vida

  Dicen ke asi es la vida....... dicen 


Escribo la nota más triste de mi vida. Acabo de ver morir al gallego Couso. El cámara de Telecinco de Madrid. Luchó hasta el final. Salió de tres paros respiratorios. Pero al final se fue. Se fue con el ucraniano Taras Protsyuk, otro camarógrafo, de Reuters, y el jordano Tarek Ayub, de la cadena de televisión árabe Al Jazeera. Los tres murieron ayer cubriendo la guerra más sangrienta para los periodistas en toda la historia. Hubo además tres colegas heridos. En 20 días de conflicto, cayeron once reporteros.
José Couso estaba en el balcón de la habitación 1402 del hotel Palestine, grabando la ofensiva aliada sobre el centro de Bagdad cuando fue alcanzado de pleno por la metralla. Un piso arriba estaba Protsyuk, quien murió poco después. Cayó contra los vidrios de la ventana, con la cabeza destrozada. A Ayub lo habían matado en otro lugar, en la casa desde donde transmitía la cadena de Qatar y que estaba justo entre los dos puentes del centro que se disputaron durante toda la mañana los tanques estadounidenses y los milicianos iraquíes.

José grababa desde el piso 14 el avance de dos tanques estadounidenses Bradley en el puente de Al Yamuría, a unas 15 cuadras del hotel. Dentro de la habitación estaba reportando para la radio de la RAI italiana Ferdinando Pellegrini. En la otra habitación escribía Jon Sistiaga, el reportero de Telecinco.

Eran más o menos las doce del mediodía. Veníamos siguiendo una batalla espectacular desde hacía cuatro horas. Los aviones A-10 Thunderbold cruzaban a una velocidad increíble y se descolgaban cayendo en picada y largando sus misiles sobre las posiciones iraquíes. Los tanques escupían fuego de una punta a la otra del puente. Los helicópteros Apache sobrevolaban los barrios del sur y lanzaban misiles. Se escuchaban las baterías antiaéreas iraquíes, aunque con menor intensidad.

En nuestra habitación, la 1602, Jorge, el camarógrafo de la cadena mexicana Televisa, que estaba en la misma posición en el balcón que da al Occidente, había dejado en ese momento la cámara y entró al cuarto. Olga Rodríguez, de Radio Ser, estaba también en el balcón y se dio vuelta al escuchar que sonaba su teléfono. En el living había varios italianos, portugueses y mexicanos. En el balcón de atrás filmaba Fernando, de la española Antena 3. Yo estaba en el otro cuarto preparándome para grabar un video para Clarín Digital.

En el piso intermedio, en la habitación 1502, estaban los camarógrafos de Reuters. Allí había otras cinco o seis personas trabajando. Las explosiones se escuchaban lejos. Había en ese momento una tregua. Los aviones pasaban rasantes y parecía que ya no tenían blancos a los que tirar.

Fue en ese momento cuando vino el boooooooommmmm impresionante, terrorífico. La bomba que veíamos desde días que caía sobre tanta otra gente, esta vez estaba sobre nosotros. El golpe me hizo tambalear. Miré los vidrios de la ventana porque me pareció que habían estallado. Estaba escuchando la caída de los vidrios del otro cuarto y de los pisos de abajo. Vi pasar a Jorge corriendo y gritando "¡Hay que bajar. Hay que bajar!". Tuve un instante de duda. No sabía si apagar la computadora o agarrar el satelital, pero el instinto de supervivencia me llevó corriendo con todos los otros.

Vi cómo las chicas productoras de Antena 3 corrían desesperadas y agarradas de la mano. Todos empezamos a bajar por la escalera. Alguien que venía de más arriba y pegaba unos saltos de a cuatro escalones a la vez, me pasó por encima. Trataba de ver que todos estuvieran ahí bajando, que nadie hubiera estado herido o se hubiera quedado sin saber qué hacer.

En el piso 15 vi al italiano Ferdinando que gritaba. Le dije "¡Bajá, bajá!" en mi porteño más clásico. El no me entendió y yo no le entendí a él. Estaba pidiendo ayuda. En el cuarto de él estaba José Couso tirado en un charco de sangre, con una pierna partida en varios pedazos y el fémur al aire. Le entendió Rafael de TVN de Chile. Corrió con él y encontró a Jon Sistiaga tratando de taparle la pierna a José con una sábana. Gritaban pidiendo un médico en varios idiomas. Cuando vieron que nadie los ayudaría, agarraron el colchón donde estaba tirado José y salieron corriendo para el ascensor. En el primero que se abrió no pudieron meterlo porque ya estaban sacando al ucraniano Protsyuk y a otros dos periodistas que tenían heridas más leves.

Cuando llegamos abajo, después de correr los 16 pisos, ya había decenas de colegas filmando y tratando de saber lo que había pasado. Muchos estaban en vivo en ese momento. La tragedia llegaba en tiempo real a buena parte del mundo.

Vi pasar a Jon y a otras personas que ya lo ayudaban a cargar a José. "Es Couso, es Couso", gritaba otro compañero español. "¿Quién más cayó?", preguntó alguien. "Vi a cuatro heridos". "Hay mucha sangre". "¿Dónde está Eduardo?" "¿Dónde está Ferdinando?", se escuchaba decir casi al mismo tiempo.

Salí corriendo para ver desde abajo lo que había sucedido y descubrí que el balcón donde habíamos estado toda la mañana siguiendo la batalla, estaba todo agujereado. Se veían grandes pedazos desprendidos de concreto. Lo mismo en los dos pisos más abajo. Del otro lado, del que estaba José, los balcones estaban destrozados. Los agujeros se veían sobre las paredes, las barandas y las ventanas de los costados. Cuando subí, más tarde, los vi llenos de vidrios y pedazos de cemento y hierros retorcidos. El de Reuters y el de Telecinco estaban llenos de sangre. El nuestro estaba inundado porque Jousit Asker, el chofer de Sky News de Inglaterra, que había visto cómo se prendía fuego la cámara de Televisa, había forzado la puerta para apagar el incendio.

Couso ya estaba rumbo al hospital. Lo llevaban Jon y Jorge, el mexicano. Dicen que José ni siquiera se quejaba, que les preguntaba todo el tiempo qué les había pasado y que preguntó por sus hijos. Sólo pidió que le mantuvieran la cabeza levantada.

El ucraniano Proysyuk ya había muerto. Llevaron el cadáver al hospital en una camioneta que salió lenta. El conductor sabía que no había nada por qué correr. A los otros heridos los cargaron en autos. No se los veía muy graves.

Fue cuando nos aflojamos y empezamos a llorar, a gritar y a maldecir a todos los hacedores de la guerra. Se me acercaron varias cámaras y me preguntaron de dónde habían venido los disparos. Les dije que no sabía, que me parecía que provenían de detrás de unos edificios cruzando la avenida Sadoun, pero que no tenía idea de lo que había pasado, más allá de que habíamos recibido unos impactos muy fuertes. Se me acercó Udai, el jefe de la oficina de propaganda y censura del régimen iraquí y me increpó delante de todos porque no culpaba directamente a los estadounidenses. No sabía ni siquiera de qué me estaba hablando. Un colega inglés se me acercó y me sacó del lugar. "No les contestes, están locos", me dijo. Un rato más tarde, apareció alguien diciendo que el Pentágono había admitido que uno de los tanques, en el puente, había disparado al hotel porque desde el edificio habían recibido fuego de francotiradores.

En el Palestine hay 300 periodistas desde hace veinte días y ninguno de nosotros jamás vio a nadie armado fuera del lobby del hotel y nunca se vio ninguna evidencia de que desde allí pudieran estar operando algunos milicianos y mucho menos soldados del ejército iraquí. Además, si estaban en el techo ¿para qué dispararon a los pisos 14, 15 y 16, bastante más debajo de la terraza a la que se accede desde el piso 20?

