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Pinoso, un
pueblo al oeste de la provincia de Alicante, cuenta en la actualidad con 6.000
habitantes. Su amplio Término Municipal de 12.500 has. acoge a 10 pedanías:
Paredón, Tres Fuentes, Encebras, Casas Ibáñez, Lel, Caballusa, Culebrón,
Rodriguillo, Casas del Pino y Ubeda. Equidista 55 Km. tanto de la capital de la
provincia, Alicante, como de la ciudad de Murcia.
Entre los
puntos de interés, Pinoso cuenta con unas canteras de mármol crema-marfil en
el Monte Coto, punteras en producción de esta variedad marmoléra en toda la
Unión Europea.
En el
mismo Monte Coto, en lugar protegido por el impacto ambiental de las canteras,
rodeada de una masa arbórea(pinos, galers, encinas etc) se encuentra el Aula de
la Naturaleza, oasis de calma y tranquilidad en contacto con el Medio
Ambiente,donde puede pasar unas horas deleitandose de un clima seco, de un aire
sano producto del valle en se se ubica rodeado de montañas(Cabezo,
Carche,Sierra de la Pila,Sierra de Salinas),y una gastronomía típica de esta
tierra,bien un alls i picat, un gaspachos, arros i conill, gachamiga rulera o
blana, perusses, sequillos, rollets abocaets, monjávenes, tot aixo amb vi del
Pinós en el menjar i un fondilló pal postre.

Si gusta de los deportes, al margen del amplio completo Polideportivo (piscinas,
frontón, pabellón cubierto, pistas de tenis y de petanca, dos campos de fútbol-uno
de cesped- así como un Club Hípico, en el que se celebran eventos autonómicos
e intercomunitarios de doma clásica y vaquera. Cuenta también con una escuela
hípica y cuadras con más de 30 caballos.
En el campo industrial numerosas fábricas, sobre todo de calzado, jalonan el
casco urbano y el nuevo Polígono Industrial. Pero es la Bodega Cooperativa de
Pinoso, y Frutos Secos Mañan, los dos máximos exponentes en la transformación
de productos agrarios. Ambas han llegado a ser punteras en su sector. No se
puede pasar por Pinoso, sin visitar la sin par Torre del Reloj de cuerda manual.
El nombre
de Pinos es conocido en todo el territorio nacional y sobre todo en la Comunidad
Valencina por su gastronomía. Esta ha guardado celosamente el secreto de la
tradición artesanal de nuestros antepasados, que se transmiten de padres a
hijos.
La tradición
vitivinícola de Pinoso se pierde en los tiempos. Aquí se producen vinos de
alta graduación y robustez. Los caldos tintos, rosados y blancos se
complementan con los excelentes fondillones: aperitivos y para acompañar los
postres. Junto a las instalaciones más modernas tecnológicamente equipadas,
encontramos antiguas bodegas que atesoran viejas barricas de forma artesana.

El vino
de la tierra se acomoda a los platos típicos: Gazpachos, Fasegures, Arrós amb
conill i caragols, All i picaet o caragols. El secreto de estos platos es sin
duda la calidad de sus ingredientes, elaborados con tradición y sin prisa.
La caza
también prolifera en el entorno y provee de buenas carnes las cocinas. La
libre, el conejo y la perdiz de caza puede degustarse en determinadas épocas
del año.
Afamados son los embutidos del Pinós, y su típica longaniza seca. El clima
seco y frío les procura un excelente curado para su consumo.
Los
cultivos proveen un saludable aceite de oliva, extraido de la almazara del
Culebrón. Entre las pastas caseras conocidas dentro y fuera del Pinós están
las peruses, rollets d'anís, rossegons, rollets de ví, tonyes o sequillos: un
delicioso bocado.
El origen de Pinoso es incierto, ya que los prioitivos asentamientos pasaban a
ser poblados íberos, romanos, musulmanes, etc. Las huellas de su historia
pasada pueden rastrearse en los yacimientos, mientras que la reciente todavía
asoma en muchos rincones.
Durante la dominación romana los invasores mostraron su predilección por esta
tierra, en la que la agricultura daba abundancia de alimentos y vinos. En la época
musulmana Pinoso era un grupo de caseríos dispersos. En 1296 Jaime II anexionó
la comarca a la que pertenecía Pinoso al reino de Aragón. En aquella época
recibía el nombre de "Casas de la Costa", hasta 1773, en que recibe
su nombre actual de Pinoso.
La iglesia
parroquial, dedicada a San Pedro Apóstol, se construyó en 1743. Pinoso recibió
el título de Villa Real y la independencia de Monóvar en 1826.
En la
actualidad vive de la agricultura de secano de vid, olivo y almendro, de una
industria zapatera y mobiliaria en desarrollo y de una frenética actividad
minera basada en calizas y sal gema. La riqueza de estas tierras hace que una
población de poco más de 6.000 habitantes disfrute de Biblioteca Pública,
Casa de Cultura, Auditorio, Escuela de Música, Centro de Tercera Edad, Escuela
Infantil Municipal, Centro de Salud, Polideportivo con numerosas instalaciones,
Escuela de Hípica, Estadio..
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La torre del reloj
Día a día, como celoso guardián del pueblo, con el vibrante sonar de su
campana, que cala en nuestras mentes imprimiendo nueva fuerza y esencia, nos
recuerda incesante el momento del trabajo, medios de transformación, maduración
y progreso.
Su
historia se remonta a 1887, siendo alcalde D. Francisco Rico Lucas, se acuerda
pedir un proyecto para una torre al arquitecto de Alicante D. José Guardiola
Picó. En 1889 se compra en Madrid, un reloj nuevo por 11.000 ptas.(el actual)
que se compondría de maquinaria, tres campanas (una clásica grande, y dos mas
pequeñas semiesféricas), 4 esferas, las pesas para la cuerda y un campanil
forjado para su sostén.
Se le
da cuerda con una manivela haciendo subir las pesas que cuelgan de sendos cables
de acero a manera de como se hace con un cucú. Las pesas son tres: de 500, 200
y 100 kilos; la grande es para las horas, la mediana para los cuartos, y la
menor mantiene el reloj en marcha.
