Discos Ra-Re

 

Ra-Re


  RAIMUNDOS Kavookavala (2002)
  RAMMSTEIN Reise Reise (2004)
  RAMONES We're a Happy Family (2003)
  RATA BLANCA El Camino del Fuego (2002)
  RATA BLANCA La llave de la puerta secreta (2005)
  RATIO Unreal (2004)
  RED HOT CHILI PEPPERS By the way (2002)
  RED WINE Hijos del Despertar (2001)
  REINCIDENTES Acústico (2004)
  REINCIDENTES El comercio del dolor (2005)
  REQUIEM Mask of dammation (2004)
  RESURRECTURIS The Cuckoo Clocks of Hell (2004)
  RETROHEADS Retrospective (2004)
  REX DEVS Zodiaco (2005)

 

 

RAIMUNDOS "Kavookavala" (2002)

Parecía difícil que Raimundos superasen la marcha del cantante Rodolfo, que se marchó para abrazar la religión tras una repentina crisis de fe (Dios lo pille confesao). Los rumores de separación fueron constantes, pero finalmente no se confirmaron y la banda vuelve a la palestra con un nuevo disco bajo el brazo, “Kavookavala”.

Si encontramos muchas novedades en la formación (Digao se encarga ahora de las voces y Marquinhos entra en la banda como guitarrista), no hallamos tantas en las composiciones y "Kavookavala" sigue siendo un disco cien por cien Raimundos. Es verdad que Digao no tiene el nivel de Rodolfo, pero las canciones no se resienten en absoluto y los solos de Marquinhos sí que han enriquecido a estos “cabra da peste”.

Las primeras andanadas, “Fique! Fique!”, “Cocodrilo Meio Kilo” y “Joey”...

-    Eh...oiga, perdone que le interrumpa pero...

-    ¿? ¿Qué coño pasa? ¿Quién anda ahí?

-    Pues verá... soy un lector que estaba leyendo la...

-    ¿Lector? ¿pero esto iba a leerlo alguien?

-    Ah, pues no sé. Yo pasaba por aquí y vi la reseña que estaba usted haciendo y he entrado a ver que tal, pero no conozco a Raimundos.

-    ¿Qué no conoce usted a Raimundos? Pues oiga, son una banda muy interesante, debería usted indagar más sobre ellos.

-    Precisamente al leer lo de más arriba me ha picao la curiosidad.

-    Mire usted, Raimundos son un grupo brasileño formado en la pasada década...

-    ¿A qué suenan?

-    ...¿Que a qué suenan? Bufff, no me lo pone fácil. Eclecticismo seria una buena palabra, no confundir con fusión ¿eh?, quiero decir que hay de todo, canciones más tirando a un sonido ramoniano, hardcore, thrash o toques punk o heavy, además de muchos elementos de “Forró”.

-    ¿Forró? ¿eso que es?

-    Una música típica del interior del nordeste del país. Bueno, como le decía, Raimundos se formaron a principios de los años noventa. La banda saca su primer disco, “Raimundos” en 1.994 con la siguiente formación: Fred a la batería, Digao a la guitarra, Canisso al bajo y Rodolfo a la voz. Ya desde este primer disco las letras cómico-abrasivas de Rodolfo es de lo más destacado y también dejan entrever una multitud de influencias que van desde Metallica hasta los Ramones, pasando por cualquier cosa que se te ocurra. Eso sí, con caña, mucha caña. El siguiente disco, para mí el mejor sin duda, se llama “Lavô tâ novo” y es del '96. Contiene algunos de sus grandes clásicos como la cañera “Esporrei na manivela" (descojone de letra) o uno de sus mayores éxitos, “I saw your saying”. Hay que destacar la aportación de Ze Nilton, famoso cantante de Forrô con su acordeón.

-    ¿Forrô?

-    Sí, ya te lo comenté antes. Música típica de la región seca de Brasil. Muy popular en Pernambuco, Bahia, Piai, Paraiba, etc, etc. Es también un baile. El acordeón y el triángulo son los instrumentos más usados. Bueno, te decía que Ze Nilton colabora en este disco y no será la última colaboración que haga con ellos. Después vendrían giras, incluso tocando en España y en el Warped Tour americano. Posiblemente estas giras les hicieron producir su disco más hardcore, más tremebundo y potente: “Lapadas do Povo”. Aunque no olvidan sus ramalazos ramonianos, Raimundos se muestran rapidísimos y muy agresivos en este disco. En 1999 sacan al mercado “So no forevis”, posiblemente su disco más maduro y “standard”. Ya no sorprenden, pero siguen igual de buenos y potentes. Mención especial al tema “Deixa Eu Falar”, donde con la colaboración de “Nativus” y “Black Alien”, dos raperos famosos por aquellos lares, se marcan una protesta a favor de la libertad de expresión en Brasil. Desgraciadamente la inmensa gira que les llevó por todo el país se registró en un pésimo “MTV ao vivo”, que se vende en varias versiones (cosas del “bisnis”, digo yo). La sorpresa vendría cuando Rodolfo decide dejar la banda para buscar caminos más “virtuosos”, dejando al resto en cuadro. Gracias a Dios, nunca mejor dicho, la banda se repone del palo, más moral que otra cosa, y se lía la manta a la cabeza para traernos este “Kavookavala” que estoy comentando. ¿Te vale así?

-    Bueno, no está mal. Pero creo que voy a pasar, lo mío es el progresivo.

-    ¡¡¡¡¡¡¡Serás cabrón, “Filho da puta”!!!!!!! ¡¡La parrafá que te he metío pa ná!!

Bueno, pues como iba diciendo, las primeras andanadas son puro Raimundos, sin asumir ningún riesgo suenan atronadoras pero también suenan a ya escuchadas, a fórmula manida mezclando hardcore con ese sonido “Ramones” típico de la banda. Es a partir de "Kavookavala", la quinta copla, donde el CD empieza a mejorar. La canción que da titulo al disco es medio rap “meidin” Raimundos con intervención de Derrick de Sepultura.

