¿Qué
es y qué significa la plataforma 0,7% y +?
Origen
y finalidad de la Plataforma 0,7% y +
En
el origen de la plataforma está la situación de diferencia
e injusticia brutal existente en las relaciones internacionales
entre los países pobres y los países ricos, en un
mundo cada vez más interdependiente. La plataforma
del 0,7% y + nace de la constatación de la situación
grave de pobreza, miseria y hambre en la que hoy viven
cientos de millones de personas del planeta, y de
la asunción de las responsabilidades que atañen a
nuestros gobiernos, sociedades y a todas nosotras
y nosotros en el mantenimiento de estas situaciones.
La
campaña del 0,7% y + tiene como objeto, en primer
lugar, despertar y desarrollar nuestra conciencia
solidaria con las poblaciones más empobrecidas del
planeta, y en segundo término, reivindicar ante el
Gobierno y las instituciones el que los presupuestos
generales del estado contengan anualmente una partida
equivalente, al menos, al 0,7% del producto interior
bruto (PIB), cuyo destino será la financiación de
programas y proyectos de cooperación al desarrollo
y solidaridad con las poblaciones más empobrecidas
del planteta.
¿Cuál
es el punto de partida?
La
distribución de la riqueza en el mundo está sujeta
a una enorme desigualdad económica entre los países
del Norte y del Sur, entre los países ricos y los
países pobres. Los países del Tercer Mundo sufren
una situación de pobreza generalizada que afecta a
los individuos, los grupos sociales y a sus infraestructuras.
Esta situación es la causa de la imposibilidad casi
absoluta de que, tanto como individuos y como grupos,
puedan desarrollar sus posibilidades.
¿De
dónde sale la cifra del 0,7%?
Una
de las consecuencias extremas de esta situación injusta
es el hambre, que afecta a millones de personas. El
hambre como fenómeno colectivo ha existido siempre.
Pero lo peculiar del hambre de nuestro tiempo es que
se concreta en determinados pueblos y países, como
algo endémico y que no se debe, en términos generales,
a catástrofes naturales o guerras, sino que tiene
causas políticas y de falta de solidaridad. Es decir,
que es evitable.
En
1960 se estimaba que 40 millones de personas morían
como consecuencia del hambre, de las cuales 17 de
millones eran niñas y niños. Hoy en día la situación
no ha mejorado sustancialmente. Con ocasión de la
cumbre de la alimentación celebrada en Roma en 1996,
la FAO denunció que hay en el mundo 840 millones de
personas que sufren hambre severa, 200 de ellos niños,
mientras que otros varios millones sufren enfermedades
relacionadas con insuficiencias en micronutrientes
y con la contaminación de alimentos y agua. Cada día
una de cada cinco personas del mundo en desarrollo
no puede obtener el alimento necesario para cubrir
sus necesidades básicas. Sin embargo, según la FAO,
en el mundo hay alimentos suficientes para todos.
La
ONU,en 1961, instó a las naciones industrializadas
a adoptar medidas con objeto de asignar el 1% de sus
ingresos nacionales a la financiación pública y privada
de las necesidades del mundo en desarrollo. Posteriormente
este objetivo se modificó y pasó a serl el 1% del
PNB de los países desarrollados, aprobándose al fin
por consenso que fuera el 0,7% del PNB, meta que no
ha sido alcanzada por casi ningún país.
Las
revidincaciones de la Plataforma del 0,7% y +
1.
Que las instituciones del estado, comunidades autónomas
y ayuntamientos dediquen anualmente una partida equivalente,
al menos, al 0,7% del PIB a la cooperación y solidaridad
con las poblaciones empobrecidas del planeta.
2.
Que dicho importe se destine a programas y proyectos
de desarrollo, respetuosos con el medio ambiente,
cuyos fines sean la satisfacción de las necesidades
básicas (alimentación, sanidad, educación, infancia,
), el fortalecimiento del tejido organizativo
de la sociedad civil, la potenciación y defensa de
los derechos humanos, de las minorías étnicas y de
la mujer y las activididades de educación al desarrollo
y la solidaridad en nuestras sociedades, quedando
teminantemente prohibida su utilización en aquellos
otros que, directa o indirectamente, estén relacionados
con fines militares y/o comerciales.
3.
Que se cree un Consejo Estatal para la Cooperación
y la Solidaridad compuesto por organizaciones no gubernamentales
para el desarrollo, organismos de solidaridad y otros
agentes relacionados con la cooperación al desarrollo.
Entre sus funciones estarán las de fijar los criterios
y prioridades para la distribución del 0,7%. Así como
el seguimiento de los programas y proyectos financiados.
La transparencia, la racionalidad y el control público
serán los principios que guiarán la gestión de estos
fondos.
4.
Que se elabore una Ley para la Cooperación al Desarrollo
que recogerá los principios básicos anteriormente
mencionados, y cuyo fin será el de regular todas las
acciones y programas enmarcados en el ámbito de la
cooperación a cargo de fondos públicos. Los criterios
de calidad y transparencia en la cooperación pública
regirán este marco legal, que nunca podrá ser utilizado
para fomentar actuaciones que contengan otros interereses
ajenos a la propia cooperación solidaria y desinteresada,
o cuyo fin último no sea el propio desarrollo de los
pueblos empobrecidos y la potenciación de la solidaridad
en nuestras sociedades.
5.
La apertura de un riguroso debate público y social,
y que, desde criterios de justicia y solidaridad,
asegure la toma de medidas drásticas y urgentes para
solucionar el creciente empobrecimiento de los pueblos
del Sur generado por la Deuda Externa. El Gobierno
Español se comprometerá a defender estos planteamientos
en todos los organismos y foros internacionales.
6.
Las partidas de los Presupuestos Generales destinadas
a actividades y usos militares serán reducidas sustancialmente
de forma progresiva. El importe de esa reducción se
destinará a incrementar la partida de la cooperación
al desarrollo y a aquellas otras relacionadas con
fines sociales, tales como prestaciones para desempleo,
bienestar social, medio ambiente, salud y educación.