Los hidalgos de Trelles
Trelles Paraíso Natural

>>INICIO
>>FIESTAS 2004
>>SITUACION
>>HISTORIA
>>FOTOS
>>SERVICIOS
>>FORO
>>ENLACES
>>CONTACTAR
>>DESCARGAS
>>TURISMO
>>NOTICIAS
>>AGRADECIMIENTO
>
>FIRMAR LIBRO DE VISITAS
>>ALBUM DE FOTOS
>>ENTRETENIMIENTO


Los hidalgos de Trelles


  Son muy pocas las noticias que pueden hallarse sobre la parroquia de San Juan de Trelles, impresas en libros antiguos. Los conocidos Diccionarios de Miñano y de Madoz poco añaden a los datos sobre localización y límites. En el Diccionario de Miñano, hecho en el segundo decenio del siglo XIX, se precisa que la parroquia de Trelles tenía -por entonces- 70 vecinos, que deben entenderse como setenta casas o familias, 348 habitantes, una iglesia parroquial y tres capillas o ermitas. La Parroquia, en la que estaba comprendido el lugar de Orbaelle, se dice que tenía «buenas aguas, molinos bastantes para si, y algunos hórreos y colmenas». Se estimó que la cosecha de la parroquia ascendía a 500 heminas de centeno, 300 de trigo, 1.500 de maíz y 800 de patatas». Veintiún años después -en 1849- en el Diccionario llamado de Madoz, se da la cifra de noventa casas en los lugares de Orbaelle, Pumarín, Sequeiro, Trelles y Vivedro. Se precisa que la iglesia parroquial de San Juan Bautista estaba servida por un cura de ingreso y patronato real y que había seis ermitas de propiedad particular. El número de vecinos que se atribuyó a la parroquia ascendía a 96 y el de almas a 538. Sorprende que en los veintiún años transcurridos entre 1829 y 1849 hubiese aumentado la población de la parroquia en un 55 por ciento. El aumento no debió de ser real, ya que nada puede explicarlo. La diferencia de las cifras se debe a que, en el Diccionario de Miñano, se recogen las informaciones que proporcionan diversas fuentes de la segunda mitad del siglo XVIII, mientras que para hacer el de Madoz se unió la información que remitieron los corresponsales de la zona, informados de la realidad de su tiempo. El aumento del número de habitantes de la parroquia en cien años sí pudo ser del porcentaje que resulta de comparar ambas cifras.

Se pueden conocer los nombres y apellidos de los vecinos de la parroquia de Trelles desde el siglo XVI. Basta con consultar los padrones de división de estados que guarda el Archivo del Ayuntamiento de Vegadeo para las parroquias de los concejos situados entre el Navia y el Eo. También se pueden ver los libros sacramentales de la parroquia, custodiados por el cura párroco en Villacondide. Con los padrones y con los registros parroquiales, puede hacerse la genealogía de cada familia.

De los padrones, resulta que casi todos los vecinos de la parroquia de San Juan de Trelles pertenecían al estado noble, por ser hijosdalgo o hidalgos. En algunos de los padrones -se hacían cada siete años- se puede comprobar que todos los vecinos -o casi todos- eran hijosdalgo. Así, en el padrón que se hizo en Castropol para la feligresía de San Juan de Trelles el 26 de abril de 1750, después de anotar en noventa y nueve asientos o cláusulas los nombres y apellidos de los cabeza de familia con sus hijos y otras precisiones, los empadronadores del estado noble, al final del documento, hicieron constar que declaraban no haber entonces en la feligresía de Trelles «hombre alguno del estado pechero» o general, por ser todos los vecinos del estado noble o de los hijosdalgo. En el padrón que se hizo en el año 1717, aparecen sólo dos vecinos del estado pechero y sólo uno en el de 1766. En el padrón que se hizo en el año 1794, los empadronadores concluyen las inscripciones y señalan que, «no habiendo como no hay en dicha parroquia -la de Trelles- ningún vecino del estado llano», dan por fenecido el padrón, después de haber cumplido con su deber. Todos los vecinos eran, pues, hijosdalgo notorio, con diferencias que resultan de señalar ascendientes, para algunas familias, y con la expresión, sólo en ciertos casos, de que los inscritos son «caballeros hijosdalgo de sangre, casa y solar conocido, armas poner y pintar», mientras que, para los demás vecinos, se señala sólo que son «hijosdalgo notorios».

