E-Et
| EBONY ARK Decoder (2004) |
| EL QUE SALUDA CON FUEGO Un gesto sin voz (2005) |
| ELYTE Unno (2000) |
| ENEMIES SWE Behind Enemy Lines (2005) |
| ERIC BURDON My Secret Life (2005) |
| EROL SORA Demented honour (2006) |
| ESCUELA DE ODIO De la esclavitud a las cenizas (2004) |
| ESTRAGO Cabeza loca (2004) |
| ESTRAGO Hadas y princesas (2005) |
| ETERNAL, The The Sombre Light of Isolation (2004) |
| ETERNAL TEARS OF SORROW A Virgin and a Whore (2002) |
| ETERNITY Entre el Bien y el Mal (2004) |

EBONY
ARK “Decoder” (2004)
Trabajo
denso y atmosférico que no entra a la primera, aunque desde el principio ya se
empieza a ver por donde va, mezcla influencias góticas con progresivas a
partes iguales, unos instrumentistas virtuosos, cambios de ritmos con melodías
muy trabajadas, guitarras agresivas y a la vez muy modernas, una gran base rítmica
donde destaca la pegada del batería, y unas teclas en su sitio. Algunas voces
cuasi-guturales y grandes coros. Y me dejo para el final el grandísimo
descubrimiento que para mi ha supuesto la voz de Beatriz Albert, sin desmerecer
en absoluto la labor del resto de la banda, una voz con un montón de matices,
que tan pronto interpreta un pasaje lírico - operístico (tan de moda hoy día)
como se desgarra en otro más agresivo, pasando por partes más dulces. Vamos,
un deleite de voz. Big Simon logra un sonido limpio y potente a la altura de
producciones de allende nuestras fronteras, donde se distinguen, en todo
momento, los instrumentos en sus complejos desarrollos, a veces, quizás, un
poco recargados.
El
disco mantiene un gran nivel a lo largo de sus 11 temas. Comienza con una intro
a base de piano y teclas, que engancha directamente con “Dead men´s lives” tema con un bonito estribillo y un riff
pesado. En “Damned by the past” donde el
contraste
entre la voz de Curtonates (Terroristars) y de Beatriz queda fantástico al
igual que el solo de guitarra. Le sigue “Thorn of ice” con un riff muy
heavy y Beatriz alternando su voz más agresiva con otro registro más dulce y
con unos coros que dan empaque al tema. Después le sigue “Night´s cold
simphony”, canción que estaba registrada en su última maqueta, con un aire
a lo Dream Theater que tira de espaldas. A continuación viene el póquer de
ases del disco:
“Desire”
con un comienzo intimista y una melodía preciosa que se repite a lo largo de
la canción, Beatriz haciendo de las suyas con sus subidas y bajadas.
“Farewell” canción melancólica y melódica que empieza con un juego de teclas y guitarras muy modernas. Aquí Beatriz saca todo su repertorio de matices a lo largo del tema. Un estribillo pegadizo (tónica general a lo largo del disco) y un grandísimo solo de guitarra con mucho sentimiento.
“Human
or beasts”, comienzo oscuro con un tempo de menos a más, guitarras muy
trabajadas, y un gran ritmo de batería, con una voz muy heavy.
“Searching for an answer”. El corte más directo del disco, guitarras modernas a lo Evanescence, y estribillo pegadizo que entra muy bien.
Con
“Dreaming silence” vuelven a las voces líricas con guitarras muy a lo
Dream Theater y con abundantes cambios de ritmo, y con grandes ambientaciones a
base de teclas. Y para terminar, tenemos una melancólica balada, “Ball and
chain” interpretada a piano, con
Beatriz mostrando su voz más dulce, y
a Javi Díez (ya ex teclista y sintetizadores) haciendo “un intento de entonación”.
En
resumen un gran disco de debut de una gran banda que, sin embargo, se ha tenido
que autofinanciar el disco, ante la miopía de la industria discográfica de
este nuestro país.

EL QUE SALUDA CON FUEGO "Un gesto sin voz" (2005)
Para la mayoría de la gente esta banda valenciana de curioso nombre será desconocida. Servidor los descubrió, si mal no recuerdo, en el 2002. Mi primer contacto con el grupo fue viéndolos en directo en el pequeño escenario de la sala Hangar 19 (Madrid), junto a los madrileños Divina Tragedia. Luego contacté con la banda y me hicieron llegar su segunda maqueta (“Odisea evolutiva”), la cual fue comentada aquí. Algunos conciertos después se separan. En el pasado 2005 Akeloo nos daba la buena nueva de que iban a editar su primer disco, por tanto el grupo volvía con energía.
