Discos K

 

Kl-Ku


  KLEPSIDRA Klepsidra (2004)
  KOMA Molestando a los vecinos (2001)
  KOMA Sinónimo de ofender (2004)
  KOSTO AND FULL Esparciendo el veneno (2004)
  KOTIPELTO Waiting For The Dawn (2002)
  KREATOR Violent Revolution (2001)
  KREATOR Live Kreation (2003)
  KREATOR Enemy of God (2005)
  KROKUS Rock the block (2003)
  KUARENTENA Kuarentena (2005)
  KUASAR Tercera opción (2003)

 

KLEPSIDRA "Klepsidra" (2004)

Klepsidra es una banda madrileña formada hace más de 5 años, siendo la formación actual de la banda: Mariano (bajo y voz), Jorge Bernardos (batería y coros), Valentín Muñoz (guitarra y coros) y J. Ramón Huedo (guitarra y coros).

En el año 2003, justo coincidiendo con la creación del sello Rimer Rock, llega el contacto con el citado sello, a los cuales le convence la maqueta que acababan de grabar y los firman para la edición de su primer larga duración.

Este disco debut que nos presentan fue grabado a finales de noviembre del año pasado en los Blue Cat Studios, en los cuales registran 10 temas que casi con toda seguridad no te dejarán indiferente. Klepsidra son de este tipo de bandas que te los puedes poner a todas horas hasta la saciedad o que simplemente les darás una escucha. Yo, estoy en el segundo grupo.

No entiendo mucho el “revival” que está intentando montar Rimer Rock con las bandas de Rock Urbano, caso de Viga o de estos mismos Klepsidra. Está bien que intenten revalorizar un estilo que nos dio muy buenas bandas en el pasado, pero no llego a comprender el hecho de que se pongan a editar lo primero que cae en sus manos. Estoy seguro de que en España hay buenas bandas dentro del estilo que merecen salir del anonimato antes que las bandas anteriormente citadas, pues realmente son unas bandas que carecen de ideas, que únicamente aportan monotonía y sencillez dentro de un estilo con muchas salidas.

La voz ronca de Mariano aburre tras las primeras estrofas de “El ídolo” y los guitarras Valentín y J. Ramón son extremadamente flojas a lo largo de todo el disco, así como los coros en muchos casos están fuera de lugar, etc, etc. Nada realmente digno de destacar.

Donde sí tenemos una grata sorpresa es en la versión del “Días de Escuela” (Asfalto 1978) donde colabora el mismo Julio Castejón, dejando una impronta de calidad con su peculiar voz.

Resumiendo, un grupo y disco que a los amantes del Rock Urbano quizá les atraiga algo, pero en lo que a mi respecta, no perdería el tiempo en grupos con tan poca calidad.

Contacto: Rimer Rock

Javier Sánchez (Javibackyard)

 

KOMA "Molestando A Los Vecinos" (2001)

Menos mal que no todo nos da igual... si no tendría que echarle flores a un disco que, sinceramente, me ha decepcionado un poco. Puede que sea por las ganas que tenía de escuchar algo en directo de uno de los grupos que más me gustan ahora mismo (junto con Overlife) dentro del panorama nacional, y es posible que me esperara otra cosa. Quizá no sea culpa de ellos y sí mía, ya digo.

La cuestión es que este doble CD tiene un track-list que deja fuera muchas de las mejores composiciones del grupo y se centra en las que son más fácilmente cantables en directo, esas que todo el mundo se sabe y queda la cosa en el estribillo, como mostrando más la cara juerguista que la musical. Pero que nadie se equivoque, no estoy diciendo que este disco sea una mierda, digo simplemente que me hubiera gustado tener registrado en soporte magnético algo más de grupo en directo que de fiesta grupo-gente, porque lo que se escucha aquí son las canciones de los discos en estudio con mínimas variaciones y con gente gritando entre corte y corte.

