El Consejo de Gobierno acordó ayer el cierre durante un año de la
empresa de trabajo temporal (ETT) Adia Intergrupp por ceder a un
operario para un trabajo de riesgo en una constructora. El
trabajador, José Antonio Herranz, de 32 años, murió en mayo de 2001
al caer desde una altura de 25 metros en la obra donde había sido
contratado. Otro trabajador, José Antonio Corona, que no había sido
cedido por la ETT, también falleció en el accidente. La constructora
Cogein y la empresa de trabajo temporal tendrán, además, que
afrontar una multa de 90.000 euros.
A la empresa de trabajo temporal se le ha impuesto la sanción
máxima en este tipo de casos, porque la contratación de José Antonio
Herranz, que estaba trabajando en la construcción de unas viviendas
nuevas en la calle de Julián Camarillo (San Blas) cuando ocurrió el
accidente, vulneró la ley. Así lo anunció ayer, tras la reunión del
Consejo de Gobierno, Alberto Ruiz-Gallardón, quien explicó que la
normativa vigente 'prohíbe que las empresas de trabajo temporal
realicen contratos de puesta a disposición en trabajos de especial
peligrosidad'.
Tras indicar que este tipo de actuaciones conlleva un acta de
infracción, 'tanto a la empresa que pone a disposición al trabajador
como a la que lo recibe', Ruiz-Gallardón precisó que en este caso el
Ejecutivo ha considerado que las faltas 'eran de grado máximo', por
lo que las sanciones han tenido también 'su máxima cuantía'.
Herranz había sido contratado, teóricamente, para desempeñar
labores de limpieza y para vigilar que ningún coche aparcara a la
entrada de la obra, pero estaba realizando trabajos propios del
sector de la construcción, según denunció el sindicato CC OO tras su
muerte.
La Ley de Salud Laboral especifica claramente que las ETT no
pueden poner a los trabajadores a disposición de empresas de
construcción si van a desempeñar labores que conlleven 'riesgos
especialmente graves para la seguridad de los trabajadores, de
sepultamiento, hundimiento o caída de altura'.
Pero José Antonio Herranz y José Antonio Corona, de 35 años, que
también falleció en el accidente, murieron cuando intentaban
desmontar una plataforma elevadora. Ambos cayeron al vacío desde una
altura de 25 metros.
En el momento de la muerte de los dos operarios, la ETT Adia
acumulaba varias denuncias por supuestos incumplimientos de la
legislación vigente. El sindicato Comisiones Obreras afirmó, además,
tras el mortal accidente, que éstos no disponían de las medidas de
seguridad recomendadas para ese tipo de trabajo.
El presidente del Ejecutivo regional, Alberto Ruiz-Gallardón,
reveló que aún quedan por concluir otros expedientes sancionadores
relacionados con los fallecimientos de Herranz y
Corona.