Ciclismo

CICLISMO

  Aquí podéis ver algunas de las subidas más interesantes que podéis hacer por la zona lucense.

Ancares

 Para comenzar, la subida tradicional que llevamos a cabo en la marcha anual que realiza el Club Ciclista Muralla al cual pertenezco, durante la primera semana de agosto. Consiste en una subida al albergue de Os Ancares, paraje natural protegido. Habitualmente se sube por el recorrido que podéis ver a continuación, aunque algun año, como ha sido en el 2000 se ha subido por el siguiente

Ancares 1

Ancares 2

No se trata de una subida dura, aunque sí de una longitud apreciable, aunque hay que significar que el último kilómetro, común en ambos recorridos, alcanza una pendiente media superior al 10%. Asimismo, el segundo recorrido es considerablemente más duro que el primero, ya que como podéis ver, hay una serie de segmentos en bajada que rebajan en gran medida la pendiente media total.

PoioA continuación la subida al puerto del Poio, una subida que relaja en su parte final, pero que no está exenta de dureza en un par de puntos y que resulta continuada, no dejando lugar para el descanso, a lo largo de su no despreciable longitud.

Poio

Desplazándonos a la zona costera de la provincia de Lugo nos encontramos con una orografía en la que los continuos repechos nunca dan tregua. Uno de los puntos de acceso desde la costa al interior es es puerto de A Gañidoira. Como se puede ver, no es de gran dureza, auque sí más de lo que los datos reflejan, debido a que el puerto está bastante escalonado, con descansillos y falsos llanos que permiten una cierta relajación, pero también es cierto que existen algunas rampas no despreciables cercanas al 8 y 9 porciento. En cualquier caso su longitud tampoco es despreciable, lo que unido al buen estado de la carretera lo convierte en uno de los puertos más divertidos un largo y prolongado descenso, junto al descenso de la Garganta deParamios, en Asturias hacia Vegadeo.

Gañidoira

Galicia no es pródiga en puertos de gran dureza y longitud, aunque por su carácter geológico no resulta complicado encontrar pequeños puertos, cortos, pero de gran pendiente, que exigen una cantidad nada despreciable de fuerza o un desarrollo más desahogado de lo habitual.

Para comenzar, uno de los puertos que a mi parecer, podría calificarse de realmente con nivel competitivo. Se trata de el alto de A Moa, en el límite de provincias de Lugo y Ourense; una longitud interesante y una pendiente que no lo es menos, su mayor pro y contra es que la pendiente se mantiene constante durante todo su transcurso, lo cual facilita la adopción de un ritmo de subida, pero que no ofrece lugar a la recuperación, nunca he subido un puerto con tal característica, y resulta bastante increible encontrar en galicia tal circunstancia, máxime cuando la carretera es un continuo devenir de curvas y contracurvas.

Moa

En la provincia de A Coruña, zona costera, podéis probar con la subida al santuario de San Andrés de Teixidó, por la vertiente de Cedeira, una longitud también apreciable, alguno, aunque no muchos y muy cortos descansos, sobre todo al principio y el remate del puerto, y destacables unos 350 metros sobre los 470 metros de altura con una pendiente que sobrepasa el 12%.

San Andrés de Teixidó

La siguiente es una subida que nunca te deja indiferente, seguramente la de mayor personalidad propia de todas las expuestas, con la cual se adquiere una relación de amor odio con facilidad: la Ribeira de Piquín. Si alguna vez tienes la oportunidad de salir en bicicleta por la zona y poner a prueba tu capacidad de subida te recomiendo ésta: longitud interesante y pendiente aun más, y todavía mayor si se tiene en cuenta que en el primer kilómetro la pendiente es sensiblemente más llevadera que el resto. Además hay que indicar la presencia de una recta que ronda el kilómetro de longitud sobre los 700 metros de una pendiente superior al 10%, de las consideradas psicológicas, en donde uno comprende mejor lo que el concepto 'eternidad' puede significar. Complementa esta subida la única presencia de un descansillo que ni siquiera lo es antes de entrar en la mencionada recta, en la que la pendiente disminuye durante una veintena de metros al 4 o 5 por cien.

Ribeira de Piquín

De vuelta a la costa lucense se puede intentar la subida al alto de San Roque en Viveiro, la cual ha sido final de etapa en alguna vuelta ciclista, no tanto por su longitud como si por su extrema pendiente, que no se produce a modo regular sino que oscila probablemente entre el 7 y el 12 por cien, incluido un tramo de unos 60 metros al 16%.

San Roque

Por último, la subida en la cual más he sufrido nunca, las dos veces que he hecho, desde San Tirso de Abres hacia Taramundi en Asturias. A mi parecer, y en contra a lo que las estadísticas puedan hacer pensar, más dura que las subida a la Ribeira o San Roque. Con una longitud mediana, su pendiente muy dura, al nivel de San Roque, con dos descansillos y un tramo inicial sin los cuales el resto de subida rondaría el 10% con facilidad, pero casi el doble de longitud, mucho tiempo para rodar al límite.

Taramundi

Y hasta aquí una muestra de las subidas más interesantes que realizamos mis colegas y yo.

Indicar que los gráficos aquí expuestos los he obtenido a partir de los datos recogidos con un pulsómetro POLAR X-Trainer y procesados mediante un programa realizado por mi para poder obtener la representación de los datos en función del espacio en vez del tiempo como lleva a cabo el software que acompaña el producto.

Por último, si quieres intentar los puertos más duros, te diré que para alguien no especialmente dotado para la subida como es mi caso un 39x23 es más que aconsejable (en las más duras yo suelo llevar el 26), aunque si lo tuyo es tirar hacia arriba un 42x23 o un 39x21 puede ser tu elección. Para que tengas referencia, yo suelo hacer 9000 km. anuales y la velocidad media en un entrenamiento más o menos llano de 60 km en zona aeróbica suele ser 29 km/hora.