Discos - E

 

Eu-Ey


  EUROPE Start From The Dark (2004)
  EVANESCENCE Fallen (2003)
  EVASSION Gritos de la tierra (2004)
  EVIRUS69 Hypothermia (2004)
  EXKREMENTES Inextreñin (2004)
  EXODUS Tempo of the damned (2004)
  EXODUS Shovel Headed Kill Machine (2005)
  EXTREMODURO Yo, Minoría Absoluta (2002)
  EXTREMODURO Grandes éxitos y fracasos (episodio 1) (2004)
  EYES OF SHIVA Eyes of soul (2004)

 

 

EUROPE “Start From The Dark” (2004)

La formación clásica de Europe no ha hecho un disco con el estilo clásico, más bien es música influida por el tipo de tendencias que en su momento se llamaron “alternativas”. En los años en los que los músicos han estado haciendo otras cosas fuera de Europe, la base rítmica se decantó por el Hard rock con proyectos como Brazen Abbot, John Norum mezcló patrones musicales de guitar-hero con heavy clásico, mientras Joacim Larsson (más conocido como Joey Tempest) iba de cantante clásico. En cualquier caso, este disco no sigue la línea de cuando lo dejaron con “Prisoners in paradise”, ni siquiera es la continuación de sus carreras en solitario.

Han cambiado la elegancia por la simpleza, la exhuberancia por la tacañería, la sorpresa por el aburrimiento... Del heavy metal de sus dos primeros trabajos, pasaron a extremar la propuesta comercial con el disco que todos tenéis en mente, pero luego recondujeron su música a obras melódicas tan completas como sus dos últimos discos antes de la separación. Con este disco vuelven a dar un giro a su música, orientada esta vez a no se sabe muy bien dónde, pero en mi opinión quizá hacia un objetivo equivocado.

Tiene buenas canciones, incluso reconozco que gana algo con las escuchas, pero estos no son mis Europe que me los han cambiao. “Got to have faith” es lo más destacable de un disco que me ha dado un bofetón del que todavía estoy recuperándome.

Alvar de Flack


Admito que la primera vez que pinché el trabajo que nos ocupa me dejó un tanto frío y desangelado, supongo que por las grandes expectativas que tenía con respecto a él (nosotros mucho tiempo sin Europe y ellos mucho tiempo para preparar su regreso). No obstante, y tras las pertinentes escuchas, reconozco que es un buen disco, de lo más flojo de su carrera, sí, pero eso no supone tanto teniendo en cuenta que puntos bajos han tenido más bien ninguno.

“Start From The Dark” hace justicia a su título y suena infinítamente más oscuro que sus predecesores, con un sonido de guitarras a medio camino entre el grunge y el stoner (para entendernos), imagino que en un afán de actualizarse, y un Joey Tempest mucho más controlado que antaño, evitando claramente los tonos más altos. Ello, como digo, deja una sensación un tanto fría y mecánica en el oyente, aunque por supuesto calidad no falta (ahí está nuevamente John Norum para constatarlo).

Para los que esperaban una vuelta de Europe a su sonido más heavy siento decir que no van por ahí los tiros, y desde luego los que esperaban una segunda entrega de “The Final Countdown” definitivamente no es su disco. Pero para los que gustan dejarse llevar y no tienen miedo a la evolución pueden probar perfectamente, seguro que no se llevan ninguna desilusión.

Bubba


A este grupo siempre lo he tenido atravesado, concretamente desde que martirizaran a media humanidad (la otra media no tenía aparato de radio) con aquella odiosa melodía con la que ellos comenzaban un disco y otros campañas electorales. Siempre los vi como una banda prefabricada, artificial, que buscaba el éxito de cualquier manera y a cualquier precio. Por suerte aquel éxito, como casi todos, fue efímero y la gente pronto les dio la espalda devolviéndolos al agujero del que nunca debieron salir.

Ahora, como todas las bandas (pronto volverá hasta Elvis), han decidido volver a intentarlo. Atrás quedan los tiempos donde el amigo Joey Tempest se paseó por Europa con su guitarrita acústica esperando ser un nuevo Bryan Adams o algo por el estilo, y vuelven en una especie de grunge moderno y vacío, donde el Hard Rock (¿he dicho Hard Rock?) melódico queda bastante lejos y parece que ahora quieren ser los nuevos Creed o Nickelback, ¿otra vez intentamos el mercado americano? Tampoco hay que negarles el pan y la sal y debemos reconocer que son grandísimos músicos (especialmente Norum), y desde luego, como lo demuestra este disco, son capaces de crear buenas canciones, pero nada más. “Wake Up Call”, la medio cañera “America” (¿repito lo del mercado americano?) o “Sucker” son ejemplos para definir el disco; buenas coplas pero con poca chicha, sin contenido y que nadie va a creerse a estas alturas. Eso sí, podrían hacer como Morbid Angel en su último disco y editar un cd-bonus sólo con los punteos de Norum, todos muy buenos (no así los riffs, que son manidos y aburridos).

