Discos Me-Mi

 

Mi


  MIGUEL RÍOS 60 mp3 (2004)
  MIKE TRAMP´S WHITE LION Last Roar (2004)
  MINDFLOW Just the two of us…. me and them (2004)
  MIND´S EYE Walking On H2O (2006)
  MIRADA DE ÁNGEL Mirada de Ángel (2004)
  MISSION, The Aura (2001)

 

MIGUEL RÍOS “60 mp3” (2004)

He de reconocer que no me esperaba gran cosa de este disco. A pesar de que aquel ya lejano “Rock & Ríos” marcó mi juventud y la de mi generación, los posteriores trabajos de Miguel Ríos se fueron alejando de mis gustos y provocando un desencuentro emocional que yo creía irreparable.

Cuando tuve entre mis manos este “60 mp3”, cuyo título recuerda que Miguel Ríos es ya un sexagenario artista (cómo pasa el tiempo...), me esperaba un trabajo construido con tiernas tonadas para escuchar de fondo en alguna terracita de este infernal verano.

Pero a pesar de mis fríos augurios, el disco es mucho más que eso. Cierto que hay alguna canción suave y melodiosa (“Mi vida y mi cruz”, “Sin ti”), en la onda de las históricas baladas del cantante granadino, pero además nos encontramos con un buen puñado de temas de auténtico blues-rock, un disco que rescata la esencia de Robert Johnson o BB.King, otros “jovenzuelos” que, como Miguel Ríos, se han ganado ya un hueco en la historia de la música.

Tenemos desde temas ciertamente deliciosos como “60 Razones” hasta blues descarados como “El blues de la insatisfacción”, pasando por las reconocibles canciones de rock asequible que siempre han jalonado su carrera.

Para el final me he reservado el comentario de los dos temazos que marcan la diferencia entre un buen disco y un gran disco: “BB, qué bebes?”, un blues-rock dedicado a B.B. King que cuenta con la siempre atrayente participación de Raimundo Amador con su guitarra flamenco-blusera. Y sin duda el tema estrella del disco: “Cosas que debo a Madrid”, un soberbio blues de letra autobiográfica que repasa con acierto los 40 años que Miguel Ríos ha pasado en la capital de España.

Gran parte del éxito del disco hay que atribuírselo a John Parsons, veterano guitarrista que lleva muchos años acompañando a Miguel Ríos, y que ha hecho las labores de productor, compositor y guitarrista, y sobre el cual ha recaído la mayor parte de la responsabilidad musical del disco.

Los 11 temas del CD se complementan con un video para PC llamado “Así lo hicimos” que cuenta, como no, algunos de los detalles de la grabación. Todo ello incluido en un bonito digipack, algo que afortunadamente se está convirtiendo en habitual en muchos de los nuevos lanzamientos discográficos, junto a un libreto con las letras y algunas fotos.

Un disco maduro, como no podría ser de otra forma, que devuelve a la actualidad una vez más a este viejo rockero, que demuestra que, incluso en el rock, la veteranía sigue siendo un grado.

Shan Tee

 

MIKE TRAMP´S WHITE LION “Last Roar” (2004)

Puede que a las nuevas generaciones no les suene el nombre de White Lion, la banda de Hard Rock melódico afincada en USA y que llegaron a comparar con Van Halen. Tuvieron su reconocimiento en la segunda mitad de los ´80, especialmente con su segundo disco, “Pride” (Atlantic, 1987). Cuando se editó éste no consiguió gran cosa, pero gracias al vídeo-clip de la canción “Wait”, emitido por la MTV, comenzaron a escalar en los puestos de ventas. Giras junto a AC/DC, Aerosmith, Ozzy Osbourne... siendo su año definitivo 1988, cuando editaron como single la balada “When the children cry”, consiguiendo vender más de dos millones de copias. Pero con el siguiente trabajo, “Big game” (Atlantic, 1989), no obtuvieron el mismo éxito, a pesar de conseguir disco de oro, y es que el álbum no tenía ni por asomo la clase ni composiciones de su predecesor. Recuerdo que en su época me lo pasaron en vinilo y tras escucharlo y escucharlo no me convenció nada, es que ni me lo grabé. Después con “Mane attraction” (Atlantic, 1991) consiguieron de nuevo confeccionar un buen trabajo, pero al poco tiempo de salir a la venta el disco se marchó la base rítmica: James Lomenzo (ex Rondinelli) y Greg D´Angelo (ex Anthrax), siendo sustituidos, respectivamente, por el bajista Tommy “T-Bone” Caradonna (antes con Alice Cooper) y Jimmy DeGrasso (que venía de Y&T). En ese periodo la industria discográfica ya estaba volcándose en grupos y lanzamientos de lo que se llamó Grunge. Así que Tramp y el guitarrista Vito Bratta (ex Dreamer) decidieron poner punto y final a la carrera del cuarteto.