Cuando llegué al hospital, tras hablar con mi familia, con Marcelo Cantelmi, mi editor, con nuestro corresponsal en Roma, Julio Algañaraz y con Magdalena, en Radio Mitre, José había salido de la operación. Le habían amputado la pierna derecha, pero estaba estable. Estábamos fuera de la sala de operaciones y podíamos ver por una ventana. De pronto empiezan a correr los médicos y las enfermeras. José estaba teniendo un paro. Unos minutos después, salió una enfermera y dijo que las cosas no estaban bien. Veíamos a los médicos haciéndole respiración y golpeando el pecho muy fuerte. Otra enfermera nos sacó unos metros del lugar. Y vimos salir a los médicos. Le dijeron a Jon que lo sentían mucho que habían luchado hasta el final y el jefe se puso a llorar con nosotros. Eramos cinco o seis hispanos en el medio del pasillo llorando por José. Rodeados por decenas de iraquíes que estaban en la misma situación. Los heridos y los muertos no habían dejado de entrar en ningún momento.

Cuando salimos llegaron otros dos autos llenos de heridos y muertos. Una mujer gritaba como loca. El que parecía su marido y quien podría ser un hijo estaban muertos y sus cuerpos destrozados.

Traté de quedarme con la imagen más feliz de José, la de hace dos noches, cuando no podía parar de reír mientras cantábamos una canción mexicana a la que Fernando, de Antena 3, le había cambiado la letra. Era un gallego, hecho y derecho. Tenía una cara redonda y cejas gruesas, pero su contextura era pequeña. Tenía el pelo cortado casi al ras y unas patillas muy modernas que terminaban en punta casi en el medio del pómulo. Era un tipo fino. Fumaba de una manera bastante particular. Tomaba el cigarrillo con los dos dedos y no entre los dedos como casi todo el mundo. Le encantaba el tequila. Se divertía mucho con los latinoamericanos. Nuestros modismos, y muy en particular los de los mexicanos, lo hacían reír con la boca abierta y amplia. Le aparecía una cara casi de un payaso que transmitía felicidad.

Tenía 37 años y dos hijos. Cuando hablaba de su mujer decía "mi chica". Se llevaba perfectamente bien con su compañero Jon. Y cuando nos reuníamos cada noche los 20 o 30 periodistas hispano-luso-italianos en la "cantina mexicana" (nuestra habitación) o en la "taberna española" (la habitación de Antena 3) él siempre llegaba con alguna botellita bajo el brazo y con la mejor de las sonrisas me palmeaba o me daba un beso y me decía "¡Qué dices, argentino!". Nos hacía felices.

Lo despedimos al caer la tarde. A alguien se le ocurrió y los 300 periodistas nos reunimos en el jardín del hotel desde donde transmiten en vivo las cadenas internacionales de TV. Fuimos con velas y, en el medio de un mutismo absoluto, las prendimos y guardamos varios minutos de silencio. Después, las pusimos arriba de una tabla y las dejamos ahí hasta que el viento las fue apagando. Ni una bomba, ni un avión, ni un ruido. José se había ido y Bagdad lo despedía con una tregua.

Gustavo Sierra, Clarín.







MANICOMIO

por Eduardo Galeano (uruguayo)

Tiempos del miedo. Vive el mundo en estado de terror, y el terror se disfraza: dice ser obra de Saddam Hussein, un actor ya cansado de tanto trabajar de enemigo, o de Osama bin Laden, asustador profesional.
Pero el verdadero autor del pánico planetario se llama Mercado. Este señor no tiene nada que ver con el entrañable lugar del barrio donde uno acude en busca de frutas y verduras.
Es un todopoderoso terrorista sin rostro, que está en todas partes, como Dios, y cree ser, como Dios, eterno.
Sus numerosos intérpretes anuncian: "El Mercado está nervioso", y advierten: "No hay que irritar al Mercado".
Su frondoso prontuario criminal lo hace temible. Se ha pasado la vida robando comida, asesinando empleos, y  secuestrando países y fabricando guerras.
Para vender sus guerras, el Mercado siembra miedo. Y el miedo crea clima. La televisión se ocupa de que las torres de Nueva York vuelvan a derrumbarse todos los días.
¿Qué quedó del pánico al ántrax? No sólo una investigación oficial, que poco o nada averiguó sobre aquellas cartas mortales: también quedó un espectacular aumento del presupuesto militar de Estados Unidos.
Y la millonada que ese país destina a la industria de la muerte no es moco de pavo. Apenas un mes y medio de esos gastos bastaría para acabar con la miseria en el mundo, si no mienten los numeritos de las Naciones Unidas.
Cada vez que el Mercado da la orden, la luz roja de la alarma parpadea en el peligrosímetro, la máquina que convierte toda sospecha en evidencia. Las guerras preventivas matan por las dudas, no por las pruebas. Ahora le toca a Irak.
Otra vez ese castigado país ha sido condenado. Los muertos sabrán comprender: Irak contiene la segunda reserva mundial de petróleo, que es justo lo que el Mercado anda precisando para asegurar combustible al despilfarro de la sociedad de consumo.
Espejo, espejito: ¿quién es el más temido? Las potencias imperiales monopolizan, por derecho natural, las armas de destrucción masiva.
En tiempos de la conquista de América, mientras nacía eso que ahora llaman Mercado global, la viruela y la gripe mataron muchos más indígenas que la espada y el arcabuz.
La exitosa invasión europea tuvo mucho que agradecer a las bacterias y los virus. Siglos después, esos aliados providenciales se convirtieron en armas de guerra, en manos de las grandes potencias.
Un puñado de países monopoliza los arsenales biológicos.
Hace un par de décadas, Estados Unidos permitió que Saddam Hussein lanzara bombas de epidemias contra los kurdos, cuando él era un mimado de Occidente y los kurdos tenían mala prensa, pero esas armas bacteriológicas habían sido hechas con cepas compradas a una empresa de Rockville, en Maryland.
En materia militar, como en todo lo demás, el Mercado predica la libertad, pero la competencia no le gusta ni un poquito.
La oferta se concentra en manos de pocos, en nombre de la seguridad universal. Saddam Hussein mete mucho miedo. Tiembla el mundo.
Tremenda amenaza: Irak podría volver a usar armas bacteriológicas y, mucho más grave todavía, alguna vez podría llegar a tener armas nucleares.
La humanidad no puede permitir ese peligro, proclama el peligroso presidente del único país que ha usado armas nucleares para asesinar población civil.
¿Habrá sido Irak quien exterminó a los viejos, mujeres y niños de Hiroshima y Nagasaki?
Paisaje del nuevo milenio: gente que no sabe si mañana encontrará qué comer, o si se quedará sin techo, o cómo hará para sobrevivir si se enferma o sufre un accidente; gente que no sabe si mañana perderá el empleo, o si será obligada a trabajar el doble a cambio de la mitad, o si su jubilación será devorada por los lobos de la bolsa o por los ratones de la inflación; ciudadanos que no saben si mañana serán asaltados a la vuelta de la esquina, o si les desvalijarán la casa, o si algún desesperado les meterá un cuchillo en la barriga; campesinos que no saben si mañana tendrán tierra que trabajar y pescadores que no saben si encontrarán ríos o mares no envenenados todavía; personas y países que no saben cómo harán mañana para pagar sus deudas multiplicadas por la usura.
¿Serán obras de Al Qaeda estos terrores cotidianos? La economía comete atentados que no salen en los diarios: cada minuto mata de hambre a 12 niños.
En la organización terrorista del mundo, que el poder militar custodia, hay mil millones de hambrientos crónicos y seiscientos millones de gordos.
Moneda fuerte, vida frágil: Ecuador y El Salvador han adoptado el dólar como moneda nacional, pero la población huye.
Nunca esos países habían producido tanta pobreza y tantos emigrantes. La venta de carne humana al extranjero genera desarraigo, tristeza y divisas. Los ecuatorianos obligados a buscar trabajo en otra parte han enviado a su país, en el año 2001, una cantidad de dinero que supera la suma de las exportaciones de banano, camarón, atún, café y cacao.
También Uruguay y Argentina expulsan a sus hijos jóvenes.
Los emigrantes, nietos de inmigrantes, dejan a sus espaldas familias destrozadas y memorias que duelen.
"Doctor, me rompieron el alma": ¿en qué hospital se cura eso?
En Argentina, un concurso de televisión ofrece, cada día, el premio más codiciado: un empleo. Las colas son larguísimas. El programa elige los candidatos, y el público vota. Consigue trabajo el que más lágrimas derrama y más lágrimas arranca.
Sony Pictures está vendiendo la exitosa fórmula en todo el mundo.
¿Qué empleo? El que venga. ¿Por cuánto? Por lo que sea y como sea. La desesperación de los que buscan trabajo, y la angustia de los que temen perderlo, obligan a aceptar lo inaceptable.
En todo el mundo se impone "el modelo WalMart". La empresa número uno de Estados Unidos prohíbe los sindicatos y estira los horarios sin pagar horas extra.
El Mercado exporta su lucrativo ejemplo. Cuanto más dolidos están los países, más fácil resulta convertir el derecho laboral en papel mojado.
Y más fácil resulta, también, sacrificar otros derechos. Los papás del caos venden el orden. La pobreza y la desocupación multiplican la delincuencia, que difunde el pánico, y en ese caldo de cultivo florece lo peor.
Los militares argentinos, que mucho saben de crímenes, están siendo invitados a combatir el crimen: que vengan a salvarnos de la delincuencia, clama a gritos Carlos Menem, un funcionario del Mercado que de delincuencia sabe mucho porque la ejerció como nadie cuando fue presidente.
Costos bajísimos, ganancias mil, controles cero: un barco petrolero se parte por la mitad y la mortífera marea negra ataca las costas de Galicia y más allá.
El negocio más rentable del mundo genera fortunas y desastres "naturales". Los gases venenosos que el petróleo echa al aire son la causa principal del agujero del ozono, que ya tiene el tamaño de Estados Unidos, y de la locura del clima.
En Etiopía y en otros países africanos, la sequía está condenando a millones de personas a la peor hambruna  de los últimos veinte años, mientras Alemania y otros países europeos vienen de sufrir inundaciones que han sido la peor catástrofe del último medio siglo.
Además, el petróleo genera guerras.
Pobre Irak..