Por lo visto en directo rockean y son capaces de patear culos, pero en estudio no me los acabo de creer. Ellos sabrán qué quieren hacer, pero creo que pronto van a volver a su agujero, y en el fondo es una pena porque podrían hacerlo bastante mejor, y es que se les ve demasiado el plumero. En fin, riamos para no llorar, o mejor aún, lloremos de la risa.

Pedro Salinas “Pears”


Europe siempre lucharán contra su propio pasado. O mejor dicho, contra un momento concreto de su pasado, curiosamente su momento de mayor éxito. Pensar en Europe como banda es recordar una melodía de teclado incrustada en el cerebro. “The Final Countdown” significó el éxito multitudinario de una banda de Rock a todos los niveles. Porque eso es lo que son, una banda de Rock, por mucho que la promoción de aquel álbum destinado a las masas les alejara de su público natural, y el negocio musical a gran escala les encumbrara a los cielos, tan alto que la cercanía al Sol les terminara quemando.

Poco importa que antes y después de aquel hit Europe editaran grandes discos de Rock con mayúsculas, el público duro les volvió la espalda y nunca les perdonó que las niñas guays les convirtieran en sus ídolos. Finalmente terminaron por separarse, hartos de intentar demostrar que eran lo que siempre habían sido.

Pero ahora están aquí de nuevo, aprovechando esta fiebre de reuniones de bandas de los ’80 (¿queda alguna todavía?), y lo hacen con un disco en el que se esfuerzan conscientemente por alejarse de aquel “The Final Countdown”. Los teclados únicamente sobreviven de forma testimonial, no pasando en ningún momento de ser mero colchón de acompañamiento, y el disco suena muy guitarrero, basado en estilos mucho más contemporáneos que aquel que les dio fama y dinero. Oyendo el disco nos llegan más aromas de Creed o Audioslave que de aquellos Europe tan asequibles a las nenas.

De ello quizás haya tenido mucho que ver John Norum, que se fue del grupo deprisa y corriendo al ver el cariz comercial que tomaba su banda, y que en este tiempo ha colaborado en un sinfín de proyectos duros.

No nos equivoquemos, aquí hay melodías, se siente el regusto Europe tras ese muro sónico que provoca la guitarra de Norum, pero no es lo mismo. No es ni mejor, ni peor, cada uno tendrá su opinión, pero está claro que es diferente, no sólo a “The Final Coundown”, sino también al resto de su carrera.

Bienvenidos sean.

Shan Tee

 

 

EVANESCENCE "Fallen" (2003)

Agradable sorpresa. Pensaba que este sería uno más de la pila de grupos que están apareciendo últimamente, a caballo entre el numetal y el pop más accesible, pero no, no es solo eso, según el propio grupo: “rock dramático, épico, oscuro...”.

Lo que hay detrás de esa cara tan blanca es un disco redondo y no solo por el soporte magnético. Se trata de una voz, la de Amy Lee, una criatura de 20 años que da forma a unas melodías que rezuman melancolía, pero que se hace acompañar de una música lo suficientemente contundente como para que el contraste provoque emoción y éxtasis a partes iguales. El resto del grupo lo forman John LeCompt y Ben Moody (guitarras) y Rocky Gray (batería), aunque con colaboraciones para registrar bajos y teclas.

Supongo que se debe tratar de la evolución lógica de las nuevas tendencias metálicas, una vez absorbidas las influencias del entorno no solamente musical, sino también social y cultural en el que se mueven, entre ellas gente como Björk y Tori Amos. Lo digo porque esos teclados sintetizando instrumentos de cuerda añaden un plus de dramatismo a una música que ya es por sí misma acongojante, aunque sin llegar a las cotas de Tristania o Lacrimosa, y que además se acompaña de una lírica que habla de desesperación y de las oscuridades del alma.

Su primer single “Bring me to life” aparece también en la BSO de la película “Daredevil”, y junto a “Coming under”, la que abre el disco, son los dos cortes más claramente destinados al consumo de masas. El resto del disco sigue la misma tónica, ramalazos góticos con parecidos razonables a otros grupos, y una música que en general recuerda a cosas ya escuchadas antes, pero que Evanescence consigue lo que otros no han hecho: ¡que me guste!

