Discos M

 

Mo-My


  MOKSHA Ansium (2004)
  MOKSHA Supersilver Haze (2004)
  MONSTER MAGNET Monolithic Baby (2004)
  MOONSPELL The Antidote (2003)
  MOTHER SUPERIOR Moanin´(2005)
  MOTÖRHEAD Hammered (2002)
  MOTÖRHEAD Stone Deaf Forever (2003)
  MOTÖRHEAD Inferno (2004)
  MR. ROOSTER All that Noise (2005)
  MSG Tales of Rock 'n' Roll (2006)
  MURO Acero y Sangre (1987 reed. 2001)
  MURO Corazón de Metal (2001)
  MURO Este Muro no se cae (2003)
  MUSHROOM RIVER BAND, The Simsalabim (2002)
  MY DYING BRIDE The Dreadful Hours (2001)
  MYSTERY BLUE Metal Slaves (2003)

 

MOKSHA “Ansium” (2004)

Hay una verdad que no me cansaré de repetirla; si la escena española de metal, digamos clásico, anda de capa caída (y no nombraré los grupos que todos sabemos y tenemos en mente), la de metal extremo (por llamarla de alguna manera) está que se sale del parchís. A pesar de tener muchísimo menos reconocimiento por parte de público, algo normal y que entendemos, y por parte de la prensa “especializada” (nótese el uso de comillas), algo que ya entendemos menos, consigue sacar al mercado discos de auténtico lujo, como éste que tenemos entre manos, tanto a nivel de producción como de composición e incluso presentación. Curioso cuanto menos. Olvidémonos un rato de este apunte, para mí necesario, y centrémonos en el trabajo de estos catalanes llamados Moksha y su último álbum denominado “Ansium”.

Nada más oír los primeros acordes de “O tempora o mores”, la copla que abre el disco, ya vemos que los tiros van en una onda muy “Heavy” (recuerda lo que significa Heavy), riffs pesados, cargados de mala hostia, debajo de una voz muy agresiva y una batería muy contundente. Definirlos, encuadrarlos en un estilo es tarea de chinos, el saco de metal extremo puede venirles bien para temas como el anterior o el metálico “Venus amnesia”, pero también hay matices, canciones que se salen un poco de la línea marcada y tiran hacia lados más rockeros o incluso Hardcore como “This is the last Rock ´N´ Roll, babe” donde incluso la voz, aunque sólo momentáneamente, baja un poco el nivel de agresividad, “? (The Question)” donde la melodía adquiere un protagonismo inusual aunque termine dando paso a un riff salvaje o “Matanuska Tundra”, un tema lento, denso, cantado con las mismísimas tripas. Lo que está claro es que el bagaje musical de esto tíos es bastante amplio y las ideas las tienen bastante claras. Muy cañeros pero sabiendo en todo momento lo que se está haciendo y a donde se quiere ir.

Otra cosa que me ha llamado la atención del disco, es el original y cuidado artwork que han usado que, aparte de hacerlo más atractivo, ha conseguido salirse un poco del estilo, ya muy manido, de otras bandas similares y eso es algo digno de agradecer.

A pesar de esta grabado en directo en una mañana (miedo da pensar lo que serán capaces de hacer cuando les den un par de semanas) bajo la dirección de Santi García el sonido del disco es muy bueno.

En definitiva un buen disco, cañero y variado a la vez, que se sale un poco de los parámetros establecidos en este tipo de bandas y que a mi me ha dejado con ganas de más y, sobretodo, poder disfrutarlos en directo.

E-mail - Discográfica Under Hill Records 

Pedro Salinas “Pears”

 

MOKSHA “Supersilver Haze” (2005)

Ahora no me pillan de sorpresa, aunque quizás la sorpresa sea que este disco es... ¡todavía mejor que el anterior! Porque por el resto no hay nada sorprendente. Otra vez han trabajado con Santi García en sus Estudios Ultramarinos, otra vez suenan como una apisonadora infernal, otra vez han vuelto a reinventarse a si mismos retorciéndose todavía un poco más, otra vez han grabado el disco en dos tardes mal contadas, otra vez se han currado una presentación de la hostia y otra vez me han dejado con la boca abierta. Vamos lo normal, lo de siempre, lo que nos tienen acostumbrados estos catalanes.

Esta vez han enlatado nueve coplas, una de ellas una apabullante versión del “Move Over” de la Joplin absolutamente bestial. Supersilver Haze es más rockero que su anterior trabajo pero igual de hiriente y afilado y con un sonido muy actual que recuerda a cualquier parto de Relapse Records, especialmente, a veces, a gente como Mastodon o The Dillinger Escape Plan.

Desde la trepidante y apoteósica “Down The Sun” que abre la avalancha sonora hasta la correosa “Voices Of The Street” que la cierra, no hay ni un minuto de desperdicio ni de pérdida de tiempo, se va directo a donde duele, a hurgar con saña en la herida desgarrando sin piedad cualquier atisbo de mediocridad. Salvajes pero con clase, desbocados pero sabiendo en todo momento hacia donde se va, nada es gratuito, todo tiene un porqué, una explicación que hace que el resultado final sea lo que sea; una obra singular, rara pero hipnótica que no dejará a nadie impasible. Un gran disco de un gran grupo.

Web Under Hill Records

Pedro Salinas “Pears”

 

    

MONSTER MAGNET “Monolithic Baby!” (2004)

Si alguien creía que la banda del ácido Dave Wyndorf había tocado techo con el flamante “Powertrip” estaba bastante equivocado. Cierto es que “God Says No” supuso un considerable bajón con respecto al anterior, como también lo es aquello de que ‘después de la tormenta viene la calma’, y tampoco puede decirse que “God...” fuera un mal trabajo, simplemente que su predecesor era mejor.

Sea como fuere, el caso es que el presente de Monster Magnet se presenta inmejorable. Suenan duros, compactos, clásicos e innovadores a la par, y todo ello bajo un claro prisma común: el hard rock. El repertorio de “Monolithic Baby!”, como si de una colección de singles o de un mismísimo ‘best of’ se tratase, de lujo.

Tras un comienzo atronador con “Slut Machine”, en el que no puedes evitar abrir bien los ojos y la boca y enchufar directamente tu guitarra imaginaria, empiezan esos estribillos al son del hiper-hardrockero grosor de las guitarras de Ed Mundell y Phil Caivano marca registrada, como es el caso de la machacona “Supercruel”, con la que no podrás dejar de tararear eso de “Cry for your mother...”. En la sutil “On The Verge” hay para todos los gustos, desde ambientes a medio camino entre un film de Tarantino y el Far-West hasta esas teclas de acompañamiento prototípicas de los Stooges (de las cuales se han hecho acopio más de uno, y no voy a señalar), sin duda de lo mejorcito del disco. Tanto el título de “Unbroken (Hotel Baby)” como la pandereta de su inicio incitan a la festividad, así como la ruda “Radiation Day” recuerda que esta sigue siendo la misma banda que giró con Metallica unos años ha.