Al sonido le falta algo de cuerpo, las guitarras están un poco apagadas en relación al nivel de la batería o la voz, perdiendo algo de caña en su conjunto. A veces hay unos huecos importantes en medio de los temas que deja la cosa fría como el hielo (¿y el bajo?!!!!), el público no arropa los temas en la mayoría de los casos, quedando por ahí atrás, lejísimos...

Por otro lado la ejecución de los temas es muy buena en relación con el patrón que supone ellos mismos en estudio, especialmente la batería que suena bastante bien. Y en cuanto a los temas, depende. “Tío Sam” no me gusta nada (muy frío), “Menos mal” (con el que abren el disco 1) suena bastante más fresca, mucho más directa, igual que “Jack queen Jack”. “La revolución”, uno de los temas más serios del grupo, baja un poco el tono del concierto (que seguro fue un conciertazo pero insisto en que yo no lo noto) que vuelve a dar un subidón con “El pobre” y “Un plan criminal”.

El Segundo disco sigue en la misma línea de altos como “Caer” o “Aquí huele como que han fumao”, y bajos estilo “Marea gora” o “Bienvenidos a degüelto”, con la que terminan.

He escuchado el disco unas ocho o diez veces antes de escribir esto (Gracias Bittor!!!) y me hubiera gustado contar que la sensación que me deja es la de uno de los grupos más interesantes de este país mostrando sus habilidades en directo sin caer en recursos de emergencia del ‘manual de arengar masas’.

A mi juicio selección de temas errónea y falta de calor de directo. Buena ejecución en general y sonido algo flojo. De todas formas siguen siendo Koma. Lo escucharé otras ocho o diez veces seguidas a ver si le pillo el punto.

Salud.

Alvar de Flack

 

KOMA “Sinónimo de ofender” (2004)

Discazo de Koma en línea ascendente otra vez tras el bajón que supuso el directo “Molestando a los vecinos”, que no recogió ni por asomo la energía en directo ni la calidad del grupo. “Sinónimo de ofender” suena a “El catador de vinagre”, lo que equivale a decir que es de lo mejor que nunca han grabado.

El disco está entretenido, básicamente es caña hardcore-heavy-punk-melódica, aunque a veces adopte formas de tango como en el “El muro de Berlín”, canten un trabalenguas en euskera como en “Baga biga higa” o cambien las válvulas por la caja de las acústicas como en la instrumental “El alambique”. Incluso se han atrevido a meter algunos arreglos de teclas en algún tema, caso de “Pensamientos fúnebres”.

Las letras siguen siendo igual de inteligentes, repartiendo estopa a diestro y siniestro, con una temática de la que ya se ha dicho de todo y de todas las formas posibles, pero que encastradas en la música de Koma suenan distintas, formando un engrudo indisoluble pero con curvas, nada de caña burra sin sentido, todo lo contrario.

Con “Koma” debutaron en primera, “El infarto” les hizo pasar un añito en el infierno, “El catador de vinagre” les ayudó a ganar la liga, “Criminal” les mantuvo en la Champions, “Molestando a los vecinos” no les hizo justicia, pero este “Sinónimo de ofender” les coloca como líderes destacados, al menos en mi liga particular.

Salud.

Alvar de Flack

 


Reconozco que personalmente Koma es uno de los grupos que más me gusta de la escena española, y que esperaba este disco con un poquito de ansiedad, ya que el tiempo transcurrido desde su última publicación me hacía tener serias sospechas de que la banda se hubiera ido al garete, y es que cuatro años entre disco y disco (con un directo en medio) es demasiado para este país. Por fortuna mis pronósticos han sido tan fiables como los del hombre del tiempo y Koma no sólo no se han separado, sino que han vuelto con más fuerza que nunca. Más y mejor que dicen en mi pueblo.

“Criminal”, su anterior disco, ya me parecía un disco sobresaliente pero creo que estos cuatros años no han pasado en balde y Koma han conseguido pulir mucho más todavía su propuesta en este “Sinónimo de ofender”. Si “Criminal” era un disco que a veces resultaba un poco ecléctico y eso hacía que el disco tuviese varios altibajos, ahora hay más uniformidad aunque sin perder la variedad. Las guitarras suenan muy bien, potentes, con algunos riffs cercanos al Thrash Metal (“Pensamientos Fúnebres” o “Ven, Que No Te Va a Doler”) y eso, junto al buen trabajo de batería, hace que el disco sea muy cañero.