Me alegro de que la banda siga en candelero, aunque poco tengan que ver con su etapa anterior. De aquella historia sólo queda el guitarrista Iñaki y el baterista Paco (ambos los fundadores), que junto a Eva (voz), y Jacobo (bajo) grabaron el primer trabajo del grupo.
Los nueve temas de “Un gesto sin voz” fueron registrados en los estudios Rocketes de Almazora (Castellón), propiedad de Alberto Sales (productor, y guitarra de Templario), quien se encargó de la grabación. Para mi gusto el grupo ha ganado originalidad en esta nueva etapa. Es complicado encasillarlos en un estilo, porque dentro de la etiqueta Metal, en general, en su música hay diversidad de matices e influencias. Hay que tener en cuenta la voz de Eva, que lo mismo es rasgada y agresiva, como sensual, dulce y melódica. El guitarrista Iñaki más que deleitarnos con filigranas, trabaja por el bien de los temas, añadiéndoles arreglos y calidad. La base rítmica cumple y acompaña con bastante acierto. Las letras tratan sobre sentimientos del ser humano y críticas a la sociedad, pero hechas de manera muy trabajada, no el quejarse por quejarse sin sentido y sin faltar. Desde que escuché el primer corte, y tema-título, “Un gesto sin voz”, es de mis temas favoritos de los últimos tiempos en el Rock y Metal hispano. Tanto la letra de superación, como la canción en sí, son muy buenas. Consiguiendo una mezcla perfecta de melodía y potente garra, destacando el trabajo de Eva. La chica canta en “Alimañas” con rabia la letra sobre los muchos “listos y espabilados” que pueblan el mundo para aprovecharse de los demás. Otra de sus mejores composiciones.
El comienzo neo-clásico de “Amargo es el rechazo” nos lleva a un tema en el que la vocalista nos atrapa con su voz susurrante en el inicio. Posee un estribillo pegadizo. “Tan lejos” es una canción rescatada de la segunda maqueta, haciéndola ahora más suave (incluyendo pinceladas de teclas) y tocándonos aún más el corazón sobre el problema de los inmigrantes.
Eva nos mece de nuevo, con la voz suave y susurrante, en el primer párrafo de “Ahora”, para luego tornar a un buen ritmo potente llevado bien por la base rítmica. “Ñino esclavo” está dotada con un sonido bastante actual y algo industrial, con teclas creando atmósferas.
“Anti yo” tiene un aire misterioso y expectante, aunque a veces aparecen partes veloces y bastante duras. Han conseguido casar perfectamente la música con la letra sobre la lucha interior de un ser humano. “Última esperanza”, a favor de la mujer y en contra de las injusticias hacia el sexo femenino, tiene un estribillo y ritmo pegadizo, como “Amargo es el rechazo”.
“Toda la vida dudando” es uno de los temas más duros del disco, con ligeros toques de Thrash Metal, aunque como todas las coplas, con sus buenas partes melódicas.
El Que Saluda Con Fuego hacen que el Metal y Rock en nuestro país evolucione y no se estanque en los mismos clichés de antaño. Suenan potentes, a veces suenan oscuros, otras melódicos, actuales… Injustamente, grupos como ellos, no reciben apenas el trato que se merecerían, tanto de medios de comunicación como de público, volviendo a destacar, una vez más… y van muchísimas… que no todo lo que vende más o es más seguido, es lo mejor. Te recomiendo que te intereses por ella y ellos, y le prestes la debida atención escuchándolos (no oyéndolos). Te harán engancharte a su original propuesta en los cerca de 38 minutos que dura “Un gesto sin voz”. Lo bueno si breve…
P.D.: Según su página web, tras la grabación y algunos conciertos, hubo bajas y altas, sucediéndose al bajo Alex Olías y luego David Silla (anterior componente), Samuel Gil a los teclados… Esperemos que consoliden definitivamente la formación, ya que grupos como este hacen falta en el panorama del país.

ELYTE "Unno" (2000)
La
verdad es que no sé mucho sobre este grupo porque, además, me he intentado
poner en contacto con ellos y no ha habido manera. Creo que son de Madrid y
que éste es su primer y único disco. No es que sean unos máquinas, en el
sentido de que no son unos virtuosos de los instrumentos ni hacen algo
completamente innovador, pero tienen un estilo que a mí, personalmente, me
gusta mucho. Son como los Sangre Azul adaptados a nuestro tiempo (o no tan
adaptados...)