Gracias Presidente Bush .
Por Paulo Coelho
Gracias, gran líder George W. Bush.

Gracias por mostrarnos a todos el peligro que Saddam Hussein representa.
Tal vez muchos de nosotros hubiéramos olvidado que él utilizó armas
químicas contra su pueblo, contra los kurdos, contra los iraníes...
Hussein es un dictador sanguinario, una de las más claras expresiones del
mal de hoy en día.

Sin embargo, ésta no es la única razón por la cual le estoy agradecido. En
los dos primeros meses del año 2003, usted ha sido capaz de mostrar muchas
cosas importantes al mundo, y por eso merece mi gratitud. Así, es que
quiero decirle: gracias.

Gracias por mostrar a todos que el pueblo Turco y su Parlamento no están en
venta ni por 26.000 millones de dólares.

Gracias por revelar al mundo el gigantesco abismo que existe entre la
decisión de los gobernantes y los deseos del pueblo.
Por dejar claro que tanto José María Aznar como Tony Blair no conceden la
mínima importancia ni tienen ningún respeto por los votos que recibieron.
Aznar es capaz de ignorar que el 90% de los españoles están contra la
guerra, y Blair no se inmuta con la mayor manifestación pública realizada
en Inglaterra en los últimos 30 años.
Gracias porque su perseverancia forzó a Tony Blair a ir al Parlamento
Inglés con un dossier falsificado, escrito por un estudiante diez años
atrás
y presentarlo como "pruebas contundentes recogidas por el servicio secreto
británico".
Gracias por lograr que Collin Powell se pusiera en ridículo al mostrar al
Consejo de Seguridad de la ONU algunas fotografías que, una semana más
tarde, fueron públicamente impugnadas por Hans Blix, el Inspector
responsable del desarme de Irak.
Gracias porque su posición hizo que el Ministro de Relaciones Exteriores de
Francia, el Sr. Dominique de Villepin, en su discurso contra la guerra,
tuviese el honor de ser aplaudido en el plenario. Honor que, por lo que
sé, sólo había sucedido una vez en la historia de la
ONU en ocasión de un discurso de Nelson Mandela.

Gracias porque a causa de sus esfuerzos por la guerra, es la primera vez
que las naciones árabes -generalmente divididas-, han condenado
unánimemente una invasión, durante la reunión celebrada en El Cairo la
última semana de febrero.

Gracias porque su retórica afirmando que "la ONU tiene una oportunidad de
mostrar su relevancia", logró que hasta los países más reacios terminaran
tomando una posición en contra del ataque a Irak.

Gracias porque su política exterior ha hecho declarar al
Ministro de Relaciones Exteriores de Inglaterra, Jack Straw, en pleno siglo
XXI, que "una guerra puede tener justificaciones morales", y con esa
declaración perder toda su credibilidad.

Gracias por intentar dividir una Europa que lucha por su
unificación; es una señal de alerta que no será ignorada.

Gracias por haber conseguido lo que pocos han conseguido en este siglo:
unir a millones de personas en todos los continentes luchando por la misma
idea -aun cuando esta idea sea opuesta a la suya.

Gracias por hacernos sentir nuevamente que, aunque nuestras palabras no
sean oídas, por lo menos son pronunciadas, y esto nos dará más fuerza en el
futuro.

Gracias por ignorarnos, por marginar a todos aquellos que
tomaron una actitud contra su decisión, pues el futuro de la Tierra es de
los excluidos.

Gracias porque, sin usted, no habríamos conocido nuestra
capacidad de movilización. Quizá no sirva para nada en el
presente, pero seguramente será útil más adelante.
Ahora que los tambores de guerra parecen sonar de manera irreversible,
quiero hacer mías las palabras que
un antiguo rey europeo dirigió a un invasor: "Que su mañana sea hermosa,
que el sol brille en las armaduras de sus soldados - porque durante la
tarde yo le derrotaré".

Gracias por permitirnos a todos, un ejército de anónimos que se
manifiestan por las calles intentando parar un proceso ya en marcha,
conocer la sensación de impotencia, aprender a lidiar con ella y
transformarla.
......Por lo tanto, aproveche su mañana y la gloria que ella aún pueda
traerle. Gracias porque no nos escucho y por no tomarnos en serio. Pero
sepa que nosotros le escuchamos y no olvidaremos sus palabras.

Gracias, gran líder George W. Bush.
Muchas gracias.



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Martes, 18 de marzo

Discurso íntegro de George W. Bush (pensamientos incluidos)

 
"Compatriotas, los acontecimientos (en su mayoria provocados por USA) en Irak han alcanzado ahora los días de la decisión final (decisión que lógicamente tomo yo). Durante más de una década, Estados Unidos y otras naciones han desarrollado pacientes y honorables esfuerzos para desarmar al régimen iraquí sin guerra(a ver si esto cuela ¿?). Ese régimen se comprometió a mostrar y destruir todas sus armas de destrucción masiva como condición para poner fin a la guerra del golfo Pérsico en 1991(que nadie haga preguntas sobre como monte esa guerra, eso es otro tema).


Desde entonces, el mundo ha estado involucrado en 12 años de diplomacia (jajajaja hasta a mi me hace gracia).


Hemos aprobado más de una docena de resoluciones en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (mientras nos convenia, claro esta). Hemos enviado a cientos de inspectores para supervisar el desarme de Irak (hemos, han... que mas da??). Nuestra buena fe no ha sido compensada (no nos quieren dar el petroleo que queremos). El régimen iraquí ha utilizado la diplomacia como una estratagema para ganar tiempo y ventajas (ya se que eso lo hacemos todos, pero YO digo que no lo acepto). Las resoluciones del Consejo de Seguridad que demandan el desarme total han sido constantemente desafiadas (no entiendo por que no se queda quieto mientras lo jodo ¿?). Con los años, los inspectores de armas de la ONU han sido amenazados por oficiales iraquíes, electrónicamente espiados y engañados sistemáticamente (y esas cosas, como todo el mundo sabe, solo se le permiten a la CIA, FBI, DEA, y a USA en gral.). Los esfuerzos pacíficos para desarmar al régimen iraquí han fracasado una y otra vez porque no estamos negociando con un hombre pacífico (pacifico = 12 años de bombardeos y bloqueo economico). Los datos de inteligencia reunidos por este y otros Gobiernos no dejan duda de que el régimen iraquí continúa poseyendo y encubriendo algunas de las más letales armas nunca concebidas (y eso solo lo podemos tener nosotros. Si hay un pais que tiene derecho a destruir el planeta solo puede ser USA.). Este régimen ya ha utilizado armas de destrucción masiva contra los países vecinos de Irak y contra su propio pueblo (tb lo hemos hecho nosotros. De hecho somos el unico pais del mundo en usar la bomba atomica, pero QUIEN nos va a decir algo??).