Me sería más fácil poner aquí lo que no me gusta que lo que me gusta del disco porque todos los temas gozan de un gran nivel. Interesantísimo me ha parecido “Baga, Biga, Higa” donde los navarros demuestran que no diciendo nada dicen más que otros diciendo mucho, y es que las letras de Koma además de divertidas cuando tienen que serlo, ponen el dedo en la herida pero sin dogmatizar, sin imponer, sólo dando su particular visión de las cosas. También he disfrutado mucho con “Ven, Que No Te Va a Doler” donde aúnan caña y melodía a partes iguales, con el “Rock Tango” de “El Muro de Berlín” o la chulería de “La Chulería”. De todas maneras no quiero destacar nada más para no ser injusto con el resto del disco, quizá una pequeña mención a la instrumental “El Alambique” que es la guinda de un pastel que sabe muy bien.

Un buen disco que continua la línea ascendente de la banda y que debe afianzarles como una de las realidades más firmes del país. Esperemos que no tarden cuatro años en volver a darnos un nuevo trabajo.

Pedro Salinas “Pears”

 

KOSTO AND FULL “Esparciendo el veneno” (2004)

Grabado en enero de 2004 (está haciendo un año ya), “Esparciendo el veneno” se lo han guisado y comido ellos solitos, la autoproducción al poder. Cuando digo ‘ellos’ me refiero a Raúl Casles (voz), Antonio Muñoz (guitarra y voz), Josep Lluis Huerva (guitarra), Luis Bernal (Bajo y voz) y Alberto Muñoz (batería y voz).

El contenido es thrash metal a la antigua usanza, de constantes cambios de tiempo, voz agresiva y las letras-tipo del estilo. Me recuerdan bastante a los grupos thrash catalanes de finales de los ochenta y primeros noventa, como Legion, Fuck Off o Acció Directa. Muy guitarrero, mucha caña.

El sonido es un poco pobre, eso sí. La batería ha quedado muy muy floja. En los temas procedentes de la demo 2002 hay algunos momentos (“Virus”) en las que hay alguna pequeña descoordinación al meter el doble bombo, y en las canciones que se grabaron para el disco los timbales suenan huecos, sin apagar. La caja también suena muy plana... para mí no es el tipo de batería que da solidez a este tipo de música. Supongo que será al gusto del grupo, pero personalmente no me gusta nada. El bajo también está algo difuso en ocasiones, en fin, que la escasez de medios ha influido decisivamente en el resultado.

En cuanto a los temas, hay cortes brillantes como “No despertarás” o “Amnesia”, y otros realmente malos como “Ironfull” (creo que deberíais revisar esas guitarras del riff principal).

No hay demasiados grupos de thrash clásico en el panorama actual, al menos dentro de nuestras fronteras, por lo que los nostálgicos del estilo tienen por donde tirar con este disco. Por lo demás, espero que os vaya bien y que en la próxima grabación contéis con más medios, que creo que hay potencial.

Más información en Kosto and Full

Alvar de Flack

 

KOTIPELTO "Waiting For The Dawn" (2002)

No sé vosotros, pero yo ya tenía ganas de escuchar este intrépido proyecto del vocalista de Stratovarius. Sobre todo, y perdonad si soy muy mala, iba ya con prejuicios y tenía la intención de criticarle, pues temía que sonara exactamente igual que su anterior banda. Ni mucho menos. Evidentemente, está influenciado por Stratovarius, además de que su voz siempre ha sido conocida por esto, pero es bastante original.

