La celada de Siruela - senderismo, extremadura siberia,
La celada

   La ruta de  la Celada de Siruela, es una ruta muy completa, variada y tan extensa como el senderista quiera, puesto que aunque reconocido es una sendero, hay otras opciones.



   En esta ocasión La Milagrosa estuvo representada por la caneli (rita a la que no se vé) y lucas a la izquierda, Emilio, Jose Carlos, Samuel, Antolín e Isidro.



   Fué el 22 de Enero del 2006 y nos aseguramos de que no se daba ninguna cazería por allí, cosa que no es nada rara. No nos llovió de milagro (faltaría más) y la niebla nos pisó los talones y amenazó con envolvernos durante casi toda la ruta.

La celada
el sendero en cuestión. Para cuando dimos con el cartel, ya llevávamos andado un buen repecho, pero "semos asina". buena parte del recorrido discurre por pistas por las que se puede hacer una variante del sendero en coche, pero mola menos.
fué un sendero relajadito, a veces Jose Carlos y Tolín se desmarcaban (de donde hay se puede sacar). ...y nos encontramos con bosques...
La celada
...bosques de altura... ...altos precipicios...
...y grandes vistas... ...en fila de a uno y sin perderse...
la celada
y para el bocadillo nos salió el sol... ...y la sonrisa...
...y la hortera... así que una vez recuperadas las energías...
la celada
cada uno... ...dispuso de ellas...
...como mejor le pareció (sssmigoool). los perros siguen el sendero mejor que nosotros
la celada
en marcha hacia la cima Este es el puerto del cura, hay una playita de arena, como para una sombrilla y dos toallas.
Emilio envuelto por el pino-boa ...a 922 mts de altura... Samuel sigue hablando
la celada
y aún le quedan ganas de retozar Antolín recopilando oxígeno  (y añorando un cigarro)
el jefe sobrao como siempre... Habrá que pensar en un invento para bajar por aquí "esquiando", que de estas pedrizas las hay en casi todos los senderos.
la celada
este "glaciar" de piedras es el más grande que hemos visto en los senderos y bajando llegamos al valle de los castaños, donde aún quedaban castañas por abrir en el suelo; y por supuesto bebimos del pozo del valle, tienen un tarro muy aparente para llenarlo y beber.
Isidro escanciando pilones al final del valle
la celada
como Jose Carlos me hizo una demostración de las bondades del Gore-tex metiendo el pié en el pilón, la Caneli se entusiasmó y a pesar de que la orilla no invitaba al baño a ella si la pareció oportuno el refugio forestal
cerrado por todos lados en el escudo, de los forestales,  aparecen un pico y un hacha...
la imagen del día:
   Y de esta guisa llegamos al final del sendero... sin perdernos... sin protestar... sin prisas pero sin pausas.