EL AIRE
El aire es un contenido vital que
envuelve, penetra y vitaliza a todo lo creado, indispensable para respirar y
sobrevivir en la tierra El aire constituye el ambiente gaseoso y
está constituido, aproximadamente, por:
Nitrógeno, 78%. Oxígeno, 21%.
Argón, 1%, con pequeñas porciones de anhídrido carbónico, vapor de aire, neón,
helio, hidrógeno, cripton, xeno,
amoníaco, etc.
Exceptuando en las cumbres
muy elevadas, el aire contiene cantidades de partículas minerales y orgánicas,
levaduras, hongos y bacterias que proceden del suelo. El aire puro, solo puede
encontrarse en lugares alejados de la habitación humana tumultuosa y de las
industrias, en zonas de abundante bosque, en cumbres montañosas, y en lugares
donde no llegan las diversas causas de poluciones, como los humos, gases y
vapores, procedentes de las industrias, etc, de aquí
la importancia de la conversación de los bosques, mares y ríos. Los bosques,
podemos ampliarlos con grandes parques y jardines ya que son auténticos
pulmones de transformación del aire enrarecido.
Los científicos han podido
comprobar que, en lugares industriales o próximos a ellos, las infecciones o
cambios escleróticos en los pulmones, es tres veces mayor, principalmente en
los niños.
RESPIRACIÓN. La respiración
se hace indispensable para todos los seres vivos y, en el reino animal superior
el aire debe reunir las condiciones que exigen nuestras necesidades.
Cada adulto, toma y expulsa,
por término medio, 500 cm3 de aire.
Para que nuestro
organismo tenga cubiertas las necesidades de oxigenación, son necesarios 28 cm3
de aire por persona y por hora, con un 20%-21% de oxígeno. De aquí que debe
haber ventilación de aire en las habitaciones o pisos que ocupemos.
Podemos darnos cuenta de lo
necesario que es tomar contacto con la naturaleza, para recibir de ella el aire
puro, indispensable para el mantenimiento de la vida de billones de seres vivos
que forman nuestro organismo.
Generalmente, no tomamos
conciencia de cómo y cuándo respiramos, para realizar una respiración profunda
y completa debemos interrumpir la respiración normal, tomando conciencia de
ello.
Se realiza una respiración
profunda y completa, cuando los lóbulos pulmonares se llenan totalmente de aire
en la inspiración, y se vacían hasta lo máximo en la espiración: Es la
capacidad vital.
Así, todos los alvéolos
pulmonares, destinados a cumplir la misión, puede
realizarla, en primer lugar, para la vitalización de
los mismos mediante su ejercicio y su mayor vitalidad, y en segundo término,
para el mayor aporte de oxígeno en bien de nuestra economía y de nuestra salud.
Cuando se realiza una buena
respiración, aumenta el potencial de la energía vital en nosotros, pudiendo
producir una mayor cantidad de fermentos, las que destruyen materias nocivas y
conservan nuestra salud.
Las respiraciones profundas y
completas, en un ambiente de aire sano, colaboran en una buena digestión,
asimilación y nutrición de los alimentos.
Todo lo anteriormente dicho,
no tan solo actúa como medicina preventiva, también es curativa. el control y el armonía de nuestra mente ha de ser
proporcional al control y armonía de nuestro cuerpo físico.