Para hacer el padrón de 1780 fueron convocados por el Alcalde Mayor, y por el Regidor Decano y por el Regidor Segundo, a que acudiesen a Castropol Don Diego Eugenio Trelles, dueño y poseedor de la casa de Mohías, Don Domingo Antonio Caetano Pérez Trelles, de la Casúa; Don José Alvarez de Castrillón, de Vivedro; D. Juan Antonio Sánchez Trelles; Don Francisco García Requejo, de Arnunde; Don Femando Rodríguez Trelles, y Don Juan Alvaro Trelles Leirana de Sequeiro, «empadronadores nombrados por los individuos nobles de la parroquia de San Juan de Trelles». Les tomó juramento el Alcalde Mayor en presencia de los hombres buenos del estado general. Juraron todos ellos desempeñar su cargo con la integridad, pureza, legalidad y formalidad que correspondía, señalando a cada vecino el estado a que fuese legítimo acreedor. Comenzaron el padrón anotando en él, en los primeros folios, a las familias principales (que eran las suyas). En la parroquia de Trelles, las familias más distinguidas, según los criterios nobiliarios al suyo, eran, en el año 1780 las que siguen:

Don Diego Eugenio Trelles y Valdepares, casado con doña Mariana Margarita Trelles Prelo y Castrillón; «caballero hijodalgo notorio de sangre, señor de las casas Solares de Trelles y Valdepares». Don Diego Eugenio y Doña Mariana Margarita aparecen con sus cuatro hijos y con su hija. El primogénito, don Vicente María, estaba casado en la parroquia de Taramundi con Doña María Josefa Villar Pimentel Miranda y Moscoso. El segundo, Don Juan Crisóstomo, era cadete en el regimiento de la Princesa, de Infantería. A esta familia pertenecían los palacios de Trelles y de Mohías. De ellos descienden los actuales propietarios del palacio de Mohías.

Don Juan Antonio Navia Menéndez villaamil y Trelles, hijo legítimo de don Baltasar Francisco Menéndez Navia villaamil y Fuertes y de doña María Luisa del Carmen Trelles Prelo y Castrillón. De don Juan Antonio, se expresa que es «hijodalgo notorio de sangre, casa y solar conocido, armas poner y pintar, descendiente por línea recta de varón de la casa solariega del Limonar de Navia». Se señala que está casado con doña Melchora Valledor y Lamas.

Don Tomás García Oneta y Siñeriz, morador en la parroquia de San Miguel de Anleo (en el lugar de Expousente), hijodalgo notorio de casa y solar conocido, armas poner y pintar, casado con doña María Antonio Fernández Siñeriz y Trelles (procedente del Pausadoiro). En el padrón figuran los nombres de sus nueve hijos varones y de su hija. De los hijos de Don Tomás, el primogénito, Don Domingo Antonio, casado con Doña Gregoria García, vivía en el concejo del Franco. El segundo de los hijos, Don Tomás Florentino, casado con Doña Josefa Suárez Trelles, vivía en el lugar de Trelles. De él descienden las familias de las casas de D. Manuel y del Curillón. Otro de los hijos, don Pedro Antonio, era viudo de doña Clara García Ciaño. Había residido en la parroquia de Santo Tomás de Sabugo y vivía entonces -1780- en la parroquia de Anleo. Otro de los hijos, Don Francisco José, casado con Doña Josefa García Real y Trelles, vivía con sus hijos en el Pousadoiro, en el lugar de Sequeiro. Don Diego Antonio, el cuarto hijo, estaba casado con Doña Bárbara Fernández Acevedo y vivía en el lugar de Merou. Don Bernardo Antonio, el otro de los hijos, era presbítero y la hija, Doña Josefa Rosa, estaba casada en el Concejo de Navia con Don Antonio García Polavieja.

Siguen en el padrón dos presbíteros: Don Juan Antonio Fernández Siñeriz, cura párroco de Santo Tomás de Sabugo y Don Domingo-Antonio, su hermano, hijos legítimos de Don Diego Fernández Siñeriz y de Doña María Antonia Real y Trelles «hijosdalgo notorios de los solares de Siñeriz y Trelles». A continuación aparece el asiento de Don Domingo Antonio Cayetano Pérez Trelles, hijo de Don Domingo Pérez Pato Ouria y villaamil y de Doña Josefa González Luera y Trelles, (estos fundadores de la Casúa) también «hijodalgo notorio de sangre de los solares de Trelles (por su madre), el Pato y villaamil, armas poner y pintar», casado con Doña María Antonia Méndez Trelles. En el padrón, se dan los nombres de sus seis hijos y el de la hija. Por entonces, uno de sus hijos era presbítero en Sevilla: Don Cayetano Antonio Diego (después de haber cursado estudios mayores en Oviedo). Otro hijo, Don Tomás Antonio, había cursado Gramática en el colegio de Villacondide y, pasó a hacer estudios mayores en la Universidad de Oviedo. El segundo de los hijos, casado con Doña Bárbara Suárez, vivía en Trelles.