El
grupo consta de un cantante, un teclista, un guitarra, un bajo y un batería.
Y sólo necesitan eso para obtener un sonido de lo más ochentero, mezcla
perfecta entre hard-rock y glam.
El
primer tema, “Todo mi tiempo”, es muy hardrockero, con una base de
teclado, unos riffs muy heavys y un estribillo pegadizo. La voz es bastante
suave, sin tender a hacer excesivos ni elevados agudos, pero con unos coros
muy logrados, muy de la época. Los solos de guitarra están muy guapos, son
muy originales, pero sin perder ese estilo de rock clásico.
La
segunda canción, “Ya lo ves”, es una de mis favoritas. Tiene mucho
encanto, movida, pegadiza... Con la típica letra de un heavy del momento:
“La noche es nuestro momento...”
“No
te puedo dejar atrás” es una baladita que, en mi opinión, no es de las
mejores del disco. Para baladas prefiero “Ya no queda nada”, donde combinan
perfectamente un bello sonido de piano y una melancólica guitarra. Ya sé que
es la típica canción de amor, pero, ¡coño! ¡Son los 80! ¿Acaso Poison,
Sangre azul o Júpiter no las hacían?
Otra
de mis favoritas es “Muerte”, que es puro Rock ‘n Roll. Salvajes riffs
de guitarra y unos “yeah” que te abrirán la puerta a un bar de rockeros.
Coros muy ochenteros y efectos que, aunque sencillitos, están muy guapos.
También me llama la atención “Traición”, que tiene un toque muy bluesero.
Es otra con la que te imaginas unas botas cubanas y una docena de Harleys.
“Juegos
ocultos” comienza siendo una balada, con un original punteado de acústica
que tiende incluso hacia el flamenco. Luego se anima, adoptando un toque muy a
lo Sangre Azul. “Corazón de cristal”, “Míralo”, “Dentro de mí”
y “Más fuerte” completan este disco de lanzamiento, con letras típicamente
del Hard-Rock y el Glam sobre nenas y Rock.
En mi opinión es todo un riesgo hacer este tipo de música en estos tiempos, donde el heavy actual tira más hacia el power, el progresivo y cosas más complicadas, cañeras y potentes. Por eso animo a estos chicos a que sigan adelante, pues, aunque basados en el pasado, le darán un toque de distinción al futuro. Se lo recomiendo de verdad a quien le gusten las cosas suaves, los coros y las buenas guitarras clásicas.

ENEMIES
SWE
“Behind Enemy Lines” (2005)
Que las modas son cíclicas lo sabe todo el mundo. Así que de lo que estabas hasta los mismísimos huevos hace veinte años ahora puede que lo eches de menos, cosas de la vida y de las modas. Por ejemplo de aquello tan abstracto y heterogéneo que algunos llamaron Sleazy, ya sabes, cabellos crepados, actitud de macarra, banalidad a raudales y mucho sexo. Hace quince años le dabas una “patá” a la tienda de discos y salían bandas de éstas hasta de debajo de las piedras y ahora, ahora las Compañías, las mismas que echaron a todas a la calle en 1990, buscan desesperadas grupos que devuelvan el espíritu de aquellos tiempos y aquella moda. Lógicamente ahora es más fácil encontrarlas en la cantera Escandinava que en Sunset Boulevard pero tampoco vamos a ir mirándole el pedigree a los grupos, ¿no?
Una de estas bandas, que nos venden como si fueran el futuro del Rock & Roll, es Enemies SWE (desconozco si “SWE” viene de Suecia o no pero parece que sí, que es una especie de denominación de origen) que acaban de editar su disco debut. Hay que aclarar que no estamos, de ningún modo, ante la “next big thing” ni ante una banda que vaya a cambiar el curso del Rock & Roll, ni que “Behind Enemy Lines” llegue a la altura de los grandes del género, pero también hay que reconocer que el disco se deja oír, que suena bastante bien y que se coge con ganas. Hacen suyos todos los clichés del movimiento pero los sueltan con naturalidad y cierto encanto no exento de talento (los suecos saben tocar) haciéndote pasar un buen rato recordando viejos tiempos, viejas modas. Voz rasgada, cosida a base de aguardiente, guitarras potentes y estribillos estratosféricos que dan cuerpo y alma a temas como “Powertrain” o “Nasty Idol” o cualquier otro de un disco plagado de buenas revisiones de los clásicos.
