|
Secciones |
EXTREMADURA |
Extremadura enigmática |
Guerrilla en Extremadura |
||
|
VettoniA |
Leyendas extremeñas |
|||
|
Poemas y relatos |
Trashumancia |
|||
|
Extremadura visigoda |
Horror en Extremadura |
|
|
|
7ª Entrega. del 13-06-05 al 27-06-05 |
|
|
Valle del Jerte: Arquitectura civil autóctona. Construcciones industriales hidráulicas. |
|
ÍNDICE DEL DOSSIER 1.- Introducción 2.- Pueblos abandonados 3.- Bandoleros y guerrilleros 4.- Arquitectura civil autóctona 5.- Actividades económicas 6.- Costumbres y tradiciones 7.- Índice de localidad
Si desea obtener el dossier "El Jerte: el valle perfecto" o realizar alguna sugerencia diríjase a...
|
|
Construcciones industriales hidráulicas. Un
gran interés etnográfico representan la diversidad de industrias hidráulicas
(molinos, lagares, serrerías, etc.) que se han asentado a orillas de
los arroyos jerteños. Existen documentos que confirman la existencia en
el Valle, a mediados del s. XIX, de 28 molinos y 16 lagares, lo que nos
indica la actividad de la que disfrutaron estas industrias en el pasado. -
Aceñas.-
Con este nombre eran conocidos los molinos harineros movidos por el
agua. Aunque el Valle del Jerte fue siempre escaso en cereales, su
proximidad a Castilla permitió a sus habitantes un fácil
abastecimiento de trigo. Todos los molinos que existían han ido
sucumbiendo ante la incapacidad para competir con las fábricas de
harina de Cabezuela y Jerte. En esta última localidad han funcionado
las últimas aceñas hasta mediados del s. XX. Su sistema motriz se
componía de una rueda situada a un nivel más bajo y dotada de palas
sobre las que vertía el chorro de agua. De esta rueda sale un eje que
transmitía movimiento a dos piedras circulares: abajo una inmóvil
(“solera”) y arriba la que giraba (“volandera”). -
Fábricas
de luz.- Las pequeñas centrales hidráulicas supusieron en su día
una apuesta de modernidad para las poblaciones jerteñas. A principios
del s. XX existían dos concesiones, aunque a mediados de la centuria
casi todos los núcleos contaban con una de ellas. Eran edificios
situados en los puntos más profundos de las gargantas con el fin de
aprovechar mejor los saltos de agua. Las fábricas de luz cayeron en
desuso en las décadas de los años 60 y 70 del s. XX, período en el
que se instaló en la comarca la red de alta tensión. -
Aserraderos.-
Las industrias hidráulicas destinadas a trabajar la madera tuvieron
preferente localización en las villas de Jerte y Cabezuela. En esta última
localidad todavía queda la Fábrica de Madera de Nuestra Señora de Peñas
Albas. Hasta bien avanzado el s. XX, la industria de la madera tenía un
notable peso dentro de la economía de la región. También aquí un
chorro de agua movía una serie de engranajes y ruedas que permitían
aserrar. -
Lagares.-
Los lagares han abundado proporcionalmente al grado de implantación que
hasta mediados del s. XX tuvo el olivo en la zona. Los cereales han ido
sustituyendo a los viejos olivares, y ello ha provocado el cierre de
numerosos lagares y el escaso rendimiento de los que han seguido
activos. Su funcionamiento es similar a las aceñas de trigo. Desde los
olivares se trae la aceituna en “maquilas”, que se depositan en unos
compartimientos a la entrada del lagar. Posteriormente, la aceituna se
traslada a la “tolva” que la conduce hasta el “alfanje”, donde
es triturada por los “rulos”. De aquí pasa a la “batidora”, con
agua caliente, y de allí se extrae la masa con cubos que se vacían
sobre los capazos y “capachetas”. Sometido a gran presión se extrae
el aceite que va cayendo a los “pilos”. Una vez reposado queda listo
para ser envasado. Pero aquí no termina el aprovechamiento y uso que
tradicionalmente se ha dado a la oliva. La borra asentada en los canales
también se recoge porque suelta un aceite aprovechable, aunque de peor
calidad. Las “borruras” del aceite sirven para elaborar jabón
casero. El hueso machacado (“carozu”) se ha empleado de combustible
en los braseros; mezclado con sal servía de alimento para los cerdos.
Incluso a los capazos se les prendió fuego en Navaconcejo en la noche
de San Juan. Apilados en las calles, iluminaban las procesiones de
Semana Santa en Jerte y El Torno, sacralizando de alguna manera la
elaboración de un producto tan enraizado en todo el ámbito mediterráneo.
continuará... Próxima entrega (27-junio-2005): nº 8 VALLE DEL JERTE: Actividades económicas del Valle. Arriería, estraperlo y ganadería. |