 

El régimen tiene una historia de agresiones en Oriente Medio (que nadie dude, sigo hablando de Irak y no de USA). Odia profundamente a América y sus amigos, y ha ayudado, entrenado y dado cobijo a terroristas, incluidos miembros de Al Qaeda (y aun no entiendo pq nos odian, quizas por la mania que tenemos de creernos los dueños del planeta?... pues que sepa todo el mundo que lo somos).


El peligro es claro: usando armas químicas, biológicas o, en su día, nucleares obtenidas con la ayuda de Irak, los terroristas pueden cumplir sus ambiciones y matar a cientos de miles de personas inocentes en nuestro país y en otros (que nadie pregunte como empezo a armarse Irak, no queremos dar ninguna explicación). Estados Unidos y otras naciones no han hecho nada para merecer esta amenaza, pero haremos cualquier cosa para vencerla. En vez de esperar a que llegue la tragedia, marcaremos nuestro camino hacia la seguridad (en vez de esperar la tragedia iremos a buscarla. Asi hacemos las cosas siempre.).


Antes de que llegue el día del horror, antes de que sea demasiado tarde para actuar, este peligro debe ser eliminado (sigo hablando de Irak. Ya se que es aplicable a USA, pero que nadie ose pensarlo). Los Estados Unidos de América tienen la autoridad soberana de usar la fuerza para asegurar su propia seguridad nacional (y la seguridad del mundo mundial y de parte del extranjero). Ese deber recae sobre mí como comandante en jefe por el juramento que hice, por el juramento que mantengo(y principalmente pq nadie tiene huevos de llevarme la contraria).


Reconociendo la amenaza a nuestro país, el Congreso de Estados Unidos votó mayoritariamente el año pasado el apoyo al uso de la fuerza contra Irak (y voto tb por el apoyo al uso del petroleo de Irak y el uso de sus mujeres, y el asesinato de su población, etc).


América ha tratado de trabajar con Naciones Unidas para solucionar esta amenaza porque queríamos resolver el problema pacíficamente (pero la UN se ha rajado). Creemos en la misión de Naciones Unidas (en la “misión escoba”, cuando luego vayan a limpiar la mierda que dejemos).

Una razón por la que Naciones Unidas fue fundada después de la Segunda Guerra Mundial fue la de enfrentarse duramente contra dictadores activamente y a tiempo, antes de que ellos puedan atacar a inocentes y destruir la paz (jejejeje no hace falta que diga que continuo hablando de Irak y no de USA).


En el caso de Irak, el Consejo de Seguridad actuó a principios de los años 90. Bajo las resoluciones 678 y 687, ambas todavía efectivas, los Estados Unidos y sus aliados están autorizados para usar la fuerza y eliminar las armas de destrucción masiva de Irak (y como he dicho antes, de Irak, del mundo mundial y de parte del extranjero si hace falta). No es una cuestión de autoridad, es una cuestión de voluntad (la voluntad de matar, de mandar, de ganar, de ser el amo del mundo, etc...).


El pasado mes de septiembre, fui a la Asamblea General de Naciones Unidas y pedí a las naciones del mundo que acabaran con este peligro (o lo que es lo mismo, que me obedecieran o se atuvieran a las consecuencias). El ocho de noviembre, el Consejo de Seguridad aprobó por unanimidad la resolución 1441, que decía que Irak había incumplido sus obligaciones, y votó [que habría] serias consecuencias si Irak no se desarmaba inmediata y completamente ( y pa serio yo... y pa consecuencias las mias).

 
Hoy, ninguna nación puede asegurar que Irak se ha desarmado (ya se que esto es contradictorio pq YO tampoco puedo asegurarlo, pero QUIEN va a decir algo??). Y no se desarmará mientras Sadam Husein continúe en el poder (pq lo digo yo). Durante los últimos cuatro meses y medio, los Estados Unidos y nuestros aliados han trabajado en el Consejo de Seguridad para hacer cumplir las demandas del Consejo. Sin embargo, algunos miembros permanentes del Consejo de Seguridad han anunciado públicamente que vetarían cualquier resolución que apremiara el desarme de Irak (ya se que no es exactamente asi, pero insisto... QUIEN va a decirme algo??). Estos gobiernos comparten nuestro sensación de peligro, pero no nuestro modo de enfrentarnos a él (pq no tienen los mismo huevos que tengo yo, esta claro). Muchas naciones, sin embargo, tienen la resolución y la fortaleza de actuar contra esta amenaza contra la paz, y una amplia coalición se está formando para apoyar las justas demandas del mundo (justo, justicia, libertad, paz jajajaja me encantan estas palabrejas). El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas no ha estado a la altura de sus responsabilidades, así que nosotros nos elevaremos hacia las nuestras (nos elevaremos por encima del bien y del mal, y nos pasamos por el culo a la ONU, al mundo y sus habitantes, a la paz y todo el que se ponga delante de NUESTROS intereses).


En los últimos días, algunos gobiernos de Oriente Medio han intentado tomar parte (mis amiguitos si, que pasa?). Han mandado mensajes públicos y privados urgiendo al dictador a abandonar Irak, para que el desarme se pudiera llevar de manera pacífica. Por ahora se ha negado (y que no se vaya pq me jode la guerra). Todas las décadas de engaños y crueldad han llegado a su fin. Sadam Husein y sus hijos deben dejar Irak en el plazo de 48 horas. Su negativa a hacerlo desencadenará un conflicto militar, que comenzará cuando nosotros lo elijamos (que por algo somos el pais mas poderoso del mundo mundial. GRACIAS a todos por permitir que lo seamos). Por su propia seguridad, todos los extranjeros -incluidos los periodistas y los inspectores- deben abandonar Irak inmediatamente (principalmente los periodistas, esos son los peores).


Muchos iraquíes pueden oírme esta noche a través de traducciones en la radio, y tengo un mensaje para ellos (sus vais a cagá jajjajajaja). Si tenemos que iniciar una campaña militar, estará dirigida contra los hombres sin ley que rigen el país y no contra ustedes (por eso de antemano te pido perdon, a ti iraquí, por matar a tu madre, a tu hermano y a tu hijo) . Cuando nuestra coalición les quite el poder, mandaremos los alimentos y las medicinas que necesiten (o mejor aun, mandaremos a las ONGs para que se ocupen de eso). Acabaremos con el aparato de terror y ayudaremos a que reconstruyan un nuevo Irak, próspero y libre (y americano, perdon queria decir leal). En un Irak libre, no habrá más guerras de agresión contra países vecinos, no habrá más fábricas de productos venenosos, no habrá más ejecuciones de disidentes, no habrá más cámaras de tortura y habitaciones para violaciones. El tirano se irá muy pronto. El día de su liberación está cercano (ahora si me siento Dios).


Es demasiado tarde para que Sadam Husein permanezca en el poder. No es demasiado tarde para que los militares iraquíes actúen con honor y protejan su país permitiendo la entrada pacífica de las fuerzas de la coalición para eliminar las armas de destrucción masiva (bajate los pantalones, que ya mismo llego). Nuestras fuerzas darán a las unidades militares iraquíes claras instrucciones de las acciones que deben tomar para evitar ser atacados y destruidos. Pido a cada miembro del Ejército de Irak y a sus servicios de inteligencia, si llega la guerra, que no luchen por un régimen moribundo que no merece que sacrifiquen sus vidas (yo te voy a matar, tu mira para otro lado).


Y todo el personal civil y militar iraquí debería escuchar muy cuidadosamente esta advertencia. En cualquier conflicto, su destino dependerá de su acción. No destruyan pozos de petróleo, una fuente de riqueza que pertenece al pueblo iraquí (el que toque MIS pozos esta muerto). No obedezcan ninguna orden de usar armas de destrucción masiva contra nadie, incluido el pueblo iraquí (no hagas nada mientras veas como mato a tu gente). Los crímenes de guerra serán juzgados (los vuestros claro, mis crímenes no los juzga NADIE). Los criminales de guerra serán castigados. Y no servirá de defensa alegar: "Yo obedecía órdenes" (AVISO: tampoco sirve de nada decir “Yo me defendia”).