En los tiempos que corren las reuniones de antiguas bandas están a la orden del día, tanto de bandas que no tuvieron apenas éxito, hasta de las que cosecharon pingües beneficios en sus discográficas. Y White Lion no iban a ser menos... bueno, casi. Pongámonos en situación: el vocalista de origen danés y que antes de marchar a USA a hacer carrera (comenzando con Danish Lions), había estado en España cosechando éxito entre las quinceañeras con el grupo Mabel (luego Studs), tras la disolución de White Lion formó Freak of Nature, banda influenciada por el sonido de los grupos de Seattle, editando tres discos (“Freak of Nature” – 1993, “Gathering of freaks” – 1994, y “Outcasts” – 1998). Después inició su carrera en solitario con “Capricorn” (1998) y en 1999 se le ocurrió la “brillante” idea de re-grabar temas de White Lion, editando el disco “Remembering White Lion” por el Sello norteamericano DeadLine Music, luego en el 2001 fue editado en Europa por Dream Catcher (con cambio en el orden de los temas) resaltando en su portada el nombre del extinto grupo (una artimaña comercial). En la grabación acompañaron a Tramp (que hizo de productor también) músicos daneses: el guitarrista Kasper Damgaard (siendo músico de sesión y de jams en clubs daneses, grabando después de este disco con el vocalista dos discos más, participando con Peels y Zauce, y hoy en día forma en Cornerstone), al órgano Hammond B-3 Dan Hemmer (colaborando más veces en grabaciones de Tramp), el bajista Nils Krøyer (Zauce, B-Joe, Virus 7), y el baterista Bjarne T. Holm (Zauce, Fate, Mercyful Fate, Gutrix, Virus 7), además de contar con el apoyo en armonías vocales de Kaare Thogersen, Stig Pedersen y Martin Peters, que se reparten el trabajo en diez temas.

Disco que el año pasado editara en Europa Mausoleum Records ante la noticia de que Tramp iba a renacer al “León Blanco” con el guitarrista Warren De Martini (Ratt, ex Whitesnake), el bajista James Lomenzo y el baterista Jimmy DeGrasso. Rumoreándose la entrada del seis cuerdas Bratta, cosa que al final no sucedió y que finalmente dio al traste con la reunión.

Como viene siendo habitual en las ediciones que Mausoleum edita en el viejo continente de grabaciones de DeadLine Music, la portada es distinta y el título también, incluyendo la historia del grupo en el libreto con algunas fotos. El señor Tramp, como compositor junto a Bratta puede hacer con su música lo que le venga en gana, faltaría más, aunque hubiese tenido mejor gusto si no hubiese re-grabado parte del legado de su antiguo grupo. Porque en líneas generales, aún contando con buenos músicos, le quedaron unas versiones con la cara lavada, pero resultando anodinas, más lentas que las originales, sin sustancia y con poco atractivo. Doce cortes conforman el álbum, incluyendo revisiones a tres composiciones de cada uno de los cuatro discos.