Salud.

Alvar de Flack

 

EVASSION “Gritos de la tierra” (2004)

En un momento en el que el heavy metal se divide en géneros, subgéneros y dialectos y se mezcla con todo tipo de tendencias para dar lugar a más etiquetas, aparecen estos sevillanos y reivindican el heavy más clásico ‘made in Spain’. Herederos actualizados de aquellos grupos de por aquí que en los ochenta nos hicieron la vida feliz a muchos y que tantas críticas injustas recibieron luego de los más snobs.

Este es el segundo LP del grupo, aparecido ya hace algunos meses, pero que por problemas varios no hemos podido reseñar hasta la fecha. El primer disco recopilaba temas de varias maquetas anteriores, pero no tenía nada que ver con éste en cuanto a resultado final, ya que han evolucionado, tanto en la composición como en el sonido del grupo, de forma notable.

Cuentan con un cantante de altos registros en la persona de José Carlos Bocanegra, un batería muy seguro llamado Javier Campos, dos buenos guitarristas como Oscar Bendala y Alfonso Fernández, y un bajista que se curra unas líneas de bajo muy interesantes llamado Daniel Romero (con solo incluido en “Pueblo elegido”). Si acaso hubiera que ponerles algún ‘pero’, ese sería el de la excesiva influencia de Iron Maiden y sus músicos. Harris, Murray y compañía son el espejo en el que se miran tanto a nivel instrumental como en el aire de las canciones. Los guitarras dobladas, los interludios, los finales, los bajos...

Todos los temas están cantados en castellano, excepto “Voices from the desert”, bueno, y la introducción “Gritos (preludio)” que es un sonido de tormenta que abre el disco. Para cerrarlo han elegido una versión de “Rumor”, un clásico de Triana al que han dado un toque personal pero respetando la melodía original. Por cierto, en las sesiones de grabación del disco también se hicieron el “Perro viejo” de Panzer que se incluirá en el disco-tributo al grupo de Carlos Pina.

Buen disco de heavy metal clásico, con un sonido muy digno y unos músicos en alza. Si para el siguiente se quitan de encima el estigma Maiden y son capaces de terminar de cuajar su personalidad, pueden convertirse en uno de los máximos exponentes del heavy nacional.

Web EVASSION

Alvar de Flack

 

EVIRUS69 “Hypothermia” (2004)

En 1998 se forma este grupo procedente de Bilbao. Iosu Luengo (guitarra), David González (bajo), y Gontzal (batería), venían de grupos como Phobia, Neldoreth o In Thousand Lakes, luego se les incorporó Unai (voz). En 1999 graban sus seis primeros temas. Después entre septiembre y noviembre de 2000 graban y producen su primer larga duración con la ayuda de Xanpe (baterista en Pi L.T., donde también milita el bajista David) consiguiendo autoeditarlo con el nombre de “Plague”.

El grupo sufre cambios en la formación, Gonzalo Álvarez sustituye en la batería a Gontzal y Borja Sáez de Lafuente suple al vocalista Unai. Con los nuevos miembros entre abril y mayo de 2003, y de nuevo con Xanpe, graban cuatro temas - “Relapsae”, “Ad Astra (per aspera)”, “Memento”, y “Anhedonia” -. Oyendo esa grabación la Discográfica Fragment Music decide editarles su segunda obra.

Para completar el disco se graban cinco temas más - “Ira Mia”, “Ven”, “Libación”, “Memento II (de entre los muertos)”, y “33º C (sit tibi terra levis)” - entre diciembre de 2003 y enero de 2004, otra vez bajo los controles del baterista de Pi L.T. Quedando así el disco compuesto junto a las cuatro composiciones anteriores, y editándose en marzo de 2004 bajo el nombre de “Hypothermia”. Siendo todos los temas en castellano, no como en su primer larga duración, que eran en inglés.

