Recuerdos de mi etapa escolar
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Recuerdos de mi etapa escolar

Tomás Luis Pérez Fernández
Ingeniero Técnico Industrial


Atendiendo a una petición de la Comisión de Festejos, a través de su Presidenta, Marisol, para que preste mi colaboración al programa que anualmente se edita en la Parroquia de Trelles, con motivo de las fiestas de su patrono San Juan, me atrevo a hacer llegar a todos los vecinos una serie de vivencias que quedaron archivadas, de una forma borrosa, en el "disco duro de mi cerebro, desde una infancia, por desgracia para mí, ya lejana.

Me acuerdo de los primeros años de escolar con Don Domingo, el "Sr. Maestro , como así le llamábamos, el cual ayudado de la Enciclopedia "Dalmau - Caries y por los escolares de mayor edad y más aventajados intelectualmente hablando, nos impartía una formación integral, pues lo abarcaba todo, desde la Gramática y la Lengua, con sus ejercicios de Caligrafía y Redacción, pasando por la Geografía, con sus mapas físico y político, Historia, Religión, hasta la Geometría y la Aritmética, con sus temidos problemas de Álgebra.

Nos sentábamos, de dos en dos, en los bancos de los viejos pupitres de madera roída, con su tintero incluido, el cual estaba relleno con una tinta que el propio Don Domingo elaboraba, a la cual, a medida que se iba terminando se le añadía agua y que servía par que unas plumas todas "esparradas plasmaran sobre la libreta, cada vez de una forma más ininteligible, toda la ciencia que íbamos adquiriendo.

Ni os cuento la de borrones que sobre el propio papel iban cayendo, los cuales tratábamos de minimizar con el uso del "papel secante que acababa completamente negro por todos los bordes. Ya os podréis dar una idea de cómo quedaban los escritos y el propio pupitre, al cual sólo se le sometía a una limpieza, bastante exhaustiva, cuando se avecinaba la visita del "Inspector , al cual por cierto se le temía por miedo a que probara nuestros conocimientos con alguna pregunta a la que no supiéramos responder.

En mi primera época tuve de compañero a Francisco "d a Figueira , que ejerció una tutoría ejemplar, aprovechándome de su mayor formación hasta que ya con el paso del tiempo me tocó desarrollar a mí la labor como tutor.

Resultaba curioso el método de aprendizaje cuando de estudiar la lección se trataba, ya que se debía de realizar en voz alta, con lo cual se oían los gritos hasta en la baxanca, sólo atenuados por el "rinchar" del eje de algún carro del país cargado de cuito" o "ganzella" que pasaba por ahí cerca o por el "rebuzno del blanco de Petra" o el "relincho del macho de Balbina".

Con qué ilusión llegábamos a disfrutar de la media hora de recreo de todos los

días para comprar el "bollo de cornos o "as bolías de a perrín , para después dedicarnos a corretear por el campo de la escuela lleno de peñascos, jugando a la "red , "a tensada , al "burro , al "potro , al "guá o al "fútbol , cuando disponíamos de pelota, que no era siempre, bien porque pinchaba con facilidad o bien porque cuando las discusiones pasaban a mayores, ésta se repartía en trozos proporcionales a lo que cada uno había aportado para comprarla, terminando aquello de la manera que ya os podéis imaginar.

La nota exótica la ponía el inquieto Delano, joven venido de Panamá, el cual trató de cambiar nuestra afición al fútbol por el baloncesto, con poco éxito por cierto.

Al finalizar la clase, por la tarde, haciendo honor a nuestra buena formación en urbanidad, nos despedíamos con una "Hasta mañana Sr. Maestro, que usted lo pase bien .

Contrastan estos buenos recuerdos con algunos otros que no lo fueron tanto, como el que me ocurrió en una ocasión, en la que se me encomendó, por parte de un buen amigo mío, que avisará a los escolares de Vivedro, que bajaban en el coche de línea a primera hora de la mañana para que volvieran a sus casas pues ese día no había "escuela . Madrugué más que nunca y cumplí el encargo, a lo que ellos accedieron encantados, aunque no las debían de tener todas consigo, pues en vez de regresar a Vivedro por delante de la escuela, fueron por atrás por el Camino de la Venta. A la media hora estaba en mi casa Doña Adelina, maestra y esposa de Don Domingo, para conminarme a ir a clase por orden del "Sr. Maestro . Éste a su vez había mandado avisar a los de Vivedro para que volvieran a la escuela.

Grave fue también la situación que se creó en otra ocasión cuando, previa solicitud, se nos autorizó a ir a recoger leña para la estufa, no regresando a la escuela hasta bien entrada la noche, con las correspondientes medidas disciplinarias.

En paralelo a todo este trajín escolar, recuerdo que por el invierno iba a la casa de distintos vecinos, en especial a Villar, acompañando a mi tía Lucia a hacer el "Mondongo por aquellas "calellas feitas ua chagoza regresando a altas horas de la noche, llevando como única guía para alumbrar el camino, un viejo farol a modo de linterna.

Yo me pasaba el día jugando, por supuesto, al fútbol, mi deporte favorito, para lo cual utilizábamos "a vexiga del cocho hasta que ésta se desintegraba, lo cual por cierto no tardaba mucho.

En fin, éstos son una relación somera de mis recuerdos infantiles, con lo cual me despido de todos vosotros, queridos vecinos de Trelles, hasta una próxima ocasión, con el deseo sincero de que disfrutéis de unas estupendas fiestas de San Juan.

                Tomás d´Amaro

Fuente: articulo extraído del libro de "Fiestas de San Juan 2004" de Trelles. Junio de 2004

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ULTIMA ACTUALIZACIÓN DEL ARCHIVO: Miércoles, 8 Junio, 2005 16:51

 


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