|

La condesa sangrienta
Elizabeth Bathory-Nadasdy

La
infame "Condesa Sangrienta" de Transylvania , que fue acusada de ser
un bruja, vampira, y que supuestamente se bañaba en la sangre de
jóvenes vírgenes para mantener su belleza y juventud aparentes, ha
sido objeto de muchas leyendas que han recorrido el mundo entero.
Nacida en 1560, fue hija de George
Bathory y Anna Bathory , la familia Bathory fue una de las más ricas
y poderosas de Hungría, los antepasados de Elisabeth fueron
príncipes y reyes. La mayoría de sus atrocidades fueron realizadas
en su castillo, llamado Cachtice ("Chakhteetsay")situado en
Transylvania.. Elizabeth fue educada como pocas mujeres de su época
y su inteligencia superaba a la de los hombres ya que la mayoría no
sabían leer ni escribir. Fue considerada como una de las mujeres más
bellas de Hungría en la época.
El 8 de mayo de 1575 se casó con el
Conde Ferenc Nadasdy, al que no solia ver mucho debido a su
profesión militar, dejando a Elizabeth al cargo de la disciplina de
los sirvientes del Castillo Sarvar. Esta disciplina llegó a un punto
que podría considerarse como sadismo, golpeando a sus sirvientas con
una maza pesada, solía clavar alfileres en sus cuerpos y un castigo
particularmente duro era desnudar a las jóvenes en la nieve, donde
ella o sus sirvientas echaban agua fría sobre ellas hasta que morían
de frío. En sus primeros diez años de matrimonio, Elizabeth no tuvo
ningún hijo porque Ferenc y ella no pasaban mucho tiempo juntos.
Aproximadamente en 1585, tuvo una hija llamada Anna, y en los
siguientes nueve años dio a luz dos niñas más, Ursula y Katherina, y
en 1598 nació su único hijo, Paul. En la ausencia de su marido
Elizabeth visitaba a su tía Klara, que era bisexual y que siempre
estaba rodeada de chicas, y presuntamente se acostaban juntas.
El 4 de Enero de 1604, Ferenc murió
y una fría nieve cayó sobre el castillo Sarvar. La muerte del marido
de la Condesa fue la causa de su interés por los baños de sangre con
fines estéticos. Esta práctica comenzó cuando una sirvienta
accidentalmente le tiró del pelo mientras la peinaba,
instintivamente la Condesa Elizabeth Bathory la golpeó en la oreja,
pero tan fuerte que esta sangró. La sangre de la sirvienta manó en
las manos de Elizabeth. Al principio le dio asco y corrió a por una
toalla para limpiarse la sangre, pero de repente se dio cuenta de
que con la sangre, su piel parecía rejuvenecer como la piel de las
jovencitas. Pensó que si se bañaba en la sangre de sus sirvientas
recuperaría la juventud.
Como ayudantes en los macabros
actos estaban su ama de llaves conocida como Ficzko, Helena Jo la
enfermera, Dorothea Szentes (Dorka) y Katarina Beneczky una
lavandera que llegó al servicio de la condesa después de su carrera
sangrienta. Entre 1604 y 1610 una misteriosa mujer llamada Anna
Darvulia, probablemente una amante de Elizabeth, la introdujo en
nuevas técnicas y fue una de las sádicas más activas de la corte.
Después de una fuerte enfermedad que la dejó ciega, Darvulia
abandonó su trabajo a Elizabeth, Helena Jo, y a Dorka, convencida de
que las había enseñado bien.
Una niña de doce años llamada Pola
intentó escapar del castillo pero Dorka y Helena Jo, la cogieron por
sorpresa. Vestida solo con una túnica blanca, la Condesa Elizabeth
la introdujo en una especie de caja demasiado pequeña. Una vez que
la niña estuvo dentro la caja era levantada y docenas de pequeñas
dagas penetraban la caja. Pola intentó evitarlas pero Ficzko
balanceó la caja de lado a lado y la carne de Pola se partió en
pedazos.