Buen trabajo de libreto, con distintas buenas fotos de esculturas acompañando las trabajadas y profundas letras de las composiciones. Letras que tratan sobre los sentimientos humanos y escritas por el cantante Borja. Transcribo el texto de la bandeja del CD: “Hypothermia son 9 historias sobre algunos de los instintos más primarios de un ser humano. Desprecio, rechazo, desengaño, amor, miedo, ansiolíticos, anorexia, resentimiento, orgullo... despojaron de todo calor humano a un cuerpo hasta, como miles de otros antes, desaparecer en la nada”. Sit Tibi Terra Levis

Es una pena que no se conozca más esta banda en el país, con influencias en sus canciones de grupos de la talla de Tool, Pearl Jam, los primeros Sôber, Kyuss... Temas a medio tiempo, con ritmos densos y marcados, comunicando muchos sentimientos con aires tristes y melancólicos, acompañados por las buenas melodías vocales de Borja (soltando un poco de rabia vocal en “Relapsae”, “Ad Astra (per aspera)” y “33º C (sit tibi terra levis)”), que es el componente que más destacaría en el grupo, junto al bajista David (muy buen trabajo el suyo). Puede que al estar el disco compuesto por temas a medio tiempo a algunos / as se les haga un poco pesado. A mi me gusta, especialmente el primer tema, “Relapsae”, para mi el favorito de toda la grabación, una maravilla; además de “Ad Astra (per aspera)”, con ese ritmo machacón hacia el final; “Ven”, demoledora base rítmica, sobre todo el bajo; “Memento II (de entre los muertos)”, sentimiento puro en el estribillo; y el ritmo pesado del último corte “33º C (sit tibi terra levis)”, con colaboración en los coros de Anero (del grupo Cordura). Tras acabar el tema en sí hay atmósferas creadas por Txino (On Click), para luego pasar a silencio y en un instante volver a sonar el ritmo machacón y opresor del tema.

Resaltar la buena producción de Xanpe, sonando cada instrumento a la perfección y de forma clara y contundente.

Te puedes hacer con este buen CD a excelente precio en la página web de EVIRUS69, y a precio tirado en la página de la Discográfica Fragment Music

Starbreaker

 

EXKREMENTES “Inextreñin” (2004)

Exkrementes es uno de los grupos que participó en el recopilatorio “Medina Sonora”, también reseñado en esta web. Hacen una especie de punk-rock bastante variado en cuanto a ritmos, y con similitudes (no sé si influencias) a grupos tan dispares como Enemigos (“Ya no puedo”, “Sal del armario”, “Mira que te he dicho veces”) o Kortatu (“Juan Carlos el Punky”), pero una vez escuchado el disco completo dan la sensación de tener personalidad propia.

No sé si será la producción, pero no suenan a grupo de bombo-caja típico de este estilo. Más bien todo lo contrario, cuidan bastante el sonido y no hacen de su música un amasijo de quintas ininteligible con letras que escupen odio. Por cierto, las letras... je, pues nada, las letras hablan de lo de siempre pero con gracia. No van de cachondos mentales, pero hay frases para la historia como esa que dice: “meo, me meo, me meo, me meé” (“Me hago un pis”, una historia parece que real de cuando tocaron en el Festimad), todo un alarde de pensamiento profundo.

Van de políglotas en “Los idiomas”: “in de kichen jelou, guakin bide tu de mornin guono guakily...”, caen en el topicazo en “soy el más jebi” y “Juan Carlos el Punky” (el de las monedas), y así canción a canción hacen de este disco una cosa rara pero entretenida. Digo lo de ‘rara’ porque no da la sensación de que la música y la forma de cantar acompañe a las letras, supongo que será mi percepción no acostumbrada a este proyecto de mierda. Y cuidado, que lo de mierda lo dicen ellos al final del digipack (por cierto, buena presentación).

Exkrementes son: José Ángel Domínguez ‘Ron’ (batería), Juan Antonio del Sol ‘Txo’ (bajo y coros), Sebi (guitarra) y Vilorio (voz), y autodenominan su música como Rock & Chou, supongo que será por las payasadas en directo.

No es que sea especialmente interesante para los degustadores de sonidos exquisitos, pero al menos pasas un buen rato y contiene canciones aptas para canturrear conduciendo.

Alvar de Flack

 

    

EXODUS “Tempo Of The Damned” (2004)

Cuan agradecidos son los retornos de nombres emblemáticos, sobre todo si lo hacen a lo grande. Tal es el caso de los de San Francisco, co-propietarios de la etiqueta ‘Thrash Metal’, que salvo el paréntesis del directo “Another Lesson In Violence” del 97, fatídicamente el legado póstumo de Paul Baloff, llevaban sin meterse en estudio la friolera de doce años (“Force Of Habit”, 1992).

Y decimos a lo grande porque así es, tanto por la compañía que los avala, Nuclear Blast, como por el excelente trabajo que nos presentan, a lo que hay que añadir el furioso directo que todavía conservan, tal y como pudimos comprobar este pasado año en nuestras propias carnes.