Guitarras pesadas y sonido de triángulo (como me gusta este instrumento). “Atitude severa” y “Pegamutukalá” son, a mi parecer, las mejores canciones del disco; divertidas e interesantes, cuentan con unas buenas letras que siempre han sido uno de los puntos fuertes de los brasileños, que han sabido combinar con maestría el humor con la denuncia social aunque sin caer nunca en los clichés de otras bandas.

Éste es, sin contar el recopilatorio “Cesta Básica” ni el desastroso directo de la MTV, el quinto disco de los brasileños y demuestra que han superado todos los problemas de los últimos tiempos. No llega a las cotas del magnifico “Lavô Tâ Novo” o a la caña de “Lapadas do Povo”, pero sí es una más que digna sucesión de “So no forevis”. No creo que repitan gira por España y ya estoy pensando que “o azar” me persigue. Vinieron a España cuando yo estaba en mi Pernambuco querido y tocaron por allí cuando yo estaba por aquí. De todas maneras ahora sé que todavía tengo esperanzas de verlos algún día.

Heavy metal, thrash, hardcore, forró, punk, rap, samba o ska… échales de comer aparte, ponte de pie y prepárate para “cair na real”.

Como se dice al principio de Baixo Calao, “Raimundos pode se acabar nao, tais conversano, Oooxen!”

¡¡¡¡¡¡EU FALEI QUE ISSO É UMA PORRA!!!!!!

Perico Salinas “Pears”

 

RAMMSTEIN “Reise Reise” (2004)

A veces pienso que Rammstein debe ser algo así como el equivalente industrial de AC/DC. Tocan música simple y efectista, sus conciertos son espectáculos difícilmente igualables y (desafortunadamente) cada vez espacian más sus entregas de estudio. El regreso de los australianos aún no ha llegado, pero ya tenemos aquí lo nuevo de los teutones: “Reise Reise” es el regreso de estos locos del fuego, tras tres años y medio de silencio en el estudio.

Comparaciones sin sentido aparte, debo confesar que esperaba este lanzamiento con cierta inquietud. Es cierto que Rammstein cocina siempre el mismo plato, pero cada vez usa condimentos diferentes para darle un toquecillo especial cada vez. Vamos, que aunque se mueven entre unos parámetros muy definidos (bases machaconas, riffs pesados y repetitivos, atmósferas entre lo romántico y el masoquismo, la peculiar voz de Till Lindeman, más recitando que cantando los versos de las canciones) siempre imprimen cierto matiz a cada disco que lo diferencia de los demás. De la potencia desnuda de su debut “Herzeleid” se derivó a la fusión entre metal y techno de “Sehnsucht” que les dio a conocer internacionalmente (gracias en gran parte al hit “Du Hast”). “Mutter” (precedido del directo “Live Aus Berlín”) sorprendió a sus seguidores con la introducción de orquestaciones y elementos góticos, dejando un poco de lado la electrónica y la tecnología “por que sí”. Entonces... ¿qué nos íbamos a encontrar esta vez?

Pues “Reise Reise” tiene elementos innovadores y rompedores con su pasado, y a la vez es tan puramente Rammstein como cualquiera de sus predecesores. Para empezar, se ha levantado ligeramente el pie del acelerador, resultando un álbum más tranquilo y sosegado que los anteriores, aun teniendo sus obligadas partes revienta-cuellos. Los once (cantidad fija en todos sus trabajos de estudio) temas del disco se podrían dividir en tres bloques: Por una parte, “Mein Teil” (con letra basada en el célebre caso del caníbal de Rotemburgo), “Keine Lust” o la corrosiva “Amerika” (que el grupo mismo califica como una canción no política, sino que simplemente muestra las cosas como son) recuerdan a sus dos primeros discos: sencillas, directas y contundentes. En cambio, temas como “Reise Reise” (que si no lo digo reviento, tiene un inicio clavado al “D’yer Maker” de Led Zeppelín, a lo cual puede que más de uno responda aquello de “si bebes no escribas chorradas” de Stevie Wonder, o algo así), “Onhe Dich” o “Amour” recuerdan descaradamente a los ambientes recreados en “Mutter”. Finalmente, encontramos nuevas ideas en cortes como el fenomenal “Los”, con un espíritu pseudo-rockero imposible de encontrar hasta ahora en Rammstein (vaya ritmo más contagioso tiene la maldita canción) o “Moskau”, un homenaje a la capital de la tierra del Stolichnaya y la ensaladilla (con al colaboración en la voz de Viktoria Fersh), siendo posiblemente el tema más techno de toda la carrera del grupo.

Los 47 minutos y 52 segundos de “Reise Reise” demuestran que Rammstein aun sigue en buena forma (pese a momentos poco inspirados como “Dalai Lama” o “Stein Um Stein”), aunque en mi opinión rompen la tendencia alcista de calidad que mantenían desde su debut. Cierto, este nuevo disco no es tan bueno como “Mutter”, pero es muy difícil igualar una obra maestra. “Reise Reise” es una buena pieza para sus seguidores habituales, y es posible que enganche a la banda a más de un despistado por su mayor accesibilidad.

Juan Pérez “Gizmo”

Motorhead Spanish Bastard

 

A TRIBUTE TO RAMONES “We're A Happy Family” (2003)

Cada vez que me ponen delante la palabra “tributo”, se me desgarra el alma, se me hielan las tripas y salgo cagando leches como si de la peste se tratara. Tal y como ocurrió con los malditos “unplugged” de la primera mitad de los noventa, que nos los metían hasta en la sopa, las discográficas se han empeñado en reventar el mercado a base de tributos cada día más infumables. Espero que no terminen haciendo ”tributos” de “tributos” (capaces son). Mucho ha llovido desde aquel maravilloso “Nativity In Black”, dedicado a mis amados Black Sabbath.

