VILLALCAZAR

 

Villalcázar de Sirga:

las huellas de los Templarios

 

 

 

En Villalcázar de Sirga, que está situada a solamente 13 kilómetros de Frómista, en la carretera comarcal que se dirige a Carrión de los Condes, existió en tiempos medievales un antiguo castillo de los Templarios, destinado a proteger esta zona de la Meseta castellana de las frecuentes incursiones de los musulmanes. Ese es el motivo de su nombre, "Villalcázar", en tanto que "Sirga" es sinónimo de "Camino", clara referencia al hecho de estar enclavada en tierras del Camino de Santiago.

 

Se trata de una pequeña población en la que se conserva un caserío que destaca por su inequívoco sabor popular. En la zona más alta sobresale la estampa de Santa María La Blanca, iglesia de los siglos XII y XIII, iniciada en estilo románico (muros poderosos con estrechas oberturas) y ultimada ya en tiempos protogóticos, lo que se acusa, por ejemplo, en los arcos ojivales y bóvedas de crucería.

 

En la parte Norte del edificio se aprecian unas características propias de construcci6n militar, que reflejan la influencia del espíritu de la Orden del Temple, (mitad monjes, mitad soldados). Se cree que el castillo hubo de estar adosado a esta parte del templo.

 

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Santa María La Blanca (portada Sur)

 

La portada Sur, en cambio, se distingue por presentar un pórtico de elevada altura, abocinado y en cuyo interior se ha esculpido un magnífico friso que nos muestra la Adoración de los Reyes y Cristo en majestad con sus Apóstoles. Uno de los personajes, que aparece arrodillado, es el propio rey Alfonso X El Sabio, que en sus "Cantigas" se ocupó con detalle de los milagros de Santa María La Blanca, señora de esta iglesia, que por ello recibió la denominación de "Virgen de las Cantigas". El carácter "milagrero" de la Virgen se pudo apreciar cuando impidió que un noble francés de vida disoluta y cargado de pecados, pudiera traspasar el pórtico del templo. Diez esforzados caballeros le empujaron y todo resultó inútil. Solo pudo hacerlo cuando reconoció sus pecados y mostró señales de arrepentimiento.

 

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Santa María La Blanca (friso)

 

En el interior de la Iglesia de Santa María La Blanca, que cuenta con tres naves y doble crucero, sobresale el magnífico retablo gótico, de fines del siglo XV, con unas buenas tablas de estilo hispano-flamenco del "Maestro de Sirga". En la capilla de Santiago se pueden contemplar los sarcófagos del Infante Don Felipe, hermano de Alfonso X, así como de su esposa Leonor Ruiz de Castro, embellecidos con una rica decoración escultórica de estilo gótico. Un tercer sepulcro acoge los restos de un tal Juan Pérez, que fue caballero de la Orden de Santiago, lo que da el nombre a la capilla.

 

Frente a la Iglesia de Santa María La Blanca, en el denominado "Mesón de Villasirga", el viajero podrá reparar fuerzas degustando los más típicos productos de la cocina de la tierra. Recomendamos no falte ni el lechazo asado al estilo castellano ni los excelentes almendrados de Villalcázar. El viajero agradecerá, sin duda, estas recomendaciones.