EL PATIO DE LOS NARANJOS

DE LA MEZQUITA DE CÓRDOBA

 

 

 

 

 

Patio de los Naranjos, Mezquita de Córdoba

 

 

 

 

 

 

Patio de los Naranjos, Mezquita de Córdoba

 

 

El Patio de los Naranjos de la Mezquita es uno de los lugares más encantadores con que cuenta la ciudad de Córdoba. De algún modo, es el primer espacio de sosiego y reposo que la ciudad brinda al viajero que llega a ella.

 

En efecto, las personas que acuden a Córdoba suelen dirigir su primera visita, por motivos obvios, a la Mezquita, el gran referente patrimonial y cultural de la ciudad. Pero, también por esos mismos motivos, antes de entrar en la mistérica sala de oración, el viajero tendrá que atravesar el Patio de los Naranjos, donde los musulmanes realizaban sus abluciones.

 

Recomendamos al viajero que traspase las murallas externas de la Mezquita (el castillo de la fe del Islam) por la majestuosa Puerta del Perdón, situada al lado de la torre campanario. Esta puerta, reformada al gusto mudéjar cuando reinaba Enrique II, remonta sus orígenes a los tiempos de Abd al-Rahman III. Era aquí donde se otorgaba el perdón a los penitentes.

 

Traspasada la puerta accedemos al bello patio y aconsejamos ahora situarnos en las inmediaciones de la Fuente de Santa María, para disfrutar con la contemplación de la silueta de la Mezquita, de la monumental torre de campanas y de las crujías que envuelven el lugar. Todo ello, además, disfrutando con el sugerente ruido que produce el agua que desde los distintos caños cae en la alberca.

 

El Patio de los Naranjos es el más cosmopolita de los rincones de Córdoba. En todas las épocas del año confluyen en él grupos de turistas procedentes de los lugares más alejados. El viajero puede escuchar aquí como los guías brindan sus explicaciones en los más distintos idiomas. Antes o después de visitar la Mezquita es usual que los viajeros reposen un tiempo sentados bajo los crujías que Hernán Ruiz I reconstruyó cuando corría el siglo XVI.

 

La torre fue en los tiempos de al-Andalus un bello alminar que ordenó levantar Abd al-Rahman III. Posteriormente habría de ser reformado y recubierto por Hernán Ruiz III, de modo que la torre islámica ha quedado encerrada por la grandiosa torre cristiana, que fue rematada en 1664 con una escultura de San Rafael.

 

 

Patio de los Naranjos, Mezquita de Córdoba

 

 

 

 

 

 

OTROS RINCONES DE CÓRDOBA

 

 

 

 

Le invitamos a visitar

LA MEZQUITA DE CÓRDOBA

 

 

 

20 de septiembre de 2005