Cada vez que escucho los primeros acordes de “Monolithic” me vienen a la mente Barón Rojo y Foreigner, supongo que serán cosas mías, y sin embargo es empezar “The Right Stuff” y aparecérseme la imagen del reverendo Manson al micro. “There’s No Way Out Of Here” podría hacer las veces de balada si no fuera por la contundencia que atesora, mientras que el aire innovador de “Master Of Light” no le resta la apariencia de himno (esos estribillos!). En “Too Bad” tenemos guitarras limpias y más que batería percusión acompañando a la voz de Wyndorf (¿The Mission?), y con las densas y actuales “Ultimate Everything” y “CNN War Theme” (tan caótica como su nombre indica) se cierra un disco de esos nunca mejor llamados ‘redondo’.

Porque eso es lo que es “Monolithic Baby!”, un disco sin altibajos, con mucha variedad pero toda al mismo nivel. Un disco para escuchar a solas, acompañado, en el coche o sentado (bueno, mejor tumbado), pero en definitiva para escuchar, ya que un trabajo así no puede estar sin oyente. Un disco de ROCK bien en grande, al margen de épocas, modas y subestilos. Un disco para ir apuntando en los favoritos de 2004.

Bubba

 


If anyone thought that Dave Wyndorf´s band had reached its limit with the great “Powertrip”, they had it wrong. It is true that “God Says No” supposed a sharp fall with respect its forerunner, but it can’t be said that “God...” was bad at all, it was just that the previous release was better.

In any case, the truth is that the present-day of Monster Magnet is superb. They sound hard, compact, classic and innovative at the same time, and all this under the light of hard rock. The track-list of “Monolithic Baby!” is excellent, as if of a collection of singles or a “best of....” we were talking.

After a devastating start with “Slut Machine”, at the sound of which you can’t but open your eyes with surprise and start headbanging, there come those choruses complemented by the hard-rock sounding guitars of Ed Mundell and Phil Caivano, as in the case of the hammering “Supercruel” after which you won’t stop humming “Cry for your mother...”. Then comes the subtle “On The Verge”, where you can find atmospheres that could very well be taken from a halfway film between Tarantino and the Far West, to keyboards original from The Stooges. One of the best tracks from the cd, without a doubt. “Unbroken (Hotel Baby)” incites to party and having a good time not only because of its title but also because of the tambourine at the beginning. Also the crude “Radiation Day” reminds us that this is still that band that toured with Metallica some years past.

Each time I listen to the first chords of “Monolithic” I can’t help thinking about Baron Rojo and Foreigner, I guess it is just my imagination, just as when “The Right Stuff” starts the image of reverend Manson pops up straight into my head. “There Is No Way Out Of Here” could play the part of the ballad if it wasn’t for its strength and intensity, while the innovative “Master Of Light” could be the hymn (those choruses!). “Too Bad” possesses clean guitar chords and percussion, rather than drums, complementing Wyndorf´s voice (The Mission?). “Ultimate Everything” and “CNN War Theme” (as chaotic as its name indicates), with a very actual and solid sound, close up a great CD.

And that is what “Monolithic Baby!” is about, a work without ups and downs, full of diversity but all achieving a great level. It is a cd to listen to alone, with someone, in the car or sitting down (lying down would be even better), but above all a work to listen to because it is worth the while. It is a great ROCK artwork outside any epoch, style or trend, and which will no doubt be among the bests of 2004.

Trad: Ramiro Morales “Motorhead”

 

MOONSPELL “The Antidote” (2003)

Esto es lo que necesitaba Moonspell. Tras un período de relajación (“Sin/Pecado”), otro de clara incertidumbre (“The Butterfly Effect”) y un intento un tanto forzado de vuelta a su sonido clásico (“Darkness And Hope”), “The Antidote” supone el regreso definitivo de la banda metálica portuguesa por excelencia al oscuro liderazgo del que nunca se debieron ausentar.

Basado en su integridad en la novela de José Luís Peixoto de mismo título y mezclado y masterizado en los afamados Estudios Finnvox de Finlandia, “The Antidote” nos devuelve a los Moonspell más pletóricos de la era “Wolfheart” / “Irreligious”, algo que ya se palpa desde la presentación del plástico hasta las fotos del propio grupo (esa camiseta de los míticos Hellhammer de Fernando Ribeiro!)

La romántica oscuridad vuelve a estar omnipresente, hecho corroborable en la cita impresa en la primera página del libreto, que reza “The horror of beauty, the beauty of horror”, para dar paso a una descomunal “In And Above Men” en la que no puedes evitar un “coooñió!” en una primera escucha (impresionante). No es mi intención hacer un repaso exhaustivo tema por tema ni ensalzar unos por encima de otros, ya que como digo se trata de una historia conceptual y todos y cada uno llevan un hilo conductor, aunque con esto tampoco quiero decir que se trate de un trabajo lineal (en absoluto). Ahí están singles perfectamente radiables como “Everything Invaded” (de hecho lo es, para el cual se ha grabado un video-clip que se incluye en el CD), el homónimo del disco o “A Walk On The Darkside”, con Fernando luciendo su voz más melódica, entremezclados con trallazos de rabia contenida como “From Lowering Skies” o “The Southern Deathstyle”, extravangazas en plan “Lunar Still” (Tilo Wolf se sentiría orgulloso de un tema así) o pelotazos del calibre de “Capricorn At Her Feet” (con esos contrastes de voces tan resultones) o el rápido “Crystal Gazing”, en el que el mastodóntico Mike Gaspar te volará los sesos con su doble bombo a la vez que la guitarra de Ricardo Amorim te ponga el vello bien de punta.

Lejos de ser un mero revival de glorias pasadas, “The Antidote” supone una vuelta a las raíces pero con un pie en el nuevo milenio, probablemente con el sonido más crudo y visceral que hayan grabado nunca (se acabaron los samplers y las programaciones porque sí) pero sin resultar anclado ni manido (compacto y homogéneo, serían los términos). Súmale una presentación exquisita y unos cuantos extras en CD-ROM –incluyendo el propio libro- y ya tienes unas cuantas razones para salir corriendo a por él. Estoy seguro de que no te vas a arrepentir.

Bubba

 

MOTHER SUPERIOR “Moanin´” (2005)

Llevan más de diez años dando el callo y todavía hay quien piensan que acaban de llegar, dieron un toque de atención con su disco “Sin” de 2002, una patada en la mesa con “13 Violets” (un disco que tenía todo lo bueno del anterior pero mucho más pulido y con menos aristas) y ahora acaban de sacar al mercado “Moanin´” con el que han plantado sus reales, posiblemente por mucho tiempo. Un trabajo que no hace sino confirmar, mal que les pese a más de uno, que son unas de las nuevas sensaciones del mundo del Rock.