Aparecen censados en el padrón los Trelles Valledor: Don Lucas; Don Antonio Cayetano (éste casado con Doña Juana del Busto Trelles, residentes en Avilés); Don Fernando Antonio, cura párroco de Avilés, todos ellos hijosdalgo notorios de sangre, armas poner y pintar, de los solares de Trelles y Valledor, e hijos de Don Antonio Trelles Valledor y de Doña Rosa Luera y Trelles, y que eran de la Cernada.

El padrón incluye a Don Manuel Antonio Trelles, hijo natural de Don José José Joaquín Trelles, difunto, morador en Trelles, hijodalgo notorio de los solares de Trelles y Villaamil. La condición de hijodalgo la transmitía el padre y, aunque el hijo fuese habido fuera del matrimonio, se acreditaba siempre que el hijo o hija lo fuesen de padres solteros, de modo que pudieran haber contraído matrimonio en el momento de la concepción.

Fueron asentados en el padrón de 1780 Don Antonio-Caetano Trelles; Don Francisco Antonio; Don Fernando Antonio; Don Caetano Antonio; Don Juan Antonio; Doña Catalina María Teresa y Doña María Francisca, todos hermanos e hijos legítimos de Don José Antonio Trelles y Valledor y de Doña Rosa Luera y Trelles, «hijosdalgo notorios, armas poner y pintar de los solares de Trelles y Valledor». Don Antonio Caetano estaba casado con Doña Juana del Busto Trelles. El matrimonio vivía en Avilés. Don Fernando era cura párroco en esta villa. En el padrón aparece Don Manuel Antonio Trelles, hijo natural de Don Joaquín Trelles «hijodalgo notorio de los solares de Trelles y Villaamil».

En la cláusula siguiente del padrón, fueron anotados los hijos de Don Alonso Morán Navia y Sierra y de Doña María Francisca Trelles y Castrillón: Don García José; Doña María Teresa y Doña María Agustina, «hijosdalgo notorios de los solares de Morán, Sierra, Navia y Trelles». Vivían en Ribadeo.

Los Luera, de Pumarín, estaban vinculados a familias ilustres de la zona de Luiña. En 1780, fueron empadronados en la parroquia de Trelles don Diego-Antonio, Don José Antonio, Doña María del Carmen Teresa y Doña Manuela del Carmen, hermanos e hijos legítimos de Don Diego Antonio Luera y de Doña Catalina-Teresa Villademoros. Los dos varones vivían en la parroquia de San Miguel de Mohías -en La Caridad- y Doña María del Carmen y Doña Manuela estaban casadas en el concejo de Pravia.

Don Domingo Antonio García Real y La Vega, casado con Doña María Luisa Fernández, tenían dos hijos y vivían en el Pousadoiro. A Don Domingo-Antonio se le califica como «hijodalgo notorio del solar del Real».

Don Francisco Antonio García del Valle y Trelles, hijo de Juan García del Valle y Trelles, moradores en Arnunde, estaba casado con Doña María Josefa (no se da el apellido). Tenían varios hijos: Don

Domingo Antonio Caetano, cura propio de la parroquia de San Emeterio de Bimenes; Doña María Antonia Luisa, Doña Josefa María y Doña María Josefa Caetana. Se les califica como hijosdalgo notorios «del Solar del Valle».De las tres hijas, Doña María Antonia Luisa estaba casada con D. Francisco García Requejo, uno de los empadronadores que, por el estado noble, formaron el padrón del 1780. D. Francisco era natural de Villacondide y, por su matrimonio, pasó a vivir en el lugar de Arnunde. Se le empadronó como «hijodalgo notorio de sangre del solar de Requejo».

Don Francisco García Real y La Vega, hijo legítimo de D. Domingo, morador en Trelles, aparece empadronado con su mujer Dña. Caetana Pérez Trelles y con la hija de ambos Doña. María Antonio Caetana Trelles. hijosdalgo notorios «del solar del Real».