Aunque uno no tiene vocación de adivino ya les puedo adelantar que todo esto no es más que la punta del iceberg que se nos avecina. Grupos como Enemies SWE o Crashdiet son sólo la avanzadilla que se nos echará encima los próximos meses. Esperemos que aprendan de los sucedido al final de la década de los ochenta y no hagan una criba. De momento las bandas anteriormente citadas, sin ser la panacea ni nada especial, por lo menos mantienen el tipo con más que dignidad. Veremos.
Web ENEMIES SWE - Locomotive Music

ERIC BURDON "My Secret Life" (2005)
Que nadie se mueva. Respira, cuenta hasta diez, piensa, piensa... ¡coño! ¡Eric Burdon!, ¡el de los Animals!
Juer, Eric Burdon, su nombre se dice rápido, probadlo. Pues no lleva tiros pegados el amigo secuoya. Tenemos grabada su magnífica voz "negra" en la sesera gracias a la versión que hicieron del "The House of the Rising Sun", temazo con el que consiguieron desbancar de las listas a los intocables Beatles y comenzar a convertirse en leyenda, hace tiempo ya, en el transcurso de 1964.
En 1968 y tras varios movimientos en la banda, entra con el bajo (valga la “rebuznancia”) bajo el sobaco Andy Summers que, a parte de no tener nada que ver con Los Hombres G, fue el detonante de que The Animals tras grabar "Love is" llegara a su fin, ya que decidió cambiar el bajo por la guitarra y junto a un tal Gordon Mattew Summer, que tampoco tiene nada que ver con Los Hombres G, y que más tarde respondería por Sting, deciden formar una de las grandes, The Police.
Recién entrados los setenta, Eric Burdon deja The Animals y forma otra de las míticas bandas de los setenta, War, dejándose llevar por los sonidos psicodélicos de San Francisco a los que suma su personalísima voz llegando a componer temazos como por ejemplo "Tabacco road".
Unos años más tarde formaría The New Animals, la Eric Burdon Band y The Flying Eye Band con las que fue cosechando pequeños éxitos y aguantando en la escena.
Veinte años más tarde regresa con este "My secret life", título del tema de Leonard Cohen y del que Burdon hace una excelente versión cerrando el disco.
Qué mejor manera de empezar un disco que con un tema titulado "Once upon a time" tema de la banda Blackwater Surprise de Robert Bradley. Emociona escuchar su voz de nuevo y contrastarla con la que tenemos grabada a fuego en la memoria, da hasta morbo; una voz más madura claro, pero denota el mismo amor por la música que tenía hace treinta y tantos años. Sí, este tío ama lo que canta, se apodera de las letras, se las traga y las canta desde dentro. Es lo más parecido a un vómito, temas como la original "Motorcycle girl" o "Jazzman" que nos da un paseo por los humeantes "garitos" de un añejo y negro Broadway, por ejemplo, son la prueba.
El trabajo está salpicado por diferentes estilos mezclados entre si, desde el Bluesy, el Jazz, el Rock... hasta el Ska de la cinéfila "Black and white world" con la que es inevitable dejar de mover los pies, ni clavándolos con puntas del ocho, oye. El trabajo de los coros femeninos es impecable y están puestos en el lugar idóneo, "Over the border" el tema más rockero del LP puede dar fe de ello. "The secret" os recordará en sus cinco primeros segundos al "Ratamahatta" de Sepultura; pasado el deja vú, jeje, la voz de Burdon se me asemeja a la de Mick Jagger a ratos, una delicia de tema regado por sentidas réplicas de trompeta.
Tenemos de todo, "Highway 62” cuenta sus idas y venidas pasando por ese sagrado lugar en los kilómetros de carretera que lleva a sus espaldas, armónicas y sonidos sureños le acompañan. Con "Can't Kill The Boogieman" os vendrá inmediatamente a la memoria el maestro John Lee Hooker. Incluye también otra versión del tema de Talking Heads, "Heaven", que Burdon hace suya; en esta ocasión sus principales acompañantes serán los coros y el piano, Smooth Jazz del bueno.