¿Y tan buenos son que todo el mundo habla de ellos? Es verdad que quizás se esté juntando a veces el hambre con las ganas de comer, la nostalgia de épocas pasadas muchas veces nos juega malas pasadas, ahí están todas esas “the next big thing” tiradas en la cuneta, y se encumbran bandas que se venden como nuevos clásicos cuando no dejan de ser medianías. No es el caso de Mother Superior, que tienen bagaje suficiente para aguantar por si mismos los embates y vaivenes de la prensa especializada y los fans. Tampoco son unos nuevos Led Zeppelin ni van a cambiar el mundo con su visión del Rock & Roll, simplemente son una gran banda, con buenos músicos, buenas coplas y mejores influencias. Todo ello, unido a la pasión con la que tocan cada nota, hacen que sean, en la opinión de un servidor, uno de los grupos más en forma actualmente.

“Moanin´” es, como todos sus trabajos, una amalgama de la historia del Rock. Un disco por donde los californianos van soltando con coherencia retazos de estilos tan dispares como el Heavy Metal, el Soul o ramalazos de Punk, bien regado todo con el regusto y aroma que desprendían las grandes bandas de los setenta. Y como el movimiento se demuestra andando ahí están coplas como la primera, “This Song Reminds Me Of You”, donde hay potentes distorsiones, guitarras acústicas, buenas melodías de voz y buenísimos solos, el trallazo de “Forkintheroad” o la preciosa “Devil Wind” donde las acústicas dejan paso a un riff cien por cien Sabbath para volver más tarde para dejarte noqueado. “Meltdown”, por el contrario, suena a sudor, a directo y local de ensayo, a inmediatez y a cercanía, pareciendo que tienes a la banda tocando junto a ti. De todas maneras la que mejor describe a estos tres locos por el Rock son los más de siete minutos que cierran el trabajo en una orgía de guitarras desquiciadas que saben a improvisación que da gusto y que cierran el disco de manera notable.

En definitiva un gran disco, ameno, variado, bien ejecutado donde se nota el mucho trabajo que hay detrás y el currículo de los protagonistas, donde hay de todo menos pose y amaneramiento. Recuerda que no vienen para ser nada, que no son profetas ni predican nada que no sea amor por el ROCK (así en mayúsculas) y que el bombo que se le da (damos), merecido o no, no es culpa suya, aunque algo tendrá el agua cuando la bendicen.

Pedro Salinas “Pears”

 

MOTÖRHEAD "Hammered" (2002)

Creo que todos nosotros, a grandes rasgos, sabemos lo que nos vamos a encontrar: salvaje rock' n' roll en estado puro pasado por un apropiado tamiz heavymetalero... Pues aquí lo tenemos, “Hammered” es la decimoctava entrega en estudio de esta banda, mítica como pocas, y lo mejor que se puede decir es que no defraudará a sus seguidores, aunque bien es cierto que nos encontraremos con un par de sorpresillas que descolocarán al más despistado.

En general, y comparándolo con las últimas entregas del grupo, difiere bastante de “We Are Motörhead”, siendo este “Hammered” más variado y en general no tan rápido, no tan agresivo y por el contrario más rockero que aquel, acercándose más en sonido y demás a discos como “Overnight Sensation”, manteniendo siempre el espíritu de esta banda con ya 27 años sobre sus espaldas.

La primera de las novedades llega cuando el CD comienza a girar. “Walk a Crooked Mile” es una canción atípica en la banda de Lemmy, Phil y Mikkey, pero que realmente funciona, un medio tiempo con un estribillo muy pegadizo a la vez que melódico. Seguidamente nos encontramos con un riff puramente rockero, genuinamente Phil Campbell, que significa el comienzo de “Down The Line”, otro medio tiempo muy agradable con Lemmy en plan melancólico (¿serán los años?). A estas alturas ya advertimos el gran trabajo de producción realizado, obra de Thom Panunzio, donde todo suena en su sitio, resultando el conjunto atronador (aunque quizá la batería podría tener un poco más de protagonismo, pero bueno).

Tras estas dos tranquilas canciones (según el estándar de Motörhead) llega el primer cañonazo del disco, “Brave New World”, una descarga puramente heavymetalera con una gran letra acerca de los males de este mundo en el cual nos ha tocado vivir, con especial ración de críticas a las religiones. Los primeros guitarrazos de “Voices From The World” nos recordaran indudablemente al “Let There Be Rock” de los australianos AC/DC, pero a medida que se desarrolla la canción descubrimos un gran tema, donde destaca la fantástica parte intermedia con la parte hablada a cargo de Lemmy. Tras “Mine All Mine”, un tema quizá un tanto insulso, llega mi favorita del disco. “Shut Your Mouth” es un temazo en la más pura tradición Motörhead, en la onda de temas como “Metropolis” o “Stay Clean”, con un riff imposible de olvidar y un estribillo matador, que desembocará en uno de los temas más duros del disco, “Kill The World”, con un sonido muy oscuro y denso, aunque quizá se hace un poco pesado.

Para el final del disco tenemos tres grandes canciones. La primera de ellas es “Dr. Love” (nada que ver con Kiss), muy festiva, seguida de la segunda sorpresa del disco, “No Remorse”, con un sonido muy moderno, en la más pura onda del Metal americano de hoy en día y con una línea vocal un tanto extraña, lenta en su inicio y desembocando en un rápido final que nos lo deja todo preparado para el último cañonazo... ”Red Raw” es como un poderoso puñetazo en el estómago, posiblemente la canción más dura de la historia del grupo, bastante parecida a aquel “Burner” del magnifico “Bastards”, para dejar claro quienes son los abuelos del Thrash Metal.

Finalmente, Lemmy se despide con un “Spoken Word” llamado “Serial Killer”, es decir, una parrafada a medias con el luchador de la WWF Triple H, curiosa pero nada más.

Existe una edición del álbum que contiene un CD extra con dos temas grabados en Wacken ("R.A.M.O.N.E.S." y “Shoot You In the Back”), con un sonido muy bueno, un tema nuevo que fue lanzado en Estados Unidos durante el 2001 como “himno” del citado luchador Triple H llamado “The Game”, que agradará bastante a los seguidores del grupo, y un vídeo de 16 minutos con imágenes de su excelente DVD “Boneshaker”.