Si Sadam Husein elige el enfrentamiento, el pueblo americano tiene que saber que todas las medidas han sido tomadas para evitar la guerra, pero que todas las medidas se tomarán también para ganarla (evitar, hacer... que mas da?). Los americanos entienden el coste de los conflictos porque nosotros hemos pagado por ellos antes (y lógicamente hemos ganado, sabemos de que va el negocio). La guerra no tiene ninguna certeza excepto la del sacrificio (vuestro sacrificio claro, para nosotros esto ya se ha convertido en un juego).


La única manera de reducir el dolor y la duración de la guerra es aplicar todo el poder de nuestra fuerza militar, y estamos preparados para hacerlo (quiero decir que te mato rapido para que no sufras, no te quejaras). Si Sadam Husein intenta aferrarse al poder, entonces se habrá convertido en un adversario mortal hasta el final. En su desesperación, él y los grupos terroristas pueden llevar a cabo atentados contra América y nuestros amigos (bueno, lo de los amigos realmente me importa poco. En realidad estoy pensando en poner un par de bombitas en nombre de Irak para que por fin me hagan caso). Estos ataques no son inevitables. Son, de cualquier manera, posibles. Y este hecho muestra que no podemos vivir bajo la amenaza de un chantaje (solamente el resto del mundo puede vivir bajo la amenaza de MI chantaje). Los terroristas amenazan América y el mundo no verá disminuida esta amenaza hasta que Saddan Husein no esté desarmado (Y mañana sera otro el que me amenace, pero de eso hablaremos mañana).


Nuestro gobierno está tomando medidas contra estos peligros. Al mismo tiempo que preparamos y aseguramos nuestra victoria en Irak, estamos tomando otras medidas en nuestro país (y en tu pais tb iremos tomando medidas jajajaja). En los últimos días las autoridades americanas han expulsado del país a algunos individuos conectados con los servicios de inteligencia iraquíes (y tb todo aquel que parece sospechoso). Entre otras medidas, he ordenado medidas adicionales en la seguridad de los aeropuertos y he ordenado incrementar las patrullas de los mayores puertos. El Departamento de Seguridad Nacional está trabajando muy estrechamente con los gobernadores nacionales para incrementar la seguridad armada en lugares estratégicos en América (mi casa, la de mi papa y sitios por el estilo).

 
Si los enemigos golpean nuestro país, intentarán desviar nuestra atención con pánico y debilitar nuestra moral con miedo (y aquí el unico que tiene derecho y el deber de provocar el miedo soy YO). Ningún acto suyo puede alterar el curso o modificar la resolución de nuestro país. Somos un país pacífico pero no somos un pueblo débil y no nos dejamos intimidar por matones o asesinos (somos el pais pacifico que en mas conflictos se ha metido a lo largo de toda la historia de la humanidad). Si nuestros enemigos se atreven a a golpearnos, ellos y todos los que les ayuden deberán enfrentarse a pavorosas consecuencias (buuuuuuuuuuuuuu!!! A que te da miedo?).


Actuamos ahora porque los riesgos de la inacción serían más grandes. En un año, o en cinco años, el poder de Irak para infligir daños a todas las naciones libres se multiplicaría muchas veces (lo mismo pasa con el poder de USA, que cada dia es mayor, pero ese no es el tema). Con esta capacidad, Sadam Husein y sus aliados terroristas podrían elegir el momento crucial del conflicto cuando sean más fuertes. Nosotros elegimos afrontar esa amenaza ahora, donde emerge, antes de que puedan aparecer repentinamente en nuestros cielos y ciudades (creo que lo mas sensato seria matar a todo aquel que este en mi contra, no nos vamos a dejar de ningun dictador).


La causa de la paz requiere que las naciones libres reconozcan las nuevas e innegables realidades (como he hecho yo, que soy el unico capaz de reconocer al enemigo). En el siglo XX, algunos eligieron apaciguar a dictadores asesinos, cuyas amenazas se permitió que se convirtieran en genocidios y guerras mundiales (hablo del resto del mundo no de USA. Aunque todos sabemos que somos los especialistas en el apoyo a dictaduras, pero eso es otro tema). En este siglo, cuando mentes diabólicas planean químicos, biológicos y nucleares terroristas, una política de apaciguamiento puede traer una clase de destrucción nunca vista antes sobre la Tierra. Los terroristas y los Estados terroristas no muestran estas amenazas de manera clara, en declaraciones formales y responder a tales enemigos sólo después de que hayan golpeado primero, no es defensa propia, es un suicidio. La seguridad del mundo exige el desarme de Sadam Husein ahora (alguno dira que la seguridad del mundo exige el desarme mio tb, pero aun a riesgo de repetirme solo dire que eso es otro tema).
 
Mientras imponemos las justas demandas del mundo, hacemos también honor a los más profundos compromisos de nuestro país. A diferencia de Sadam Husein, nosotros creemos que el pueblo iraquí merece la libertad humana (libertad espiritual, libertad divina.... les enseñaremos el camino al paraíso). Y cuando el dictador haya partido, podrán ser un ejemplo para todo Oriente Próximo de una nación vital, pacífica y gobernada por ellos mismos (ellos=nosotros).


Estados Unidos, junto a otros países, trabajarán para hacer avanzar la paz y la libertad en la región (y la paz avanzo hasta el precipicio....). Nuestro objetivo no se conseguirá de la noche a la mañana, pero podrá llegar con el tiempo (3,2,1,0... buuuuuuuuuuuummmmm!!!). El poder de apelar a la libertad humana es sentido en cada persona y en cada país y el poder más grande de la libertad es vencer al odio y la violencia y transformar los deseos de hombres y mujeres en deseos de paz (he dicho ya lo mucho que me gusta hablar de paz, justicia, libertad y esas cosas?).


Ése es el futuro que escogemos (el que escogemos nosotros y vosotros aceptais). Las naciones libres tienen el deber de defender a nuestro pueblo uniéndose contra los violentos (y el que no se una que se prepare para lo peor, tendra la enemistad del amo del mundo). Y esta noche, como hemos hecho antes, América y sus aliados aceptamos esa responsabilidad (si es que encima somos unos sacrificaos). Buenas noches y que Dios siga bendiciendo a América" (y al resto del planeta que le den).

 






Una carta GENIAL

Carta de Terry Jones (Monty Python)

Una carta de Terry Jones (integrante del grupo Monty Python) al London Observer Domingo, 26 de enero de 2003

Estoy entusiasmado con la última razón que da George Bush para bombardear Iraq: se le agota la paciencia. ¡A mí me pasa lo mismo! Llevo un tiempo bastante cabreado con el Sr. Johnson, que vive dos puertas más abajo. Bueno: con él y con el Sr. Patel, que regenta la tienda de comida naturista. Los dos me miran mal, y estoy seguro de que el Sr. Johnson planea algo horrible contra mí, aunque aún no he podido descubrir el qué.

He estado husmeando su casa para ver qué pretende, pero tiene todo bien escondido. Así es de taimado. En cuanto a Patel, no me pregunten cómo lo sé, el caso es que sé -de buena tinta- que en realidad es un asesino en serie. He llenado la calle de panfletos explicando a la gente que si no actuamos primero, nos irá liquidando uno a uno. Algunos de mis vecinos dicen que si tengo pruebas, que vaya a la Policía. Qué ridiculez. La Policía diría que necesitan evidencia de un crimen del que acusar a mis vecinos. Saldrían con interminables sutilezas y objeciones sobre los pros y los contras de un ataque preventivo, y mientras tanto, Johnson estaría finalizando sus planes para cometer actos terribles contra mi persona, mientras Patel estaría matando gente en secreto. Ya que soy el único de la calle con un arsenal decente de armas automáticas, me doy cuenta de que es cosa mía mantener la paz. Pero hasta hace poco ha sido algo difícil hacerlo. Ahora, sin embargo, George W. Bush ha dejado claro que todo lo que necesito es que se me agote la paciencia, ¡y ya puedo tirar hacia delante y hacer lo que quiera! Y reconozcámoslo, la política cuidadosamente razonada de Bush con respecto a Iraq es la única manera de conseguir la paz y la seguridad internacionales. La única manera segura de parar a los terroristas fundamentalistas suicidas que amenazan a EE.UU. y al Reino Unido es bombardear algunos países musulmanes que nunca nos han amenazado.

