Hoy me he metido en un lío gordo. Una de las opciones peculiares del OSX son las alias. Son parecidas a los soft links de Unix (¿o más bien parecidas a los hard links? Tanto da es algo que investigaré en otro momento). Creé unos cuantos alias y luego cuando me cansé los borré usando el comando rm. Y... pues que no solo borré los alias si no que tambien desparecieron los ficheros originales... Con la mala suerte que algunos de estos alias eran de ficheros tan importantes como el Safari: me quedé sin Safari...
Aunque se que esto es muy divertido y os apetecerá carcajearos de mi, no lo escribo en esta página para vuestro regocijo, si no para que nadie repita mi error: tened cuidado cuando borreis alias. (Y para que la gente compruebe algunas de las ventajas del OS X, no me costó mucho recuperar mi navegador borrado: le pedí a un amigo que hiciese un ZIP con el programa y me lo mandase. Y yo solo tuve que instalarlo en una carpeta y ya vuelvo a tener navegador web).