En definitiva, este disco vuelve a demostrar la fuerza que tiene Motörhead hoy en día, que tras la consolidación de su último line-up se crecen a pasos agigantados, haciendo frente al refrán aquel de que tiempos pasados siempre fueron mejores, demostrando que se puede ser fiel a un estilo aportando detalles nuevos de entrega a entrega. El tiempo no pasa por estos bandidos, estás avisado...

Juan Pérez “Gizmo”

 

 

MOTÖRHEAD “Stone Deaf Forever” (2003)

¿Cuantas veces hemos opinado que tal o cual recopilatorio se ha quedado corto, o que faltan temas básicos, o que no aporta nada nuevo? Pues lo mismo deben haber pensado en Castle/Sanctuary Records, lanzando esta estupenda caja que resume y condensa casi a la perfección los 28 años de vida (se dice pronto) de una de las bandas de rock más importantes que ha dado nunca Inglaterra. Un tributo más que digno para un grupo, y en concreto un hombre, Lemmy Kilmister, que personifica para muchos de nosotros multitud de los aspectos que hacen al rock diferente entre tantos estilos musicales.

Como ya se ha dicho antes, este “Stone Deaf Forever!” es un extenso repaso a la carrera del grupo. Respecto a la parte musical, se compone de cinco CDs. Cuatro de ellos ordenados cronológicamente, y un quinto dedicado a recoger temas en directo de todas las etapas de la banda. En total, 99 canciones, lo cual asegura horas y horas de disfrute.

No entraré a analizar todos sus temas y épocas porque nos podríamos pasar aquí días, pero si que me gustaría hacer notar el buen criterio a la hora de elegir los temas (de hecho, es el primer recopilatorio de Motörhead desde el ya lejano “No Remorse” en el que la banda se ha involucrado realmente, en colaboración con miembros del club de fans). Encontramos tres o cuatro temas de cada disco (por primera vez se haya representada toda la discografía, sin excepciones), tanto clásicos atemporales (“Ace Of Spades”, ”Overkill”, “Killed By Death”, etc.) como temas menos conocidos (pero con la misma o mayor calidad) como “Devils”, “Out Of The Sun” o “Limb From Limb”. El verdadero interés para coleccionistas viene con las diecinueve grabaciones inéditas; unas cuantas tomas en directo de 1978, grabaciones para la BBC de 1980 y 1986 (interesantísimas estas últimas, con versiones de temas del “Orgasmatron” más potentes que las originales de estudio), algún tema inédito como “Hell On Earth” (escrito para la banda sonora de Hellraiser III), algunas versiones (como el “Shoot Em Down” de Twisted Sister) y alguna que otra rareza más como “Orgasmatron 2000”, una nueva versión del tema grabada por el último line-up, más lenta y densa que la original de 1986. El quinto disco es el que encuentro más interesante, compuesto en su totalidad por interpretaciones en vivo seleccionadas tanto de sus directos y vídeos oficiales (se hayan todos reflejados, a excepción de “Live In Toronto”) como de algunos de sus bootlegs más famosos, destacando las muestras del legendario pirata “What’s Words Worth?”, la versión del clásico de Chuck Berry “Nadine” (solo interpretada una vez en la historia de la banda), “Acropolis” (homenaje a los fans griegos modificando el estribillo de “Metropolis”) o la versión del hit de Hawkwind “Silver Machine”.

Por si con estas más de cinco horas de música no tuvieras bastante, se incluye un libreto de 60 páginas donde aparte de una detallada biografía del grupo se incluyen multitud de fotos inéditas de todas sus épocas, así como extractos de varias publicaciones musicales con críticas de cada disco y de algunos shows (aunque en su mayor parte pertenecen a Kerrang!), y lo que será de gran utilidad para todo buen coleccionista, un listado completo de todo el catálogo del grupo (tanto LPs como singles), especificando formatos, ediciones internacionales, etc. Y como detalle adicional, la caja incluye un poster con una representación de un cartel de su última gira.

¿Puntos negativos?. Siempre los hay. Sinceramente, creo que las 19 grabaciones inéditas te dejan con ganas de más, y más teniendo en cuenta que se han quedado varias rarezas en las cintas del estudio. Podría haber sido la oportunidad perfecta para reunirlas todas en un mismo producto. Por otra parte, y teniendo en cuenta el elevado precio del producto, se podría haber incluido algún “extra” más (las primeras noticias hablaban de un pin que finalmente no se ha incluido), pero bueno, lo que hay (que es mucho) vale la pena.

Aunque en teoría la función de este “Stone Deaf Forever!” es la de ser el recopilatorio definitivo de Motörhead (objetivo que consigue sobradamente) evidentemente por sus características y especialmente por su elevado precio (sobre 60 euros) está claramente destinado para la base de fans y coleccionistas. Si eres uno de ellos, no hace falta que te diga nada más, ¡ves a por esta preciosidad ya! A los demás, pienso que hay formas mejores (¡y más económicas!) de adentrarse en el apasionante mundo de Motörhead. En esta misma página seguro que encuentras un par de consejos. ¡A por ellos!

En fin, un producto excelente que hará caer la baba a todo buen Motörheadbanger. Y aquí acaba esto, que estoy dejando pringado el teclado. ¡Sordos para siempre!

Juan Pérez “Gizmo”

 

MOTÖRHEAD “Inferno” (2004)

Ya habrás oído y leído decenas de tópicos sobre Motörhead: la banda más ruidosa del mundo, el grupo definitivo de Rock n Roll, Lemmy es Dios, etc., etc., etc. Pues con éste nuevo disco parece que el trío más salvaje de la historia del Rock (¡toma, otro tópico!) quiere convencernos de que todo eso es verdad. “Inferno” es la mejor producción de la banda en años, desde los ya míticos “Bastards” y “Sacrifice”. Doce temas, a cada cual mejor, en la mejor tradición de Motörhead. Aunque “Inferno” sigue el estilo clásico del grupo, tiene un sonido que recuerda más a los discos de mediados de los ´90, rompiendo un poco con “Hammered”, más melódico y calmado. Y para muestra, ahí está el espectacular inicio con los potentísimos “Terminal Show”, “Killers” y “In The Name Of Tragedy” para demostrarlo. El riff tan NWOBHM de “Suicide” (de trasfondo ecologista, toda una novedad) reduce un poco la intensidad inicial, recordando a los discos clásicos de bandas como Judas Priest o Saxon. Tras ésta llega el turno del Rock’n’Roll más puro de la mano de “Life’s A Bitch”, tema que servirá para presentar el disco, en el que destaca su fenomenal estribillo. Tras ya doce años juntos, Lemmy, Phil y Mikkey se muestran en mejor forma que nunca, destacando especialmente la labor del guitarrista galés, que nos ofrece una de sus mejores interpretaciones en la banda. Además hay que contar con la participación del virtuoso Steve Vai, que participa con su hacha en “Terminal Show” y “Down On Me” (este último, uno de los mejores temas de este “Inferno”).