Otro punto que despertaba prejuicios en mí a la hora de escuchar este disco era lo harta que estoy ya del power metal. Y de nuevo me equivoqué. El primer trabajo en solitario del finlandés mezcla influencias de power metal, dark y doom metal y rock melódico. Tiene canciones muy cañeras como la que abre el disco, “Travel through time”, o las power-metaleras “Knowledge and wisdom” y “Chosen by Re”, con el doble bombo taladrándote el cerebro. Pero ni siquiera entran en la actual horma aburrida del power metal; es más original y variado. Luego tiene otros temas más a medio tiempo, aunque no por ello menos potentes, como son “Beginning” o “Lord of Eternity”.

La voz sigue tan espectacular como siempre, con ese timbre algo melancólico que caracteriza la voz de Kotipelto y esos agudos tan... ¡agudos! Y entonces comienzo a fijarme en las guitarras, en los teclados, en la batería... ¡Coño! ¡Qué bien suena! ¿Quiénes son? Pues son, nada más y nada menos que Mike Romeo (Symphony X), Roland Grapow (Helloween) y Sami Virtanen (Warmen) a las guitarras. ¡Flipa! Pero la historia no termina ahí, sino que a los teclados están Jaén Wirman (Children of Bodom, Warmen) y Mico Harkin (Sonata Artica) y a las baterías, Gas (Him) y Mirka Rantanen (Warmen). Para el bajo ha decidido contar con su ex-compañero de Stratovarius, Jari Kainulainen. ¿Qué os parece el grupillo que se han montado? Así suenan esas guitarras, mucho más heavies y rockeras que en Symphony, por supuesto, y esos teclados tan bonitos.

Hay temas que me llaman la atención especialmente. Es, por ejemplo, el caso de “Battle of Gods” o “Arise”. Me suenan como muy oscuras, con unos coros muy buenos, un bajo penetrante... Además, tienen un estilo como más clásico, con guitarras más rockeras. Podría incluso decir que hay temas o partes de ellos que me llegan a recordar a bandas como Black Sabbath o Iron Maiden. “Vizier” es otro tema que me gusta mucho. Quizás sea más típico, pero está muy bien hecho, con unas melodías de voz muy pegadizas. Y, ¿qué os puedo decir de la balada del disco, “Beauty has come”? Me quedé flipada cuando la escuché por primera vez. ¡La tuve que poner de nuevo! La verdad es que es preciosa. Sí que tiene toques Stratovarius, pero porque la voz de Kotipelto es inimitable. La melodía de la voz en esta canción está muy lograda. Las guitarras suenan muy románticas. La verdad es que no tiene más, es un tema bastante simple, pero precioso.

Un disco ambientado en la época egipcia, su historia y su mitología, investigando en todos sus secretos y misteriosas leyendas. Éste puede ser otro punto de reclamo para escuchar el disco. Y una portada de Derek Riggs (Iron Maiden y Gamma Ray).

La verdad es que Kotipelto ha apostado fuerte por su proyecto en solitario, teniendo en cuenta el trabajo realizado y la gran cantidad de personajes emblemáticos que ha trabajado con él. En mi opinión, creo que merece la pena al menos darles una oportunidad y escucharlo ya que igual te mola, como me ha pasado a mí, a pesar de los prejuicios.

Clara González Lobo (Kiky)

 

KREATOR "Violent Revolution" (2001)

“Violent revolution” o cómo hacer thrash metal en pleno siglo XXI sin pestañear. Esta cabecera sería la más apropiada para resumir el nuevo lanzamiento de los germanos Kreator, supervivientes de una década como la de los noventa, por la que han pasado muy desapercibidos para pesar de muchos. Mille Petrozza no se ha rendido jamás y todavía es capaz de estar en el ojo del huracán con actuaciones de quitarse el sombrero como la del Machina (hablo de crónicas ajenas que hablan maravillas de su show) o siendo máxima actualidad por un álbum que mantiene la consistencia del thrash que siempre ha abanderado orgulloso. El frontman y líder de la banda, junto a su compañero Ventor (no inseparable, pero casi), ha encontrado en el guitarrista finlandés Yli-Sirniö un competente hacha con el que formar el muro de ruido compacto e intenso que caracteriza su sonido clásico. A los mandos de la producción está Andy Sneap (quien anda atareado este año con lo nuevo de Benediction, Blaze y la revisión del antiguo material de Testament) y la grabación se ha llevado a cabo a medias entre Alemania y los Backstage Studios en Nottingham.

