puro Rock´n Roll, y si a esto le unimos un sonido perfecto, el concierto no podía iniciarse de la mejor manera. Lo cierto es que no había mucha gente presenciando el concierto, pero a ellos les dio exactamente igual, ya que desde el primer momento se les notó fuertemente motivados a pesar de las condiciones en la que estaban en el cartel.

Seguíamos con “Tyranny and Mutation”, esta vez con el tema “Od´d On Life Itself”. Las gotas de sudor caían a chorros por mi frente, pero me daba exactamente igual, ya que la cabeza y el cuerpo se movían al ritmo de esta canción y no podía desaprovechar el momento tan mágico que estaba viviendo. Sabia que ese momento duraría poco, porque el tiempo se echaría encima sin darme cuenta, así que con semejante sonido y con el ambiente que ya habían creado con este segundo tema no podía permitirme el lujo de desperdiciar ni un solo segundo del concierto. ¿Y que contar sobre la actitud de estos veteranos? Pues que mantuvieron una total entrega, como si de una banda novel se tratase y como si tuvieran que demostrar su valía en un festival en el cual les metieron con calzador y encima a una hora impropia para una banda con un currículum como el que tienen.

A Eric Bloom se le ve en forma, sigue con su aspecto serio y bien cuidado y está compenetrado a las mil maravillas con su compañero Donald “Buck Drama” Roeser (por algo llevan tanto tiempo juntos). Siguen alternándose a la hora de llevar la voz solista en los temas. Lógicamente el que mayor currelo tiene es Roeser ya que es el principal protagonista con las seis cuerdas. Tampoco quisiera olvidarme de Allen Lanier. Este hombre sí que tiene un aspecto muy castigado, un aspecto de desgaste en la carretera y de llevar una vida bastante desordenada con los excesos. Actúa como tercer guitarrista, pero su principal protagonismo lo adquiere con los teclados. Eso sí, parece como si al hombre le quedasen dos primaveras. En cuanto a la base rítmica me llamó la atención su bajista Richie Castellano. No paró en todo momento de moverse y me sorprendió gratamente como músico. Vamos, que no pasaba por allí como mera comparsa. De su baterista Jules Radino poco que añadir, simplemente correcto, además, bastante tiene el hombre con recoger el testigo que le ha dejado Bobby Rondinelli.

El caso es que continuaron cayendo temas, y uno de los que no podía faltar y no falto fue “Burnin`For You”, preciosa canción del pedazo disco “Fire of Unknown Origin” (1981). Aquello se escuchaba a las mil maravillas y no pude resistirme a llamar a Shan Tee para que escuchara el tema vía teléfono móvil. Pelos sudaos como escarpias, oigan.

Dieron paso a la instrumental “Buck´s Bodgie”, y aquello se vino abajo dando una exhibición de cómo una banda de rock puede estar tan compenetrada y de hacer mover la cabeza hasta al mas escéptico. Un ejemplo: entre el escenario y las primeras filas estaban instalados los típicos miembros de seguridad que están mirando fijamente hacia delante, como si lo que hubiese detrás de ellos no les importase. Pues bien, durante este tema dos de estos miembros no pudieron evitar volver la cabeza hacia el escenario y empezar a moverla como signo de que aquello molaba y mucho. Impresionante.

A estas alturas la temperatura tanto ambiental como musical ya estaba apunto de estallar, pero desgraciadamente el concierto estaba en su recta final, y es que este era el gran inconveniente de ver a Blue Öyster Cult en un festival, que como he escrito más arriba estaban colocados a una hora impropia para la categoría que atesoran. El caso es que nos obsequiaron con tres temas mas, y cómo no, esos tres temas fueron auténticos clásicos, que a pesar del reducido set- list no debían faltar (y no faltaron).

“Cities of Flame” de su primer disco editado allá por 1972, fue uno de los temas que no falló, y para el contaron con la colaboración más bien anecdótica de Ron Bumblefoot, guitarrista actual de los Axl`s Roses (perdón, Guns´N Roses). Como digo su presencia fue casi testimonial, y por lo menos a mi me dio la impresión de que estaba un poco perdido en el escenario, pero esto era lo de menos. El asunto es que el tema en cuestión sonó bestial y los asistentes nos desgañitamos cantando el estribillo “Cities of flame now, with rock and roll”.

Tampoco podía fallar “Godzilla” (Spectres, 1977) que nos llegó vía Tokio, pero en versión reducida, porque el tiempo ya se echaba encima, aún así como es habitual en este tema escuchamos unos breves solos tanto de Richie Castellano (muy efectivo y bien elaborado) como de Jules Radino (aprobado raspado)

Y de este modo enlazaron con el ultimo tema de la tarde, que no podía ser otro más que el clásico de los clásicos y uno de los favoritos de un servidor. “(Don´t Fear)The Ripper”, canción con la que siempre cierran sus conciertos y que pertenece al disco “Agents of Fortune” (1976). Dos sensaciones bien opuestas me causó este tema: Por una parte el privilegio de poder escucharlo en directo con un feeling brutal transmitido por los músicos, y por otro lado la sensación de aquello estaba tocando a su fin, causándome un poco de tristeza porque los 45 minutos se habían difuminado casi sin enterarme.

La cuestión es que el concierto se acabó y la cara de los protagonistas no podían ser mas explicitas. Sabían que nos habían metido en el bolsillo, y que si por ellos hubiese sido el concierto no hubiese terminado ahí, pero los horarios en los festivales son los que son, y no había marcha atrás.

Poco más se me ocurre escribir, y es que asistí a un concierto único que me hizo vibrar como en mucho tiempo no lo hacia, y no solo es cosa mía, porque incluso la prensa de Bilbao lo catalogó como uno de los mejores conciertos celebrados en los tres días de este primer Bilbao Live Festival.

Que vuelvan pronto, y yo que los vea.

Texto y fotos: Bittor

 

 

 

 

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