El disco acaba tan bien como empezó. Los estribillos de “In The Black” y “In The Year Of The Wolf” recuerdan a temas como “All Gone To Hell” de aquel gran “Sacrifice” de 1995, mientras que “Fight” y la festera “Smiling Like A Killer” (que recupera la tradición de letras humorísticas de Lemmy) reivindican la faceta más pura de Motörhead: rabia, velocidad y muchos decibelios. Como contrapunto, tenemos “Keys To The Kingdom” y “Whorehouse Blues” para mostrar que Kilmister y sus chicos se atreven con todo. La primera es un blues en clave de Heavy Metal mientras que la última es una pequeña delicia, un country-blues acústico (en el que Lemmy se atreve con la guitarra y la harmónica), con una letra muy personal, amén de una de las mejores del disco.

La edición limitada del disco, contiene además un DVD con una entrevista (subtitulada en multitud de idiomas, entre ellos el castellano) de poco más de 10 minutos de duración con Lemmy, Phil y Mikkey contando alguna que otra cosilla del disco, con mucho cachondeo (realmente, hay pocos momentos de seriedad), además de los vídeos de “Brave New World”, “Serial Killer” y “We Are Motörhead” (éste último extraído del DVD "Boneshaker").

Motörhead han demostrado otra vez porque han aguantado contra viento y marea durante 29 largos años. Tras 18 discos, aun son capaces de crear música fresca y llena de vitalidad, tanto en 1977 como en el 2004. Quizá el secreto sea que, como Lemmy mismo dijera en las sesiones promocionales de este disco: “Este álbum trata sobre músicos de verdad tocando música de verdad. No hay reglas”. Más que nunca, Live To Win!

Juan Pérez “Gizmo”

 

 

MR. ROOSTER "All that Noise" (2005)

Si hubiera justicia en este país… el primer disco de los catalanes Mr. Rooster, que lleva ya varios meses en el mercado, estaría en boca del rockerío nacional. Pero ya se sabe, en este país la cultura musical rockera brilla por su ausencia. 

Si hubiera justicia en este país… esta banda, que realizaban Hard/A.O.R., que editaron la maqueta “Mr. Rooster” (iba a ser su primer disco, pero al final quedó en demo, con nada más y nada menos que catorce temas, cuatro de los cuales han sido vueltos a grabar para el larga duración), que han abierto para Blaze, Harem Scarem, Danger Danger, The Atomic Bitchwax, U.D.O., etc., que antes era quinteto (con los guitarristas Lluc Oliveras y Marcel Graell) y que en la actualidad está formada por los buenos músicos Rafael Morata (vocalista, guitarras acústicas y algunas rítmicas, y teclas), J. R. Moreso “More” (bajista y coros), Eduardo Ibáñez “Dudi” (batería), y Jordi Alcázar (guitarras principales y rítmicas; y último en entrar en la formación, en el año 2003); deberían sonar en las buenas emisoras musicales a nivel de todo el país (¿hay alguna?) y en los programas musicales televisivos (¡y nos quejábamos en su época del poco Rock que aparecía en la tele… ya que volvieran esos programas!)

Si hubiera justicia en este país… este cuarteto debería haber tocado mucho más a lo largo de la Piel de Toro y poder demostrar su valía en directo como en su día nos contó Crucificado en la presentación del disco aquí.

Si hubiera justicia en este país… “All that noise”, producido por el grupo y grabado en tres semanas en La Pecera Studio de Barcelona en el 2004, y como se informa en el libreto despegable: “ni “loops”, ni “samples”, ni cortar y pegar, sólo válvulas y cinta analógica”. Vamos, como se grababa en el pasado (muy buena idea la impresión en el propio CD asemejando un vinilo). Eso, que si hubiera justicia en este país temas que nos pueden traer recuerdos, pero con personalidad propia y actual, de grandes bandas tales como Guns n´Roses, L.A. Guns, Tesla, Skid Row, Aerosmith, Mötley Crüe… tendrían que ser escuchados y tenidos más en cuenta por muchos rockeros de este nuestro país. ¿Acaso no es para que se les haga la justicia merecida a canciones como la buena y pegadiza “Factory boy” con esa guitarra recordando al, ahora en Velvet Revolver, Slash; los ritmos graves y marcados en “Fear” con el buen hacer de Dudi a los tambores; las suaves melodías de “Shangri-la” con Alcázar (atención a su buen gusto a la hora de pulsar y rasgar su seis cuerdas) sacando buenísimas notas; el riff y ritmo genial que te hace contornear el cuerpo en “Easy come, easy go”; el sonido en “Stranger” que recuerda, como en otros cortes, a bandas de Hard Rock norteamericano de los 80 y 90, pero también al Hard Rock clásico de los 70; las sensaciones que comunica la tranquila “Scarred”; la genial y marchosa “Mind your own business” (concebida originalmente en castellano, y de la cual hay una versión en nuestro idioma como tema extra al final titulado “Si yo te contara”); la oscuridad en “Martyr”; la sutileza y energía, comandada por la voz de Rafa, que se dan en “The black wave”; la historia de “Mr. Rooster”; y la ternura de “Time to leave, time to live”? Eso sí, más justicia y mayor partido le deberían haber sacado a los coros.

Si hubiera justicia en este país… pero… “No hay justicia”, como decían mis queridos Áspid, aunque Rafa Garrigós (batería de la desaparecida formación gerundense) ha apostado por ellos editando el CD bajo su Sello, Big Bang Music. Ojalá pronto volvamos a escuchar y ver en las tiendas el segundo trabajo del “Señor Gallo” y porqué no, soñar que se les hace justicia e incluso se exporta su disco y reciben aceptación fuera de nuestras fronteras. Clase tienen de sobra.

Web MR. ROOSTER

Starbreaker

 

MSG “Tales of Rock’n’Roll – Twenty-five Years Celebration” (2006)

La historia del pequeño de los Schenker es bien conocida. En esta misma web tienes una detallada biografía, pero no está de más dar unas pequeñas pinceladas a modo de recordatorio: Siendo muy joven, y junto a su hermano Rudolf formó parte del más grande grupo alemán de la historia: Scorpions. No duró mucho, y con 17 años y sin saber una palabra de inglés, se trasladó a Londres para formar parte de la mejor y más clásica formación de UFO, toda una leyenda del rock mundial. Después de unos años en la banda, y tras un breve retorno a Scorpions, se decide a formar su propio grupo: MSG (Michael Schenker Group), con el cual escribirá algunas de las más brillantes páginas en el libro del Hard Rock mundial.