Antes de meternos en faena, sería interesante analizar la utilización de la palabra tributo cuando realmente lo que se hace, o se intenta, es darle un homenaje a algunos de los grandes grupos de la historia. Aunque visto lo visto en los últimos discos dedicados a Barón Rojo y Led Zeppelin, más parecen una especie de maldición o patada en el culo que un merecido homenaje.

El caso es que ha llegado hasta mis manos un, uno más, “tribute” a los Ramones. Nada más ver el “elenco” de grupos que participaban decidí darle una oportunidad porque escuchar a gente como Metallica, Vedder o los mismísimos Kiss versioneando a “The Ramones” no es plato de diario y, aunque no hay hambre, no es plan de dejar pasar tan exquisito manjar.

Con el tema de las versiones pasa siempre igual, unos apuestan por acercarse al sonido de grupo del que van a hacerla y otros optan por la vía contraria, llevándoselo a su terreno particular. Personalmente prefiero esta segunda y, gracias a Satanás, en este disco la mayoría de las bandas han acercados las coplas a lo que es su sonido, a veces de manera extraordinaria y a veces plantando una buena cagada.

Desgraciadamente The Ramones nunca llegaron a alcanzar en vida un auténtico “status” de estrellas, ni falta que les hacía, y ni siquiera llegaron a cuajar en las radio formulas, a pesar de tener muchos temas que podrían ser auténticos bombazos, como lo han hecho sus hijos bastardos en la década de los noventa. Sin embargo siempre gozaron de una gran reputación entre el público y sus colegas, y prueba de ellos es este merecido homenaje, que no tributo, porque ya me diréis qué coño le van a tributar gente como Kiss o Tom Waits.

Aunque no sea muy partidario de desglosar los discos tema a tema en este caso voy a hacer una pequeña excepción porque creo que merece la pena detenernos un poco.

De menos a más:

Offspring - “I wanna be sedated”. Para este viaje no hacia falta tantas alforjas. Una copia exacta de la canción. Siempre he pensado que de todos los grupillos de punk-pasteloso éstos eran los más decentes y esta versión me ha decepcionado muchísimo. Y ojo, que no es una mala canción, pero es que la calcan literalmente y para eso ya tenemos a los originales. Demasiado arroz pa' tan poco pollo.

Green Day – “Outsider”. Y detrás van éstos. “Ni chicha ni limoná, o como el que tie un tío en Graná”. Supongo que ambos grupos habrán entrado aquí más por compromiso que por otra cosa. Ni su trabajo en general ni estas versiones en particular valen un pimiento para homenajear a los Ramones.

Marilyn Mason – “The kkk took me baby away”. Aunque el Reverendo ha hecho el esfuerzo de llevarse la copla a lugares que le son más familiares y nos brinda la oportunidad de escuchar a unos Ramones oscuramente góticos, el resultado no es del todo satisfactorio y el resultado se me queda a medias, falta de garra. De todas maneras vale la intención y es encomiable el esfuerzo por ofrecer algo original.

Peter Yorn – “I wanna be your boyfriend”. Puede que Mr. Yorn no sea, todavía, muy conocido en el ámbito general pero si sigue repitiendo discos tan buenos como “Musicforthemorningafter” seguro que no tardará. Su versión es agradable de escuchar, con un leve toque melancólico que le da un regusto especial. Estaremos atentos a próximas citas del chaval.

The Pretenders – “Something to believe in”. Chrissie Hynde y sus huestes no podían faltar en este disco. A pesar de que la versión les haya quedado un poco paradita, a mí me gusta mucho y le da al homenaje un contrapunto tranquilo y sereno.

Garbage - “I just wanna something to do”. Otro grupo con voz femenina al frente que borda el tema de los de Nueva York. Con un tratamiento de la voz muy interesante, bastante novedoso para lo que es un tema Ramones, que junto a las potentes guitarras convierte la canción en todo un clásico de Garbage.

Rooney – “Here today, gone tomorrow”. He de reconocer que no conocía a este señor absolutamente de nada pero después de oír este tema ardo en deseos. Ese toque exquisito del comienzo de la copla, con voz y guitarra a pelo es cojonudo, lleno de sentimiento.

Metallica – 53rd +3rd. Llegar, enchufar, rockear y vencer. One, Two, Three, Four. Cruda, tosca, simple y cañera. ¿Acaso esto no era un tributo a Ramones?. Metallica demuestran que para rockear no hay que irse demasiado lejos. Ojalá su nuevo trabajo venga tan fresco como esta versión.

Eddie Vedder y Zeke – “I believe In miracles” y “Daytime dilemma”. El cantante de Pearl Jam une sus fuerzas con Zeke para dejarnos dos estupendas versiones. Y es que cada cosa que toca este Rey Midas del rock lo convierte, sino en oro, sí en un producto de calidad. Su voz personal se acopla perfectamente a ambos temas. La labor de Zeke, sin embargo, es más “standard”. De todas maneras son temas de Ramones cantados por Vedder, ¿se puede pedir más?

Rancid – “Sheena is a punk rocker”. Desde luego que Sheena es ahora más punk que nunca, porque vaya temazo se marcan Rancid. Una clase de cómo debe hacerse un tema de punk-rock. Rápido, agresivo, sucio y directo al estomago.

Red Hot Chilli Peppers – “Havana Affair”. ¡Chapeau! Donde sobra calidad a espuertas no hay problema. Si has oído los últimos trabajos de los californianos, ya te puedes imaginar por donde van los tiros. RHCP cien por cien pero sin dejar de ser Ramones. Tranquilitos pero con fuerza. No debe faltar en el set list de esta gente en el futuro.

Tom Waits – “Return of Jackie and Judy”. Desgraciadamente la gran mayoría de vosotros habéis decidido pasar por la vida sin prestarle atención al señor Waits. Si algunos eligen la castidad o la castración musical, no es mi problema, pero es absolutamente recomendado. Que Mr. Waits participe en este homenaje deja bien a las claras la importancia de Ramones en la pequeña historia del rock. No pasa todos los días que una personalidad así decide cantar, y de que manera, uno de tus temas. Tom se muestra aquí como siempre, teatral, dramático, apasionado y desgarrador. Un tema que, seguro, pasa a la posteridad.