“Violent revolution” es thrash metal traído de los ochenta en estado puro: esos riffs agresivos que marcan el ritmo a golpe de headbanging, la garganta descarnada de Petrozza, los punteos melódicos que abren un paréntesis en medio de tanta caña y la contundencia de la base rítmica a cargo de una batería atronadora y un bajo más que eficaz. Un dato curioso es la similitud de la portada con la de “Coma of souls” de 1990 (si quitamos el fondo rojo y cambiamos un par de detalles, la cara es prácticamente la misma).

En cierta manera han efectuado un regreso a sus orígenes con temas ágiles de los que se quedan grabados en la cabeza en seguida y han ido al grano con riffs vibrantes y trazos melódicos muy bien pensados. Las doce canciones que completan el álbum se dejan escuchar desde la primera vez. En resumen, se nota mucho trabajo y destreza a la hora de generar estas canciones.

“Reconquering the throne” avisa desde el primer segundo del contenido del compacto y aclara que aquí lo que prima es la potencia y la caña. Una introducción instrumental llamada “The patriarch” da paso al tema que da nombre al álbum. Lo tiene todo: fuerza, sentimiento y las señas de identidad de Kreator. “All of the same blood (Unity)” recuerda a los primeros “Endless pain” y “Pleasure to kill” por esos punteos sucios y una agresividad que sólo se ve interrumpida momentáneamente en su parte central. “Servant in heaven, king in hell” ejemplifica los ritmos de guitarra tan marcados de los que hablaba antes: los cuatro músicos suenan como una máquina que escupe riffs “martilleantes”. “Second awakening” engancha al instante con la batería en primer plano marcando la entrada de la guitarra (vara ritmillo que tiene) y un estribillo fácil de los que gustan rápidamente. “Ghetto war” guarda ciertas reminiscencias de “Renewal” (un disco con personalidad propia que aún no acierto a definir) y podría encajar bien en aquel álbum de no ser por el sonido tan limpio que les ha quedado en este trabajo (“Renewal” sonaba a local de ensayo, directo y ”guarro”). “Replicas of life” es lo más cercano que hay a “Outcast”, con un comienzo muy lento e introspectivo que progresivamente va transformándose en una pieza poderosa que combina muy bien dureza y sensibilidad (el solo tampoco tiene desperdicio). El doble bombo y el ritmo galopante de “Slave machinery” nos devuelve pronto la faceta puramente trallera del grupo. El thrash pulido de “Bitter sweet revenge” trae a la mente “Extreme agressions” y “Coma of souls” por esa velocidad vehemente (otro trallazo de los que corta la respiración) que oculta una pequeña muestra de melodía (con guitarras dobladas que no desaceleran la marcha). “Mind on fire” y “System decay” cierran el álbum con una última sesión de thrash a la vieja usanza y nos dejan exhaustos tras los algo más de 50 minutos de duración del álbum.

Un disco impresionante que viene a demostrar que la carrera de estos alemanes es de las más sólidas del panorama metálico. Desde “Endless pain” se han caracterizado por una calidad indiscutible e incluso de sus trabajos más experimentales, “Renewal”, parte de “Outcast” y “Endorama” (estos dos últimos con claras influencias de grupos como Paradise Lost, Tiamat o Moonspell), han salido bien parados. Si en el heavy metal todo el mundo coincide en que bandas como Judas Priest, Iron Maiden, o Saxon (por citar unos pocos) poseen una trayectoria envidiable de contadísimos álbumes mediocres, deberíamos ir encasillando a Kreator de idéntica manera en el género del thrash. Después de tantos años, no muchos grupos pueden presentar estas credenciales. Apunta otro candidato a disco del año: “Violent revolution”.