Aprovechando el 25 aniversario de la creación de MSG, Michael Schenker ha querido hacer algo especial. “Tales of Rock’n’Roll” es un disco conceptual en el que ha invitado a todos los cantantes que han grabado con la banda a lo largo de estos 25 años. La nómina de cantantes es impresionante: Gary Barden, Graham Bonnet, Robin McAuley, Leif Sundin, Chis Logan, Kelly Keeting y el actual voceras del grupo, Jari Tiura alternan sus voces para conformar este disco. Instrumentalmente cuenta con la participación de sus actuales compañeros Jeff Martin (batería) y Wayne Findlay (guitarra y teclados), y para el puesto de bajista ha contado nada menos que con su viejo compañero en UFO, Pete Way.

Tres años han sido necesarios para componer el disco, y uno completo para su grabación, dada la complejidad del material y la dificultad para acoplar a tantos invitados. La concepción conceptual del disco no es únicamente a nivel de textos, sino que musicalmente forma una única unidad, enlazando los temas sin solución de continuidad, en un largo desarrollo que va de inicio a fin del CD.

La idea, desde luego, es fabulosa, pero se ha dejado en el camino lo más importante: la inspiración. A los temas les falta chispa, las composiciones son en, muchos casos, tediosas, y pasan por el reproductor sin pena ni gloria, sin destacar especialmente ni llamar la atención más que en muy contados fragmentos. Por supuesto, la guitarra de Michael Schenker siempre está presente, y su pulcro y depurado estilo siempre es un placer escucharlo, y la curiosidad de ver a estos históricos cantantes alternarse en la interpretación de los temas es muy atrayente, pero poco más. La musa de la inspiración, que tantas gloriosas visitas le ha hecho a Michael Schenker a lo largo de todos estos años, no forma parte de las estrellas invitadas en este proyecto.

Evidentemente esta circunstancia condiciona de manera definitiva el resultado final. Lo que podría haber sido un disco histórico, se queda a medio camino. Este ambicioso y atrayente proyecto merecía haber fructificado de manera más brillante.

Shan Tee

 

MURO “Acero y Sangre” (1987 reed. 2001)

Coincidiendo con el lanzamiento de su nuevo trabajo, "Corazón de metal", Muro han visto reeditado su primer disco, "Acero y sangre", publicado originalmente en 1987. A pesar de que la labor de remasterización no aporta nada destacable, siempre se agradece poder disponer de esta grabación en formato CD y, sobre todo, disfrutar de una de las obras pioneras del speed metal en nuestro país.

"Acero y sangre" fue la carta de presentación de unos noveles Muro ante la escena metalera española: un álbum en directo grabado en la madrileña sala Barrabás el 12 de diciembre de 1986. A pesar de lo atípico de un debut discográfico con un álbum en vivo, Muro no pudieron haber elegido mejor. Los 40 minutos aquí recogidos muestran a una banda que en directo arrasaba con todo: desde el comienzo de "Acero y sangre", que todavía mantiene la fuerza de la primera escucha, hasta que finaliza la versión de "Fast as a shark" de Accept que se marcan, Silver, Lapi, Largo y Julito se dejan literalmente la piel en escena. "Juega fuerte", "Amos de la oscuridad", "Mata" (nada de baladita como la presenta Silver) o "Mirada asesina" son auténticos cañonazos que validan el liderazgo de Muro en la escena thrash madrileña de la época, cuya principal competencia residía en los catalanes Fuck Off y Legion.

Si no hace mucho tiempo que has empezado en esto del metal, no deberías pasar por alto la oportunidad de hacerte con este primer disco de Muro y, si llevas ya algo de tiempo, no está mal que revises material que debería pertenecer de una u otra forma a tu colección.

J. A. Puerta

 

MURO “Corazón De Metal” (2001)

Las huestes de Silverio Solórzano “Silver” y compañía vuelven por sus fueros, esta vez con bastante más acierto que en el anterior “Peligro Inminente”, el cual ‘cagaron’ en cierta medida con una producción que simplemente no les venía a la medida (y es que hay cosas que es mejor no tocar...) “Corazón De Metal” nos devuelve a los Muro más clásicos, mezclando ese speed metal con el heavy de toda la vida, cosa que puedes comprobar en temas como “Corazón De Metal” (todo un himno dedicado a sus seguidores más fieles) o “Contra La Pared”, temas con un sabor añejo que enganchan a la primera. Y qué decir de las letras! Sólo con ver la de “Sal De Mí” nos damos cuenta de que Muro no han perdido el sentido del humor a pesar de los años. Hasta se atreven con alguna pieza instrumental como “K3197”, que me recuerda en parte a aquel comienzo del ya mítico “Mr. Crowley” de su majestad Ozzy Osbourne. “Por Siempre” es una adaptación acelerada del tema de Y&T, y “Sangre En Mis Manos” me trae a la mente a AC/DC y a Manowar a partes iguales. Decir que han regrabado el mítico “Acero Y Sangre” de aquel primerizo y legendario directo de mismo título (y que también aparece comentado en nuestra sección de clásicos, aprovechando su reciente reedición). Por otra parte, Silver nos sorprende un tanto en “Puedo Vivir Sin Ti”, una balada en la que deja aflorar sus sentimientos más íntimos. Por último destacar “En El Corredor De La Muerte”, un tema más extenso y complejo pero no por ello exento de una buena dosis de caña y mala leche, que sirve para cerrar el disco. Resumiendo, otro trabajo más de la mítica banda madrileña, que si bien tal y como está el negocio musical no creo que despunte, sí les sirve para seguir en la brecha y regalar a sus incondicionales un puñado más de canciones con las cuáles disfrutar. Al loro con la pista escondida! (A ver quién adivina la peli, yo ya lo sé!)

David Fernández “Bubba”

 

MURO "Este Muro No Se Cae" (2003)

El esperado directo de despedida de los madrileños es ya una realidad. Finalmente, de las dos noches de descarga en la sala Caracol del pasado mes de enero, la segunda se ha llevado el gato al agua. El formato escogido para dejar registrada la histórica cita ha sido el de un compacto sencillo. Decisión ésta acertada si se tiene en cuenta que los únicos descartes del concierto son la versión de "Children of the sea" de Black Sabbath y "En el corredor de la muerte", restando una duración asimilable para un solo plástico que favorece el precio de adquisición y nuestros bolsillos.

Dieciséis temas conforman el segundo trabajo en vivo de Muro, incluyendo la intro "XXI". No entraré a repasar los detalles de la actuación ya que éstos los encontrareis en las crónicas de ambos shows, publicadas en multitud de lugares (éste incluido). Por lo tanto, echaremos un vistazo a otras cuestiones más puntillosas.

En primer lugar, el continente viene presentado en digi-pack, del cual destaca una infinidad de fotos: del cuarteto tocando, de los invitados que acompañaron a Muro y del público que abarrotó la sala aquel fin de semana. Los créditos se han reducido al mínimo espacio y no hay mucho más: austero, aunque con lo imprescindible.