¡Por eso quiero volar el garaje de Johnson y matar a su mujer y sus hijos!

¡Ataquemos primero! Eso le dará una lección. Así nos dejará en paz y dejará de mirarme de esa manera tan absolutamente inaceptable. El Sr. Bush deja claro que todo lo que él necesita saber antes de bombardear Iraq es que Saddam es un hombre desagradable de verdad y que tiene armas de destrucción masiva -aunque nadie pueda encontrarlas-. Estoy seguro de que tengo la misma justificación para matar a la esposa y a los hijos de Johnson, que tiene Bush para bombardear Iraq. El deseo a largo plazo del Sr. Bush es hacer del mundo un lugar más seguro, eliminando a los "estados peligrosos" y al "terrorismo". Una intención a largo plazo bien inteligente, porque, ¿cómo diablos se sabe cuándo se ha acabado? ¿Cómo sabrá Bush cuándo ha acabado con todos los terroristas? ¿Cuando todos los terroristas hayan muerto? Pero un terrorista sólo lo es una vez que ha cometido un acto de terror.

¿Qué pasa con los futuros terroristas? Ésos son los que realmente hay que eliminar, porque la mayor parte de los terroristas conocidos, como son suicidas, se eliminan ellos solos. ¿Será acaso que el Sr. Bush necesita acabar con todos los que podrían, quizá, ser futuros terroristas? ¿A ver si es que no puede estar seguro de lograr su objetivo hasta que cada fundamentalista islámico esté muerto? Pero resulta que algunos musulmanes moderados pueden convertirse en fundamentalistas. Tal vez lo único seguro que quepa hacer, según Bush, sea eliminar a todos los musulmanes. Lo mismo pasa en mi calle. Johnson y Patel son sólo la punta del iceberg. Hay docenas de personas en la calle a las que no gusto y que -lo digo con el corazón- me miran muy mal. Nadie estará seguro hasta que haya acabado
con todos. Mi mujer me dice que a lo mejor estoy yendo demasiado lejos, pero yo le digo que lo único que hago es usar la misma lógica que el Presidente de los Estados Unidos. Con eso le callo la boca. Igual que le ocurre al Sr. Bush, a mí se me ha acabado la paciencia, y si ésa es razón suficiente para el Presidente, también lo es para mí. Le daré a la calle entera dos semanas -no, diez días- para que salgan a la luz y entreguen a todos los alienígenas y piratas interplanetarios, a los forajidos galácticos y a los cerebros terroristas interestelares, y si no los entregan de buena gana y dicen "gracias", bombardearé la calle entera. Tan sensato es esto como lo que se propone George W. Bush. Y al contrario de lo que él pretende, mi política sólo destruirá una calle.






Robert Fisk*
¿Sabrá Tony cómo son las moscas cuando devoran cadáveres?

En el camino a Basora, la televisora ITV filmaba perros salvajes que destrozaban cadáveres de iraquíes. A cada rato, una de estas bestias hambrientas arrancaba delante de nosotros un brazo en estado de descomposición y se echaba a correr con él por el desierto: los dedos muertos dejaban surcos en la arena, los restos de una manga quemada ondeaban al aire.

"Sólo para documentarlo", me dijo el camarógrafo. Claro. Porque ITV jamás mostraría tales imágenes. Las cosas que veíamos -la inmundicia y obscenidad de los cadáveres- no puede mostrarse. En primer lugar porque no sería "apropiado" enseñar esta realidad por televisión a la hora del desayuno. En segundo lugar, porque si la televisión la mostrara nadie volvería jamás a respaldar la guerra.

Esto ocurrió en 1991. La "carretera de la muerte", llamaban entonces a ese camino. Pero había otra vía paralela que era una "carretera de la muerte" mucho peor, unos kilómetros al este, y que fue cortesía de la fuerza aérea estadunidense, pero nadie la filmó. La única imagen que hubo de estos horrores fue la fotografía de un iraquí carbonizado dentro de su camión. Cuando finalmente se publicó esa fotografía, se volvió una especie de icono, pues representaba exactamente lo que habíamos visto.

Para que las bajas iraquíes aparecieran en televisión durante esa guerra del Golfo -ya que hubo otro conflicto entre 1980 y 1988, y un tercero está en preparación- era necesario que hubieran muerto cuidando caer románticamente de espaldas, con una mano cubriendo el rostro destruido. Como en esas pinturas de la Primera Guerra Mundial de los británicos muertos en el campo de batalla, los iraquíes debían morir de forma benigna y sin heridas evidentes, sin ningún tipo de miseria, sin rastro de mierda, moco o sangre coagulada, si querían aparecer en los noticiarios matutinos.

Siento rabia hacia esta artimaña. En Qaa, en 1996, cuando los israelíes bombardearon durante 17 minutos a refugiados que estaban dentro de un complejo de la Organización de Naciones Unidas, y mataron a 106 personas, más de la mitad niños, me topé con una joven que abrazaba a un hombre de mediana edad. Estaba muerto. "Mi padre, mi padre", lloraba abrazando su cara. No tenía uno de los brazos ni una pierna. Los israelíes habían usado bombas de proximidad que producen amputaciones.

Pero cuando esta escena llegó a las pantallas de televisión europeas y estadunidenses la cámara hizo un acercamiento sobre la cara de la muchacha y del muerto. Las amputaciones no fueron mostradas. La causa de la muerte fue borrada en aras del buen gusto. Era como si el hombre hubiera muerto de cansancio; con la cabeza apoyada sobre el hombro de su hija para morir en paz.

Hoy, cuando escucho las amenazas de George W. Bush contra Irak y las estridentes advertencias moralistas de Tony Blair me pregunto: ¿qué saben de esta terrible realidad? ¿Acaso George, quien declinó servir a su país en Vietnam, tiene alguna idea de cómo huelen los cadáveres? ¿Tiene Tony alguna pálida noción de cómo son las moscas, esos insectos grandes y azules que se alimentan de los muertos en Medio Oriente, y que se te paran en la cara o en la libreta?

Los soldados sí lo saben. Recuerdo a un militar británico que pidió prestado el teléfono satelital de la BBC tras la liberación de Kuwait, en 1991. Le habló a su familia en Inglaterra mientras yo lo observaba detenidamente. "He visto cosas horribles", dijo, y después tuvo un colapso nervioso; lloraba y temblaba, soltó el teléfono, que se quedó colgando de su mano. ¿Tendría su familia idea de lo que decía? No lo habrían entendido viendo la televisión.

Esto es lo que cabe esperar ante el prospecto de la guerra. Nuestra gloriosa y patriótica población -aunque sólo cerca de 20 por ciento respalde la actual locura iraquí- ha estado siempre protegida de la realidad de las muertes violentas. Pero yo estoy muy sorprendido por el número de cartas que recibo de veteranos de la Segunda Guerra Mundial, hombres y mujeres, todos opuestos a esta nueva guerra iraquí, y que comparten conmigo sus inalienables recuerdos de miembros destrozados y sufrimientos.

Recuerdo a un iraní herido, con un trozo de hierro incrustado en la frente, que aullaba como animal -que desde luego, eso es lo que todos somos- antes de morir; a un niño palestino que simplemente se derrumbó delante de mí cuando un soldado israelí le disparó a matar -deliberada y fríamente, con intención asesina- porque arrojó una piedra.

Y recuerdo a una israelí con la pata de una mesa clavada en el abdomen afuera de la pizzería Sbarro de Jerusalén, después de que un atacante palestino decidió ejecutar a las familias que allí comían. También están los montones de iraquíes muertos en la batalla de Dezful, en la guerra Irán-Irak. La pestilencia de esos cadáveres invadió nuestro helicóptero hasta que vomitamos. Y también recuerdo, en Argelia, al joven que me mostró el rastro negro y grueso que dejó la sangre de su hija cuando "islamitas" armados la degollaron.

Pero George W. Bush, Tony Blair, Dick Cheney, Jack Straw y todos los demás guerreritos que nos están empujando torpemente hacia la guerra no tienen que pensar en estas viles imágenes. Para ellos todo es "bombardeos quirúrgicos", "daños colaterales" y todos los demás ejemplos de la mendacidad lingüística propia de la guerra.