J. A. Puerta

 

KREATOR “Live kreation” (2003)

Diez trabajos en estudio y Mille Petrozza todavía no se había lanzado a la aventura del disco en directo. "Out of the dark... into the light" tuvo en su día un pequeño aperitivo, pero ha llovido demasiado desde entonces. Es por ello que "Live kreation" viene a saldar la vieja deuda con un documento en obligado formato doble que no se deja en el tintero ningún trabajo de la banda: opción correcta, pues si de algo puede presumir Petrozza, es de haber sabido erguir la cabeza en cada momento y no ensuciar el nombre de Kreator con un solo álbum anodino.

Países tan diversos como Corea, Grecia, Brasil o Alemania ponen el marco a veintitrés pistas (salvando la intro instrumental "The patriarch") que saben a gloria merced a un encadenado coherente de las mismas, un sonido extraordinario y una ejecución impecable. Desde el inicio a base de trallazos de nueva hornada como "Violent revolution" o "Reconquering the throne" hasta un final trepidante donde la mejor agresividad primitiva de "Under the guillotine", "Awakening the gods", "Flag of hate" y "Tormentor" sólo se ve interrumpida por los sutiles toques melódicos de "Golden Age", todo es especial e imprescindible, inclusive la impactante portada.

Ante directos así las palabras están de más. Tanto si eres seguidor del grupo como si te pica la curiosidad por conocerlos, hazte con él y prepárate para cabecear como un demente. "Live kreation" no es un intento de resucitar ni la nostalgia del thrash metal engendrado en los ochenta ni la gloria que nunca tuvieron Kreator, es la actualidad de una formación con una vigencia aplastante.

J. A. Puerta

 

KREATOR “Enemy Of God” (2005)

Tras el ansiado por muchos regreso al sonido clásico de la banda, que se produjera con el brutal “Violent Revolution” (2001), y la demostración en vivo de que la banda se encuentra en un óptimo estado de forma con “Live Kreation” (2003), aquí tenemos de nuevo a Mille, Ventor, Sami y Christian, esta vez dejándonos un sabor de oreja un tanto agridulce.

Digo lo de agridulce porque si bien la última vez nos pilló con ganas y casi de sorpresa, ahora ya veníamos avisados y más calmados, así que el oído en esta ocasión era más que crítico. Sucede que últimamente Mille y compañía han hecho suyos refranes como “zapatero a tus zapatos” o “más vale pájaro en mano...”, y las gratas experimentaciones de trabajos como “Outcast” o “Endorama” se han tornado en viejas estructuras y riffs clásicos, con lo que el factor sorpresa brilla por su ausencia, sin duda un elemento más a tener en cuenta a la hora de valorar un disco.

Con esto no quiero dar a entender ni mucho menos que sea un mal trabajo (ni tan siquiera regular), sino simple y llanamente que se trata de un álbum conservador, algo lógico si tenemos en cuenta las ventas de las ‘aventuras’ que supusieron los citados más arriba.

Con todo y con eso, el sonido, a pesar de retro, vuelve a ser bestial (Andy Sneap, para qué más), limpio y sobre todo muy compacto, recordando sobre todo a la época de “Extreme Aggression”. La presentación del plástico por su parte vuelve a retomar el concepto de aquel agraciado “Coma Of Souls”, algo curioso si no se hubiese hecho ya con “Violent Revolution” (tanto va el cántaro a la fuente...). Y puestos a recordar, hay temas con un claro sabor a deja-vu, sobre todo en la primera mitad del disco, la más directa por otra parte (¿separación a conciencia?).

Así, la apertura con “Enemy Of God” recuerda un tanto a la de “Violent Revolution”, esta vez con guiño incluido al productor de marras y a sus antiguos Sabbat (“for those who died”), de la misma forma que “Suicide Terrorist” retoma el ritmo central de bombo que portara aquel “Reconquering The Throne”. Si a ello le añadimos anécdotas como la apertura de “Voices Of The Dead”, con una nota sostenida extraída directamente de “Servant In Heaven – King In Hell”, o la de “When Death Takes It’s Dominion”, que parece más bien una adaptación de lo que fue “The Patriarch”, se me antojan ya demasiadas casualidades.