“Fight to survive” fue el primer larga duración de la banda, el cual se fueron a grabarlo a Frankfurt (Alemania), y que registraron, además de Tramp y Bratta, el bajista Felix Robinson (había estado con Angel) y el baterista Nicky Capozzi, y que tras la decisión de Elektra Records de no editarlo lo hizo el Sello JVC Victor en 1984 en Japón, después la independiente Grand Slamm en USA, y más tarde Music for Nations en Europa. De ese debut discográfico hay revisión a “All the fallen men”, una de las pocas que no tiene apenas diferencia con la original, aunque prefiero la de aquella grabación, tanto en voz, como en músicos (ese solo de Bratta); “El Salvador”, sin la genial introducción de guitarra clásica/eléctrica y faltando la magia de la grabación original; y “Fight to survive”, casi conseguida, aunque las armonías vocales no me gusta como quedan.

De “Pride” (1987), mi disco favorito del grupo, retoca “Wait”, ralentizándola de mala manera y haciéndose pesadísima en sus siete minutos, ni el Hammond incluido sirve para mejorar el desaguisado, ¡pa´matarlo!; “When the children cry”, una balada preciosa que aquí queda deslucida y plasta a más no poder, incluyendo órgano y coros de niños, quedando éstos más sosos que una ensalada sin sal ni aceite; y “Lonely nights”, ¡qué insípida queda!

De “Big game” (1989) toma las composiciones “Little fighter”, dedicada al barco “Rainbow Warrior” de Greenpeace, tampoco me convence en su nuevo estado con toque rock and rollero; “Living on the edge” y “Broken home”, si en su tiempo no me dijeron nada ahora aún menos para decir a su favor.

De “Mane attraction” (1991) escoge la antibelicista “Warsong”, otra de las pocas que respeta casi en su integridad, aunque sin la fuerza de la genuina; a “Till death do us part” le da un aire Country con la acústica; y “She´s got everything”, a ritmo Funky, ¿White Hot Chilli Lion?, ¡para olvidar!

Tras “Remembering White Lion” (o “Last roar”, como gustes), el vocalista danés editó “Recovering the wasted years” (2002), “More to life than this” (2003), el directo “Rock ´n´ Roll alive” (2003), y “Songs I left behind” (2004). Durante marzo del 2005 ha estado girando por USA bajo el nombre Tramp´s White Lion. El caso es seguir sacando tajada de la banda con la que obtuvo mayor éxito.

Disco que seguro que atrae a algún seguidor de la voz de Tramp o de quien lo ha seguido en sus distintas etapas, pero que no recomiendo a nadie que no haya escuchado antes a White Lion. Para eso mejor hacerse con algún recopilatorio con temas originales o el disco “Pride”. Vale que para copiar las canciones genuinas no se graba nada, pero una cosa es dar una nueva versión y otra obtener un resultado tan pobre. El pasado es mejor dejarlo tal y como está.

Página oficial de MIKE TRAMP

Starbreaker

 

MINDFLOW “Just the two of us…. me and them” (2004)

El tópico de que Brasil es el país de la Samba y el fútbol es tan cierto (o estúpido) como el de que España es el de los toros y la paella. Te aseguro que Brasil es mucho más que Samba y fútbol, aunque sí es cierto que, posiblemente, sea el país del mundo donde la música se viva más intensamente, no sólo la Samba, sino las decenas de estilos musicales que podemos encontrar a lo largo y ancho de este país-continente, ya sea el Forró del árido nordeste, el Pagode de Rio o, como no, el Rock. Quizá el Rock brasilero no tenga la fama que tiene la MPB (música popular brasileña) aunque también es verdad que la mayoría de los grupos no se han proyectado nada hacia el exterior y pocos son los que han hecho uso del inglés (Sepultura es la banda más internacional del país).

Desde luego haberlos haylos, ahí están Titãs, Barão Vermelho (como los nuestros) o Golpe de Estado representando a la vieja guardia o los más nuevos Angra o Shaman que sí han optado por el idioma de los gringos para cantar. Y era curioso que uno de los mayores consumidores de Rock del mundo (echarle un ojo a las audiencias de los festivales de Rock In Rio o a los últimos directos de Maiden o Rush) no exportase más bandas. Ahora parece que la cosa va, poco a poco, cambiando y cada día son más los grupos que van barajando la posibilidad de llevar su música al exterior, quitándose el corsé del portugués (lengua, por otra parte, perfecta para el Rock). En este último grupo nos encontramos a Mindflow.

