EUNATE
|
La ermita de Eunate, situada en
el valle de Valdizarbe, muy cerca de Puente La Reina, está enclavada en un paraje en
cuyas inmediaciones se produce una importante encrucijada de caminos. En su entorno se
unen las dos vías que procedentes respectivamente de Roncesvalles y Somport se encaminan
a Santiago de Compostela. Las potentes energías que recorren el Valdizarbe y el singular
emplazamiento de Eunate hacen que las doctrinas esotéricas lo consideren como uno de los
santuarios telúricos más atrayentes y visitados del iniciático Camino de Santiago.
Nuestra Señora de Eunate
La planta de esta bella ermita
es octogonal, si bien sus lados tienen unas dimensiones claramente irregulares, quizás
para aprovechar mejor esas intensas energías del subsuelo. La cúpula que corona el
edificio recae sobre ocho potentes nervios que vienen a converger de forma irregular en la
clave central. Entre esos nervios existen lucernas de claro regusto islámico destinadas a
facilitar luz. Una bella galería exterior, también octogonal, rodea a la ermita,
contando con un total de ocho tramos de los que tres son originales románicos y los otros
cinco fueron reconstruidos en los trabajos que se realizaron en el siglo XVII. Esta
galería exterior, según los esotéricos, habría sido utilizada por los Templarios como
deambulatorio en el que estos caballeros místicos realizarían sus rituales de
elevación. No debemos olvidar, en ese sentido, que un momento especialmente intenso de la
peregrinación de los musulmanes a La Meca, consiste precisamente en realizar el Tawaf, un
desplazamiento circular, en torno a la Kaaba. En Jerusalén, en el santuario de la Cúpula
de la Roca, en el solar del antiguo Templo de Salomón, los místicos del Islam, a través
del ritual de la circunvalación en torno a la Roca Sagrada, buscaban el éxtasis y el
acercamiento al Altísimo. Rituales similares podrían haber realizado en Eunate los
caballeros del Temple.
La forma octogonal y la simbología de la Cúpula de la Roca habrían inspirado a Nuestra Señora de Eunate.
Sin duda lo más singular de
Nuestra Señora de Eunate es esa bella galería porticada que se nos aparece totalmente
exenta y que rodea misteriosamente al propio templo formando un polígono irregular de
ocho lados. A modo de hipótesis se ha indicado que esas arcadas podrían haber sostenido
una techumbre que habría apoyado en la parte de fuera en otro muro igualmente octogonal.
En ese caso nos encontraríamos ante un pórtico o claustro techado, de planta octogonal,
en cuyo centro se alzaría la singular capilla. Después de realizar el ritual
de la circunvalación por el deambulatorio situado en el exterior del templo, el iniciado
en los misterios del Temple habría entrado en el interior. Ya hemos comentado que en el
subsuelo existen corrientes telúricas que crean una potente energía positiva que lo
llena todo. Esa energía, a través de las ocho columnas adosadas a los ángulos
interiores del edificio y de los potentes nervios que sostienen la bóveda, es conducida
de manera intencionada hasta la propia clave central, en donde se concentra para luego
caer de manera generosa sobre las personas que se hayan colocado debajo, en su vertical
exacta. |