U2 – “Beat on the brat”. Esto empieza a alcanzar un estado de excitación como hacia tiempo que no sentía. Magnífico tema el interpretado aquí por U2, con un Bono magistral dándolo todo. Lo que más me cabrea es que estas guitarras se echan de menos en los discos de la propia banda. Y es que cuando The Edge se pone, se pone, y vaya si se pone.

Rob Zombie – “Blitzkrieg bop”. Rob Zombie es uno de los padrinos de este disco y por ello no podía faltar una versión suya. Como no podía faltar ese “Hey Ho Lets go” de “Blitzkrieg bop”. El Señor Zombie construye un himno marca de la casa de quitar el hipo. Si no fuera por lo que viene ahora, ésta sería, sin duda, la versión de este disco.

Kiss – “Do you remember rock and roll radio”. La madre de todas las versiones. La puta caña, con perdón. Si alguien va a seguir diciendo por ahí que Kiss están muertos, que sólo se mueven por dinero, que se retracte o se vaya al país de nunca jamás porque Kiss son el ROCK. La canción del año sin duda. Todavía me revuelco de placer y tengo orgasmos espirituales al escuchar esta bendita canción. Una patada en el culo para mucha gente y para muchas bandas jóvenes que ahora saben que nunca podrán roquear así. Podría hablarte de la sección de viento o de las cojonudas guitarras, pero como que no. Escúchala o púdrete.

Resumiendo, que es muy tarde ya. Por fin, y ha llovido, un buen disco homenaje que llevarse a la boca. Si te gustan los Ramones, estás ante algo imprescindible. Si te gusta la música, también. No te digo nada si te gustan ambas cosas.

Perico Salinas “Pears”

 

RATA BLANCA "El Camino del Fuego" (2002)

Casi dormido, sin prestar demasiada atención a la escena, dejándome llevar con ese medio aburrimiento de buscar y no encontrar... Cuando escuché este disco es como si me despertaran de un bofetón (seguro que merecido). ¿Cómo se puede hacer un disco como este con los tiempos que corren?, es más, ¿Cómo se puede hacer un disco como este ahora, pudiendo haberlo hecho antes?. No quisiera pasarme con la emoción, pero hay mucha gente que necesitábamos escuchar esto, por lo menos saber que todavía se puede hacer música con estos patrones.

Descriptivamente hablando, se trata de un disco de hard rock metálico a la antigua usanza, con reminiscencias (muchas) setenteras y guiños a dinosaurios tipo Deep Purple o Rainbow, ya sabéis, mucho hammond con leve distorsión y riffs Blackmorianos. De voz espectacular (Adrian Barilari se sale, directamente) y con un Walter Giardino que retrocede de Malmsteen a Blackmore (y sale ganando, claro), mucho más variado que antaño en los solos e inspiradísimo en el trabajo de rítmicas.

Sin entrar en el análisis corte a corte (últimamente huyo de esto), cada uno de los temas de este disco daría para hablar largo y tendido, sobre todo porque cada vez que los escucho descubro una influencia nueva, y no cualquiera, se nota que Rata Blanca han mamado de los imprescindibles. Quizá el ejemplo más claro sea “Lluvia púrpura” por fusilar armonías propias de Hendrix e introducir un pequeño reprise del ‘Hush” de los Purple. “Señora furia” tiene un riff inicial que no desentonaría si perteneciera al “Perfect strangers”. y “La canción del guerrero”, “Volviendo a casa” y “Cuando la luz oscurece” parecen sacadas del “Bent out of shape”.

Uno de los pocos ramalazos Malmsteen de Giardino se puede escuchar en “¿En nombre de Dios?” por aquello del doble bombo y la menor armónica. “Sinfonía fantástica” tiene un estribillo pegadizo que a poco que lo exploten les va a dar más de una alegría en forma de cuartos. El resto del disco son tan buenas o mejores, la potente “El amo del camino”, “Abeja reina” con Barilari llegando sobrado a los tonos altos y la trabajada “Caballo salvaje” para cerrar el disco.

Creo que cada vez tengo menos dudas, este es el disco del año y encima cantado en castellano. Gracias a Rata Blanca por despertarme del letargo.

Salud.

Alvar de Flack

 

RATA BLANCA “La llave de la puerta secreta” (2005)

Undécimo disco de la banda argentina, y nueva vuelta de tuerca a su propio sonido, esta vez algo más tendente al barroquismo que al Hard de su anterior “El camino del fuego”, el cual, dicho sea de paso, puso el listón muy alto y que, bajo mi criterio, no han superado (le falta la frescura de aquel). En cualquier caso, es un buenísimo trabajo, muy homogéneo, muy compacto, aunque pueda hacerse una pizca largo.

Siguen siendo Rata Blanca, es decir, siguen estando presentes los Deep Purple / Rainbow de Ritchie Blackmore y las escalas a lo Malmsteen, con un trabajo de guitarra simplemente impresionante, especialmente en la primera mitad del disco, y unas melodías vocales en plan montaña rusa que demuestran, entre otras cosas, que la voz de Adrian Barilari es de lo mejor en castellano.

Los textos, en su línea habitual. Es cierto que entroncan perfectamente con la música, pero la temática está excesivamente manoseada. Supongo que son inseparables, pero se agradece que este disco, al menos, no sea monotemático.

Además de Barilari, el resto de la banda mantienen un gran nivel. A Walter Giardino no vamos a descubrirlo ahora, Fernando Scarcella hace un trabajo impecable a la batería, Hugo Bistolfi y sus teclados tienen menor presencia que en disco anterior, y Guillermo Sánchez sigue siendo un bajista que prefiere la efectividad al efectismo, y en ese sentido ha grabado unas líneas rotundas.

Es un disco que va ganando con las escuchas.

