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Los Palacios Cretenses de Cnosos ( Knosós)
La atracción más importante queda a sólo 5 km de Irakleio. Es la
imperdible zona arqueológica de Cnosos, un paisaje dominado por verdes olivares y
cipreses, sobre la colina de Kefala. Desde allí se obtiene una
espectacular vista panorámica del valle del río Kairatos.
No se sabe mucho acerca de esta civilización minoica que tanto estudió el arqueólogo
británico Sir Arthur Evans, responsable de su descubrimiento. Se sabe
que data del 3000 a.C., que fue la capital de la civilización minoica que regía las
islas Cícladas.
Se supone que fue la intrincada arquitectura del palacio de Cnosos la que estimuló la
leyenda del laberinto. Lo increíble de este lugar es que tanto el palacio como las
viviendas que lo rodean están hechos con conceptos arquitectónicos tan modernos como no
se concibieron en los siglos posteriores. Los baños tienen bañeras, ducha, cloacas, un
sistema de agua corriente, lavaderos, piletas de natación bajo techo, escaleras que
llevan a terrazas y miradores interconectados (con vistas espléndidas del valle) y muros pintados con gracia única, donde se observa gente bailando,
practicando deportes, tocando música y disfrutando de la vida como seguramente lo hizo
este pueblo feliz. ( ver: Destaca en Cnosos )
Un camino de piedra rectilíneo cruza el predio de 21.000 metros cuadrados de lado a lado,
y se interrumpe súbitamente penetrando debajo un paredón de tierra compactada, que es
hasta donde llegaron las excavaciones. Para seguirlas, habría que
seguir excavando por debajo de la ruta a Archánes que corre por
encima, donde autos, camiones y colectivos circulan, sin saberlo, sobre tesoros aún no
descubiertos.
Aproximadamente hacia el 1450 a.C. tocó a su fin la civilización minoica. Una misteriosa
catástrofe cayó de nuevo sobre Creta. El esplendoroso palacio de Cnosos quedó reducido
a escombros y en su mayor parte carbonizado y calcinado por el fuego.Tres siglos antes los
cretenses habían resurgido gloriosamente de las cenizas; esta vez no habría ya
renacimiento. De tan gigantesco holocausto no se tienen más pruebas que arqueológicas.
Las tablillas minoicas descifradas no dicen nada al respecto, ni lo registran tampoco los
posteriores anales griegos. Sostienen algunos eruditos que la isla fue invadida y
subyugada por los micénicos, otro pueblo egeo creador de una vigorosa cultura autóctona
en la Grecia continental. Según otra hipótesis, la destrucción de los palacios fue obra
de los mismos cretenses, que se alzaron contra el yugo micénico. Pero los restos hallados
sugieren también la posibilidad de que el agente destructor haya sido un terremoto o un
maremoto. Hay indicios, no obstante, de que Cnosos sufrió el influjo micénico en las
postrimerías de su existencia. No se sabe si esa influencia fue sólo cultural o también
política. Pero en las artes empezaron a manifestarse pronunciados cambios de estilo, con
alejamiento del naturalismo y simultáneamente acercamiento a formas y convencionalismos
de la civilización continental. El cambio más significativo tuvo lugar en la escritura minoica.
Ver: El minotauro
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