El embrión de la banda nace en 1999 cuando Rafael Pensado y Rodrigo Hidalgo deciden crear Trilogy, un grupo de rock progresivo completando la formación con Miguel Spada a las teclas y Ricardo Winandy al bajo. Los cuatro comienzan a dar conciertos instrumentales hasta que encuentran la magnífica voz de Danilo Herbert y deciden cambiarse el nombre por el actual Mindflow.

“Just the two of us. . . me and them” es su primer disco. Un disco con una producción impecable y lleno de Heavy Metal Progresivo del más alto nivel. Como si de una obra de ingeniería musical se tratase, aquí todo está estudiado al milímetro haciendo que cada nota tenga importancia en si misma. Guitarras cuidadas hasta el extremo, alternancia guitarra / teclado, multitud de cambios que hacen que el disco se disfrute más conforme lo vas conociendo, partes realmente cañeras y otras acústicas llenas de sentimiento (incluso se atreven con la guitarra clásica y el piano como en la preciosa “Touch of Inmortality”) y por encima de todo una voz tremenda, con unos registros amplísimos y capaz de dotar a cada copla de la pasión necesaria.

Canciones hay para todos los gustos. Las hay largas llenas de desarrollos como “2nd Dawn” o los inmensos casi diez minutos de “Honesty” y cortas y directas como la fuerte “Another Point of View” o la maravilla acústica “So That Life Can Move Along”. Todo ello salpicado de multitud de introducciones e instrumentales llenas de color y de matices que hacen que el disco cobre más riqueza si cabe.

Estos Mindflow han sido toda una grata sorpresa para mí ya que poco tienen que envidiarle a los grandes grupos del estilo, tanto a nivel instrumental como compositivo. Desde luego si eres amante de bandas como Dream Theater o Symphony X (por decir dos que todo el mundo tiene en la cabeza) no debes dejar pasar de largo este disco.

Web MINDFLOW - Discográfica HEAVENCROSS

Pedro Salinas “Pears”

 

MIND'S EYE “Walking On H2O” (2006)

Desde que firmaron con el sello Lion Music, Mind's Eye han reeditado sus dos últimos discos y nos han hecho el regalazo de poner a disposición de nuestras orejas este “Walking on H2O”, lujo y buen gusto a discreción para empezar el año.

Mind's Eye actualmente está formado por un trío de músicos de conservatorio y bastante conocidos ya en el mundillo puesto que no paran quietos: Johan Niemann (Therion, Tears Of Anger, Hubi Meisel) a cargo de las guitarras y el bajo, las cuerdas vocales del cada vez más valorado Andreas Novak (Novak, Westlife) y a la batera y los teclados, el solicitadísimo Daniel Flores que lleva más de dos años colaborando en todos los discos, sale hasta en la sopa el amigo, tremenda discografía tiene, y muchos proyectos ya firmados para este año, lo vamos a ver (oír) más todavía.

Precisamente, el chileno Daniel Flores es el que da forma y letra a “Walking on H2O” exceptuando un par de temas que ha compuesto junto a Niemann. El disco está implicado y se mueve en los terrenos de la evolución del hombre y la teoría del maestro Darwin a la que han salido inconsistentes argumentos en contra últimamente, diseños inteligentes y demás burradas. Puestos a poner etiquetas, que aunque absurdo es irresistible, me atrevo a decir que practican un A.O.R. sinfónico neo progresivo. Ya en serio y resumiéndolo un poco, tienen un tufo a Genesis y E.L.O. que echa para alante y vocalmente hay destellos de Journey por doquier, si le sumas unos cuantos déjà vu de bandas como Rush, Queensryche, Yes o Winger y una manera de hacer las cosas muy personal y a conciencia, ahí los tienes.