Vamos a tener una guerra justa, vamos a liberar al pueblo de Irak -obviamente también mataremos a parte de él- y vamos a darle democracia y a proteger su riqueza petrolera. Fingiremos que hay juicios por crímenes de guerra y vamos a ser siempre muy morales; veremos por televisión a nuestros "expertos" en defensa en sus trincheras sin sangre y escucharemos sus asombrosos conocimientos sobre armas que arrancan cabezas.

Ahora que lo pienso, recuerdo también la cabeza de un refugiado albano, rebanada limpiamente por los estadunidenses cuando bombardearon -por accidente, claro está- un convoy de refugiados en Kosovo, en 1999. Pensaron que se trataba de una unidad militar serbia. La cabeza barbada yacía en el pasto crecido, conlos ojos abiertos; parecía haber sido cortada por un verdugo de los Tudor.

Meses más tarde me enteré de su nombre y hablé con una muchacha que había sido golpeada por la cabeza cercenada durante el bombardeo estadunidense. Fue ella quien respetuosamente dejó la cabeza sobre el pasto, donde la encontré. La Organización del Tratado del Atlántico Norte, por supuesto, no le pidió perdón a la familia del hombre ni tampoco a la muchacha. Nadie pide perdón después de una guerra. Nadie admite la verdad. Nadie muestra lo que nosotros vemos. Por eso nuestros líderes y superiores pueden todavía convencernos de que vayamos a la guerra.

* Periodista irlandés del diario The Independent, especialista en Medio Oriente
©The Independent

Traducción: Gabriela Fonseca






Carta a Bush

 

¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente ver que el horror estalla en tu patio y no en el living del vecino? ¿Cómo se siente el miedo apretando tu pecho, el pánico que provocan el ruido ensordecedor, las llamas sin control, los edificios que se derrumban, ese terrible olor que se mete hasta el fondo en los pulmones, los ojos de los inocentes que caminan cubiertos de sangre y polvo?

¿Cómo se vive por un día en tu propia casa la incertidumbre de lo que va a pasar? ¿Cómo se sale del estado de shock? En estado de shock
caminaban el 6 de agosto de 1945 los sobrevivientes de Hiroshima. Nada quedaba en pie en la ciudad luego que el artillero norteamericano del Enola Gay dejara caer la bomba. En pocos segundos habían muerto 80.000 hombres mujeres y niños. Otros 250.000 morirían en los años siguientes a causa de las radiaciones. Pero ésa era una guerra lejana y ni siquiera existía la televisión.

¿Cómo se siente hoy el horror cuando las terribles imágenes de la televisión te dicen que lo ocurrido el fatídico 11 de septiembre no pasó en una tierra lejana sino en tu propia patria? Otro 11 de setiembre, pero de 28 años atrás, había muerto un presidente de nombre Salvador Allende resistiendo un golpe de Estado que tus gobernantes habían planeado. También fueron tiempos de horror, pero eso pasaba muy lejos de tu frontera, en una ignota republiqueta sudamericana. Las republiquetas estaban en tu patio trasero y nunca te preocupaste mucho cuando tus marines salían a sangre y fuego a imponer sus puntos de vista

¿Sabías que entre 1824 y 1994 tu país llevó a cabo 73 invasiones a países de América Latina? Las víctimas fueron Puerto Rico, México, Nicaragua, Panamá, Haití, Colombia, Cuba, Honduras, República Dominicana, Islas Vírgenes, El Salvador, Guatemala y Granada.

Hace casi un siglo que tus gobernantes están en guerra. Desde el comienzo del siglo XX, casi no hubo una guerra en el mundo en que la gente de tu Pentágono no hubiera participado. Claro, las bombas siempre explotaron fuera de tu territorio, con excepción de Pearl Harbor cuando la aviación japonesa bombardeó la Séptima Flota en 1941. Pero siempre el horror estuvo lejos.

Cuando las Torres Gemelas se vinieron abajo en medio del polvo, cuando viste las imágenes por televisión o escuchaste los gritos porque estabas esa mañana en Manhattan, ¿pensaste por un segundo en lo que sintieron los campesinos de Vietnam durante muchos años? En Manhattan, la gente caía desde las alturas de los rascacielos como trágicas marionetas.

En Vietnam, la gente daba alaridos porque el napalm seguía quemando la carne por mucho tiempo y la muerte era espantosa, tanto como las de quienes caían en un salto desesperado al vacío.

Tu aviación no dejó una fábrica en pie ni un puente sin destruir en Yugoslavia. En Irak fueron 500.000 los muertos. Medio millón de almas  se llevó la Operación Tormenta del Desierto...¿Cuánta gente desangrada en lugares tan exóticos y lejanos como Vietnam, Irak, Irán, Afganistán, Libia, Angola, Somalia,Congo, Nicaragua, Dominicana, Camboya, Yugoslavia, Sudán, y una lista interminable? En todos esos lugares los proyectiles habían sido fabricados en factorías de tu país, y eran apuntados por tus muchachos, por gente pagada por tu Departamento de Estado, y sólo para que tu pudieras seguir gozando de la forma de vida americana.

Hace casi un siglo que tu país está en guerra con todo el mundo. Curiosamente, tus gobernantes lanzan los jinetes del Apocalipsis en nombre de la libertad y de la democracia. Pero debes saber que para muchos pueblos del mundo (en este planeta donde cada día mueren 24.000 pobladores por hambre o enfermedades curables), Estados Unidos no representa la libertad, sino un enemigo lejano y terrible que sólo siembra guerra, hambre, miedo y destrucción. Siempre han sido conflictos bélicos lejanos para ti, pero para quienes viven allá es una dolorosa realidad cercana, una guerra donde los edificios se desploman bajo las bombas y donde esa gente encuentra una muerte horrible. Y las víctimas han sido, en el 90 por ciento, civiles, mujeres, ancianos, niños, efectos colaterales.

¿Qué se siente cuando el horror golpea a tu puerta aunque sea por un solo día? ¿Qué se piensa cuando las víctimas en Nueva York son secretarias, operadores de bolsa o empleados de limpieza que pagaban puntualmente sus impuestos y nunca mataron una mosca? ¿Cómo se siente el miedo? ¿Cómo se siente, yanqui, saber que la larga guerra finalmente el 11 de septiembre llegó a tu casa?
 
Gabriel Garcia Marquez




             






Test de inteligencia sobre la Guerra en Irak

1.- ¿Qué porcentaje de la población mundial es estadounidense?
El 6%.

2.- ¿Qué porcentaje de la riqueza mundial tiene EEUU?
El 50%

3.- ¿Qué país tiene las mayores reservas petrolíferas?
Arabia Saudí.

4.- ¿Y el segundo mayor?
Irak.

5.- ¿Cuál es el gasto mundial en presupuestos militares de los gobiernos?
Más de un billón de euros.

6.- ¿Qué porcentaje de esta cantidad corresponde a EEUU?
El 50%.

7.- ¿Qué porcentaje del gasto militar de EEUU daría para cubrir las necesidades básicas del Tercer Mundo, según la ONU?
 El 10%.

8.- ¿Cuánta gente ha muerto en guerras desde la Segunda Guerra Mundial?
 86 millones.

 9.- ¿Desde cuándo tiene Irak armas químicas y biológicas?
Desde comienzos de los años ochenta.

10.- ¿Desarrolló Irak esas armas por su cuenta?
No, contó con material y tecnología proporcionada por los gobiernos de EEUU, Reino Unidos y multinacionales privadas.

11.- ¿Condenó el gobierno de EEUU el uso iraquí de gas contra Irán?
No.

12.- ¿Cuánta gente gaseó Sadam en el pueblo kurdo de Halabja en 1988?
 5.000 personas.

13.- ¿Cuántos gobiernos occidentales condenaron ese acto entonces?
 Ninguno.

14.- ¿Cuántos litros de "agente naranja" usó EEUU en Vietnam?
 Más de 35 millones de litros.

15.- ¿Existen pruebas de vinculación entre Irak y los atentados del 11 de Septiembre de 2001?
 No.

16.- ¿Cuá! l es la estimación de muertos civiles en la Guerra del Golfo?
 35.000.

17.- ¿Cuántas bajas causó el ejércitó iraquí en las tropas occidentales en la Guerra del Golfo?
 Una veintena.

