Mis artículos de opinión
¿Hay diablo como un adulador, como un envidioso, como un falso amigo, como una mala compañía? Pues todos estos le faltan al pobre, que ni le adulan, ni le envidian, ni tiene amigo malo ni bueno, ni le acompaña nadie. Estos son los que verdaderamente viven bien y mueren mejor.
Francisco de Quevedo