Lo primero que salta a la vista es una cachonda y cuidada portada, sin duda la mejor de su carrera, y sobre todo uno de esos logos que a simple vista ya hablan por sí solos. Lo segundo y más importante, una vez en marcha el reproductor, comprobamos que el ex-Sabbat Andy Sneap, que de metal extremo en general y de Thrash en particular sabe un rato, ha hecho excelentemente su trabajo -tal y como hiciera con los ‘rejuvenecidos’ Kreator- y ha conseguido un perfecto equilibrio entre sonido añejo y producción actual. Chapeau.

La banda por su parte está como siempre (y como nunca), con los hachas Gary Holt y Rick Hunolt repartiendo riffs a diestro y siniestro y reinventándose a sí mismos de manera envidiable, la base rítmica conformada por Tom Hunting (batería) y el más nuevo Jack Gibson (bajo) sacudiendo de lo lindo y en su sitio (ese bajo a lo D.D. Verni!), muy bien parados en la mezcla, y un Steve “Zetro” Souza que parece el fruto de un matrimonio gay entre Brian Johnson y Bobby “Blitz” Elsworth. Una fiera.

“Scar Spangled Banner” es un comienzo tan brutal como irónico (¿la réplica a Jon Schaffer?), mientras que “War Is My Shepherd” parece la versión madura de “Fabulous Disaster”. “Blacklist” es tan sencillo como chocante, con un riff que se repite hasta la extenuación, pero con una base tan sólida y efectiva que respaldado por la guitarra solista consigue un resultado formidable. “Shroud Of Urine”, “Culling The Herd” o “Throwing Down” demuestran que Holt y Hunolt no son precisamente unos aprendices de su instrumento (vaya melodías!), y el mítico “Impaler” retoma la era Hammett de manera descomunal. Y para los poseedores de la edición digi-pack otra revisión de postre, ni más ni menos que del “Dirty Deeds Done Dirt Cheap” de los australianos por excelencia, AC/DC, que ya versionearan en su día y que de nuevo ha quedado de lujo.

Poco más que añadir, únicamente que si Baloff levantara la cabeza -a quien va dedicado el plástico, editado el mismo día de su muerte- estaría orgulloso de sus chicos.

Y pensaréis, ¿a quién puede interesar un disco como éste de una banda como ésta en unos tiempos como éstos? Esa es fácil: a cualquiera que siga apreciando la caña bien hecha, simple y llanamente. El resto puede seguir perdiendo el tiempo con el quincuagésimo nieto de Bathory y demás dudosas propuestas musicales. Y es que estas modas...

Bubba

How thankful we have to be for the come back of emblematic bands. And if such come back is in its full greatness, even the better. This is the case of the San Francisco band Exodus, one of the determinants of the “thrash metal” movement of the 80s. Twelve years have passed since their last studio album “Force Of Habit” (1992) during which the fatidic Paul Baloff´s posthumous heritage, the “Another Lesson In Violence” live cd (1997), has been the only parenthesis in their break.

And we can say that Exodus comes back in style. First because an experienced company supports them, Nuclear Blast, and second because the work they present us is excellent. To these we have to add their still magnificent live performance full of energy and which we were able to check last year.

The first thing that catches your sight is a funny and elegant front cover, could even be the best in their career, and a logo that speaks for itself. Then, and once the cd-player is running, it becomes obvious the great work that the ex-Sabbat member Andy Sneap, who knows much about extreme metal in general and Thrash in particular, has done. He has achieved a perfect equilibrium between the “oldies” sounds of the band and the modern production methods used, such as he did previously with the reborn Kreator.

The band is in very good shape, with the guitar players Gary Holt and Rick Hunolt giving away powerful riffs and reinventing themselves in an enviable manner, the rhythmical section, comprised by Tom Hunting (drums) and the newest to join the band, Jack Gibson (bass guitar), sounding brutal and well placed (the bass work even reminds a bit of D.D. Verni), and Steve “Zetro” Sousa brutally singing like a hybrid between Brian Johnson and Bobby “Blitz” Elsworth. What a singer!

“Scar Spangled Banner”, the starting point, is as brutal as ironic (could it be a reply to Jon Schaffer?), while “War is my shepherd” reminds of a matured version of “Fabulous Disaster”. “Blacklist” is as simple as shocking, with an endlessly repeated riff that together with a very solid and effective base and accompanied by a great solo guitar work, achieves a great level. “Shroud of urine”, “Culling the herd” or “Throwing down” show that Holt and Hunolt are not precisely newcomers to their instruments (the melodies in those songs are great!), and the mythical “Impaler” hints to the Hammett era in a great way. For those with the digi-pack edition there is another cover as desert, none other than AC/DC´s “Dirty deeds done dirt cheap”, already done years back but accomplishing great quality again.

