SAN ESTEBAN DE GORMAZ
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El caserío de San Esteban de Gormaz, formado por construcciones modestas que cuentan con soportales que protegen a los vecinos de las inclemencias del duro invierno soriano, se levanta a los pies de un deteriorado castillo medieval que nos permite evocar otros tiempos de esplendor en que la villa, situada junto a un viejo puente romano que salvaba el Duero, se constituía en una de las más importantes puertas de la Castilla cristiana, enfrentada entonces a sus enemigos islámicos. Durante muchos años el castillo, de origen califal, estuvo cambiando de señores, unas veces moros, otras cristianos, hasta que finalmente, en 1060, Fernando I conquistó la plaza.
Conserva San Esteban de Gormaz dos bellas iglesias románicas que están identificadas como las más antiguas de la provincia de Soria. Se trata de los templos consagrados a San Miguel y a Nuestra Señora del Rivero, dos bellos ejemplos de arquitectura románica en los que, como singularidad, se detectan en su decoración figuras humanas ataviadas a la moda islámica, lo que, ciertamente, constituye un fenómeno insólito dentro de la escultura cristiana del momento.
Según consta en la inscripción de un canecillo situado junto al arco de acceso, la Iglesia de San Miguel, dotada de cierta rusticidad en sus formas, fue alzada en el año 1081 por el maestro Julianus. Corrían entonces los tiempos en que Alfonso VI reinaba en Castilla, constituida en fuerte potencia que amenazaba los intereses de los hombres de al-Andalus. Se trata de un templo que tiene una sola nave, protegida con una moderna cubierta de madera y que cuenta con un ábside bajo bóveda de cuarto de esfera. Lo más sobresaliente, en todo caso, de San Miguel es la existencia en el lado sur de una galería porticada integrada por siete arcos que reposan en columnas adornadas con capiteles que en su decoración acusan una evidente influencia islámica, con representaciones tanto de animales -reales o fantásticos- como de motivos puramente moriscos. En esta galería porticada de San Miguel han encontrado los investigadores el modelo que seguidamente sería utilizado de modo abundante en otras construcciones religiosas de Soria, Burgos y Segovia.
Nuestra Señora del Rivero es algo posterior y en su estado de conservación se acusa la restauración realizada en años pasados. Cuenta también con una nave, dotada igualmente de una bella galería porticada que se constituye en bellísima balconada que mira al cercano río Duero. Fue levantada por Petrus Maistrus y viene a ser una réplica del modelo que supone San Miguel, si bien sus formas son más estilizadas, sobre todo en las proporciones -más esbeltas- de las columnas.
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