A Don Francisco Antonio Alonso Leirana, que vivía en Sequeiro, se le empadronó con sus hijos D. Silvestre, prebístero; D. Juan y Dña. María Manuela, hijosdalgo notorios. El hijo de D. Juan, empadronador por el estado noble, estaba casado con Dña. Ana María Sánchez Trelles. Vivían ambos en compañía del padre. En el padrón aparece D. Francisco, hermano legítimo de D. Juan, e hijo de D. Francisco-Antonio Alonso Leirana, «aquel difunto, morador que fue en Vinedro, hijodalgo notorio». «Estaba casado con Dña. María Antonia González. Se da el nombre de sus hijos: D. Domingo, Dña. Josefa María y Dña. María

Al empadronador por el estado noble D. Femando Antonio Rodríguez del Valle y Trelles, hijo legítimo de D, Fernando Rodríguez, morador que había sido en Sequeiro, se le califica de «hijodalgo notorio del solar de Trelles». Estaba casado, sin descendencia, con Dña. Ana García del Real.

A Don Juan Antonio Sánchez Trelles, empadronador por el estado noble o de los hijosdalgo, hijo legítimo de D. Miguel Sánchez Trelles y de Dña. Josefa Sánchez Trelles se le califica de «hijodalgo notorio del solar de Trelles». Vivía en Vivedro con su mujer Dña. Josefa López Acevedo y con sus cuatro hijos.

En el padrón de 1780, se incluyó a D. Antonio Alvarez Castrillón Estrada y Navia Osorio, nacido en Villayón y sus antepasados oriundos de Valdedo de Castrillón. Se avecindó en Vivedro al casarse con Dña. María Antonia Martínez Guerra. Aunque ya había muerto en ese año, se le incluyó para calificarle de «hijodalgo notorio de sangre, descendiente por línea recta de las casas conocidas y solares de Castrillón, armas poner y pintar». Sus hijos estaban todos casados: D. Francisco, en El Ferrol, con Dña. Josefa Martínez. Tenían dos hijos: D. Antonio y Dña. Josefa. Don José, empadronador por el estado noble, estaba casado con Dña. Josefa Alvarez Acevedo y villaamil, natural de las Mestas. Vivían en la casa de Guerra, con sus hijos: D. Juan Antonio, D. Vicente Antonio y D. Domingo Antonio (éste fue el fundador de la Casa del Cerrado y se casó con Dña. María González San Julián), de la casa de ese nombre en Trelles, familia de hijosdalgo notorios, «del solar de San Julián»). Los otros dos hijos de D. Antonio Alvarez de Castrillón y Estrada estaban también casados: D. Domingo, en el lugar del Barrio y Dña. Josefa, en Armental, con Domingo González.

De los padrones de división de estados, además de saber quienes eran hijosdalgo -todos en la feligresía de San Juan de Trelles- resulta información de interés. En primer lugar, que la tendencia a la endogamia disminuía por el papel que desempeñaban los curas párrocos. Al estar destinados en feligresías, a veces alejadas, dentro del Principado de Asturias, solían favorecer que algún sobrino o sobrina, residentes en el lugar de origen de la familia, se casase en las parroquias de la que eran curas propios. Los padrones también informan sobre la genealogía de las familias principales y de su condición de pertenecer a «solar conocido» y de que eran de «armas poner y pintar».

Los padrones se hacían para determinar quienes estaban exentos de pagar un impuesto: el de la llamada moneda forera. Servían también para probar la hidalguía, cosa imprescindible para aspirar a determinados cuerpos y para el ingreso en las órdenes militares. Hubo hidalgos originarios de Trelles que, al probar su hidalguía, pudieron acceder a cargos importantes en el Real Servicio, y que alcanzaron «más altos grados» en la sociedad de su tiempo.

Gonzalo ANES

Fuente: artículo extraído del libro de TRELLES Fiestas de SAN JUAN 2002, página 11 escrito por Gonzalo ANES.

Atrás ] Principal ] Indice ] Siguiente ]

 

ir arriba

ULTIMA ACTUALIZACIÓN DEL ARCHIVO: Miércoles, 8 Junio, 2005 16:51

 


© by Carmageddon 2005
Página optimizada para una resolucion de 1024x768
(He cambiado la web para que cargue mas facil y no moleste tanto la vista,
si veis que no carga bien alguna pagina quizás debáis
actualizar vuestro navegador web, recomiendo que os bajéis el internet explorer 6, )
Cualquier comentario o sugerencia a: carmagedon54@iespana.es