En segundo lugar, en el apartado técnico, por llamarlo de alguna forma, caben señalar más cosas. El sonido de la grabación es muy limpio y está pulido en todos los aspectos. Desde la primera nota de "Corazón de metal" hasta la última de "Mirada asesina" se puede apreciar con toda nitidez las evoluciones de Silver, Julito, Manolo Arias e Iván. De éstos, quizá sea Silver quien se lleve la palma: sale en tromba desde el principio y, además de poner con su registro el extra de poderío que tienen las canciones en vivo, se alza como líder del grupo levantando a la gente y lanzando proclamas metaleras. Es tal el despojo de maquillaje en estudio que determinados fragmentos reproducen los vacíos lógicos causados por la presencia de una sola guitarra y que en el disco oímos convenientemente retocados.

Por otra parte, tanta transparencia en mesa tiene un handicap: los coros "bramidos" tan característicos de Muro están a un volumen bajísimo (véanse "Juicio final", "España va bien", "Maldición de Kcor" o "Aquí huele a muerto"), al igual que el público ("Sólo en la oscuridad" y "Mirada asesina" son las pruebas más patentes). Las gargantas de las personas que arroparon el evento, cantando cada estribillo y entregadas a más no poder, apenas se asoman. Exceptuando el comienzo, donde sí se escucha perfectamente el cántico que ha propiciado el título del trabajo, esa interacción banda-público que de hecho se dio no puede intuirse en este documento sonoro y no hace justicia a lo que sucedió.

El adiós de "Este muro no se cae" formará parte de las memorias de aquellos que estuvimos allí, de los que hubieran querido estar pero no pudieron y, en general, de cualquier devoto de la banda. Para el resto de mortales, "Acero y sangre" seguirá siendo el disco en directo.

J. A. Puerta

 

THE MUSHROOM RIVER BAND "Simsalabim" (2002)

La expresión que reza “las apariencias engañan” no puede ser más cierta. Cuando le arranqué el disco a Bubba, tenía cierta desconfianza: un nombre horroroso para un grupo, un título más cómico que otra cosa y unos locos disfrazados de magos en la portada. Mirando el dibujo tan hippy de ésta detenidamente me quedé pensativo: esa barba, las greñas, ese “relleno”, la pose con las manos hacia arriba... Se parece al cantante-bajista de Spiritual Beggars. Miré los créditos...era él. The Mushroom River Band es la banda en la que ha militado Spice desde 1996, cuando se formó. A la vez que promocionaba “Ad astra” por toda Europa en el año 2000 (Spiritual Beggars abrieron para Iron Maiden y Entombed en las fechas españolas), su banda principal, ésta que nos ocupa, publicaba su primer larga duración: “Music for the world beyond”. Ahora ve la luz su segundo trabajo, una declaración de intenciones que define el carácter de estos suecos.

Los treinta y cinco minutos de “Simsalabim” nos dejan diez canciones de por medio que no bajan la guardia ni un instante. Un redoble y el tema que da título al álbum entra a destajo descargando la primera ráfaga de rock’n’roll enfurecido. Slice compagina estrofas descarnadas death y “normales”, mientras Saso (bajista), Chris Rockström (batería) y Andres Linusson (guitarrista) fabrican unos ritmos endiablados de distorsión heavy y ejecución rockera que no exigen florituras de ningún tipo.

“Bugs” imprime un toque setentero al disco. Igual pasa con “Make it happen”, fuertemente influenciada por los Hellacopters fanáticos de los primeros Kiss. “Change it” y “My vote is blank” también tienen algo que ver con sus compatriotas en la forma de entender las pegadizas estrofas que Slice canta en todos los registros que puede. Cabe destacar lo cuidada que está la melodía en la segunda, de fragmentos bien diferenciados (uno de ritmo impetuoso y otro reposado), y el solo sencillo pero espléndido que se marca Linusson.

La mala leche que desprende “Tree of no hope” tiene mucho de punk, aunque en ella predomine el rock que practica la banda. “Time-laps” presenta guitarras pesadas (el riff podría haber sido de Queens of the Stone Age) y esquemas repetitivos muy stoner, aunque sus tres minutos de duración se hacen algo cansinos. Más pegadiza resulta “Proud of being cool”, el tema más largo del álbum y donde en cuatros minutos y medio el cuarteto sueco evidencia que busca mil variantes dentro de su estilo para no anquilosarse. Para acabar el trabajo, “The big sick machine” y “Run, run, run” nos meten la última ración de heavy-rock en el cuerpo. Si dejas pasar el último corte, oirás unos ronquidos abominables (vaya bonus escondido).

Posiblemente The Mushroom River Band no se conviertan en la nueva sensación del rock escandinavo, pero la buena música que encierra “Simsalabim” es una bomba de oxígeno para los oídos. No puedo más que alegrarme por haber descubierto la nueva andadura de Slice (de pura casualidad, si no, ni me habría enterado de su existencia). Aquí hay personalidad y calidad. Dicho queda.

J. A. Puerta

 

MY DYING BRIDE “The Dreadful Hours” (2001)

Octavo disco de estos ingleses, concretamente de Yorkshire (exceptuando recopilatorios y mini LPs...), con ya cerca de 12 años a sus espaldas y los cuales no han conseguido el lugar que merecen dentro de la escena metálica. ¿Estamos ante otra banda infravalorada? Seguro que sí, al menos a mí me hace pensar en ello.

Fueron precursores del denominado movimiento doom junto a bandas como Paradise Lost (los cuales sacaban por aquellas fechas “Gothic”), Anathema, Celestial Season y otras muchas. A diferencia de los nombrados, My Dying Bride quizá hayan sido los que más han seguido fieles a su sonido original. Mientras que Paradise Lost han ido evolucionando hacia terrenos mucho más “metalicos”, Anathema hacia sonidos más influenciados por Pink Floyd e incluso Radiohead en su último “A Fine Day To Exit”, My Dying Bride sacan un disco muy fiel a sus raíces de principios y mediados de los '90. Es decir, doom melódico (quizá mala etiqueta para ellos), donde te puedes sumergir dentro de cantidad de detalles de buen hacer, tanto vocal como musicalmente.

En relación al disco en sí, tiene una duración que sobrepasa los 70 minutos, divididos en 8 temas, con lo cual la media de cada tema es realmente alta, cosa que siempre ha caracterizado a My Dying Bride a lo largo de su carrera.