There is not much left to say. Only that this work would make Paul Baloff proud of his “creature” and that the cd is dedicated to his memory having been published the same day of his death anniversary.

If you were thinking, “who could be interested in such an album, from such a band in such year as this?” the answer is very simple, this album will interest anyone who appreciates fast music done with style. The rest can keep on losing their time with the copies of copies of Bathory and other dubious proposals of the music industry. After all it is all about trends... or is it not?

Trad.: Ramiro Morales “Motorhead”

 

EXODUS “Shovel Headed Kill Machine” (2005)

Siendo sincero, tras la desbandada acaecida en el seno del grupo entre la gira de “Tempo of the damned” (2004) y la confección de “Shovel headed kill machine”, me temía lo peor. El primero en largarse fue Steve “Zetro” Sousa (vocalista que ha grabado la mayoría de los discos del grupo, aunque aún se recuerde con añoro al genuino, histórico y fallecido Paul Baloff, que sólo registrara el clásico “Bonded by blood” - 1985 y el segundo directo del grupo, “Another lesson in violence” - 1997) que había hecho amago de espantada antes de la salida del anterior disco, y que definitivamente dejó al grupo en cuadro, echando una mano (garganta, mejor dicho) para sus compromisos de giras Matt Harvey (Exhumed), John Miller (Wardance), Steev Esquivel (Defiance, Re:Ignition, Skinlab), incluso ayudándoles Chuck Billy (Testament) en un concierto en The Warfield de S. Francisco. Tiempo después el que tomó las maletas fue el gran Tom Hunting, según informan por enfermedad. Y el último, y que más me sorprendió, fue el guitarrista Rick Hunolt, al parecer para dedicarse más a su familia. ¿Cómo haría frente Gary Holt ante tamaño éxodo?, ¿encontraría el vocalista adecuado?, ¿los tambores serían bien cubiertos?, ¿cómo sonarían las guitarras sin su compañero Hunolt? (el H-Team, para mí una de las mejores parejas de seis cuerdas en la historia del Thrash Metal). Así, con ese tipo de incógnitas en mi mente, temía un lanzamiento de la mítica banda de la Bay Area de S.F. bastante pobre. Pero Holt ha sabido escoger a excelentes músicos, junto al bajista Jack Gibson (desde 1997 en el grupo), están ahora el desconocido cantante Rob Dukes (Cheatin´Soccer Moms, y durante un corto período roadie de guitarras de la banda), y los más conocidos Paul Bostaph (baterista que cuenta en su currículum el haber formado en Systematic, Slayer, Testament y Forbidden) y el técnico guitarrista Lee Altus (Heathen, ex-Angel Witch, Die Krupps), que entró a ultimísima hora, incluso en el libreto vienen los agradecimientos de cada integrante, menos el de Altus (aunque una foto suya sí). No sé si Bostaph y Altus durarán mucho tiempo en la banda, lo digo porque “el tamborilero” sorprendió con su marcha de Slayer por un problema en su codo, y poco tiempo después estaba embarcado en Systematic; y Altus sigue con Heathen, aunque estos creo que ahora están en `standby´. El caso es que bajo la batuta de Holt (compone, escribe y produce) se ha parido un disco cargado de bestial, agresivo, incendiario, feroz y auténtico THRASH METAL (así en grande). Casi todo está compuesto y escrito por el guitarrista, excepto la inicial “Raze” (con ayuda en las letras de Dukes), y “Karma´s messenger” (escrita íntegramente por el vocalista). 

Ciertamente no se echa mucho en falta (excepto nostálgicamente) a los que abandonaron la nave. Bostaph junto a Gibson pistonean rítmicamente en todos los temas que da gusto; Holt y Altus llenan los temas con sus estupendos riffs y solos; y Dukes creo que ha sido una buena elección, canta con muy mala leche y no hay mucha diferencia vocal con Souza. Al vocalista le ayudan en los coros Matt Harvey (Exhumed), Steev Esquivel (Defiance, Re:Ignition, Skinlab) y Chuck Billy (Testament). 