18.- ¿Cuántas toneladas de uranio empobrecido se dejaron en Irak y Kuwait tras la Guerra del Golfo?
 40 toneladas.

19.- Según la ONU, ¿en qué porcentaje aumentó el cáncer en Irak de 1991 a 1994?
 En un 700%.

20.- ¿Cuántos muertes civiles ha previsto el Pentágono en un ataque a Irak?
 10.000.

21.- ¿Cuántos de esos serían niños?
 El 50%.

22.- ¿Cuántos años lleva EEUU incurso en ataques aéreos contra Irak?
 11 años.

23.- ¿Cuántas resoluciones de la ONU ha incumplido Israel hasta 1992?
 Más de 65.

24.- ¿Cuánt! as resoluciones de la ONU ha vetado EEUU entre 1972 y 1990?
 Más de 30.

25.- ¿Cuántos países tienen armas nucleares?
Ocho.

26.- ¿Cuántas cabezas nucleares tiene Irak?
Ninguna.

27.- ¿Y cuántas EEUU?
Más de 10.000.

28.- ¿Cuál ha sido el único país que ha utilizado armas nucleares?
 Estados Unidos.

29.- ¿Cuántas cabezas nucleares tiene Israel?
 Más de 400.

30.- ¿Quién dijo: "Nuestras vidas empiezan a terminar el día que silenciamos las cosas que importan"?
 Martin Luter King.





esto me lo he encontrado y claro.... lo pongo


El Movimiento Internacional contra la Guerra convoca nuevas acciones a nivel mundial para el 15 de marzo

5 de marzo de 2003. www.nodo50.org/csca

Más de 120 representantes del Movimiento contra la Guerra de 28 países reunidos en Londres el pasado 1 y 2 de marzo han establecido la coordinación internacional para llevar a cabo acciones para parar la guerra contra Iraq. Del encuentro de Londres ha surgido una declaración que llama a la coordinación internacional para llevar a cabo "el aumento de acciones masivas en las próximas semanas para intentar parar la guerra" y anuncia nuevas manifestaciones, protestas y acciones para el 15 de marzo que confluirán con las organizadas por el Movimiento contra la Guerra en EEUU, donde una gran Marcha de Emergencia ha sido organizada en Washington para esa fecha.

DECLARACIÓN ACORDADA POR LA COORDINACIÓN INTERNACIONAL CONTRA LA GUERRA REUNIDA EN LONDRES EL 1 DE MARZO DE 2003

Tras el éxito sin precedentes del día internacional contra la guerra del 15 de febrero, anunciamos una masiva escalada de acciones las próximas semanas para intentar parar la guerra. Nosotros creemos que la guerra contra Iraq es injusta con o sin Resolución del Consejo de Seguridad de la ONU. Habrá acciones directas sobre instalaciones militares y para parar el transporte de efectivos militares, presiones masivas sobre
parlamentarios y representantes de la ONU, huelgas estudiantiles y ocupaciones, acciones desde los lugares de trabajo, creación de asambleas populares y consultas populares contra la guerra.

En estos momentos cada día es crucial para el objetivo de parar la guerra. En muchos países están convocadas importantes manifestaciones coincidiendo con el 8 de marzo, Día internacional de la Mujer. Muchos países convocarán manifestaciones, protestas y acciones masivas de desobediencia civil el 15 de marzo en solidaridad con la Marcha de
Washington hacia la Casa Blanca. El 21 de marzo, en todos los países del mundo donde sea posible, será un día de acción solidaria contra la guerra de los trabajadores y
trabajadoras. Esto supone la realización de asambleas y variadas formas de acción. En
algunos países se están ya preparando huelgas generales contra la guerra
ese mismo día. Hacemos un llamamiento a los sindicatos de todo el mundo a apoyar y
promover acciones contra la guerra el 21 de marzo.

Avisamos a los gobiernos que están preparando la guerra de que si ignoran la opinión del mundo y lanzan un nuevo ataque contra Iraq, se encontrarán con la más firme resistencia. El día del ataque convocamos protestas masivas en el centro de cada ciudad y cada pueblo del mundo. El sábado siguiente llamamos a manifestarse masivamente en cada capital del mundo.

Continuamos estando hombro con hombro con el pueblo de Iraq urgiendo a cada persona, en cualquier parte del mundo, a hacer todo lo posible para parar esta injustificable guerra


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9 de marzo de 2003, 3h47


Irak.-Los planes de guerra de EEUU y Reino Unido incluyen la toma de Bagdad en 72 horas mediante una operación relámpago

Los planes bélicos de Estados Unidos y Reino Unido en Irak incluyen la toma de Bagdad en 72 horas, principalmente mediante una operación relámpago de paracaidistas en el aeropuerto internacional de la capital iraquí, informa hoy domingo el diario 'The Sunday Telegraph'.
Los paracaidistas británicos de la 16 Brigada de Asalto Aéreo apoyarían a los soldados estadounidenses de las divisiones aerotransportadas 101 y 82 en un asalto sobre el aeropuerto, afirma el rotativo, sin citar fuentes. Una acción de este tipo se emprendería pocas horas después del inicio de la guerra, añade.

En primer lugar, aviones de combate armados con bombas guiadas por satélite destruirían las instalaciones de defensa antiaérea, seguido por el salto de paracaidistas desde una altura de 75 metros, explica el periódico.








y esto tb.... ke no se si reirme o llorar  (de El Mundo... weno de por ahi :-p)

«Yo también soy pacífica»
 
Ana Botella se enfrenta a un grupo de manifestantes que le recriminaban la actitud de su marido frente al conflicto iraquí
 
ANA S. VALERA

MADRID.- La esposa del presidente del Gobierno, Ana Botella, candidata a ocupar el puesto de concejala de Asuntos Sociales y Empleo en el Ayuntamiento de Madrid si el PP gana las elecciones el 25 de mayo, acudía radiante a la localidad madrileña de Leganés para participar en un acto organizado por su partido con motivo del día de la Mujer Trabajadora.

Mucho antes de su llegada, diversos colectivos se concentraban en las inmediaciones del centro cultural donde tendría lugar la cita dispuestos a presentarle sus exigencias. Eran pocos, una quincena de trabajadores de Sintel y apenas una decena de personas pertrechadas con pancartas en contra de la guerra en Irak y criticando el apoyo de España a la postura de los EEUU.


Y fueron éstos últimos quienes abordaron primero a Ana Botella con airados gritos en cuanto la candidata se apeó del vehículo oficial. «¡No a la guerra!», «¡No al asesinato de mujeres en Irak!», le espetaron furibundos. Al principio, rodeada de un séquito de miembros del partido, Ana Botella parecía ignorar los gritos que le lanzaban, pero al final no se contuvo y acabó dirigiéndose a ellos. Esta fue la conversación que sostuvieron durante unos tensos minutos:


Manifestantes.- ¡No a la guerra!, ¡No a la guerra!


Ana Botella.- Y también hay mujeres que Sadam Husein mata todos los días.


M.- Y el señor Bush también.


A.B.- ¿Pero creéis que la legalidad internacional hay que respetarla, o no?


M.- ¿Se termina el terrorismo con la guerra?


A.B.- Primero, además, se está intentando que no haya guerra.


M.- No. Su marido está intentando que haya guerra.


A.B.- No, no, no, no.


M.- Hay unos preparativos de guerra hace ya mucho tiempo.


A.B.- No. Está trabajando para que no haya guerra y para que si es posible Sadam Husein se vaya al exterior.


M.- Su marido está trabajando a favor de la guerra.


A.B.- Bueno, yo te lo digo. Tú eres muy libre de creerte... pero yo... todos somos pacíficos aquí y podemos hablar.


M.- Todos somos pacíficos...


A.B.- Yo también soy pacífica.


M.- Lo que no se puede hacer es seguir a EEUU de esta manera que estamos siguiendo [...] Usted no es pacífica, usted no es pacífica. Yo no me quisiera ver representada nunca por usted.


A.B.- Bueno mujer, yo te acepto tu opinión. Pero yo sí soy pacífica.


M.- ¿Usted quiere defender los derechos de la mujer?


A.B.- Sin duda. Nosotros queremos....


M.- Para salvarles la vida. [...] ¡No a la guerra!, ¡No a la guerra!