Alvar de Flack

 

RATIO "Unreal" (2004)

Segundo disco de esta banda madrileña. Atrás queda su debut “Interface” del año pasado (2003). Esta vez editado bajo el sello Rimer Rock, y con la siguiente formación. St. Sinner (voz, guitarras, teclados y programación), Namtar (guitarras), GGR (bajo, guitarras, teclados y coros) y Varelux (teclados, violín y programación).

Bajo estos seudónimos mas propios de una banda Black Metal, tenemos lo que se podría denominar un grupo de Rock o Metal Industrial, estilo por otra parte muy poco promovido en España, y que quizá con tiempo y con bandas como ésta pueda lograr darse a conocer mas a nivel popular.

13 temas componen el disco, donde prima la variedad interpretativa desde momentos en que tenemos muy presente a Marilyn Manson (“Drilling Me”, “The Answer”), pasando por pasajes en que, salvando las distancias, se intentan asemejar a lo realizado por Trent Reznor con sus geniales Nine Inch Nails (“Love Suicide”, “Inside Of Me” o “Future Is Now”) hasta llegar a los Rammstein mas potentes y mas centrados en las melodías electrónicas (“Political Dead Loss”). Hasta se atreven a incluir voces femeninas, como haciendo coros en “Drilling Me” y “Unreal”.

“Unreal” es un trabajo sobretodo oscuro, donde imperan los sentimientos personales en cada una de las canciones, cosa que demuestran en cada una de las letras del disco.

Una propuesta cuanto menos, novedosa para lo que estamos acostumbrados a escuchar en España, aunque realmente bastante basados en los grupos que anteriormente he nombrado. Fijo que conforme pasa el tiempo, lograrán labrarse un estilo mas personal y original, con lo cual darán un paso muy en grande en cuanto a hacerse con un nombre respetado dentro de lo que es la música en España.

Web RATIO

Javier Sánchez (Javibackyard)

 

RED HOT CHILI PEPPERS "By The Way" (2002)

El nuevo disco de Red Hot Chili Peppers es la continuación de un "Californication" que, además de recuperar a un John Frusciante de nuevo limpio y motivado, devolvió a la banda al nivel de reconocimiento de antaño. De ahí que la expectación por ver de lo que eran capaces fuera máxima. En lugar de optar por lo fácil (seguir el camino que ellos mismos han marcado), se han destapado con un trabajo muy digerible, "para todos los públicos" e inconcebible dentro de unos mínimos tópicos rockeros. Los angelinos han dejado hacer y deshacer a su productor habitual, Rick Rubin, que los acompaña desde 1991 en dicha tarea.

"By the way" es un álbum preciosista que se recrea en las melodías y los pequeños detalles (les sigue bastando guitarra / bajo / batería para llenar tanto hueco). Se permite más de un escarceo con ornamentos de orquesta y piano, minimalistas y tan sólo como apoyo ("Dosed", "Midnight" o "Tear"), nunca acaparando la atención. No tiene ningún single rompedor (el sencillo homónimo así lo demuestra, siendo de simple escucha agradable); es todo una senda de relax que pasa la hora de duración. Defraudará a quien no gustara de canciones como "Roadtrippin'" en "Californication" o esperara una ráfaga de funky nervioso guiada por las cuerdas del bajo de Flea. Excepto "Can't stop" (de las mejores del disco), "Throw away your televisión" y "On Mercury" (la paranoia de turno en clave desenfadada), "By the way" olvida las tesituras que labraron los comienzos de la banda.

Kiedis se erige como el director de la orquesta, conduciendo el trabajo por cada recoveco con su voz, melódica y suave como nunca. Frusciante nos sorprende con los registros eléctricos de su guitarra, que suenan naturales, carentes de cualquier atisbo de potencia y de una pulcritud sublime. Hace acopio de la versatilidad que le caracteriza, reivindicando el puesto que Dave Navarro difícilmente hubiera ocupado en un disco de esta naturaleza. La labor de Flea y Smith es aparentemente modesta, ya que el primero no tiene oportunidad de protagonizar el primer plano en ningún tema y el segundo se limita a seguir el tiempo de unas piezas lentas que no presentan trabas ni frivolidades técnicas. Ello no significa que ambos pasen de puntillas y para ello tenemos más de una demostración rítmica sencilla de las que alegran el día ("This is the place", "Minor thing" o "The Zephyr song").

Flirtean con ritmos de sabor caribeño en "Cabron", y se ceban con bellas estrofas poperas que por inercia hubieran sido propiedad de The Cardigans ("Universally speaking") o de los hermanos Gallagher ("Tear").

No creo que pretendan crear confusión, venderse vilmente (su música ha sabido ser compatible con los propósitos de su compañía sin perder un ápice de excelencia) o alejarse deliberadamente de sus raíces funk-rockeras. Anthony Kiedis, John Frusciante, Flea y Chad Smith son cuatro tipos que juntos generan una sinergia especial. La creatividad y la experimentación forman parte de su proceso de composición y "By the way" es un deseo explícito de evolucionar sin presiones, de reposar su música, hacerla sonar más rica y de no caer en tópicos ni autoplagios. Tómatelo como quieras, pero procura tumbarte, relajarte en el sillón y dejar volar la mente. Éstos no son los Peppers predecibles que nos avasallan a base de "Give it away", "Around the world" o "Warped". Si esperabas encontrarte con otro intento por recobrar la gloria de "Blood sugar sex magik", te estás equivocando. Este álbum, aunque muy calmado, obliga a utilizar los cinco sentidos para disfrutarlo. Ellos le han echado imaginación. Ahora es tu turno.

J. A. Puerta

 

RED WINE "Hijos Del Despertar" (2001)

Tenemos aquí a un sexteto de Logroño que, si bien al principio daba la impresión de que iban a chupar del éxito de Dark Moor, se han convertido en una de las jóvenes promesas del heavy español. Producido por Arise Records y grabado en los estudios Sonido XXI, este disco que apenas tiene poco más de un año ha servido como carta de presentación para conseguir tocar con grupos de la talla de los mismísimos Saxon.