Las comparaciones son odiosas, y no voy a entrar en si este disco es mejor que el anterior. Pero una cosa está clara, las dos últimas obras de los norteamericanos las podemos situar entre sus mejores trabajos de toda su carrera. En este disco hay mucha adrenalina, agresividad y mala leche, desde “Raze” al final, con “Shovel headed kill machine”, apenas hay concesión para el relax, puro Thrash Metal aniquilador en los diez temas que componen el CD (once si te haces con el digipack, con el tema escondido “Purge the world”). El inicio con “Raze” es demoledor, rápida y cañera a más no poder. Con “Deathamphetamine” siguen azotándonos, aunque en el inicio y mitad de la composición (tras los solos) hay partes “pausadas”. Gary Holt se marca un solo de guitarra para quitarse el sombrero en “Karma´s messenger”. Las tres siguientes no son tan rápidas y atroces como las anteriores: “Shudder to think” (con ritmo más machacón), “I am abomination” (¿autobiografía de Holt en su etapa de heroinómano?), y “Altered boy” (sobre los detestables y repugnantes casos de violación a niños que se dan en la religión Católica). Vuelta a la caña y la velocidad con “Going going gone”, “Now thy death day come” (ritmo machacón), la atroz “.44 magnum opus” que nos deja sin sentido, finalmente alargan nota de guitarra de la anterior y unen con “Shovel headed kill machine”, machacándonos los tímpanos. 

Dedican el disco a los fallecidos el pasado año 2005, Dimebag (Damageplan, ex-Pantera) y Yaz (ex-Heathen).

Si están en el fabuloso estado de forma como en el disco... ¡¡que algún promotor se moje!! ¡¡queremos volverlos a ver por aquí con esta formación!!

Starbreaker

 

EXTREMODURO "Yo, Minoría Absoluta" (2002)

Termino de hacer el comentario del último disco de Magnum y me pongo a Extremoduro... el shock es importante y hay que cambiar el chip rápidamente, aunque mi paisano Robe ha cambiado bastante, se le nota más asentado en sí mismo, más tranquilo y más ‘artista’ que cuando vino a venderme la maqueta y el primer disco. Han pasado 13 años y debe notarse, se nos debe notar a todos.

Este disco es una miaja más cañero que los anteriores, pero a la vez me recuerda más al “Deltoya” o “¿Donde están mis amigos?”, cosa que me agrada personalmente. De todas formas nadie va a llevarse ninguna sorpresa si compra este disco, suena a Extremoduro puro y duro. Ha habido una vuelta a terrenos más simples en comparación con discos anteriores, incluso Iñaki Antón está menos paliza con sus solos si lo comparamos con sus trabajos anteriores.

No hace falta decir de que hablan las letras porque es más de lo mismo, más explícitas si cabe, pero rezumando arte. La música es rock and roll del de siempre, de buen sonido y buena producción, pero por fin parece haber abandonado las pretensiones de hacer obras musicalmente complicadas, porque donde realmente tiene la ‘gracia’ es en ser el rey de lo simple, cuestión nada fácil por otro lado.

Además del disco, se acompaña un DVD con algunos temas en directo y los videoclips de “Puta” y “A fuego”, pero no puedo contaros nada de esto porque no tengo DVD, que le vamos a hacer.

Muchas veces me he preguntado si la gente que no sois de Extremadura entendéis algunas de las expresiones que suelta el Iniesta, porque otra de sus ‘gracias’ está en elevar a lo más alto lo autóctono.

Disco para aprenderse y canturrear en el coche. Lo mejor de Extremoduro desde “Agila”.

Salud.

Alvar de Flack

 

EXTREMODURO “Grandes éxitos y fracasos (episodio 1)” (2004)

Esto es como ponerle alerones a un 4L, ¿para qué?, además pierde la esencia y no tiene ni pizca de gracia. Puedes tener un Ferrari para correr, pero si lo que quieres es llevar malacatones, mejor una fragoneta. El problema viene cuando quieres correr con la DKW y llevar la fruta al mercadillo con el monoplaza. Algo así como freír una croqueta con aceite hirviendo, lo de fuera se quema y lo de dentro sigue congelado.

El disco es una recopilación de auto-versiones, canciones crudas vestidas de domingo que han perdido toda la frescura, la esencia misma del grupo, disfrazadas de algo que suena parecido a Extremoduro pero como si las tocara un grupo de versiones con un guitarrista plasta hasta la extenuación. A mí por lo menos no me convence, y mira que me gustan las versiones (y Extremoduro).

Las canciones son buenas porque lo son las originales, el sonido es mucho mejor que aquellas, Roberto Iniesta canta igual de bien o de mal, pero los arreglos... buf. Aunque en general las coplas guardan la estructura original, el sonido ha cambiado un 50% (de eso se trataba) y algunos detalles han quedado mucho mejor, pero ¿y qué? Es como si le metes doble bombo a AC/DC, absurdo.