Dirán los fans que basta ya de poner pegas, ¿no? Pues sí, porque matices originales también los hay. Para empezar ahí está esa fiera llamada Jürgen Reil “Ventor”, más preciso que nunca y tan discreto como siempre, sirva el doble pedaleo de “Voices...” como ejemplo. Sami por su parte se saca de la manga unas muy logradas melodías, ya sea en la citada antes o en la directa “One Evil Comes – A Million Follow”, lindando con el hardcore melódico, y Mille Petrozza sigue componiendo estribillos pegadizos (“Under A Total Blackened Sky”) y alguna que otra genialidad como “Dying Race Apocalypse”, con su acústica inicial (¿Efluvios de “When The Sun Burns Red”?), su conseguido chorus y las cuerdas vocales de Petrozza a punto de estallar. “Murder Fantasies” tiene un muy buen trabajo de guitarras (colaboración del ex Carcass, Arch Enemy y Spiritual Beggars Michael Amott incluida), y cierra el trabajo una maidenesca y más elaborada “The Ancient Plague”, aunque el resultado final de ésta se podría haber mejorado un tanto.

Como ya digo, “Enemy Of God” supone un paso más en firme en la carrera de Mille y compañía, aunque en esta ocasión puede que se haya quedado algo corto. Mirémoslo por el lado bueno, si alguien tiene que plagiar al menos que sean los inventores.

Bubba

 

KROKUS “Rock the block” (2003)

Este disco lleva ya algún tiempo en las tiendas, pero ya sabéis que en esta página nos lo guisamos y nos lo comemos nosotros solitos, y dado que el precio de salida era escandaloso (19 euros), hasta que la cosa no se ha puesto a precio casi-razonable no hemos podido incluirlo en la cesta de la compra.

Lo primero que tengo que decir es que me alegro de la vuelta de Marc Storace (voz). Se notó mucho su ausencia en el anterior “Round 13” del 99 en el que el grupo navegaba sin rumbo (como tantas veces) sumido en composiciones anodinas, heterogéneas, sin sentido. Además se nota que ha vuelto con unas ganas tremendas, porque Krokus han grabado uno de los discos más completos de su discografía, y Marc ha tenido mucho que ver en ello. Nada de inventos, nada de mezclas, esto es rock and roll / heavy ochentero con el estilo que en su momento hizo dudar quien fue antes, la gallina (AC/DC) o el huevo (los suizos), y además con un sonido impecable.

La voz de Marc Storace está como en sus mejores tiempos, ya digo. Fernando Von Arb, el otro miembro histórico del grupo y las nuevas adquisiciones (Dominique Favez en la otra guitarra, Tony Castell al bajo y la batería de Patrick Aeby) cumplidores de su tarea sin destacar. Las composiciones en la misma buena línea de hace años, sin necesidad de parecerse a nadie más que a sí mismos (bueno, y a los australianos, pero eso es innato). En fin, que todo está tal y como se recuerda de ellos. Es la definición más exacta que puedo ofreceros a los que conocéis al grupo. A los que no, si os apetece escuchar rock de los ochenta actualizado (con el doble de Bon Scott cantando) este es el disco perfecto.

Se trata, pues, de una vuelta a las raíces. Esperemos que la formación dure lo suficiente como para hacer otro disco similar, aunque visto el historial del grupo me da a mí que en cuanto a intransigente de Von Arb se le crucen los cables lo vuelve a mandar todo al carajo. A ver si dura.

Alvar de Flack

 

KUARENTENA “Kuarentena” (2005)

Kuarentena son un grupo de Villaviciosa (Asturias) formado por Mario (guitarra), Miguel (batería), Carmelo (bajo) y Aníbal Álvarez (guitarra y voz). Entre otros logros tienen en su haber la inclusión de dos temas en el disco recopilatorio “Distrito norte” y haber sido ganadores del concurso “Abierto hasta el amanecer” de Gijón.