Con la muerte de Darvulia,
Elizabeth se volvió más severa. Darvulia se encargaba de que las
víctimas no fueran nobles, pero con su muerte y con la reputación
del castillo les era cada vez más difícil, así que aconsejada por su
nueva amante Erzsi Majorova, comenzaron a escoger algunas víctimas
nobles. Las atrocidades de Elizabeth continuaron, una cómplice
testificó que en la habitación de Elizabeth había visto cuerpos de
jóvenes desnudas en el suelo tras ser torturadas y que la sangre que
manaba de ellas había llenado la bañera que utilizaba la Condesa. En
el diario de Elizabeth incluía un comentario lacónico sobre la
rápida muerte de una sirvienta "...era demasiado pequeña."
Llegó una época en la que Elizabeth
estaba demasiado enferma para levantarse y torturar a sus
sirvientas... Dorothea Szentes, una de sus fuertes criadas, le llevó
a una a su dormitorio y la desnudaron la ataron a la cama y como un
perro de presa, la condesa saltó sobre ella, abrió su boca y la
mordió en el cuello, arrancándole un trozo de carne. Después de esto
Elizabeth disfrutaba mordiendo los cuellos de las jóvenes doncellas.
Fuera del castillo, se encargaba de
que el predicador local Protestante, suministrase a las jóvenes
muertas un entierro cristiano. El sacerdote empezó a sospechar de
ella ya que era demasiada la gente que había muerto por "causas
misteriosas y desconocidas". Asesinó al sacerdote para que no
descubriese su "hobby" y siguió enterrando los cadáveres en secreto.
Tras la muerte de su marido, el rey
Matthias II reclamó la deuda que adquirió su querido Ferenc, y pensó
en vender dos de los castillos de su familia en Transylvania. Esto
atrajo la atención de su sobrino, el conde Thurzo, el cual reconoció
el peligro que suponía para el clan Bathory y planeó confinarla en
un convento. Cuando llegó al castillo con el sequito real
encontraron a una joven que había sido mordida en la puerta.
Elizabeth y su corte no habían tenido tiempo de enterrar el cadáver.
En su habitación encontraron otros dos cuerpos.
El juicio fue el 2 y el 7 de Enero
de 1611 y Dorothea Szentes y Helena Jo fueron sentenciadas, les
cortaron todos los dedos de las manos y tras esto fueron quemadas
vivas en la hoguera, Ficzko debido a su juventud fue antes
decapitada y después se reunió con sus compañeras en la hoguera.
Solamente Katarina Beneczky escapó de la sentencia de muerte.
Después el 24 de enero de 1611 Erzsi Majorova fue también juzgada y
ejecutada. En el juicio sorprendió el testimonio de la ama de llaves
Zusanna que mostró una lista de las víctimas de la condesa que
contaba con 650 registros.
Solo
Elizabeth se libró de ir a juicio debido a su linaje. Su sobrino el
Conde Thurzo le escribió lo siguiente: "...Tu, Esizabeth, eres como
un animal salvaje, estos son tus últimos meses de vida. No mereces
respirar el aire que hay en la tierra, no mereces ver la luz del
señor. Desaparecerás de este mundo y nunca volverás. Las sombras te
envolverán y te arrepentirás de tu bestial vida. Yo te condeno Lady
de Cachtice a una prisión en vida en tu propio castillo..."
Fue emparedada en su habitación con
una sola abertura para proporcionarle comida. El 31 de Julio de 1614
Elizabeth moría a los cuarenta y cuatro años de edad.
Muchas de las atrocidades que
cometió la Condesa Bathory fueron transmitidas de boca en boca y sus
baños de sangre se convirtieron en mito. Algunos la consideran más
como una mujer loba más que una vampiro porque antes de beber la
sangre de sus víctimas, ella mordía su carne. Pero ahora
considerando la leyenda no es difícil ver donde se basó Bram Stoker
para su Conde Drácula, y quizás algún día Elizabeth reciba el título
que se merece.

|