Lo primero que me sorprende es que han vuelto a grabar un tema antiguo de la banda, caso de "The Return of the Beautiful" del LP “As The Flower Withers “, que aquí ha sido rebautizada como “The Return to The Beautiful”. ¿Diferencias en el tema? Más bien casi ninguna, únicamente que en este tema se nota que el sonido de la banda está mucho más asentado, más maduro que en aquel primer disco-debut. El inicial “The Dreadful Hours” nos muestra quizá a los My Dying Bride más versátiles de su carrera, con un inicio muy acústico, pasajes ambientales, ritmos a medio tiempo, mezclados con una voz de Aaron destacando por encima de todo, sabiendo llevar a la banda desde terrenos melódicos y tristes (hay matices en su voz en las que parece que realmente está llorando) hasta voces que encajarían en una banda de death metal. Quien escuche los 8 temas de este disco puede dar buena fe de ello.

Más temas a destacar podrían ser “My Hope The Destroyer”, que quizá sea el tema más “movido” del disco, con mucho teclado, mucha atmósfera y con mucha variedad de voz de Aaron, como bien demuestra a lo largo de todo el disco. “A Cruel Taste Of Winter” nos muestra el lado más melódico de la banda, mientras que el regrabado “Return To The beautiful” a los My Dying Bride más duros y contundentes. Algo bastante lógico tratándose de un tema del primer disco de la banda.

El sonido a lo largo de todo el disco es realmente bueno, muy apropiado para el sonido de la banda. Guitarras muy densas, teclados incluidos en su justa manera, y cada instrumento donde tiene que estar. Quizá eche en falta un uso mayor de violines como hacían en su primer disco.

Con este disco y el anterior “The Light at the End of the World”, My Dying Bride salen al paso y muestran que siguen ahí, sacando excelentes trabajos tras el “descentrado” trabajo que hicieron con el anterior “34.788%”, el cual fue quizá el punto más bajo de su carrera. Nos muestran quizá su trabajo más maduro, más trabajado y con el que quizá nos han dado a mostrar todos los matices que pueden llegar a dar como banda. Espero que por el bien de la banda la gente dé con ellos y después saque sus conclusiones.

Javier Sánchez (Javibackyard)

 

    

MYSTERY BLUE “Metal Slaves” (2003)

El Heavy Metal francés en un gran desconocido en España, siempre ha sido así. Ni siquiera Trust, muy grandes en su país de origen, nunca han pasado de ser en España grupo de culto y poca gente ha escuchado algo que no sea aquel “Antisocial” que repasaron Anthrax y Los Suaves.

Y es una pena, porque más allá de los Pirineos hay grandes bandas que estoy seguro que satisfarían a más de uno.

Este es el caso de Mystery Blue, un veterano grupo con 10 años de antigüedad que nos presenta su cuarto disco, “Metal Slaves”. Las grabaciones precedentes son “Mystery Blue” (1984), “Circle of Shame” (1986) y “Spirits of your song” (1998), las cuales desconocemos por completo.

El grupo lo forman Frenzy Philippon (guitarra y coros), Dany Ohlmann (bajo y coros), Vince Koehler (batería y coros) y Nathalie Geyer (voz y teclados), y lo que nos ofrecen es puro heavy metal de concepción moderna, a medio camino entre los Judas Priest de “Painkiller” y nuestros queridos Saratoga.

El CD se abre con una instrumental introducción llamada “Human E.T.” de sonidos industriales que da paso a 10 cañonazos de heavy metal. El grupo mantiene buen nivel instrumental, sobre todo el batería Vince Koehler, todo una máquina tras los parches.

Temas como “Slave to Blood” o “Roller Coaster Ride” entran como una bala. También hay temas menos tralleros como “Dark Visions”, con lento inicio y desarrollo algo más hard rock. Las influencias de Judas Priest son evidentes, e incluso de Accept (“Metal Dream”), pudiéndoseles achacar falta de originalidad, un bien muy difícil de encontrar en nuestros días.

Cuando escuchamos un grupo de heavy metal con chica al frente, es inevitable compararla con Doro Pesh, dado que es el referente casi atemporal del estilo. Y en este caso los pasos no van muy desencaminados, porque la energía de Nathalie al encarar los temas e incluso su manera de modular su voz recuerdan a la rubia cantante alemana, aunque no llega a su nivel, no acertando de lleno en el tono en alguna ocasión.

Ojalá la entrada de buenos grupos como Mystery Blue abran de una vez por todas el camino a las bandas de nuestro país vecino. Merece la pena.

Web MYSTERY BLUE

Shan Tee

 

Le heavy métal français est un grand inconnu en Espagne, cela a toujours été ainsi. Ni même Trust, très grand dans leur pays d’origine, ne sont pas en passe d’être un groupe culte et peu de gens ont écouté quelque chose qui ne soit pas cet “Antisocial” que Anthrax et Los Suaves ont revu.

Cela est dommage, car au-delà des Pyrénées, il y a de grands groupes qui, je suis sûr, en satisferaient plus d’un.

C’est le cas de Mystery Blue, un groupe vétéran de plus de 10 ans d’ancienneté qui nous présente son quatrième disque, “Metal Slaves”. Les précédents enregistrements sont “Mystery Blue” (1984), “Circle of Shame” (1986), et Spirits of your song” (1998), que nous méconnaissons entièrement.

Le groupe formé de Frenzy Philippon (guitarre et chœurs), Danny Ohlmann (basse et chœurs), Vince Koehler (batterie et chœurs) et Nathalie Geyer (chant et claviers), et ce qu’ils nous offrent est du pure heavy métal de conception moderne, à mi chemin entre les Judas Priest de Painkiller” et nos adorés Saratoga.

Le CD débute avec une introduction musicale appelée “Human ET”, de sons industriels et continue sur 10 coups de canons de heavy métal. Le groupe maintient un bon niveau instrumental, surtout le batteur, Vince Koehler, une machine derrière les tambours.

Des thèmes comme “Slave to blood” ou “Roller Coaster Ride” entrent comme une balle. Il y a aussi des thèmes plus doux comme “Dark Vision”, avec un début lent et un développement quelque peu hard rock. Les influences de Judas Priest sont évidentes, et même de Accept “(“Metal Dream”) en leur imputant leur manque d’originalité ce qui est un bien très difficile de trouver de nos jours.

Quand on écoute un groupe de heavy métal avec une fille au front, c’est inévitable de la comparer avec Doro Pesh, sachant que c’est la référence intemporelle de genre. Et dans ce cas, nous ne nous trompons pas beaucoup, car l‘énergie de Nathalie à affronter les chansons et même sa manière de moduler sa voix rappellel a chanteuse blonde allemande même si elle n’arrive pas à son niveau, le ton n’est pas complètement réussi à certaines occasions.

On espère l’entrée de bons groupes comme Mystery Blue ouvre une fois pour toute le chemin à des groupes de notre pays voisin. Cela en vaut la peine.

Web MYSTERY BLUE

Shan Tee