Hay que tener la predisposición y las ganas de escuchar Música antes de darle al play porque la cantidad de matices con la que nos vamos a encontrar es grande, muy grande. De todas formas, el disco es igualmente recomendable para tenerlo sonando de fondo mientras fríes unos huevos, sin preocuparte de captar los detalles, ni la cojonuda producción que posee. No me atrevo a destacar algún tema por encima de otro, es que cada uno trae su miga. Desde la cinematográfica introducción “Earth - The movie” que enlaza con “A rabbit in the hat” y que te deja knockeado a la primera por su contundencia y frescura, en un primer momento ya percibes la calidad en los coros y el sonido cristalino de las guitarras junto a la convincente voz de Novak. En “Equally immortal” y “Mrs. Clair Voyance” (gran trabajo de batera), Novak pasa del convencimiento a la beatificación instantánea, se sale todo él, uno de los temas que cabría en más de un disco de Journey. Los teclados están presentes en toda la obra, de forma especial en la ya citada “Equally immortal” y en la apabullante “Umbrellas under de sun” cuyas teclas y solos de guitarra nos hacen viajar hacia atrás en el tiempo, igual que en la instrumental “Flight of the An.unna.ki”, a los grandes setentas. Consigue dejarte embobado con coplas como “Heal my karma” o la orquestal “When i whisper”. Como tema más elaborado y complicado se podría poner a “The Nazca lines” (muy Genesis) a la que en cada escucha le sacas un punto distinto, una delicia, igual que en “Poseidon says”, tema de once exquisitos minutos, donde se lucen todos y cada uno de los ases que dispone la banda bajo la manga; tremenda manera de acabar una escucha. Preferidas para un servidor la original y entretenida “Sahara in an hourglass” de la que es difícil no engancharse a esos sonidos arábigos y “Sacred rules” que simplemente me parece perfecta.

Directo a la estantería de clásicos del prog rock pero ya. Setenta y cinco minutos de placer, oiga.

Web de MIND'S EYE - Web de Lion Music

Didac Bello “Crucificado”

 

MIRADA DE ÁNGEL “Mirada de Ángel” (2004)

Hay maquetas que suenan mejor que muchos discos, y discos que suenan peor que muchas maquetas. Todo depende del estudio de grabación, del técnico de sonido y, por supuesto, del presupuesto con el que se haya contado para la grabación. Uno está acostumbrado a unos márgenes de calidad, y los discos se suelen mover entre un máximo y un mínimo de calidad exigible. Cuando no se llega a ese mínimo, esa calidad de sonido (o falta de ella) es capaz de tirar por tierra un buen trabajo musical.

Desgraciadamente, estamos ante uno de esos casos. Mirada de Angel es un grupo de Aranda de Duero (Burgos) compuesto por Alberto Ibáñez “Hippy” (bajo y coros), Víctor Aceña (voz), Ismael Sanz “Isma” (guitarra y coros), Agustín Arroyo (guitarra y coros) y José L. Caballero “Josito” (batería y coros), que con toda la ilusión han sacado adelante este disco.

El CD se compone de 9 temas de Heavy Metal clásico, y al grupo se le ven buenas maneras. Las melodías están cuidadas y se han preocupado de construir todos los estribillos a dos voces, algo digno de elogio. La labor instrumental está muy penalizada por el mal sonido del disco, y algunos solos no están mal, aunque algo confundidos en un batiburrillo de fondo que penaliza el resultado final.

No sólo el sonido de las guitarras está perdido, el bajo sólo sobrevive en contadas ocasiones y la batería suena a tambor de Colón. Y es realmente lamentable, porque las canciones están bien construidas, son variadas entre sí y merecerían un soporte mejor construido para llegar al público.

El máximo aliciente del disco son las buenas melodías vocales de temas como “Miedo”, “En silencio”, y sobre todo “Némesis”, con un estribillo duro pero pegadizo que se queda en la cabeza. Hablando de la voz, el trabajo de Víctor Aceña es bueno, y lo será aún más cuando se olvide de intentar esos agudos que de vez en cuando intenta meter.