Las originales fueron lo que fueron, entre otras cosas por lo artesanal del invento. Le pasó lo mismo al queso y al pimentón de la Vera o a los licores del Guijo, lo digo por poner ejemplos de paisanos comunes, Robe. Como experiencia personal estará bien, pero con Salo y Luis iba la cosa de otra manera. Bonito pero impersonal. Tú mismo.

Salud.

Alvar de Flack

 

EYES OF SHIVA “Eyes of soul” (2004)

Creo que a estas alturas no voy a descubrir que Brasil es un país que vive por y para la música y consecuencia de ello cada día son más las bandas, de todos los estilos, que van saliendo de aquellas tierras. Claro que no es oro todo lo que reluce y parece ser que la falta de ideas y carisma de la escena metálica actual ha cruzado el charco y también ha contagiado a las bandas del cono sur que prefieren mirarse en la mediocridad que tenemos aquí antes que tratar de sonar ellos mismos.

Lo que te contaba hace poco sobre Sagitta se lo podemos aplicar, punto por punto, a estos Eyes Of Shiva. Excelentes músicos (marca registrada de casi todas las bandas brasileñas) y buen sonido pero una falta de ideas alarmante. En su defensa diremos que Eyes of Shiva son todavía muy jóvenes y están a tiempo de hacer madurar su trabajo porque ya digo que calidad no les falta.

Grabado bajo la supervisión de Fabio Laguna, teclista de Angra, y con Dennis Ward de Pink Cream 69 a las mezclas, “Eyes Of Soul” no podía sonar a otra cosa. Power Metal a piñón. O lo que es lo mismo, suena a Helloween, Stratovarius, Rhapsody, Angra, Shaman... ¡nada nuevo bajo el sol! Eso sí, las coplas suenan impolutas, sincronizadas como un reloj suizo, potentes, melódicas, grandilocuentes y todo lo quieras y más pero también suenan manidas, repetitivas y cansinas, muy cansinas. Claro que tampoco soy yo nadie para decirle a la gente lo que tienen que grabar o no. Si a ellos les gusta pues adelante.

¿A qué no sabes como empieza el disco? Pues claro que sí, con la obligatoria intro que aquí lleva el nombre de “Essence” y que da paso a “Eagle Of The Sun” donde reúnen todos los clichés habidos y por haber del estilo: doble bombo, melodía empalagosa, orquestación y una voz que tira de agudos todo lo que puede, eso sí, con mucho acierto.

Bajo esos patrones sigue el disco. “Psychos Of Millennium” suena a los mejores Rhapsody, “Just A Miracle” a Stratovarius y así con el resto de temas incluida la bonita balada “Pride”. En algunos temas sueltan algunas pinceladas que podríamos llamar de música étnica pero que son tan anecdóticas que casi no tienen importancia en el conjunto del disco. “Lampião” es la que más arreglos de este tipo lleva pero sólo sobresale del resto durante los primeros 20 segundos donde hay un pequeño “Forró” (música popular del nordeste del país) con acordeón incluido. Además es un tema que no le hace justicia a la historia del bueno de Virgulino. Virgulino Ferreira, Lampião, fue una especie de bandolero que campaba a sus anchas por las tierras desérticas del nordeste brasilero a comienzos del siglo pasado. Una mezcla romántica entre Robin Hood y nuestro Curro Jiménez. Finalmente fue traicionado y muerto junto a su mujer María Bonita por las tropas de la policía pero su muerte no hizo nada más que agrandar su leyenda. Desde luego mejor este tipo de historias populares y basadas en hechos reales que volver por enésima vez a los dragones y los elfos.

Hasta aquí hemos llegado y concluyo con dos ideas bien diferentes o, si se quiere, dos consejos para dos clases de personas. Si lo tuyo es el power metal, si eres uno de esos fans recalcitrantes y empecinados en meterse sobredosis de melodía y agudos imposibles, éste es tu disco. Un disco que está a la altura de los más grandes del sub-género, con unos músicos más que competentes y un buen puñado de canciones. Si por el contrario eres de los que te tiemblan las piernas y te recorre la frente un sudor frío cada que vez oyes las palabras power-metal, huye de este disco como si tuviera la peste porque aquí no hay término medio, o lo amas o lo odias aunque yo voy a intentar ser justo y dejar mis prejuicios a un lado (que también los tengo, como todo hijo de vecino) y ponerles buena nota.

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Pedro Salinas “Pears”