POCHOLO FOR PRESIDENT
POCHOLO FOR PRESIDENT
Oigo por allí que en el 2004 el PP volverá a ganar las
elecciones y se me pone el alma al revés. Tengo contra este
partido lo mismo que contra el PSOE: no son idóneos para ocuparse
de nuestros asuntos por su falta de autoridad moral. Es decir, se les
ha “pillado” en graves faltas a los dos en más de una ocasión
y jamás han tenido el detalle de dar una explicación verdadera
(cuando las dan son amañadas) y de disculparse sinceramente (cuando
lo hacen, es sólo por quedar bien). ¿Cómo podemos
los votantes omitir estas cosillas a la hora de tomar nuestras decisiones?
Esta situación me trae a la mente aquellas mujeres que viven lamentándose
por los maltratos de sus parejas y si alguna vez consiguen apartarlos de
sus vidas, encuentran a otro muy parecido que les hace la vida nuevamente
imposible. ¿Será aquello de más vale malo conocido que
“bueno” por conocer?
Quizá eso sea llevar las cosas demasiado lejos. No estamos tratando
de un tema de marca de detergentes o de modelo de coche. Las elecciones
SON la primera herramienta de la DEMOCRACIA. Hay que andarse pues con
tiento a la hora de decidir.
Cada vez que he solicitado un empleo, he pasado por rigurosos filtros desde
la entrevista hasta el período de prueba, y aun así, una vez
superado aquello, como cualquier otro trabajador, para conservar el empleo
he de manterme eficiente y cumplir con las responsabilidades que se me hayan
asignado. ¿A pesar de todo ello, cuántos trabajadores
han sido despedidos sin mayor explicación que la de reducción
de personal, o cualquier otra similar?
No veo por qué, a la hora de seleccionar al personal que ha de ocuparse
de los asuntos de todos, se aplican criterios distintos y menos rigurosos.
Todavía no sé de ningún empleador que se aguante lo
que los ciudadanos solemos soportar y creo que moriré sin llegar a
verlo. Nos comportamos como siervos feudales cuando somos realmente
los contratantes. Podríamos hasta cerrar la empresa si nos lo
propusiéramos puesto que todo el capital nos pertenece.
En fin, que todo esto viene a colación, sin más propósito
que el de analizar mejor los momentos decisivos de nuestra humana historia
y únicamente por el compromiso de dejar un planeta menos “sucio” a
las futuras generaciones. Que nadie se moleste en buscar la quinta
pata al gato. No digo a quien hay que votar/contratar. Sólo
que es urgente hacerlo con mejores criterios que los utilizados hasta hoy.
Manuela Calles
14-Abril-2003