El CD trae un libreto con las letras, agradecimientos y algunas fotos, bastante agradable a la vista aunque difícil de leer, ya que el tipo de letra, aunque bonito, resulta demasiado pequeño.

El primer paso de un grupo siempre es complicado, y muchas veces marca su posterior trayectoria. Espero que Mirada de Ángel tengan una segunda oportunidad, y en ella puedan enviarnos un trabajo con un sonido aceptable que nos permita juzgarles únicamente por su valía como músicos.

Web MIRADA DE ÁNGEL

Shan Tee

 

THE MISSION “Aura” (2001)

Dos discos experimentales, “Neverland” (1994) y “Blue” (1995), y dos recopilatorios han sido necesarios para que The Mission se replanteen seriamente el rumbo de su carrera, y como resultado de ello aquí tenemos este “Aura”, que retoma en cierta medida el sonido digamos “clásico” del grupo (esa mezcla de pop y rock gótico, con aires de U2, The Cure y Zeppelin a partes iguales) y el camino dejado en “Masque”, su última obra afortunada.

La formación, ahora trío, está compuesta por dos caras viejas, la de Wayne Hussey (voz/guitarra) y Craig Adams (bajo), y una nueva, la de Scott Garrett (batería), los cuales andan presentando este trabajo por Europa, aunque parece ser que España no va incluida esta vez en el lote (cada vez me arrepiento más de no haber asistido al “Resurrection Tour”, que pasó por la mismita Valencia).

El plástico se abre con dos singles potenciales; el primero, “Evangeline” (“Amelia”, “Severina”... este Wayne no se cansa), con ciertas reminiscencias a los Sisters de la era Hussey, y el segundo, “Shine Like The Stars”, con un aire más dramático, ambos dos con un claro sabor añejo que te transportan enseguida a la época dorada de la banda.

“(Slave To) Lust” porta un toque arábigo en las guitarras muy peculiar, que pueden recordar a los Zeppelin más hipnóticos, mientras que en “Mesmerised” Hussey vuelve a deleitarnos con ese aire desgarrado que te cala hasta los huesos.

En “The Light That Pours From You” encontramos algo más de marcha (la caja parece un martillo), pero ésta vuelve a decaer con “Dragonfly”, que viene a ser algo así como una puesta al día del “Butterfly On A Wheel” del célebre “Carved In Sand”, y aunque predecible no puedes evitar emocionarte un tanto.

Como bien dice el título del tema, “Happy” transmite felicidad a raudales (y es que la música de The Mission puede transmitirte desde sentimientos de agobio hasta alegrías desbordantes, pero nunca te deja impasivo), la cual me trae a la mente en esta ocasión al “Like A Child Again” (guardando las distancias, claro).

“To Die By Your Hand”, con un tono más propio de Smashing Pumpkins que de ellos mismos, sirve de puente con “Trophy/It Never Rains...”, un tema pegadizo y de estribillo fácil, al que le sigue “Burlesque”, quizá el más oscuro del disco (¿un rollete en Barna, Wayne?).

En el tramo final encontramos “Lay Your Hands On Me” (nada que ver con Bon Jovi), un tema marchoso, algo más rápido que el resto y de contenido festivo, “Cocoon”, que más que un tema se podría decir que es un pasaje (me atrevería decir que algo cansino) con cierto gustillo a los Pearl Jam de Eddie Vedder, y la que cierra, “In Denial”, otro de esos cantos desesperados y melancólicos marca de la casa.

Aunque se anunció en su día como el mejor álbum de la banda hasta la fecha (estas compañías discográficas...), he de decir que comparándolo con obras como “Gods Own Medicine”, “Children” o “Carved In Sand” se queda quizá algo cojo, pero sin duda es un excelente paso (en este caso atrás), y de seguir así podemos darnos por más que satisfechos.

Hay fórmulas que es mejor no tocar, sobre todo cuando uno es el inventor. Pero como se suele decir, es de los errores de los que mejor se aprende.

David Fernández “Bubba”