Trece temas en total, todos distintos, todos con algo que contar. Qué esperar de un personaje que ha estado metido y ha participado en el meollo de esto que llamamos Rock, codo con codo con los más grandes como los Rolling Stones o The Beatles entre muchos. Pues yo esperaba mucho menos, la verdad, quizá por eso el disco me ha entrado así de bien, o quizá sea que Eric Burdon ha vuelto y me apetezca dejarlo bien claro.
Tres escuchas han hecho falta para engancharme al disco de por vida. Clásico potencial.

EROL
SORA “Demented honour” (2006)
Erol
Sora es un guitarrista/cantante canadiense que ha trabajado en proyectos de
innumerables músicos conocidos, gente de Black Sabbath, Foghat, Survivor o
Quiet Riot, aunque se le conoce básicamente por ser el guitarrista del grupo
del ex-cantante de Uriah Heep John Lawton (Lucifer’s Friend y John Lawton’s
Band).
Tras
la separación de la John Lawton’s Band, a finales de 2004, Erol Sora se
decidió a montar su propio grupo y a publicar sus canciones, así nació
“Demented honour”, su primer trabajo en solitario, grabado en Vancouver con
músicos locales, como el bajista Kevin Dahl, el batería Lance Chalmers y los
teclistas Gregory McDonald y Louise Porter, todos procedentes de grupos poco
conocidos por estos lares.
Según
el propio autor, su disco le gustará a los amantes de grupos como Bad Company,
Deep Purple, Kiss o Thin Lizzy. Yo coincido en parte con él, aunque su estilo
no es parecido a ninguno de los citados en concreto, sino más bien una especie
de mezcla, un Rock and Roll áspero, más Hard que Heavy, que toma elementos de
los antes citados con el añadido de poseer la melodía suficiente para hacerse
apto para todos los oídos.
Es
bastante irregular, con algunos momentos de gran lucidez entre otros más
mediocres, no solamente entre canciones, sino también dentro de ellas. Es como
si la idea principal de cada tema se hubiera desarrollado de forma
incontrolada, teniendo que alargar unas canciones cuyo estilo exige menos
tiempo (ninguna baja de los 4 minutos), y cuyas melodías a veces terminan
divagando y perdiéndose en terrenos en los que, bajo mi modesta opinión, no
debería entrar. Ejemplo de esto puede ser “Highway to nowhere”, en la que
he estado en tensión permanente mientras la escuchaba por ver hacia donde
tiraba la voz, con varios puentes distintos entre el fraseo principal y el
estribillo que la hacen excesiva e innecesariamente larga.
Estoy
seguro de que esa falta de madurez en el estilo y las composiciones se
solucionarán con el tiempo, porque este tío es un gran músico. De hecho
también hay canciones realmente buenas, como “Rain”, preciosa balada que
cierra el disco, “Along the way” o, sobre todo, “One way ticket”, dos
temazos estos últimos de Hard Rock setentero con unas melodías muy acertadas
y magníficos solos. Otros cortes son más cañeros como “Broken dreams”, o
menos energéticos como “NYC” o “Piece of paper”, dos buenas piezas
semi-acústicas.
Es un disco que gana con las escuchas, que tiene un sonido más que aceptable y que gustará, sobre todo, a los amantes del Hard Rock más clásico, aunque creo que será difícil verlo en las tiendas de por aquí.

ESCUELA DE ODIO “De la esclavitud a las cenizas” (2004)
Nueva producción del sello Santo Grial Producciones. En este caso tenemos a Escuela de Odio, una banda de Hardcore proveniente de Asturias con más de 10 años de historia a sus espaldas.
Este disco que nos presentan, “De la esclavitud a las cenizas”, es ya su tercer disco. Editaron allá por el año 1998 “El sueño de los que no duermen” bajo el sello Fragment y en el 2000 “Cuando los mudos griten, los sordos sentirán el miedo” ya bajo el sello actual Santo Grial. Años atrás quedan también varios EPs, así como innumerables apariciones en diversos recopilatorios, discos tributos (HHH), etc.
En la actualidad la banda está formada por Pirri (voz), Guti (bajo / coros), Marcos (guitarra), Fonso (guitarra) y Michel (batería), los cuales nos traen 12 temas a cual más reivindicativo.
Escuela de Odio no nos trae otra cosa que ritmos trepidantes, baterías potentes y mensajes de odio a todo lo que les rodea. Y verdaderamente lo hacen bien. La inicial “Decisión Parlamentaria” te engancha con sus riffs machacones y la potentísima sección rítmica por parte de la batería de Michel y el bajo de Guti, así como en “Hablan las Calles” se te queda marcada la forma de Pirri en llevar su voz y en como saca todo el odio que lleva dentro de sí mismo. Una voz totalmente desgarrada.