Debo reconocer que cuando saqué el disco de la funda me esperaba cualquier cosa medio punk, por el nombre del grupo más que nada, pero como ellos mismos dicen en su web www.kuarentena.com, me encontré con la agradable sorpresa de diez canciones de “rock ochentero y clasicorro” de esas que obligan a volver a ponerte el disco desde el principio, al menos a mí, y que recuerdan en ocasiones a Barón Rojo (magnífica “Presión urbana”, por ejemplo), en otras a Iron Maiden (“Incorregible”, entre otras) y así incontables detalles que pueden trasladarte irremediablemente a la época de las muñequeras de pinchos y los patches en la espalda.

Lástima de la pobre producción del disco, porque las canciones son buenas, especialmente “Cruza el río” (temazo impresionante), de la que también se incluye un video clip. También cabe destacar la gran voz de Aníbal, muy en la onda ochentera antes reseñada, una especie de mezcla entre las voces de los primeros Babel de Narci Tercero y Carlos de los navarros Taxi Karlo (ya ha llovido, ya lo sé…), clavando agudos sin despeinarse y con unas melodías muy de la época.

Aparte del nombre del grupo, tampoco les hace justicia la portada del disco ni el resto de detalles que acompañan a la grabación. Sin embargo es un placer retroceder en el tiempo llevado en volandas por una música hortera (por “pasada de moda”) que fue banda sonora de granos y pelos largos de muchos de nosotros.

En definitiva, y como ellos apostillan: “Diez cortes de lo mas crudo y guitarrero, quizá demasiao, por que una cosa es querer acercarse al Brave New World y otra muy distinta es no llegar al Powerslave joder!”.

Que se repita (en mejores condiciones).

Salud.

Alvar de Flack

 

KUASAR “Tercera Opción” (2003)

Kuasar es una banda salmantina la cual no es precisamente una banda novel ni mucho menos. Se formaron allá por el año 1989 y este disco “Tercera Opción” que nos presentan, es ya su segunda edición. Allá por el año 1999 editaron “Kuasar”, totalmente producido por la misma banda. Están formados en la actualidad por Víctor Chimpén (guitarra), Miguel Ángel (bajo y coros), Bruno (batería y coros), Carlos (teclados) y completando la formación Rafael a la voz, que sustituyó a José Hernández, quien grabó el disco y abandonó el grupo posteriormente.

Editado por el sello de su ciudad Akeloo y a su vez distribuido por Avispa, Kuasar nos presentan 15 temas de corte clásico dentro de lo que es el Heavy Metal. La inicial “En movimiento” nos presenta a una banda muy dinámica en todos los aspectos. Sección rítmica potente con guitarras armando riffs de mucha calidad. Se les nota que no son novatos en esto, sobretodo en la exquisitez mostrada en cada riff que desprenden, muy cuidados en cada una de sus notas. Y por encima de todo, destacaría el buen hacer vocal por parte de José Hernández, que demuestra que no hace falta ir “rompiendo cristales” para ser un buen cantante. Modula estupendamente la voz en cada uno de los cortes, haciéndola atrayente, melódica y pegadiza al oyente.

En “Velocidad” y “Hoy También” tenemos la parte progresiva del disco y banda. Temas más relajados en relación al resto del álbum, muy bien elaborados y en conjunto de los mejores del disco. Con “Perdí el control” nos encontramos con una preciosa balada donde a la voz José Hernández llega a unos momentos realmente muy emotivos. Del resto de temas destacaría “Revolución” con una estructura de canción simple, pero al igual que la balada anterior, con cierta dosis de emotividad y melodía.

En definitiva, una banda con muy buenas ideas dentro de lo que es el Heavy nacional, buenos músicos con una fuerte experiencia ya a sus espaldas y por encima de todo con un cantante que da la talla, cosa muy poco usual dentro de las formaciones estatales. Si siguen en esta línea y su sello decide apostar seriamente por ellos, no lo dudéis, darán mucho que hablar en un futuro no muy lejano. Suerte.

Contactos:

Web KUASAR - AKELOO PROD.

Javier Sánchez (Javibackyard)