Algunos ya les han colgado el cartelito de ser una copia de sus vecinos Tierra Santa, pero personalmente pienso que tienen unos matices que les diferencian bastante de éstos. Una melodiosa y potente introducción instrumental abre paso a un corte muy cañero que le da título al disco: “Hijos del Despertar”. Batería rápida y contundente, guitarras muy heavies, solos pegadizos y una base de teclado acompañan a unas letras que transmiten sentimientos mezclados con mundos de fantasía. Así pasan temas como “La caricia del Sol” o “Ahogando penas”, que trata una experiencia que seguro que más de uno hemos tenido. La preciosa balada “En Isengard”, que nos transporta a otro mundo, creando un ambiente realmente mágico. La pedazo de “Hay que estar”, que te da una fuerza y un subidón increíbles y que goza de unos teclados bellísimos. “Santa hipocresía”, que a mi modo de ver es un tema muy heavy, quizá del estilo más clásico y, para terminar, “Esperando”. Personalmente, éste último me parece un pedazo de tema que lo tiene todo. Una primera parte más lenta y una continuación muy cañera, una letra preciosa, unos coros increíbles.

En fin, me atrevería a decir que es una obra maestra. La verdad es que todos los componentes son bastante buenos. La batería es potente y se hace sus viguerías. Las guitarras suenan muy heavies y tienen solos muy buenos. El teclado está, en mi opinión, muy conseguido, pues hace su papel de base algunas veces, pero muchas otras ejecuta unas melodías sublimes que llegan al sentimiento. El bajo le da mucho cuerpo a los temas y, en mi opinión, hace unos coros buenísimos, muy muy conseguidos. En cuanto a la voz, me parece que tiene un toque bastante personal, que le da una distinción al grupo aunque, personalmente pienso que está mucho mejor en directo. Quizá, por ser el primer disco, no han conseguido captarla en todo su esplendor. En fin, que no voy a negar que todavía son muy jóvenes y que les queda por madurar, pero pienso que si siguen así, van a llegar muy lejos. Realmente merece la pena tener este disco, pues cuanto más lo escuchas más te gusta. Les deseo muchísima suerte porque pienso que se lo merecen.

Clara G. Lobo (Kiky)

 

REINCIDENTES “Acústico” (2004)

¿Os imagináis un “Vicio” sin distorsión? Yo tampoco, pero aquí está este “Acústico” para demostrarlo.

La verdad, no sé qué carajo les habrá pasado por la cabeza a la hora de grabar esto que tengo entre manos, lo único que sé es que no tiene ni pies ni cabeza. ¿Una banda punk con solera en acústico? ¿Para cuándo uno con orquesta?

En fin, ahí están para el que quiera en formato desnudo un puñado de temas clásicos de los sevillanos tales como “Aprendiendo a Luchar”, “Vicio”, “Dolores” o “Resistencia”, uno nuevo (“Jamás”) y un par de versiones (“Las Madres del Amor” de León Gieco y “Sueño con Serpientes” de Silvio Rodríguez), y digo desnudo porque así se han quedado sin su atuendo original en forma de distorsión, vacíos y sin sentido. Si a eso le añadimos que no hay público que lo arrope la edición se me antoja nefasta.

Pero bueno, cada uno a lo suyo, seguro que hay alguien que le ha sacado partido. Yo por lo pronto he vuelto a desempolvar “Ni un Paso Atrás” y “¿Dónde está Judas?”. Que no se diga.

Bubba

 

REINCIDENTES “El comercio del dolor” (2005)

Nada más y nada menos que veinte años y más de una decena de discos tiene ya la carrera de estos sevillanos. Una carrera labrada a base de mucho trabajo, muchas horas en la carretera y de buen hacer pero que, en mi opinión, ha bajado el pistón en los últimos años. Quizás, y en este disco se vea claramente esto que voy a decir, esa duda entre tirar para adelante, de innovar o caer en sus propios clichés todavía no la han resuelto. Quizás puede que el problema sea también los múltiples cambios de compañía discográfica, qué sé yo, pero creo que los Reincidentes de “Sol y Rabia” y “Nunca es tarde..." están ya muy lejos. Aunque cuidado, siguen siendo Reincidentes y, como dice el dicho popular, el que tuvo retuvo.

Como digo “El comercio del dolor” se mueve entre la repetición de esquemas, muy manidos y sobados ya, y la apertura de nuevas ideas. También las letras son, para mí, un problema. Letras que ya no se cree nadie, obvias y cansinas que lejos de llegar a ser “reivindicativas” se han convertido en rutina que de tanto repetirse una y otra vez se han convertido en lenguaje de mudos para sordos. Hay que tener cuidado con “quién dice qué” porque a veces un mal mensajero puede estropear el mejor de los mensajes y creo que esto es lo que pasa con la mayoría de estas bandas que inundan el país con la protesta por bandera. Además, y esto ya es una cuestión personal, a mí no me da lecciones de moral ni Dios.

Cuestiones pseudo-filosóficas al margen, vayamos a la música que es lo que más nos interesa. Lo primero que tendría que decir es que estos tíos ya tienen las tablas y el talento suficiente para no sacar nunca más un disco malo, así que este disco está bajo esa premisa. Un buen disco, de punk rock a la manera Reincidentes, perfectamente ejecutado y con un buen sonido (algo que siempre han cuidado). Luego las coplas las hay para todos los gustos. De las manidas, de las de siempre, destacan “El comercio del dolor” (sensación de haberla ya escuchado en más de un disco), “Sin reaccionar” (tercera parte de “Ganao”) y que es otro deja-vu de proporciones bíblicas y que como su misma letra dice está hecha para su propio rebaño, que aquí no se salva nadie, que tan rebaño es el consumidor de Operación Triunfo como el perro–flauta que sigue a Reincidentes. Vamos, que el seguidor fatiguilla inmovilista de la banda tiene una buena ración en este disco. Yo por mi parte prefiero quedarme, que tampoco son pocas, con aquellas que aportan cosas nuevas o se salen, aunque sólo sean unos milímetros, de la línea marcada. Canciones como “Egoísmo”, un medio tiempo bastante interesante, la balada (sí, balada y muy buena por cierto) “Romance de las piedras” o la inquietante “Desastre”. Vamos que salimos al 50% aproximadamente entre unas y otras.