Se nota que no son novatos en el asunto en la elaboración y ejecución de los temas. El sonido logrado es realmente bueno, registrado en los Estudios Tutu de Corvera (Asturias), con todos los instrumentos en su punto idóneo y justo.
La banda ha puesto mucho empeño en las letras y vaya que si se nota. No caen en el insulto fácil como una gran mayoría de bandas del estilo. Es palpable que las trabajan. Prueba de ello son temas como “En guerra” o “Torcido”.
También indicar que el CD contiene un vídeo clip del tema “Asturies Arde”, de su segundo disco, así como un buen detalle en el hecho de incluir una traducción de las letras de la banda en inglés.
Resumiendo, si te atraen las bandas con rabia y crudeza en sus composiciones Escuela de Odio puede ser uno de tus nuevos descubrimientos. “De la esclavitud a las cenizas” puede ser una buena razón para comenzar (o reengancharte en algunos casos) a escuchar un estilo con bandas cantidad de interesantes.
Contactos:

ESTRAGO
“Cabeza loca” (2004)
Grupo navarro que continúa la ¿evolución? Leño > Barricada > Extremoduro > Marea. Rock and Roll básico, de ese inexportable que fabricamos por aquí. Enésima repetición de esquemas, clon de clones (véase la línea regresiva anterior), mezcla de cosas que ya se habían mezclado antes y que dan como resultado una nueva demostración de las leyes de Mendel: más de lo mismo.
El grupo lo forma Miguel Aulló (voz), Imanol Armendáriz e Iñaki Lasheras (guitarras), Iñaki Ororbia (bajo) y Félix Galarreta (batería), quienes han contado con la colaboración del “Drogas” y Alfredo de Barricada, Kutxi de Marea, Aurora Beltrán de Tahúres Zurdos, Iker Piedrafita de Dikers, Ramoncín y algún otro voluntario más. Indicados para sudar en directo, de estribillos facilones, melodías pegadizas, acordes en quinta... y ahí se acaba la historia.
Este tipo de música -como cualquier otra- tiene su público fiel pero, por favor, que alguien pare la sobreproducción de este tipo de grupos, que das una patada a un bote y sale media docena. Llevamos dándole vueltas a lo mismo un montón de años. Podéis ponerme a caldo si queréis, pero así no vamos a ninguna parte.
Carne de estantería (con polvo).

ESTRAGO “Hadas y princesas” (2005)
Su
disco anterior, “Cabeza loca”, me pareció un tostón importante, así es
que admito que iba condicionado cuando escuché por primera vez este nuevo LP.
Tras esa primera pasada, las conclusiones fueron similares a las del primero:
“Voy
a darle otra vuelta pero vamos... esto huele a carne de estantería”, me
dije.
En la segunda ‘vuelta’ me fijé en algunos detalles como el sonido (sensiblemente mejorado) o las letras. Sobre esto último, hay frases matadoras como “Te digo una cosa, sabes que te digo, que tienes mucha geta me voy a fumar un peta” (“Por el forro los cojones”), o “Y yo solito me lanzo al espacio y me suda la polla ir despacio, y voy a seguir poniéndome agustito y así poder pasar de todo otro ratito” (“Me la suda”). No voy a catalogar la rima (ni el contenido, allá cá uno/a), que tiene un trago, pero al transcriptor habría que decirle que “geta” se escribe con j.
También
pude comprobar en esta segunda escucha que “Ya estamos aquí”, la canción
que abre el disco, es una especie de justificación: “A nosotros nos gusta
soñar porque en el fondo somos un sueño. Y si no pregúntanos qué coño
hacemos aquí, palabras, hechos, canciones, parecen escapar. Que no inventamos
mentiras, solo contamos nuestra verdad”, y que “Siempre” y
“Ya está bien” están llenas de tópicos sobre lo mala y lo perra que es
la sociedad y las emisoras de radio, aunque entre estas últimas alguien se
libra: “siempre sonando lo mismo vaya rollo de dial, más vale que aún
hay gente en la que poder confiar para posar nuestro arte en los oídos de los
demás”. Como agradecimiento genérico no tiene precio...
En
la tercera -y última- ‘vuelta’ me fijé un poco más en la música. Pocas
diferencias con su anterior trabajo, en general. Rock and Roll sin
complicaciones, simple como un botijo, cuadriculado y de estribillo fácilmente
cantable. No hay mucho más que añadir, excepto que con la cuarta escucha ya
no pude.
Al
final la primera impresión es la que vale: Depósito de polvo de estante. Le
pasaremos el ‘pronto’ de vez en cuando.

THE
ETERNAL “The Sombre
Light of Isolation” (2004)
Disco de debut de esta banda australiana que nació en el 2003 de las cenizas de la banda Cryptal Darkness, procedentes de Melbourne y que hacían Doom, editando tres discos y realizando varias giras por su país.
Ya como The Eternal a mediados de 2003 editaron una demo de promoción (con cinco temas que más tarde formarían parte de su disco) para llamar la atención de las discográficas y la prensa. Finalmente Firebox Records decidió editarles este primer álbum registrado en St. Andrew´s Studios a comienzos del pasado año en el que grabaron Mark Kelson (voces y guitarra), Chris Burton (guitarra), James Hunt (bajo), Chris Stevenson (teclas), y Ryan Buesnel (batería).
Paradise Lost ha sido espejo donde mirarse muchos grupos a partir de su segundo disco, “Gothic”, y especialmente, para servidor, en su cenit discográfico, “Draconian times”. A esa etapa de los de Halifax nos recuerdan a veces estos australianos, especialmente en las melodías de guitarras, desde los aires góticos y tristes de la instrumental que abre el álbum “Commemorate the misery”, pasando por “A cruel misfortune”, con voz clara (y susurrante) de Kelson, haciendo la música más asequible para oídos no acostumbrados a voces guturales, caso de la oscura con ritmo Doom “The eternal”, en la que hay partes blackies mezcladas con guturales, voz susurrante, grave y profunda, destacando la parte de teclas con punteos de guitarra emotivos. Predominan las composiciones en la línea del primer corte cantado, caso de “Down”, la más extensa (cerca de once minutos) “The sombre light of isolation” (alternando voz Doom y clara), la melancólica y tristona “Black serenity”, la sosegada “Crimson sacrifice”, con coros femeninos interpretados por Anslie Wills, interviniendo ésta también anteriormente en el tema título y en la muy tranquila instrumental “Harmony of dissonance”, con empleo de guitarras acústicas.
Un de los temas que más atractivo tienen es “Remembrance scars”, que cuenta con la colaboración a la voz de Darren J. White (Serotonal, ex Dead Men Dream, The Blood Divine, Anathema, Cradle of Filth), sonando a los primeros Anathema.
“All hope is lost” es otra de las coplas más oscuras del trabajo, con ritmo Doom y voz susurrante y grave.
Este “The sombre light of isolation” me ha costado escuchas para convencerme, pero la verdad es que es una buena opción si no te van los derroteros tomados últimamente por bandas como Paradise Lost y compañía.
Una vez en el mercado el disco, en verano del 2004 hicieron unas pocas fechas por Australia para tocar en septiembre de ese año en Hong Kong, y acto seguido realizar una gira Europea, “Domination of Europe II” junto a The Prophecy, entre finales de septiembre y mediados de octubre, recalando en nuestro país en dos fechas (7 de octubre en Barcelona y 8 en Madrid). Pero antes de esas giras el guitarrista Chris Burton dejaba la banda y era sustituido momentáneamente por Matt Castels (ex NePlusUltra). Tras la gira europea el baterista Ryan Buesnel dejó el grupo siendo reemplazado por Marty O´Shea, y poco tiempo después Lincoln Bowen entra como guitarrista fijo. En la actualidad el quinteto prepara su segundo disco, “Everlasting”, a editarse a finales del 2005 por Firebox Records.

ETERNAL TEARS OF SORROW "A Virgin And A Whore" (2002)
Hace menos de dos meses yo ni conocía este grupo, pero un amigo me pasó “Chaotic Beauty”, su anterior trabajo, y flipé con ellos. Hacían un death sueco bastante original (teniendo en cuenta que ahora hay muchos grupos del estilo).