Está claro que este disco no va a pasar a la historia de la banda pero sí es un disco decente, un buen disco que sumar a su ya prolífica carrera que, como dije, lleva ya más de veinte años y que ojalá siga por lo menos otros veinte.

Discográfica LOCOMOTIVE MUSIC

Pedro Salinas “Pears”

 

REQUIEM “Mask of damnation” (2004)

Segundo disco de esta formación procedente de Haapajärvi (Finlandia). Con el primer disco, “The arrival” (2002) vendieron unas 10.000 copias en varios países europeos y obtuvieron un discreto reconocimiento en los charts powermetaleros japoneses, y con este esperan superar aquello con la ayuda de Sound Riot Records, quienes parece que apuestan fuerte por este tipo de grupos nórdicos.

La música de Requiem podría definirse como power metal progresivo, muy bien hecha por músicos que demuestran dominio del instrumento. No es el power metal alemán de caña con doble bombo a piñón fijo tipo Gamma Ray o Blind Guardian, sino más bien una mezcla de estos últimos con la melodía y la habilidad de unos Stratovarius, más técnicos que Sonata Arctica pero con un tratamiento de las voces muy parecido.

Muy interesantes son, por ejemplo, los pasajes instrumentales de algunos temas como “Mask of damnation”, con teclas y acústicas perfectamente engarzados, me recuerdan bastante a los Elegy del “Lost” (1998). No abusan de los arreglos orquestales, dejando más espacio a las guitarras rítmicas, lo cual es de agradecer en este tipo de música tan recargada, ya que no da sensación de ahogo (cosa muy frecuente en otras bandas, Blind Guardian mismamente).

Otros temas a destacar son “Ethereal journey”, con unas teclas que se salen un poco de los sonidos tan clásicos y experimentan con efectos, y “Shrine of the ocean”, el más experimental del disco, con pasajes acústico-progresivos y partes que son energía pura.

Debe ser el agua de Finlandia lo que haga que a los grupos les de por el power metal, pero Jouni Nikula (voz), Arto Räisälä y Teemu Hänninen (guitarras), Jari Huttunen (batería), Pasi Kauppinen (bajo) y Henrik Klingenberg (teclas) lo hacen MUCHO mejor que la inmensa mayoría de grupos del estilo que vienen de aquella parte. Muy buen grupo y muy buen disco.

Para saber más o contactar con ellos:

Web REQUIEM - E-mail - Discográfica SOUNDRIOT

Alvar de Flack

 

RESURRECTURIS "The Cuckoo Clocks of Hell" (2004)

Death Metal, con otros elementos que hacen que su propuesta sea la mar de atractiva, nos traen desde Italia Resurrecturis con la edición de su segundo larga duración "The cuckoo clocks of Hell", en homenaje a la película "Last house on dead end street" y con esa portada tan horrenda y que da pavor, al igual que el dibujo que hay al desplegarla. El CD fue editado el pasado 2004 por la Discográfica hispana Mondongo Canibale Records. Un año antes lo había puesto a la venta el grupo en su país.

“Nocturnal” (1998) fue su bautismo de fuego en CD, precedido por las demos “No flesh shall be spared” (1995), “Evil confronting evil” (1996) – un año después editado como MCD por Wild Rag Records – la promo “Corpses” (1997), y el compartido 7”, con los germanos Grief of God, "Leichname für Immer" (1998), sin contar su aparición en diversos recopilatorios. Seis años después de su primer trabajo nos presentan “The cuckoo clocks of Hell”, aunque lo grabaron y mezclaron entre 2001 – 2002 en Potemkin Studio el vocalista Ivan Di Marco, los guitarristas y compositores de todos los temas Janos Murri (g. principal) y Carlo Strappa (g. rítmica y letrista de todas las canciones), el bajista Gianluca Mandolesi, y el baterista Omar Moretti.

“Cu-cú, cantaba la rana, cu-cú, debajo del agua…” así da comienzo una antigua canción infantil. Pero no te confundas, aquí lo único comparable con esa popular copla puede ser el sonido de reloj de cuco (que no “cu-cú”) con que comienza la grabación (al final también se oye), para fundirse con la potencia del Death Metal desplegado en “The last sun”, acercándose al Brutal Death técnico, y con un sonido demoledor. “The hate” es otro tema que te deja de piedra por la furia y mala leche que posee, sobre todo por los riffs y por el estribillo, donde el vocalista se desgañita cual poseso. Bestialmente atroz.

Además de la apabullante, enérgica y furiosa música tocada por los cinco italianos (seis si contamos las voces de apoyo de Stefano Faccini), hay que hacer mención a la técnica empleada por los músicos, especialmente del guitarrista solista Janos Murri y también a la excelente producción conseguida por el propio grupo, donde todo suena nítidamente con fuerza y potencia.

“Living rectification” tiene bastantes cosas del Thrash Metal, utilizando voz clara y melódica en el estribillo y que a bote pronto me recuerda a Life of Agony, al igual que en “Sleeping reason”, con elementos agresivos del Hardcore, ¿o decimos Crossover mejor? Acongojantes son los lamentos demenciales que hay en “Inversion-Perversion”. En “In art´s death” de nuevo brillan los riffs y el buen hacer de la batería, además de utilizar efectos en la voz en algunas partes de la canción, como en “Helmet logic”, iniciada por el juego de la guitarra de Murri, y que posee un ritmo frenético y un estribillo poderoso. “I corpi priva di vita”, con comienzo Doom y con el guitarrista principal demostrando sus dotes, se vuelve prácticamente Grindcore, para acabar de nuevo con sonido pesado (Doom). Está cantada en italiano y es rescatada en una nueva versión de la que apareció en su segunda demo.