Estaba tan alucinada que me compré su último trabajo: “A Virgin and a Whore”. Iba con un poco de miedo, pues temía que sonara igual que el otro y se viciara un poco, pero de eso nada. Siguen haciendo lo que hacían, pero con un toque más gótico, más melancólico y algo más lento. Ya desde el principio, con “Aurora Borealis”, lo que impera claramente es la melodía, contrastada muy eficazmente con una voz medio death, muy agresiva y decadente (en el buen sentido de la palabra, claro). Partes muy lentas de juegos entre guitarras muy heavies y teclados muy góticos. La siguiente canción, “Heart of wilderness”, es más cañera, más del estilo de “Chaotic Beauty”, que quizá me recuerde un poco a Children of Bodom. Después suena un teclado muy suave y romántico, que se ve de repente acompañado por unas guitarras y una batería muy potentes y agresivas: es “Prophetian”, tema que te puede hacer llegar al éxtasis del bienestar con sus guitarras psicodélicas o te puede hacer vibrar con sus partes más heavies. “Fall of man” es más death. La voz pasa a un primer plano, acompañado por unos teclados ambientales, una guitarra cañera y una batería muy acorde con el estilo.
Tras la descarga anterior llega “The river flows frozen”, una balada que te pondrá los pelos de punta. Comienza con unas guitarras acústicas, introduciendo después otras más pesadas y distorsionadas. Voces melódicas con tristes coros se irán convirtiendo en gruñidos rasgados llenos de ira. Para mi gusto, toda una obra maestra.
Suena entonces un agudo y tintineante teclado seguido del resto de los instrumentos muy cañeros: “The last one for life”. Ésta es muy en la línea de lo que llevaban haciendo, muy agresiva pero melódica. “Sick, dirty and mean” es de lo más death del disco. Comienza con voz gutural y sigue con su voz rasgada. Muy potente, suena como insultante. Me gusta, pues introduciendo un poco de melodía, sin llevar el doble bombo como un rayo y con solos muy heavies son capaces de transmitir mucha mala hostia, incluso más que un típico grupo de death o brutal. “Blood of hatred” es muy cañera, de las más rápidas del disco (que tampoco es mucho) con toques In Flames, toques Children y mucha personalidad de Eternal Tears of Sorrow. Guitarras y teclados muy buenos. Con este tema te dan ganas de soltarte las greñas y tirarte al suelo de la pista.... Por último, “Aeon”. Un comienzo de teclado precioso, muy melancólico, seguido de las guitarras que les caracterizan y voces oscuras... ¡una mezcla explosiva! Realmente en este tema se lo han currado mucho con los teclados. Sublimes. Me han sorprendido muy gratamente y espero que lleguen a alcanzar tanto nombre como Children o In Flames... ¡Y que vengan pronto por nuestro país!

ETERNITY “Entre el Bien y el Mal” (2004)
Desde
Zaragoza, Eternity nos presentan su álbum debut. El grupo estaba formado por Iñaki
Salas a la voz, Víctor Bielsa y Antonio Sánchez a las guitarras, Sergio Agudo
al bajo, Diego Calvera a los teclados y Alexander Saura a la batería. En la
actualidad hay un nuevo guitarra, bajo y batería.
El
disco ha sido producido por Eternity y Sincro Mil, y la verdad es que sonar
suena muy bien, han logrado un sonido limpio y nítido.
Deciros
que Eternity son Power Metal sería demasiado arriesgado, para que os hagáis
una idea a mí me recuerdan mucho a los Avalanch de “El Ángel Caído”,
aunque con muchos ramalazos más progresivos.
El CD
consta de 9 canciones más la intro, de las cuales yo destacaría sobre el
resto “Entre el Bien y el Mal”, con un estribillo muy cuidado en las voces,
y unas guitarras muy machaconas; otro tema es “Confianza Rota” un tema muy
heavy y con numerosos cambios de ritmo, con una gran parte dónde me viene a la
mente el “Halloween” de Helloween; en la misma onda tenemos “Leyenda”,
un tema de 8 minutos con unos teclados muy épicos en la parte media de la
canción; y también me quedaría con la instrumental que cierra el disco
llamada “Luz y Fuego (Luz Divina, Fuego Eterno)”, con esos cambios de
guitarras distorsionadas con las acústicas. Aunque también he de decir que en
la parte negativa nos encontramos con una balada llamada “La Fuerza del
Amor” demasiado cursi para mi gusto.
Para ser un disco debut la verdad es que no se puede pedir más, ya que como he dicho desde la producción hasta la elaboración de los temas está todo muy cuidado.
Tampoco
quiero dejarme en el tintero la portada, me parece una portada muy bonita,
alejada de los prototipos de portada de esta clase de grupos.