Si te gusta el Death Metal inspirado en la vieja escuela, pero sonando actual, con una buena producción, y añadiendo elementos de otros estilos furibundos que hacen que el disco no se haga monótono y que son utilizados de manera muy correcta, te aconsejo que escuches o te pilles este disco. Merece bastante la pena. 

En la página web de RESURRECTURIS te puedes bajar todo el disco, además de la portada y contraportada, aunque mejor que lo compres a Mondongo Canibale, o a ellos mismos, original y a muy buen precio.

“Volli, e sempre volli, e fortissimamente volli” (V. Alfieri)

Starbreaker

 

RETROHEADS “Retrospective” (2004)

Otro grupo más del sello progresivo Unicorn Records. Esta vez se trata de un grupo noruego con influencias clarísimas de Pink Floyd, compuesto por músicos procedentes de estilos muy distintos al rock sinfónico, pero que han querido con este primer disco echar un vistazo a los setenta vía tecnología del nuevo milenio.

Es un placer escuchar cómo hay quien todavía cree que los Pink Floyd del “Wish you were here” tienen vigencia en 2004. Retroheads toman prestadas armonías y sonidos de los de Gilmour y compañía (“Judgement day”, “Dreams”...) y las actualizan hasta montar unos temas que emocionan por el mimo con el que han sido elaborados.

“Retrospective” suena a sinfónico añejo. Cadenciosos, clásicos, tranquilos y densos. No se trata de rock progresivo de nuevo cuño tipo Dream Theater, ni de fusión de estilos, esto es rock sinfónico del de toda la vida. Muchas teclas sobre las que navegan solos melódicos (nada espídicos) y voces lejanas.

Se podrían añadir muchos más adjetivos, pero creo que este es uno de los casos claros de ‘más valen un par de escuchas que mil palabras’. Como no es un disco que sea fácil de encontrar por aquí más que en tiendas especializadas, terminaré repitiendo que si te gustan los Pink Floyd de la trilogía fantástica (“Dark side of the moon”/”Wish you were here”/”Animals”), deberías escuchar esto.

Para saber más Web de Retroheads

Alvar de Flack

 

REX DEVS “Zodiaco” (2005)

Soria no es una provincia que esté cada dos por tres en los medios de comunicación, ¡aunque existe!, como Teruel, Almería, Huelva… Tampoco ha tenido a lo largo de la historia musical en nuestro país grupos a destacar. Ahora mismo, mientras escribo esto, no me viene a mi única neurona (“Neury”) nombres de grupos de Rock o Metal de aquella tierra (que los habrá habido, hay y habrá, seguro). Pero hasta de los más recónditos lugares o rincones surge gente ávida de dar salida a sus pensamientos e ideas en forma de música. Así fue como en marzo de 2000 Guzmán (baterista) daba nacimiento a Rex Devs con el objetivo de plasmar en sus composiciones temas sobre astrología, esoterismo y magia. Al principio sólo fue un proyecto individual, pero con la entrada de Vilches (bajista) y Javi (guitarrista) se tomó más conciencia de grupo. Pronto dieron comienzo a conformar las canciones de “Zodiaco” y meses después se les une Santi (guitarrista). Todos estos músicos habían estado en Virginal Desire, banda ya desaparecida y que habían editado una promo en 1998. Lo últimos componentes en dar forma al grupo fueron Kike (vocalista) y Héctor (teclista). Con la formación completa grabaron “Zodiaco” en El Ático Studios, contando con la colaboración de la fémina Lara a las voces y el control de Carmelo García, quien grabó, mezcló y masterizó; y junto al grupo produjo “Zodiaco”.

El primer álbum de Rex Devs se divide en catorce cortes, en los que cada corte está titulado con uno de los símbolos del zodiaco, excepto el inicio (“Preludio”) y la despedida (“Reflexión”) del CD. No es muy normal escuchar bandas extremas cantando en castellano en nuestro país, pero los sorianos así lo hacen, recordándome nada más escuchar la segunda pista, “Aries”, a los madrileños Eczema. Y es que además de cantar en castellano tienen bastantes cosas en común con el cuarteto de la capital. Mezclan algunos estilos de Metal extremo en sus canciones, desde el Black Metal (que predomina en el CD), a Death Metal… 

Temas extensos, quizás demasiados y algo pretenciosos, que hacen que el CD alcance cerca de ochenta minutos de duración (difícil digerirlo de una sentada), con diversos cambios de ritmo, diferentes ambientes, atmósferas, rabia, furia, odio, calma, sosiego… primando el Black Metal melódico/sinfónico comparable a grupos como Cradle of Filth, Covenant, Dimmu Borgir… Papel importante de los teclados, en detrimento de los demás instrumentos, que suenan bajos en la mezcla final y la batería en ocasiones suena artificial. De todos modos, para ser el primer disco de Rex Devs el sonido es más que decente. Kike a las voces cumple, más o menos, bien su trabajo de voz black metalera y death (gustándome más la segunda). La voz femenina de Lara poco, poquito me gusta. Cuando narra no está mal, sin embargo cuando canta y hace gorgoritos es demasiado blandengue y melosa para mi gusto, en vez de disfrutar con su tono en las canciones es un lastre para servidor.

De todos los temas me quedo con “Leo”, no por ser mi horóscopo, jejeje, si no por el ritmo veloz que tiene la composición; y con “Libra”, la instrumental. Ambos son los más cortos de duración (4´31” y 4´25”, respectivamente), obviando el corte inicial, “Preludio”.

Después de la autoedición de “Zodiaco” se anunciaba oficialmente en agosto de 2005 la incorporación a las voces femeninas de Kisa Valkey (ex–Epsylon, Aurigia). Ojalá sea mejor que Lara.

Esperemos que Rex Devs se consoliden en el panorama extremo y estaremos al tanto de lo que depararán en el futuro.

Te puedes hacer con el disco original por un módico precio (5 €) visitando su página web.

Starbreaker